REENCUENTROS
Si algo ha caracterizado estos días ha sido de reencuentros que los han sapilcado. Me he reencontrado con viejos amig@s, algun@s de hace más de veinticinco años y hemos podido refrescar esa amistad que hemos logrado sostener por encima del tiempo y de los muchos kilómetros que nos separan. Reencuentros en algunos casos muy necesarios, pues hay personas a las que cualquier medio de comunicación que no sea en directo, les supera.
Ha sido maravilloso como ha habido personas a las que no había visto desde hacía más de seis años y, al instante, se podría aplicar aquella frase que pronunció Fray Luis tras su liberación de la cárcel: "Como decíamos ayer..." como si el tiempo no hubiera transcurrido y aquellas arrugas que nos han aparecido en el rostro desde la última vez nos semejan líneas de madurez y de mayor plenitud.
Casi tod@s andan por los cuarentivarios, y este sano ejercicio de hablar y escuchar, de intercambiar datos, anhelos e ilusiones, me lleva a la conclusión que los problemas que nos preocupan son, no tanto fruto de la latitud en la que vivimos, como de la edad que, con mayor o menor habilidad, sostenemos a nuestras espaldas.
También en aquel largo paseo que daba todos los días, por un Madrid que se desperazaba con los rayos de sol, me ayudaba a un reencuentro cotidiano no menos importante: conmigo mismo.
Ha sido maravilloso como ha habido personas a las que no había visto desde hacía más de seis años y, al instante, se podría aplicar aquella frase que pronunció Fray Luis tras su liberación de la cárcel: "Como decíamos ayer..." como si el tiempo no hubiera transcurrido y aquellas arrugas que nos han aparecido en el rostro desde la última vez nos semejan líneas de madurez y de mayor plenitud.
Casi tod@s andan por los cuarentivarios, y este sano ejercicio de hablar y escuchar, de intercambiar datos, anhelos e ilusiones, me lleva a la conclusión que los problemas que nos preocupan son, no tanto fruto de la latitud en la que vivimos, como de la edad que, con mayor o menor habilidad, sostenemos a nuestras espaldas.
También en aquel largo paseo que daba todos los días, por un Madrid que se desperazaba con los rayos de sol, me ayudaba a un reencuentro cotidiano no menos importante: conmigo mismo.
Comentario:
"Como decíamos ayer "... la frase que más me gusta de Fray Luis de León .La amistad es eso, precisamente ,seguir conversando como si el tiempo no hubiera pasado , como si nuestras vidas siguieran igual .A mí también me llena de energía ver a antiguas amistades . Saludos
Comentario:
Yo también digo lo mismo, que me alegro de que estos días te hayan hecho sentirte bien contigo mismo y en esos reecuentros con aquellas personas del pasado, que está ahí tan vivo como siempre.
Vamos, que vienes pletórico...jejeej
Vamos, que vienes pletórico...jejeej
Comentario:
He podido ver tu felicidad y me has hecho sonreir :)) un beso¡
Comentario:
A mí siempre me pasa cuando viajo a cualquier sitio. Llego y me encuentro allí, esperándome, dispuesta a dar un buen paseo conmigo misma ;)
Me alegra que lo hayas pasado bien en MAdrid.
Me alegra que lo hayas pasado bien en MAdrid.
Comentario:
Siempre es hermoso poder llamar con el paso de los años a la puerta de la amistad y saber que te responden
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Me alegro de reencontrarte, tan contento, tan optimista, tan vital...
Un beso.
Un beso.





