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EL BÚCARO DE BARRO
Simplemente un rincón donde reencontrarme con las palabras.
Acerca de
El búcaro de barro, cuando es atravesado por las gotas de agua, refresca el interior, así me gustaría que mis palabras salieran de mí "refrescándome" a mí y a quien las lea.
Sindicación
 
MIÉRCOLES GASTRONÓMICO

Hacía tiempo que no iba un miércoles por la tarde a Cádiz. Ayer volví a ir pero esta vez el motivo, en vez de literario, era gastronómico.

El aperitivo: Fue en un restaurante donde nos reunimos, en plan aperitivos, cerca de doscientas personas de mi trabajo, en una mezcla de celebración festiva y tristona. Festiva por la posibilidad de compartir, con gente que hacía años que no veía, ese rato y tristona porque, a la vez, era la despedida de más del cincuenta por ciento de los asistentes que han sido transferidos a otra administración pública. Los aperitivos aunque exquisitos, no fueron demasiado abundantes y lo que en unos originaron quejas en otros, más preocupados por mantener la línea, se suplió con el calor humano.

El almuerzo: Fue un paseo que me di por el paseo marítimo gaditano. El sol arrancaba destellos a las olas y, a pesar del viento de levante, “alimenté” la vista y el espíritu con las mil sensaciones de aquel escenario. Sentí una sana envidia por los que, en ese momento, se bañaban en aquel mar único.

El postre: Lo más dulce de la tarde, a la sombra de un café y regado con agua mineral, no precisamente porque tuviera mucha azúcar, sino por un agradable encuentro que tuve. Es de esos ratos en que te sientes tan a gusto que te gustaría ser capaz de detener el tiempo, pero desgraciadamente no es posible. El tiempo fluyó y con él las palabras, las sonrisas y el sentirme afortunado por estar alli.

La digestión: Entrando en una librería y pasear entre sus estanterías. Llevarme una revista literaria gratuita. Pasear por las calles del centro viendo múltiples rostros, muchas caras conocidas de hace años y todas un poco más avejentadas que entonces.

La cena: Muy gastronómico el día, pero lo acabé con hambre, porque lo que es comer, más bien poco. Así que mientras esperaba el autobús de vuelta en un banco de una plaza deglutí un bocadillo de tortilla de patatas. Me lo comí casi todo, salvo los trozos que el viento de levante se llevó para regocijo de las palomas. Pero ¿las palomas comen tortilla de patatas?






 
Comentario:
Incluso los gatos comemos tortilla de patata...¡Marramiauuuuuu!
Saludos
 
Comentario:
Pues tu degustación suena muy bien... sobre todo la tortilla de patata!!!!!

... no si no son tontas las palomas!!!!...

Besos!!!!
 
Comentario:
Hola Piti, saludos después de este paréntesis que me he tomado (nada, nada de tiempo libre, así andamos)

Me ha hecho reír tu post con ese final tan "hambriento"; vaya, te teníamos que ver peleándote con las palomas y el viento de levante por cada migaja de pan... anda, que cuando hay hambre, no se bromea jejejeje

Me voy a poner al día leyendo los anteriores tuyos y de más gente porque esto trae ausentarse. Pero ya estoy de nuevo por aquí...
Un abrazo.
 
Comentario:
ya sabes para la próxima vez prueba a salir con una fiambrera.

y si, creo que comen de todo.


un saludo.
No