UNA INSEPARABLE RELACIÓN
Desde que Ella recordara siempre tuvo una especial relación de amor-odio con El. Ella siempre disfrutó de muy buenos momentos en su compañía. A veces, le resultaba totalmente insustituible y otras, en cambio, Ella era consciente de que esa relación le perjudicaba. Pero es que…¡se sentía tan a gusto cuando estaba con El!
Hacía dos meses que decidió separarse definitivamente de El. Eso le supuso horas de vigilia y una mente dispersa, incapaz de centrarse en nada, que constantemente volaba hacia El.
Aquel día Ella se sentía especialmente frágil, cuando lo vio a El. Intentó disimular que se había percatado de su inquietante presencia, pero ¡no pudo! Sus ojos se le iban hacia aquella figura tan estilizada y perfecta, Ella lo veía así, que la sumía en un estado de prelocura. Su sangre pareció acelerarse y Ella ansió tenerlo a su lado para disfrutar de El. Se acercó como disimulando, hasta que estuvo a su lado. Lo acarició suavemente con sus dedos, mientras con la otra mano lograba encenderle algo más que la pasión.
Ya no pudo resistir más, acercó sus labios lentamente hacia El, esperando algo que la detuviera a última hora, pero no fue así. Sus labios se posaron sobre El, primero con casi ternura, pero luego con apasionamiento desbordado. Aquel contacto entre ellos pareció revivirla. Ella notó, con la cercanía, lo caliente que El estaba y eso hizo, si cabe, que sus labios lo apretaran con más fuerza.
Entonces fue, cuando el humo de El llegó hasta su garganta, provocándole un fuerte ataque de tos que le sacudió hasta los pulmones. No se lo pensó más se quitó el cigarrillo de la boca y tras apagarlo lo tiró a la papelera. ¡No tenía que haber caído en la tentación de volver a fumar!
Hacía dos meses que decidió separarse definitivamente de El. Eso le supuso horas de vigilia y una mente dispersa, incapaz de centrarse en nada, que constantemente volaba hacia El.
Aquel día Ella se sentía especialmente frágil, cuando lo vio a El. Intentó disimular que se había percatado de su inquietante presencia, pero ¡no pudo! Sus ojos se le iban hacia aquella figura tan estilizada y perfecta, Ella lo veía así, que la sumía en un estado de prelocura. Su sangre pareció acelerarse y Ella ansió tenerlo a su lado para disfrutar de El. Se acercó como disimulando, hasta que estuvo a su lado. Lo acarició suavemente con sus dedos, mientras con la otra mano lograba encenderle algo más que la pasión.
Ya no pudo resistir más, acercó sus labios lentamente hacia El, esperando algo que la detuviera a última hora, pero no fue así. Sus labios se posaron sobre El, primero con casi ternura, pero luego con apasionamiento desbordado. Aquel contacto entre ellos pareció revivirla. Ella notó, con la cercanía, lo caliente que El estaba y eso hizo, si cabe, que sus labios lo apretaran con más fuerza.
Entonces fue, cuando el humo de El llegó hasta su garganta, provocándole un fuerte ataque de tos que le sacudió hasta los pulmones. No se lo pensó más se quitó el cigarrillo de la boca y tras apagarlo lo tiró a la papelera. ¡No tenía que haber caído en la tentación de volver a fumar!





