HOMENAJE A PETITJEAN
- Por favor, seamos serios...
- ¿...?
- ¿Perdón?
- No, que ¿Qué significan los “...”?
- Seamos serios
- Jamás, me niego, es usted un pervertido
- Sin embargo, la razón exige...
- ¿Otra vez sus malditos “...”? Le mataré si vuelve a hacerlo. Y, además, me meo en la razón
- Pero la razón es nuestro nuevo Dios
- ¡Por San Jorge! ¡Ésta si que es buena! ¡Otro fanático!
- La razón inspira nuestra convivencia
- ¡Valiente bazofia!
- La razón... la razón es el principio de la humanidad
- Te avisé. Estás muerto. Bang.
N. del A.: Este breve escrito está dedicado a un ser llamado Petitjean que, con los suyos, nos ayuda a comprender cada día una realidad incomprensible.
Comentario:
Querida Srta. Hardnipples:
Debería ud. interpretarlo como una muestra de gratitud de un estudiante universitario agradecido.
Pd.- Sigo esperando su respuesta respecto a su participación en las pruebas de compatibilidad sexual con anfibios.
A sus pies
Debería ud. interpretarlo como una muestra de gratitud de un estudiante universitario agradecido.
Pd.- Sigo esperando su respuesta respecto a su participación en las pruebas de compatibilidad sexual con anfibios.
A sus pies
Comentario:
Realmente me sorprende, señor Gunn. No sé qué ve de interesante en ese ser llamado Petitjean. Me parece una persona totalmente despreciable. En nuestros escasos encuentros por el campus siempre mantuvo un alarmante interés por tocarme mis camisetas y estampados. Fue vergonzoso.





