L'ILLA

Foto Ben Gunn
Vista desde la altura del faro de Sta. Pola, la isla de Tabarca es una especie de submarino emergiendo junto a la costa: un buque fantasma. Hace siglos la isla fue refugio de piratas y, en los ochenta, refugio invernal de una panda de jóvenes freakies. Cuando llegábamos a aquella soleada, ventosa y deshabitada planicie sobre el mar en pleno enero, lo primero que había que hacer era ir a la fuente a por agua, y la siguiente cita ineludible no llegaba hasta la puesta de sol, cuando, armados de estupefacientes, nos agazapábamos en algún rincón de la muralla dispuestos a averiguar de qué color sería el ocaso aquella tarde.
En aquella época sólo había unas horas de luz eléctrica, pero nunca se nos ocurría gastarlas poniendo la televisión.





