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El Buque Fantasma
Música, literatura, pintura, cine, fotografía, viajes y viajes imaginarios
Acerca de
El Buque Fantasma navega por el espacio y el tiempo con su tripulación de bucaneros, avituallada de alimentos para el espíritu y orlada de cañones y culebrinas para espantar los malos sueños. Tiene un capitán decidido y un contramaestre cascarrabias, un piloto que navega entre nubes de alcohol y un cocinero francés que robó una receta en el Ritz y, así, expía su culpa; en la sentina se esconden los demonios, cosidos a los grilletes mientras esperan el pabellón rojo de la muerte sin cuartel para volver a ver la luna. Surcan el universo a ritmo de Nueva Orleans, disfrutando, sin salir de la nave, de los tesoros que enriquecen su botín: los libros de Stevenson, Chesterton, Vian, Tolkien, Borges, las imágenes tan finamente imaginadas por Durero, Velázquez, Turner o Pratt, o los discos de los Stones, con los que atemorizan a los mortales que padecen sus sanguinarios abordajes y a los mismos dioses, donde quiera que estén.
Sindicación
 
EL EPICENTRO

Foto Ben Gunn

Pocos saben que, en realidad, Tenerife es el centro del mundo, y el Teide su epicentro. Su cumbre es el vértice donde nacen las selvas, desiertos y mares del planeta, el lugar donde se dividen los estados de la materia.

Allí el volcán reina sobre la existencia y, a su alrededor, se extiende un halo de placidez que se adentra en el mar, una esfera hecha de la calma que rodea las cosas perfectas.

En la isla los cometas no vienen del cielo: salen de la montaña para poblar el firmamento con las estrellas que se desprenden de su estela.

Brezo, sal y roca son la piel del Dios con ojos de obsidiana.


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