A UNA VIEJA AMIGA
No sé si te parecerá bien que publique este post sobre la especial relación que durante años hemos mantenido. ¿Desde cuando te conozco? Creo que, desde que recuerdo, siempre estuviste de una u otra manera ahí. Una vez que te conocí, ya no me resultaba sencillo separarme de ti. Sin que te llamara, sin que necesitara de tus formas seductoras e irresistibles, hacías acto de presencia y cuando esto ocurría no dejabas de turbarme.
Te recuerdo en mis años de Facultad, que cuando menos lo esperaba aparecías por una esquina y me envolvías en tus abrazos y carantoñas. Hubo momentos en que te hiciste tan insistente que en más de una ocasión influiste en mis grandes decisiones. Te hiciste especialmente presente en los años que pasé en Madrid, durante la semana con el trabajo y el estudio no teníamos tiempo para reencontrarnos, pero el fin de semana en que mis compañeros de piso se iban, hacías puntualmente acto de presencia. En aquellas largas tardes-noches de sábado en que me sentía especialmente perdido en la vorágine de la gran ciudad, nunca faltabas. Recuerdo cuando yo transitaba entre el bullicio de los paseantes y en otras ocasiones cuando lo hacía a la sombra amiga de los árboles del Retiro, siempre me acompañabas en aquellos paseos. Mientras caminábamos entre gente desconocida, tú no te separabas de mí. Y cuando llegaba la noche y me iba a la cama, hubiera querido dejarte en la calle, pero me resultaba imposible, no sabía como hacerlo, y allí también te venías conmigo y compartíamos aquellas horas.
Con el tiempo, hubo un momento en que desapareciste prácticamente de mi vida y tus apariciones se hicieron cada vez más esporádicas. De todas formas, sé que siempre sigues estando cerca, esperando el instante adecuado para recibirme en tus brazos. Hay momentos, incluso, en que, si bien no tengo buenos recuerdos de nuestra antigua convivencia, te echo de menos y me gustaría compartir mi tiempo contigo. Pero eso sólo porque yo lo elija voluntariamente y no porque tú lo fuerces con tu presencia. Yo sé que a veces, pero sólo a veces, soledad eres necesaria en mi vida.
Te recuerdo en mis años de Facultad, que cuando menos lo esperaba aparecías por una esquina y me envolvías en tus abrazos y carantoñas. Hubo momentos en que te hiciste tan insistente que en más de una ocasión influiste en mis grandes decisiones. Te hiciste especialmente presente en los años que pasé en Madrid, durante la semana con el trabajo y el estudio no teníamos tiempo para reencontrarnos, pero el fin de semana en que mis compañeros de piso se iban, hacías puntualmente acto de presencia. En aquellas largas tardes-noches de sábado en que me sentía especialmente perdido en la vorágine de la gran ciudad, nunca faltabas. Recuerdo cuando yo transitaba entre el bullicio de los paseantes y en otras ocasiones cuando lo hacía a la sombra amiga de los árboles del Retiro, siempre me acompañabas en aquellos paseos. Mientras caminábamos entre gente desconocida, tú no te separabas de mí. Y cuando llegaba la noche y me iba a la cama, hubiera querido dejarte en la calle, pero me resultaba imposible, no sabía como hacerlo, y allí también te venías conmigo y compartíamos aquellas horas.
Con el tiempo, hubo un momento en que desapareciste prácticamente de mi vida y tus apariciones se hicieron cada vez más esporádicas. De todas formas, sé que siempre sigues estando cerca, esperando el instante adecuado para recibirme en tus brazos. Hay momentos, incluso, en que, si bien no tengo buenos recuerdos de nuestra antigua convivencia, te echo de menos y me gustaría compartir mi tiempo contigo. Pero eso sólo porque yo lo elija voluntariamente y no porque tú lo fuerces con tu presencia. Yo sé que a veces, pero sólo a veces, soledad eres necesaria en mi vida.
Comentario:
Me ha gustado tu post, me ha recordado tantas cosas...pero a veces el estar solo no es lo mejor, aunque si que es verdad que cuando la cabeza se bloquea es la unica forma de centrala...
Gracias por este post...ayuda a pensar y darse cuenta de cosas...
Muchos besos
Gracias por este post...ayuda a pensar y darse cuenta de cosas...
Muchos besos
Comentario:
Estos días yo quise estar en soledad
pero decidí, que en según que momentos
lo mejor es encontrar a la amiga
compañía.
Un beso
Siempre hay momentos en nuestra vida
que es bueno poder elegir.
pero decidí, que en según que momentos
lo mejor es encontrar a la amiga
compañía.
Un beso
Siempre hay momentos en nuestra vida
que es bueno poder elegir.
Comentario:
La soledad buscada es la mejor , la impuesta no es tan llevadera .Saludos
Comentario:
Soledad es buena amiga mía, y supongo que de todos, yo la busco casi a diario, un ratito estar con ella y todo se pone en su lugar.
Bonito post, besazos
Bonito post, besazos
Comentario:
Pero sólo a veces, otras ahogas mi espíritu dejando sin aliento la necesidad de vivir.
Muy buen texto, saluditos
Muy buen texto, saluditos





