Silencio
Me arden cartas de amor en el tintero.
Infinitas cartas de amor en plural,
Para enviar a quienes están adentro
Y a quien aún no está.
Cuéntame cómo supiste que ibas a oír cantar el agua del río,
Cómo sonreías antes de haber llegado,
Que se anda con la certeza de que cada paso es incierto
Lleno de una vacilante firmeza.
Me arden abrazos fértiles en los brazos,
Besos consumidos en los labios,
Que deambulan en eterno soliloquio
Por ignotos parajes.
¿Qué conquistadores habrán de izar bandera sobre estos terrenos fecundos?
¿Quiénes mostrarán veneración ante estas ofrendas por descubrir?
Que, un día, para recibir los presentes, al final del camino,
Sabrán que empieza la aventura.
Infinitas cartas de amor en plural,
Para enviar a quienes están adentro
Y a quien aún no está.
Cuéntame cómo supiste que ibas a oír cantar el agua del río,
Cómo sonreías antes de haber llegado,
Que se anda con la certeza de que cada paso es incierto
Lleno de una vacilante firmeza.
Me arden abrazos fértiles en los brazos,
Besos consumidos en los labios,
Que deambulan en eterno soliloquio
Por ignotos parajes.
¿Qué conquistadores habrán de izar bandera sobre estos terrenos fecundos?
¿Quiénes mostrarán veneración ante estas ofrendas por descubrir?
Que, un día, para recibir los presentes, al final del camino,
Sabrán que empieza la aventura.
Comentario:
Será el día en que no se haga noche
será el momento inesperado
el día menos pensado.
No importa.
Sólo quisiera tener la certeza
de que será.
será el momento inesperado
el día menos pensado.
No importa.
Sólo quisiera tener la certeza
de que será.





