Mudanza
Me mudo. Mi nueva dirección del blog será, a partir de ahora, www.diariolatigazo.com. No séra ni un nuevo Castigador, ni un Castigador renovado... Seré el mismo de siempre. Os invito, formalmente, a que me acompañeis en mi nueva casa.
Allí tendré más espacio para mis cosas. Sin embargo, este seguirá siendo mi un lugar importante para mí. Hay muchos de mis pensamientos aquí. Llamad a la puerta de mi nueva casa y os abriré encantado.
Un abrazo.
Allí tendré más espacio para mis cosas. Sin embargo, este seguirá siendo mi un lugar importante para mí. Hay muchos de mis pensamientos aquí. Llamad a la puerta de mi nueva casa y os abriré encantado.
Un abrazo.
CK
Ni rastro de mi chaqueta robada en el gimnasio... Está claro que ni barrio pijo, ni leches... ¡Hay gentuza en todas partes! Seguramente mi cazadora vivirá ahora en un armario acompañada de prendas con nombre propio (Armani, Channel, Hugo Boss...). Y el muy gilipollas tuvo que encapricharse de la mía...
Si es que al final todo es igual en todos sitios: los mismos cachas buenorros con sólo dos neuronas, una para subir la pesa y otra para bajarla... Eso sí, uno no puede evitar salivar un poquito más de la cuenta.
Lo que me hace mucha gracia es lo que se ve en los vestuarios. Ves calzoncillos de Calvin Klein de esta temporada, de la pasada, de la 02/03 y de la colección nueva que van a sacar el año que viene. Y digo yo... Ya me voy a gastar yo 30 euros en unos calzoncillos para irme a lucirlos al gimnasio... Lo lógico sería reservarlos un poco, ¿no? Para las ocasiones, que se dice...
Pero bueno, como uno es amante de la ropa interior masculina, pues nada, que se los pongan y así me alegro el ojillo.
Otra cosa que está muy, pero que muy bien, son los monitores. Los tienes blancos, negros, altos, bajos, rubios, morenos, jóvenes, viejos... Y todos, pero todos, todos, están buenisísimos. Eso sí, las chicas ya son otra cosa... Hay una que cada vez que te habla te dice "cariño". ¡Hola cariño!, ¡Gracias cariño!, ¡No le pongas tanto peso cariño!, ¡Cariño, hazme un guiño! La palabra que la define es "vomitiva"...
Y entre toda la fauna, yo, partiéndome el espinazo con las pesitas para ver si de una vez por todas engordo un poquito... Que ya va siendo hora, ¡joder!
Si es que al final todo es igual en todos sitios: los mismos cachas buenorros con sólo dos neuronas, una para subir la pesa y otra para bajarla... Eso sí, uno no puede evitar salivar un poquito más de la cuenta.
Pero bueno, como uno es amante de la ropa interior masculina, pues nada, que se los pongan y así me alegro el ojillo.
Otra cosa que está muy, pero que muy bien, son los monitores. Los tienes blancos, negros, altos, bajos, rubios, morenos, jóvenes, viejos... Y todos, pero todos, todos, están buenisísimos. Eso sí, las chicas ya son otra cosa... Hay una que cada vez que te habla te dice "cariño". ¡Hola cariño!, ¡Gracias cariño!, ¡No le pongas tanto peso cariño!, ¡Cariño, hazme un guiño! La palabra que la define es "vomitiva"...
Y entre toda la fauna, yo, partiéndome el espinazo con las pesitas para ver si de una vez por todas engordo un poquito... Que ya va siendo hora, ¡joder!
Zapatos nuevos
El sábado por la noche estrené un par de zapatos. Jamás se me volverá a ocurrir llevar zapatos nuevos cuando vaya a bailar. No tardó mucho en salirme la primera rozadura. Llevaba calcetines de ejecutivo y podía ver la sangre a través de ellos.
Eso sí, supieron bailar muy bien. Ahí estuvieron, nuevos, pero al pie del cañón. Lo malo llegó cuando mi grupo internacional de amigas se fue del pub (de ambiente) en el que estábamos...
Mis zapatos querían quedarse y seguir bailando. Pero yo sabía que no, que lo mejor era irme... Sé interpretar las señales y éstas decían que no pintaba nada en el grupo en el que me quedé.
Tardaron bastante rato en darse cuenta de que sobraban, de que nadie les hablaba y de que, quien lo hacía, era casi forzado. Tardaron bastante en darse cuenta, pero, cuando lo hicieron, mis zapatos supieron salir corriendo de allí.
Eran nuevos... Y tampoco sabían llegar hasta Cibeles para coger el autobús. Anduve más de una hora por las calles del centro de Madrid, hasta que por fin me orienté...
Me habría gustado contar que el final de la noche fue muy divertido, pero lo cierto es que lo pasé bastante mal. Sobre todo, por la decepción que ello supuso...
Eso sí, supieron bailar muy bien. Ahí estuvieron, nuevos, pero al pie del cañón. Lo malo llegó cuando mi grupo internacional de amigas se fue del pub (de ambiente) en el que estábamos...
Mis zapatos querían quedarse y seguir bailando. Pero yo sabía que no, que lo mejor era irme... Sé interpretar las señales y éstas decían que no pintaba nada en el grupo en el que me quedé.
Tardaron bastante rato en darse cuenta de que sobraban, de que nadie les hablaba y de que, quien lo hacía, era casi forzado. Tardaron bastante en darse cuenta, pero, cuando lo hicieron, mis zapatos supieron salir corriendo de allí.
Eran nuevos... Y tampoco sabían llegar hasta Cibeles para coger el autobús. Anduve más de una hora por las calles del centro de Madrid, hasta que por fin me orienté...
Me habría gustado contar que el final de la noche fue muy divertido, pero lo cierto es que lo pasé bastante mal. Sobre todo, por la decepción que ello supuso...
Desentendido
Hasta tal punto llega mi desconcierto, que me he planteado volverme al armario, colgar los hábitos y salir de él siendo todo un hetero de los que son machotes de verdad. De esos que se pegan golpes en el gimnasio, hablan de las tetas de las tías, escupen al suelo y eructan cuando toman cerveza... De esos de pelo en pecho, que se dice...
Descartada esa opción (que uno no sabe ni hacer gapos ni eructar de forma voluntaria), sólo me queda la posibilidad de la resignación. Digo yo que algún hombre debe de haber por el mundo con un nivel de madurez similar al mío, ¿no? Que tampoco pido tanto...
Y lo que más me fastidia es que cuanto menos entiendo a los hombres, más me gustan. Supongo que esa es la clave en las relaciones humanas, porque resulta que yo entiendo a la perfección a las mujeres y no me gustan nada... (sexualmente hablando).
Lo que quedaba por ver...
Sex in Serrano 41
Entre baile y baile, surgió, como no, el tema "hombres". ¿De qué otra cosa se podría haber hablado? Las que tienen novio lejos contaban lo mucho que los echan de menos... Las que no lo tienen narraban sus experiencias pasadas, a la vez que se echaba el ojillo al ganado presente en la sala (mucho chico mono, pero ninguno solo, como diría Mecano...).
Y El Castigador volvió a sorprenderse con las lágrimas saltadas cuando explicaba cómo le había contado a sus padres que era homosexual.
Fue una noche, cuanto menos, divertida, al más puro estilo Sex in the city, Sexo en Nueva York, que decimos los españoles...
De frente
Tras hacer una profunda encuesta entre mi entorno más cercano, decidí raparme. Eso sí, al tres, que tampoco era necesario un fuerte impacto al verme en el espejo. Y la verdad, me gusta bastante como me queda.
La alopecia deja cada vez más huella en mí y, bueno, no soy de los que se esconden. Así que mucho mejor afrontar el problema de frente y dejarse de peinados extraños que lo único que consiguen es tener un aspecto casi ridículo.
La nota negativa... Hoy me robaron en el gimnasio una de mis cazadoras preferidas. Era negra, con hebillas en el cuello... Me encantaba... Espero que el listo que se la ha llevado no se la ponga ningún día, porque como me lo cruce...
Entre las sábanas

No me gustan las sábanas de franela. Prefiero, sin duda, las tradicionales. Esas en las que te metes a toda prisa porque el frío, durante algo menos de un segundo, llega a ser insoportable. Los pies se quedan helados, hasta que unos minutos después el cuerpo dibuja una zona de calor infranqueable. Ese frío me da la vida. Le doy mil vueltas a la almohada buscando el frescor en la cara...
Entre las sábanas se esconden miles de placeres, más allá de los simplemente sexuales. El olor a limpio de las telas recién lavadas, rozando con la piel suave que acaba de salir de la ducha y el pelo mojado...
Durante unos momentos, se tiene la sensación de estar casi en el paraíso. Y es en ese punto, en los minutos antes de dormir, cuando uno hace recuento de su vida.
Anoche, pensé en mi blog. En lo que he escrito últimamente. Ey, Castigador, parece que vives amargado, que buscas desesperadamente la compañía de un tío... Ya, ya sé que lo parece... Eso es lo malo de escribir de sentimientos en momentos puntuales. Por mucho que se intente, no se puede reflejar el estado de ánimo que se tiene a lo largo de las veinticuatro horas del día. Pero aseguro que mi vida es mucho más plena que todo eso...
Y sonreí justo antes de dormir.
Integración multicultural

Sin duda, lo mejor del máster es la posibilidad que ofrece de conocer gente. Anoche, mi salón se convirtió por unos momentos en sede del botellón internacional. Representantes de Panamá, Colombia, Chile, México, Holanda, y diferentes puntos de España, como Salamanca, Almería, Huelva, Sevilla y Linares, se dieron cita en mi piso con el único objetivo de pasarlo bien.
En esos momentos, uno se da cuenta de lo poco que sabe de todo en general y de la vida en particular...
PD: Las fotos volverán a verse en unos días...
Apuntes de clase
Con el tío este, todo muy bien. Sólo amigos, ni indirectas, ni tiradas de tejos, ni nada. Pero cuando se va o nos juntamos con más gente, me siento muy solo.
¿Él es siempre igual o cambia cuando hay otra gente?
No es que cambie, pero ya no es igual. Solos, es como si hubiera una complicidad. Aunque no somos una pareja, se parece bastante (ir de compras, comer juntos...). Pero cuando se va, me siento muy solo. Me doy cuenta del grado de soledad que tengo. Mi soledad se hace patente...
Miradas
Creo que mis ojos no funcionan bien. Dicen que son muy bonitos, que mi mirada impresiona. Dicen tantas cosas... No llevo gafas, no las necesito. Y no sé el porqué. Quizás deba ir al oculista... Mire usted, veo bien, pero no entiendo por qué me fijo siempre en quien no debo...
Hay veces en las que sólo necesitas media hora para saber que quien tienes delante es especial. Te gusta... Le gustas... Te dice que tus ojos son preciosos, que no le mires demasiado porque podría perder el control... Te dice tantas cosas...
Y sabes que podrías pasar toda una vida escuchando sus palabras y memorizando todos y cada uno de los pasajes de su vida. Sabes que sería muy fácil quererle.
Sabes...

Pero eso no suele ser suficiente, sobre todo cuando la persona a la que te enfrentas lleva seis años con el que seguramente sea el hombre de su vida.
Y entonces decides saltar. No hacia él, sino hacia fuera. Tomas la firme decisión de limitarte a ser un amigo más y a convencerte de que jamás tratarás de besarle, aunque sea en lo único que piensas cuando estás con él.
Apartas la mirada, cierras los ojos y te lanzas al vacío con la esperanza de que la próxima vez te fijarás en el que siempre te ha estado esperando...
PD: Os propongo un reto... ¿Cómo me definiríais? En una sóla palabra...
Hay veces en las que sólo necesitas media hora para saber que quien tienes delante es especial. Te gusta... Le gustas... Te dice que tus ojos son preciosos, que no le mires demasiado porque podría perder el control... Te dice tantas cosas...
Y sabes que podrías pasar toda una vida escuchando sus palabras y memorizando todos y cada uno de los pasajes de su vida. Sabes que sería muy fácil quererle.
Sabes...
Pero eso no suele ser suficiente, sobre todo cuando la persona a la que te enfrentas lleva seis años con el que seguramente sea el hombre de su vida.
Y entonces decides saltar. No hacia él, sino hacia fuera. Tomas la firme decisión de limitarte a ser un amigo más y a convencerte de que jamás tratarás de besarle, aunque sea en lo único que piensas cuando estás con él.
Apartas la mirada, cierras los ojos y te lanzas al vacío con la esperanza de que la próxima vez te fijarás en el que siempre te ha estado esperando...
PD: Os propongo un reto... ¿Cómo me definiríais? En una sóla palabra...
Pidiendo a gritos un armario
Hace tres semanas que llegué a Madrid. Sí, lo sé, he tardado mucho en actualizar el blog, pero es que aunque ya tengo internet en el piso, estamos teniendo un huevo de problemas con él.
¿Novedades? Muchas. Quizás las relevantes no sean tantas, pero bueno...
Resumiendo: estoy muy contento con mi traslado. Me encanta Madrid y tengo la sensación de llevar toda la vida aquí. Pero que nadie se asuste, que no me he olvidado de todo lo que traía en mi maleta. Mis recuerdos, mis sentimientos... Todo sigue intacto.
En cuanto al piso, como diría Stranger, está un poco desangelado. Es cierto, aún nos faltan algunos muebles, entre ellos, los armarios, porque ha habido un problema con el pedido y nos los traen esta semana (se supone). Con lo difícil que es salir del armario (o fácil, según se mire) y ahora pido uno a gritos. Joder, es que llevo tres semanas con las maletas hechas y las camisas colgadas del picaporte de la ventana...
¿Y Chueca? Pues bien, gracias. Me encanta Chueca... Parezco la Susi, pero es que es verdad. Y me gusta no sólo por los pedazos de tíos que pululan por la zona, sino también por los aires de modernidad y tolerancia que se respiran. Puedes ir por la calle con un sombrero verde fluorescente y nadie, jamás, se parará a mirarte raro. Pero, sin duda, con la imagen que me quedo de todo lo que he visto por la zona es la de una pareja (heterosexual) tomando café en pleno Chueca con su bebé en el capazo. No hay mucho más que comentar sobre esto... Para que luego hablen los defensores esos de las familias, que no tienen nada más que pajaritos en la cabeza.
Cambiando de tema, ya me he apuntado al gimnasio. Uno pijo que te cagas... He tenido que pagar nueve meses de una vez, vamos que casi me tengo que casar con la de la recepción, pero, haciendo cuentas, no me ha salido mucho más caro que el de Linares. Por cierto, uno de Gran Hermano es monitor de allí... Ese que dije “Hellooooooo!!!”.
Y por ahora, poco más...
PD: En el master hay una amplia mayoría hispanoamericana. Panamá, Chile, Dominicana, Colombia... Y nadie de Argentina. Eso sí, no recuerdo bien por qué le tengo tanta tirria a Argentina... ;-)
PD2: He tenido que volver al armario a buscar un paradigma de juventud que dejé allí metido... Ese de no tocarás al novio ajeno...
¿Novedades? Muchas. Quizás las relevantes no sean tantas, pero bueno...
Resumiendo: estoy muy contento con mi traslado. Me encanta Madrid y tengo la sensación de llevar toda la vida aquí. Pero que nadie se asuste, que no me he olvidado de todo lo que traía en mi maleta. Mis recuerdos, mis sentimientos... Todo sigue intacto.
¿Y Chueca? Pues bien, gracias. Me encanta Chueca... Parezco la Susi, pero es que es verdad. Y me gusta no sólo por los pedazos de tíos que pululan por la zona, sino también por los aires de modernidad y tolerancia que se respiran. Puedes ir por la calle con un sombrero verde fluorescente y nadie, jamás, se parará a mirarte raro. Pero, sin duda, con la imagen que me quedo de todo lo que he visto por la zona es la de una pareja (heterosexual) tomando café en pleno Chueca con su bebé en el capazo. No hay mucho más que comentar sobre esto... Para que luego hablen los defensores esos de las familias, que no tienen nada más que pajaritos en la cabeza.
Cambiando de tema, ya me he apuntado al gimnasio. Uno pijo que te cagas... He tenido que pagar nueve meses de una vez, vamos que casi me tengo que casar con la de la recepción, pero, haciendo cuentas, no me ha salido mucho más caro que el de Linares. Por cierto, uno de Gran Hermano es monitor de allí... Ese que dije “Hellooooooo!!!”.
Y por ahora, poco más...
PD: En el master hay una amplia mayoría hispanoamericana. Panamá, Chile, Dominicana, Colombia... Y nadie de Argentina. Eso sí, no recuerdo bien por qué le tengo tanta tirria a Argentina... ;-)
PD2: He tenido que volver al armario a buscar un paradigma de juventud que dejé allí metido... Ese de no tocarás al novio ajeno...
Con paso firme
En menos de doce horas mi tren parte hacia la capital del reino. Con paso firme afronto una nueva vida, un destino renovado. Sólo dejo atrás una cosa, el recuerdo del argentino. O, al menos, eso quiero. No es la primera vez que empiezo de cero y, por ello, sé que mi familia y mis amigos (los de siempre y los nuevos) van a seguir ahí.
Aún no sé cuando tendré internet en Madrid. Por ello, no sé cuando podré actualizar el blog. Espero que cuando vuelva sigais ahí.
Hasta entonces, os dejo un abrazo grande para todos los que me leeis, tanto los que me dejais comentarios como los que no.
See you soon...
Completar un ciclo
Siempre pensé que la última vez que saliera de ese edificio, mi regalo iba a ser un corte de manga enorme. En lugar de eso, sólo salió un beso lanzado al aire. Y es que lo mucho que quiero a mis compañeros (no a todos, pero los que son ya lo saben) pudo más que las ganas de escapar de la tiranía de Diario Latigazo.
Se completa un ciclo y empieza otro. Hay personas que seguirán conmigo en esta nueva etapa y otras que se van quedar fuera. Llevo demasiado cariño en mis maletas y ya no queda sitio para nada más.
¿Mi último recuerdo del piso de Jaén? El aroma que deja en el ascensor el perfume que usa ese chico tan guapo que vive en el bloque. Me lo he cruzado tres veces en todo el verano. No sé donde vive ni cómo se llama. Sólo sé que huele muy bien...
Lágrimas de vainilla con la leche fría y en vaso
Batidos de vainilla. Cafés con la leche fría en vaso de caña. Discusiones para elegir entre Marc Anthony y Los Planetas. Un concierto de La Habitación Roja. J&B con coca cola. Ensaladas de pollo y queso del Bocatta. Caretos de David Gallo. Salir de enreda. Un porno star. Canciones que recuerdan a Nueva York...
Después de varios días, aún sigo emocionándome cuando abro esa pequeña libreta verde llena de sentimientos. Cuando hace un año y medio llegué a Diario Latigazo lo tenía muy claro… Iba a trabajar, no a hacer amigos. Al principio tenía la sensación de no encajar demasiado con mis compañeros más directos. Pero poco a poco me fui dando cuenta de que las diferencias a flor de piel no suponen absolutamente nada cuando hay un interior profundo lleno de buenos sentimientos.
Unos se fueron, otros llegaron, algunos se quedaron…
El sábado, tuve la despedida con mis amigos del periódico y las palabras sobran. Muy pocos me vieron llorar, pero lo cierto es que lloré. Es complicado definir lo que se siente cuando personas a las que quieres como amigos, admiras como profesionales y añorarás como a tu propia familia te demuestran que ocupas un espacio en sus corazones.
Alharilla, Miguel Ángel, Pepe, Pili, Carolina, Jesús, Manolo, Carlos, Encarna (y otros que no estuvieron). Simplemente, gracias.
Unos se fueron, otros llegaron, algunos se quedaron…
El sábado, tuve la despedida con mis amigos del periódico y las palabras sobran. Muy pocos me vieron llorar, pero lo cierto es que lloré. Es complicado definir lo que se siente cuando personas a las que quieres como amigos, admiras como profesionales y añorarás como a tu propia familia te demuestran que ocupas un espacio en sus corazones.
Alharilla, Miguel Ángel, Pepe, Pili, Carolina, Jesús, Manolo, Carlos, Encarna (y otros que no estuvieron). Simplemente, gracias.





