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Tu decides que hacer con el tiempo k se te ha dado
Que nada escrito o pensado quede oculto, que salga a la luz tanto el dolor como la alegria
Acerca de
Buscando, siempre buscando, pero fuera de mí misma. Cuando mi camino se esconde de mi, he de esperar la mañana para retomarlo, o simplemente seguir andando, porque el camino, aunque peligroso, se hace al andar. Me acompañan las palabras y las bellas almas, aunque a veces se me olvide que están ahí.
Sindicación
 
Bailando con Matt
Piluca ha llegado a la conclusión de que no existe una receta de la felicidad. Bueno, es cierto que mucha gente lleva tiempo diciéndolo, pero hoy, esto es una verdad incuestionable para ella.
No hay una receta de la felicidad porque cada cual tiene su propia receta de la felicidad. El ser o no feliz dependerá de cuánto entusiasmo pongamos en descubrir cuál es la nuestra, que es, al fin y al cabo, descubrir quienes somos y qué nos hace felices.

La gente que se ocupa de aliviar el dolor de los demás insiste en que cuánto más leales seamos a nosotros mismos y más comprometidos estemos con nuestra identidad, más probabilidades tenemos de ser felices. Esto, para Piluca, significa algo muy sencillo: hay que dejar de etiquetar ciertas reacciones espontáneas como tontas, infantiles, ridículas e innecesarias. Esta sería la manera despectiva en que hablaría Mari Pili. Pero claro, Piluca lleva tantos años con Mari Pili que es difícil comprender (¡es que no se trata de comprender!) que hacer o decir algo que parece irrelevante puede hacerte sentir tan feliz.

¿Al fin y al cabo, qué es más irrelevante que un chiste, una broma? ¡Y qué risa nos da! ¿No?
La risa…
Piluca piensa que no hay nada tan hermoso como la risa de un niño. Quizás sea porque a Piluca siempre le ha encantado la risa de su hermana. En algún lugar anda una cinta de casete en que está grabada una charla de cuando eran niñas y su hermana ríe y ríe en la cinta, ¡es increíble! ¿Acaso hay manera más directa de hablarle al corazón? Hoy en día, con veinte y tantos, la hermana de Piluca sigue riendo de manera igual de hermosa, y estremeciendo corazones con esas sanas y sublimes carcajadas.

¿Cómo determinar entonces aquello que es una soberana tontería, y aquello que es una muestra de la más auténtica felicidad? Piluca sospecha que cuando un momento intensa y genuinamente feliz está sucediendo, éste no sólo afecta a una persona, sino que inevitablemente la felicidad se contagia. Esta percepción va en contra de muchas corrientes catastrofílicas (otro día hablaremos de la catastrofília) que aseguran que “sólo lo malo se pega”. Resulta que no, otra cosa es que nos empeñemos en pasar rozando la vida y que nada nos toque.

Un buen día, un tío se pone a hacer una cosa estúpida, así, sin más, porque sí (es estadounidense, claro, ¿qué otra persona carecería del sentido del ridículo?). El tío en cuestión se lo pasa pipa y decide ir haciendo la misma tontería por todo el mundo. Así de paso se hace un álbum de fotos maravilloso. Por si fuera poco se lleva a un/una acompañante con él para que lo grabe, y así deja constancia de su tontería y de su recorrido mundial.

Un día le llega a Piluca un enlace para ver un video del bailoteo de Matt por el mundo http://www.wherethehellismatt.com/?fbid=0DXjZ. Piluca, que estaba avisada, creía que iba a reír al ver a Matt hacer el tonto con su baile, y creía que reiría al ver a la gente unirse a Matt para bailotear endiabladamente sin ningún ritmo ni armonía. Porque es que hay gente que ya sabía de Matt hace tiempo y le preguntaron si podían bailar con él en sus videos, y dijo que sí, y además habían también espontáneos, muchas veces niños, que se unieron a Matt sin saber quién era solo para bailar con él, sin ton ni son. Y ahí andaban, todos bailando, riendo, felices.

Bueno, pues no se río, sonrió un poco y luego Piluca… ¡se emocionó! Se quedó abrumada al ver gente de tantos colores, de tantas edades, de tanta culturas y lugares, bailando juntos, haciendo todos el tonto a la vez… y le pareció de lo más hermoso que había visto. Piluca se dijo “esos somos nosotros, los seres humanos, esos que no nos entendemos, que nos matamos los unos a los otros, nos robamos, nos herimos, nos odiamos… y mira, ahí estamos, bailando, saltando, riendo… ¡Juntos!” Porque sí, en el video de Matt baila mucha gente diferente, gente de todas partes, y ellos son Piluca, y Piluca es ellos.

Ojalá que mucha más gente se reconozca en el video, ojalá que mucha más gente vea quienes somos, qué es lo realmente importante. Ojalá recordemos cada día que en el mundo, lo que más hay, no son guerras, ni dolor, ni tristeza, pobreza y enfermedad, sino risas, alegría, amor… y todo esto, es gratuito. A ver si muchos recordamos aquello que la voz off de Hugh Grant decía en la película Love Actually: basta ir a la puerta de llegadas de un aeropuerto para comprobar cuánto amor hay en el mundo.
 
Comentario:
Es dificil aceptar que la felicidad no sea esos grandes proyectos, esos sueños imposibles...

Como leemos en la mayoria de powerpoints "la felicidad, no es el objetivo sino el camino"... pero sobretodo el camino compartido. Momentos simples de felicidad: miradas complices, sonrisas, risas...
"Happiness only real when shared" (Christopher McCandless, film "Into the wild").
No