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EL BÚCARO DE BARRO
Simplemente un rincón donde reencontrarme con las palabras.
Acerca de
El búcaro de barro, cuando es atravesado por las gotas de agua, refresca el interior, así me gustaría que mis palabras salieran de mí "refrescándome" a mí y a quien las lea.
Sindicación
 
EL ANSIADO CARNET
Esta historia es un “remake”, escrito por mí, de una historia que leí hace muchísimos años en una de aquellas estupendas terceras páginas del TBO clásico con el guión de Carlos Bech:

“Alberto era un hombre normal, nada fuera de lo común, tan normal que, como todos, siempre que tomaba un transporte o asistía algún espectáculo pasaba por taquilla para pagar religiosamente. Dentro de aquella aparente simplicidad en su interior guardaba una secreta envidia. ¿A quién? A esas personas que enseñando el carnet al conductor pasaban hacia dentro del autobús sin pagar billete, o a los que con ese simple documento y tras un buenas tardes el portero les franqueaba la entrada a un buen partido de fútbol o a un espectáculo musical. ¿Dónde podría conseguir un carnet de esos?

Pero Alberto revestido de esa simplicidad que le caracterizaba no tenía ni idea de en dónde podría informarse. Ni siquiera aquellos conocimientos escuetos de Internet, que tenía, le sirvieron para mucho, porque al poner la palabra “carnet” en Google aparte de que le salieron 9 millones de entradas, que recorrió una por una con paciencia infinita, ninguna era la que a él podría interesarle.

Pasó el tiempo y de aquella enfermiza obsesión nunca más supimos. Ni siquiera cuando hubo aquel estreno en un cine de la Gran Vía tan importante al que acudió, incluso Tom Cruise que era el protagonista, pero en aquella cola para entrar estaba Alberto. Todo el mundo entregaba su entrada y pasaba al interior pero cuando llegó su turno entregó un carnet y un papel que guardaba cuidadosamente doblado en su bolsillo. ¡Adelante!, le indicó el portero devolviéndole aquel misterioso papel y el carnet. ¡Al fin lo había conseguido! Y se dispuso a disfrutar de la película.

Un guarda de seguridad que estaba junto al portero del cine, le preguntó curioso que era aquel papel que le había enseñado. No lo sé, repuso el portero, es un certificado firmado por el director de un centro siquiátrico, en el que indica que el portador de ese carnet es un paciente con crisis sicóticas y de reacciones imprevisibles al que, por ningún motivo, se le debe llevar la contraria; por eso le he dejado pasar."




 
Comentario:
Siempre me haces reír.Ese carnet estaba bien inventado ... ja miau , ja miau, ja miau...Saludos
No