Piluca treinteañera!
Hoy hace exactamente treinta años la mamá de Piluca andaba por la confusa España de la transición de parto. No tenía ni 22 añitos y estaba nerviosísima, y feliz, eso también, muy feliz. Andaban las hermanas emocionados, los papás y los suegros revoloteando, el marido de sonriente a estresado… ¡Qué locura! Y cuando empezaba el Telediario, en el quirófano al fin empezaba todo y nacía Piluca. Le había costado porque la señorita no quería salir, adivinaba que afuera flotaría menos y todo costaría más y se había acomodado, así que hubo que estimular a Piluca para que saliera, mientras la abuela parlamentaba para que la dejaran estar en quirófano. ¡Que no señora!
Piluca nació pequeñita y rosada, y durmió reposada en los brazos de su mamá mientras todos andaban adorando a la criatura: tías, abuelos, bisabuelos…
Hoy Piluca cumple los treinta y solo puede imaginar lo feliz que fue el día en que nació. Hoy Piluca recupera además un entusiasmo que hacia años que había perdido. Le costó media década atravesar las tierras yermas de Mordor y hoy al fin ve que llega la hora de ver cumplida la misión.
Hoy marca un antes y un después. Hoy empieza esa etapa en que consigue aquello para lo que se ha preparado. Hoy ya es quien desea ser. Piluca esta entusiasmada, llena de felicidad, ya llegó.
Piluca opina que merece un premio simbólico: una espada, como la del Rey de Gondor, por haber librado bien la batalla. O una katana como en la serie Héroes, pero con un símbolo que signifique “superación”, porque lo superó todo: el desaliento, la tristeza, la incertidumbre, el abandono, la escasez, la dificultad, el dolor, la enfermedad. Vivió todas las oscuridades y hoy sonríe al sol y bendice su luz.
Ahora queda lo mejor: hacer el trabajo que desea, lograr la titulación que merece, compartir su vida con el hombre al que ama, vivir donde desea, tener los recursos necesarios, mostrar su belleza y empezar una nueva etapa.
Una etapa que se anuncia llena de reencuentros, de emocionantes descubrimientos, de excelencia profesional e intelectual, de amor, éxito, dinero, salud, belleza, risas… tantas tantas risas por reír y escuchar.
Hoy Piluca está de enhorabuena, y quiere decirles a todos: Gracias.
Piluca nació pequeñita y rosada, y durmió reposada en los brazos de su mamá mientras todos andaban adorando a la criatura: tías, abuelos, bisabuelos…
Hoy Piluca cumple los treinta y solo puede imaginar lo feliz que fue el día en que nació. Hoy Piluca recupera además un entusiasmo que hacia años que había perdido. Le costó media década atravesar las tierras yermas de Mordor y hoy al fin ve que llega la hora de ver cumplida la misión.
Hoy marca un antes y un después. Hoy empieza esa etapa en que consigue aquello para lo que se ha preparado. Hoy ya es quien desea ser. Piluca esta entusiasmada, llena de felicidad, ya llegó.
Piluca opina que merece un premio simbólico: una espada, como la del Rey de Gondor, por haber librado bien la batalla. O una katana como en la serie Héroes, pero con un símbolo que signifique “superación”, porque lo superó todo: el desaliento, la tristeza, la incertidumbre, el abandono, la escasez, la dificultad, el dolor, la enfermedad. Vivió todas las oscuridades y hoy sonríe al sol y bendice su luz.
Ahora queda lo mejor: hacer el trabajo que desea, lograr la titulación que merece, compartir su vida con el hombre al que ama, vivir donde desea, tener los recursos necesarios, mostrar su belleza y empezar una nueva etapa.
Una etapa que se anuncia llena de reencuentros, de emocionantes descubrimientos, de excelencia profesional e intelectual, de amor, éxito, dinero, salud, belleza, risas… tantas tantas risas por reír y escuchar.
Hoy Piluca está de enhorabuena, y quiere decirles a todos: Gracias.





