¡Por que nos lo pasemos como las putas!
Nos vamos de borrachera. Bueno, y de cena. Ahora mismo estamos en casa de Meriel (el que escribe es El Castigador) con una amiga más que todavía no tiene blog y que por lo tanto no tiene nick. En fin la llamaremos la Angloparlante.
El tema es que después de un café, nos hemos venido para que Arwen, que estaba muy pesadita con el tema, viera su blog y si tenía comentarios, porque, como ella bien dice, No tiene ordenador en casa., y ya de paso hemos decidido que nos vamos a cenar a un restaurante italiano. Y como estábamos mirando blogs, se nos ha ocurrido escribir un texto conjunto.
El restaurante ese nos gusta bastante. Aunque sin faltar a la verdad, lo mejor es el dueño (un mafioso italiano que es el novio que cualquier madre jamás querría para su hija, pero que cuando nació le pusieron en el dni la profesión de morboso) y, por supuesto, la sangría. Nos pillamos unos colocones a base de sangría, que se nos quedan los ojos vueltos.
En fin, Serafín, que nuestro objetivo esta noche es pasárnoslo como las putas. Y direis, ¡Vaya una frase soez! Bueno, pues sí, pero tiene su historia. Y es que despues de usar durante años el brindis de ¡Por que follemos mucho y pronto!, Arwen se inventó en un arranque de efusividad brindando con lambrusco en una cena en una noche sevillana con filetes de pollo crudos, y ahí lo lanzó: ¡Por que nos lo pasemos como las putas! Y con eso nos quedamos...
El tema es que después de un café, nos hemos venido para que Arwen, que estaba muy pesadita con el tema, viera su blog y si tenía comentarios, porque, como ella bien dice, No tiene ordenador en casa., y ya de paso hemos decidido que nos vamos a cenar a un restaurante italiano. Y como estábamos mirando blogs, se nos ha ocurrido escribir un texto conjunto.
El restaurante ese nos gusta bastante. Aunque sin faltar a la verdad, lo mejor es el dueño (un mafioso italiano que es el novio que cualquier madre jamás querría para su hija, pero que cuando nació le pusieron en el dni la profesión de morboso) y, por supuesto, la sangría. Nos pillamos unos colocones a base de sangría, que se nos quedan los ojos vueltos.
En fin, Serafín, que nuestro objetivo esta noche es pasárnoslo como las putas. Y direis, ¡Vaya una frase soez! Bueno, pues sí, pero tiene su historia. Y es que despues de usar durante años el brindis de ¡Por que follemos mucho y pronto!, Arwen se inventó en un arranque de efusividad brindando con lambrusco en una cena en una noche sevillana con filetes de pollo crudos, y ahí lo lanzó: ¡Por que nos lo pasemos como las putas! Y con eso nos quedamos...
Ay Omar, que estoy suelta como gabete (??)
¡Marcha, marcha, cachondeo..! El sábado pasado, aunque salí a las 12 de la noche de trabjar, me fui un rato de marcha. Después del tradicional botellón, en el que casi no bebí, pero que me sirvió para ponerme al día de las novedades en el grupo, nos fuimos a un pub que abrieron no hace mucho y que, por cierto, antes era un puticlub...
El caso es que el sitio no estaba mal. Mucha gente, bueno ganado y un camarero que estaba para secuestrarlo. Sólo fallaba una cosa: la música. Doscientas canciones seguidas de lo que ahora llaman Reggeaton (o como se escriba). No es que no me guste, es que es una música muuuuuuuy cansina. Y encima o tienes un oído finísimo y no te enteras de la letra. Cantan más rápido que el Correcaminos.
El Reggeaton será todo lo sensual que la gente quiera, pero eso harta a Dios y a su madre. Y ya, cuando consigues entender algo de la canción, son frases del tipo: ¡Ay Omar, que estoy suelta como gabete! ¿Qué significa eso? Evidentemente, es ¡Ay Pepe, estoy más salida que el rabo de un cazo! ¿Pero qué coño es un gabete?
Y después de esta fantástica melodía llegan temas tan profundos como Pa'lante, Cuerpo y mil más, que uno sabe ya si está en Linares, en Colombia o en la casa de Gran Hermano.
Que no me digan tonterías, que donde se ponga la sensualidad de una salsa bien bailada, que se quiten todos los gabetes...
El caso es que el sitio no estaba mal. Mucha gente, bueno ganado y un camarero que estaba para secuestrarlo. Sólo fallaba una cosa: la música. Doscientas canciones seguidas de lo que ahora llaman Reggeaton (o como se escriba). No es que no me guste, es que es una música muuuuuuuy cansina. Y encima o tienes un oído finísimo y no te enteras de la letra. Cantan más rápido que el Correcaminos.
El Reggeaton será todo lo sensual que la gente quiera, pero eso harta a Dios y a su madre. Y ya, cuando consigues entender algo de la canción, son frases del tipo: ¡Ay Omar, que estoy suelta como gabete! ¿Qué significa eso? Evidentemente, es ¡Ay Pepe, estoy más salida que el rabo de un cazo! ¿Pero qué coño es un gabete?
Y después de esta fantástica melodía llegan temas tan profundos como Pa'lante, Cuerpo y mil más, que uno sabe ya si está en Linares, en Colombia o en la casa de Gran Hermano.
Que no me digan tonterías, que donde se ponga la sensualidad de una salsa bien bailada, que se quiten todos los gabetes...
Soy feliz
Sí, es cierto. Puede parecer demasiado directo o, incluso, pretencioso. Es más, algunos pueden pensar que estoy desafiando a la suerte. Es posible.
Leyendo uno de los comentarios de DrSexus en el que decía que soy gafe, me he dado cuenta de que quizás haya dado con mis textos la imagen de estar depresivo perdido. Hay escritos de todo tipo y puede que sea verdad que superan los negativos. Pero bueno, simplemente ha coincidido con el momento en el que los he escrito. Y la mayoría de las veces suelen salir mejor las palabras cuando uno está mal. Por eso he decidido escribir este texto.
Realmente, atravieso uno de mis mejores momentos. He dicho mejores, lo que no significa que sea perfecto. Desde que le conté a mi familia lo de mi orientación sexual han cambiado muchas cosas. Sobre todo dentro de mi cabeza. ¡Vamos que hasta me veo guapo! Y es que uno ha sido chico El Corte Inglés y no me cogieron precisamente por tener un master en vender discos. Digo yo que la percha algo tendría que ver, ¿no? ;-)
El caso es que tengo una familia genial,
unos amigos que sé que me quieren, que están ahí cuando los necesito y con los que me lo paso genial cada vez que estoy con ellos. Aunque sea echar un simple café. En el amor no tengo a nadie, pero bueno, tampoco es que me importe demasiado. Vale que hay momentos en los que uno necesita a alguien y que hay otros en los que las hormonas se salen por los ojos... Pero uno es fuerte y por peores rachas hemos pasado.
En fin, que lo único que me preocupa más es el trabajo. Eso ya lo expliqué en el blog de ayer y, bueno, tiempo al tiempo. Además, si no me sale nada, probablemente me vaya en septiembre a Málaga o a Madrid, a hacer el doctorado o un master. Y ya vendrán tiempos mejores. Que como dice un compañero del periódico, "Queremos la fama y la fama cuesta".
Resumiendo, que soy afortunado. He tardado veintitrés años en verlo, pero al fin llegó. Más vale tarde que nunca.
Leyendo uno de los comentarios de DrSexus en el que decía que soy gafe, me he dado cuenta de que quizás haya dado con mis textos la imagen de estar depresivo perdido. Hay escritos de todo tipo y puede que sea verdad que superan los negativos. Pero bueno, simplemente ha coincidido con el momento en el que los he escrito. Y la mayoría de las veces suelen salir mejor las palabras cuando uno está mal. Por eso he decidido escribir este texto.
Realmente, atravieso uno de mis mejores momentos. He dicho mejores, lo que no significa que sea perfecto. Desde que le conté a mi familia lo de mi orientación sexual han cambiado muchas cosas. Sobre todo dentro de mi cabeza. ¡Vamos que hasta me veo guapo! Y es que uno ha sido chico El Corte Inglés y no me cogieron precisamente por tener un master en vender discos. Digo yo que la percha algo tendría que ver, ¿no? ;-)
El caso es que tengo una familia genial,
En fin, que lo único que me preocupa más es el trabajo. Eso ya lo expliqué en el blog de ayer y, bueno, tiempo al tiempo. Además, si no me sale nada, probablemente me vaya en septiembre a Málaga o a Madrid, a hacer el doctorado o un master. Y ya vendrán tiempos mejores. Que como dice un compañero del periódico, "Queremos la fama y la fama cuesta".
Resumiendo, que soy afortunado. He tardado veintitrés años en verlo, pero al fin llegó. Más vale tarde que nunca.
Lo que todos deseábamos de pequeños
Botellón, ¿qué es eso? Ya casi ni me acuerdo, y es que dentro de un par de meses cumplo mi primer aniversario como currante de fin de semana. Los que habéis pasado por esto, supongo que me comprenderéis. La gente te dice: “¡Qué suerte tienes! ¡Sólo trabajas dos días y descansas cinco!” Y bueno, visto así no está tan mal, pero claro yo lo que quiero es currar cinco y tener un sueldo acorde a esos días laborales. O si no, que me pongan a trabajar lunes y martes, y que me den el resto de descanso.
Vamos, que realmente es lo que todos hemos deseado desde pequeños. ¿Quién no ha dicho en alguna ocasión: ¡Ojalá que el colegio fuera sólo dos días y que el fin de semana durara cinco!? Pues ale hop, deseo cumplido. Ya lo dice un proverbio chino, que mucho cuidadín con lo que se desea...
En fin, Serafín, que ahí estoy como un campeón, trabajando todos los fines de semana y redactando noticias de deportes en este nuestro periódico. La tensión se respira en la redacción. Miles de maldiciones ciernen sobre el director de la publicación procedentes de las parejas, amigos y familiares de los trabajadores, que ven pasar sus fines de semana sin la compañía de la persona amada. Resumiendo, una putada que te cagas.
El problema llega cuando no tienes otra cosa. Porque si no,
evidentemente, uno habría volado ya. Pero es que como no me cogieron para el puesto que dejó Letizia en los informativos de TVE, pues aquí estoy, sufriendo y luchando cada semana. Vamos, que no veo a mis amigos, que me pierdo todos los viajes, las juergas, y todo eso hace que en ocasiones uno tenga la sensación de que no pinta ya nada en el grupo, porque me lo pierdo casi todo.
Así que desde aquí te hablo. Si eres el director de un periódico, tu mamá es redactora jefe, te apadrina Ana Rosa Quintana, o eres el nuevo novio de María Teresa Campos, YO SOY TU HOMBRE. Mi perfil es el de un periodista todoterreno, algo desesperado, que se desenvuelve tanto en radio, prensa escrita, como televisión. Y ya en un gabinete de prensa, ni te cuento (que tengo en el armario doscientas blasiers para cuando tenga que ponerme una cada día). Y si encima de todo eso, eres el muchacho de aquí al lado, llámame...
Vamos, que realmente es lo que todos hemos deseado desde pequeños. ¿Quién no ha dicho en alguna ocasión: ¡Ojalá que el colegio fuera sólo dos días y que el fin de semana durara cinco!? Pues ale hop, deseo cumplido. Ya lo dice un proverbio chino, que mucho cuidadín con lo que se desea...
En fin, Serafín, que ahí estoy como un campeón, trabajando todos los fines de semana y redactando noticias de deportes en este nuestro periódico. La tensión se respira en la redacción. Miles de maldiciones ciernen sobre el director de la publicación procedentes de las parejas, amigos y familiares de los trabajadores, que ven pasar sus fines de semana sin la compañía de la persona amada. Resumiendo, una putada que te cagas.
El problema llega cuando no tienes otra cosa. Porque si no,
Así que desde aquí te hablo. Si eres el director de un periódico, tu mamá es redactora jefe, te apadrina Ana Rosa Quintana, o eres el nuevo novio de María Teresa Campos, YO SOY TU HOMBRE. Mi perfil es el de un periodista todoterreno, algo desesperado, que se desenvuelve tanto en radio, prensa escrita, como televisión. Y ya en un gabinete de prensa, ni te cuento (que tengo en el armario doscientas blasiers para cuando tenga que ponerme una cada día). Y si encima de todo eso, eres el muchacho de aquí al lado, llámame...
Esos niñatos entrañables...
Hoy leyendo el blog de mi buena amiga Meriel (a quien os recomiendo que leáis, al igual que al resto de blogs recomendados de mi página), he visto que había incluido un nuevo texto. Trata, resumiendo, de lo buenos que están algunos de los niñatos. En fin, se ve que los niños echan el cuerpo antes que los dientes. Y claro, uno empieza viendo atractivo al niño mediano de Los Serrano y acaba pidiendo el dni para ligar en las discotecas.
El tema es que hay niñatos de dieciséis, diecisiete, etc., que están bastante bien, y por favor no me llamen pederasta, porque mirar no es delito, creo. El problema viene en los niñatos gays (no todos, que conste, pero conozco yo a unos cuantos...). Y aquí viene la peculiaridad de mi texto. Vamos, que hay chavales que no tienen todavía la mayoría de edad y que son ya todos unos expertos en las artes amatorias homosexuales. Que yo no lo critíco, pero uno se para a pensar, qué coño estaba haciendo yo con esa edad. ¿Jugar a los playmobyl? Pues no me acuerdo, pero lo que sí sé es que no se me había ocurrido ni siquiera pensar en que podía ser gay.
En fin, que concretando, ahí va una anécdota personal. Una tarde estaba yo conectado en un chat y, por casualidad, me puse a charlar con un chaval. Me cuenta que tiene deicisiete años, y nada, todo normal. Lo añado al messenger y me dice que tiene web cam. La pone y me sale en la imagen un joven (con cara de niño) tan normal.
De pronto, va y me dice que si quiero mantener relaciones sexuales con él, a lo que le respondí que era muy pequeño para mí y que era sólo un niño. Atención a la respuesta: "¡Pues mi culo hace cosas que no hacen los niños!" Casi me caigo de la silla. No veas el niño, yo aquí que todavía me tienen que explicar algunas cosas, y el mocoso este me va a dar lecciones.
En fin, que preferí no seguir con la conversación, que el que se acuesta con niños, amanece mojado. Y yo más que "mojado" (y no acepto dobles sentidos) me veía devorado, utilizado y tirado como una colilla por el water.
Y encima para que no des la talla y te denuncien...
El tema es que hay niñatos de dieciséis, diecisiete, etc., que están bastante bien, y por favor no me llamen pederasta, porque mirar no es delito, creo. El problema viene en los niñatos gays (no todos, que conste, pero conozco yo a unos cuantos...). Y aquí viene la peculiaridad de mi texto. Vamos, que hay chavales que no tienen todavía la mayoría de edad y que son ya todos unos expertos en las artes amatorias homosexuales. Que yo no lo critíco, pero uno se para a pensar, qué coño estaba haciendo yo con esa edad. ¿Jugar a los playmobyl? Pues no me acuerdo, pero lo que sí sé es que no se me había ocurrido ni siquiera pensar en que podía ser gay.
En fin, que concretando, ahí va una anécdota personal. Una tarde estaba yo conectado en un chat y, por casualidad, me puse a charlar con un chaval. Me cuenta que tiene deicisiete años, y nada, todo normal. Lo añado al messenger y me dice que tiene web cam. La pone y me sale en la imagen un joven (con cara de niño) tan normal.
De pronto, va y me dice que si quiero mantener relaciones sexuales con él, a lo que le respondí que era muy pequeño para mí y que era sólo un niño. Atención a la respuesta: "¡Pues mi culo hace cosas que no hacen los niños!" Casi me caigo de la silla. No veas el niño, yo aquí que todavía me tienen que explicar algunas cosas, y el mocoso este me va a dar lecciones.
En fin, que preferí no seguir con la conversación, que el que se acuesta con niños, amanece mojado. Y yo más que "mojado" (y no acepto dobles sentidos) me veía devorado, utilizado y tirado como una colilla por el water.
Y encima para que no des la talla y te denuncien...
Cuando te das cuenta de que no hay que pedir perdón
Hay momentos en la vida, por circunstancias, en los que te sientes realmente mal. Cuando te equivocas, cuando crees que le has hecho daño a alguien, cuando crees que no sirves para nada. Seguro que todos los que me leeis, os habreis sentido así alguna o muchas veces. El problema llega cuando te sientes así de una forma crónica.
Así me sentía yo. Cuando te das cuenta de que eres homosexual, no das saltos de alegría precisamente. Yo lo sé, o al menos lo intuía, desde hace mucho. Otra cosa es que no lo veas, no lo quieras ver o no te des la libertad de ser como eres. Un día escuché en el Hablar por hablar la intervención de un chico que decía que él pensaba que era bisexual, pero que cuando se dio la libertad de estar con hombres, no volvió a pensar en las mujeres. Eso me llegó y en ese momento supe que eso era lo que pasaba a mí.
Un día, cuando le conté que era gay a alguien que yo creía que era mi amigo y me dejó tirado, me di cuenta de algo. No tengo que pedir perdón por ser gay. Yo no lo he elegido y tampoco hago daño a nadie. Quizás no sea fácil de entender desde fuera, pero es un simple tema de sentimientos.
Desde aquel momento, hasta ahora, mi vida ha dado un cambio sustancial. La mayoría de mis amigos, los que realmente son importantes para mí, lo saben. Y mi familia también. Y no puedo hacer otra cosa que agradecer lo bien que lo han aceptado y lo "normal" que me tratan. Muchos podrán pensar, que eso es algo evidente. Que la gente no cambia por cosas así. Pero cuando uno está en el ojo del huracán no siempre puede ser realista.
Mi familia y mis amigos me han demostrado lo que son y son todo un ejemplo de fidelidad y amor. Ellos me han hecho libre. Por fin, y después de mucho tiempo, el aire que respiro llega hasta el final de mis pulmones. Ya no hay nudo en la garganta.

Gracias.
Así me sentía yo. Cuando te das cuenta de que eres homosexual, no das saltos de alegría precisamente. Yo lo sé, o al menos lo intuía, desde hace mucho. Otra cosa es que no lo veas, no lo quieras ver o no te des la libertad de ser como eres. Un día escuché en el Hablar por hablar la intervención de un chico que decía que él pensaba que era bisexual, pero que cuando se dio la libertad de estar con hombres, no volvió a pensar en las mujeres. Eso me llegó y en ese momento supe que eso era lo que pasaba a mí.
Un día, cuando le conté que era gay a alguien que yo creía que era mi amigo y me dejó tirado, me di cuenta de algo. No tengo que pedir perdón por ser gay. Yo no lo he elegido y tampoco hago daño a nadie. Quizás no sea fácil de entender desde fuera, pero es un simple tema de sentimientos.
Desde aquel momento, hasta ahora, mi vida ha dado un cambio sustancial. La mayoría de mis amigos, los que realmente son importantes para mí, lo saben. Y mi familia también. Y no puedo hacer otra cosa que agradecer lo bien que lo han aceptado y lo "normal" que me tratan. Muchos podrán pensar, que eso es algo evidente. Que la gente no cambia por cosas así. Pero cuando uno está en el ojo del huracán no siempre puede ser realista.
Mi familia y mis amigos me han demostrado lo que son y son todo un ejemplo de fidelidad y amor. Ellos me han hecho libre. Por fin, y después de mucho tiempo, el aire que respiro llega hasta el final de mis pulmones. Ya no hay nudo en la garganta.
Gracias.
La dificultad de encontrar pareja
Una amiga me dijo una vez que cuando una persona se echa pareja es como ir a comprar a un supermercado. Cada uno compra según las necesidades que tiene, o lo que es lo mismo, se hecha un novio según se adapte a tu forma de ser, tus aspiraciones, tu estilo de vida, tu nivel cultural, etc. La verdad es que tiene toda la razón del mundo.
Pero últimamente, yo he fraguado otra teoría, que, a mí entender, podría ser bastante efectiva a la hora de encontrar tu media naranja. Evidentemente no hablo de sexo, hablo de relación de pareja. De novios, para ser más concretos.
Por un lado, tienes que ver que sea una persona que quede bien en todos los aspectos de la vida. Es decir, un hombre o una mujer que te la lleves a recoger aceituna y encaje en el entorno, y que luego te la puedas llevar a una recepción con el Rey y sea, nunca mejor dicho, el monarca de la fiesta. Y por otro, hay que imaginarse que pensaría tu madre si lo llevaras a cenar. Si crees que le sacaría la cubertería de plata el día de Nochebuena, ¡BINGO! ¡No lo dejes escapar!
Por ejemplo, ¿cómo creéis que quedaría este muchacho de aquí abajo con un mono vareando olivas? Y, ¿de cena con Zapatero? ¡Exacto! ¡También creo que es el hombre de mi vida!

En fin, sólo olvidad esta teoría, cuando encontreis a alguien que simplemente con miraros os haga latir el corazón más deprisa de lo que nunca lo hizo. Entonces, pensad sólo en abrazar a esa persona y no dejarla escapar en la vida. Entonces, no penseis ni en lo que pensaría vuestra madre, ni si se adapta a vuestras necesidades. Simplemente, dejaros llevar...
Pero últimamente, yo he fraguado otra teoría, que, a mí entender, podría ser bastante efectiva a la hora de encontrar tu media naranja. Evidentemente no hablo de sexo, hablo de relación de pareja. De novios, para ser más concretos.
Por un lado, tienes que ver que sea una persona que quede bien en todos los aspectos de la vida. Es decir, un hombre o una mujer que te la lleves a recoger aceituna y encaje en el entorno, y que luego te la puedas llevar a una recepción con el Rey y sea, nunca mejor dicho, el monarca de la fiesta. Y por otro, hay que imaginarse que pensaría tu madre si lo llevaras a cenar. Si crees que le sacaría la cubertería de plata el día de Nochebuena, ¡BINGO! ¡No lo dejes escapar!
Por ejemplo, ¿cómo creéis que quedaría este muchacho de aquí abajo con un mono vareando olivas? Y, ¿de cena con Zapatero? ¡Exacto! ¡También creo que es el hombre de mi vida!
En fin, sólo olvidad esta teoría, cuando encontreis a alguien que simplemente con miraros os haga latir el corazón más deprisa de lo que nunca lo hizo. Entonces, pensad sólo en abrazar a esa persona y no dejarla escapar en la vida. Entonces, no penseis ni en lo que pensaría vuestra madre, ni si se adapta a vuestras necesidades. Simplemente, dejaros llevar...
Un castigador algo abatido...
Hoy ha sido un día extraño. Me levanté como todas las mañanas para ir al gimnasio, y cuando estaba en el aseo, (ring, ring) una llamada para una entrevista de trabajo. Las condiciones, inmejorables. Bueno, eso es un decir, claro que se pueden mejorar, pero viendo lo que me han ofrecido en las dos últimas... Vamos, que vi el final de mi túnel laboral (¡Por fin tendré los fines de semana libres!). Me fui al gimnasio y no podía parar de sonreir. Vamos que el que me viera haciendo abdominales con una sonrisa de oreja a oreja, no sé qué pensaría de mí...
En fin, que llegada la hora de partir, me dispongo a arreglarme. Mi camisa de entrevistas (una de las dos que me compré en las rebajas), estreno un pantalón que me compré el otro día, mi Emporio Armani Night, bien afeitado, mis zapatos de las rozaduras..., vamos, hecho un pincel.
Bueno, pues llego y una señora y una chavala apañaísima se ponen a entrevistarme. Y claro, yo todo natural, simpático. Vamos, siendo yo mismo. Y después, un test de personalidad. Y ya ahí, me he hecho la picha un lío.
Conteste con:
Totalmente en desacuerdo/Bastante en desacuerdo/Ligeramente en desacuerdo/Ni en desacuerdo ni en acuerdo/Ligeramente de acuerdo/Bastante de acuerdo/Totalmente de acuerdo
25. Soy un buen líder.
28. Nunca he criticado a nadie.
32. Me gusta que mis compañeros de trabajo sean cariñosos.
40. Jamás se me nota cuando estoy enfadado.
...
En fin, ¿cómo sabe uno lo que esperan que conteste? Pues nada, fui sincero, saqué mi mejor sonrisa y que sea lo que Dios quiera. Y ya me llamarán... Luego me he puesto un poco chof. Vamos, que lo que necesitaba era que me dijeran: El lunes empiezas. Pero vamos, que ahí seguiré, trabajando el fin de semana y hasta que el cuerpo o la mente aguante.
Y ya que uno estaba agobiado, pues ya se pone a pensar en que necesito un amor. Unos ojos como los del chaval de la foto que te miren cuando no estás muy allá y que te devuelvan la fuerza que todo castigador necesita. Pero vamos, hasta que venga alguno de verdad, nos tendremos que conformar con los digitales...

En fin, que llegada la hora de partir, me dispongo a arreglarme. Mi camisa de entrevistas (una de las dos que me compré en las rebajas), estreno un pantalón que me compré el otro día, mi Emporio Armani Night, bien afeitado, mis zapatos de las rozaduras..., vamos, hecho un pincel.
Bueno, pues llego y una señora y una chavala apañaísima se ponen a entrevistarme. Y claro, yo todo natural, simpático. Vamos, siendo yo mismo. Y después, un test de personalidad. Y ya ahí, me he hecho la picha un lío.
Conteste con:
Totalmente en desacuerdo/Bastante en desacuerdo/Ligeramente en desacuerdo/Ni en desacuerdo ni en acuerdo/Ligeramente de acuerdo/Bastante de acuerdo/Totalmente de acuerdo
25. Soy un buen líder.
28. Nunca he criticado a nadie.
32. Me gusta que mis compañeros de trabajo sean cariñosos.
40. Jamás se me nota cuando estoy enfadado.
...
En fin, ¿cómo sabe uno lo que esperan que conteste? Pues nada, fui sincero, saqué mi mejor sonrisa y que sea lo que Dios quiera. Y ya me llamarán... Luego me he puesto un poco chof. Vamos, que lo que necesitaba era que me dijeran: El lunes empiezas. Pero vamos, que ahí seguiré, trabajando el fin de semana y hasta que el cuerpo o la mente aguante.
Y ya que uno estaba agobiado, pues ya se pone a pensar en que necesito un amor. Unos ojos como los del chaval de la foto que te miren cuando no estás muy allá y que te devuelvan la fuerza que todo castigador necesita. Pero vamos, hasta que venga alguno de verdad, nos tendremos que conformar con los digitales...
Los años pasan para todos...
Hace unas semanas, mi amigo Stranger me grabó en divx toda la serie de V. Está genial. Me encantó cuando era pequeño y me ha vuelto a encantar ahora que la estoy reviviendo. Me parece una de los mejores, si no la mejor, serie que se ha hecho. Lo que yo no recordaba de cuando era pequeño es lo bueno que está Mike Donovan (Marc Singer, en la vida real). El líder de la resistencia resulta que es todo un hombre hecho y derecho...

En fin, que el otro día decidí buscar fotos actuales de este mozuelo, a ver si sabía cómo esta ahora. Y ahí llegó mi decepción...

A este hombre no le ha pasado como al buen vino...
En fin, que el otro día decidí buscar fotos actuales de este mozuelo, a ver si sabía cómo esta ahora. Y ahí llegó mi decepción...
A este hombre no le ha pasado como al buen vino...
Por cierto...
Un apunte de última hora... En un artículo anterior me preguntaba dónde estába el límite de las personas. Bueno, pues ya lo tengo claro.
Se te nota la cara de idiota...
Definitivamente, el viernes pasado no fue mi día. En fin, para empezar, a las diez y media, entrevista de trabajo. Llegué a las once, porque no encontraba el sitio y por culpa del trafico. El tema era que a las once entraba a mi trabajo, porque para aquel que no lo sepa soy un chico que trabaja de fin de semana en un periódico. Bueno, pues llegué una hora tarde a trabajar, pero nadie se dio cuenta. Pero vamos, que la entrevista, o bueno, la oferta que me hicieron, otraputa mierda...
Por la tarde, saqué mi reproductor de mp3 pa escuchar musiquilla. En un accidente se me cae y, ale, roto. Joder que sólo lo tenía desde hace dos meses.
Y ya cuando todo apuntaba a que iba a terminar temprano, me llama la redactora jefe y me dice que tengo que cubrir un acto por la noche. Yo pensé, ¿será de deportes? (Vamos, que soy redactor de deportes...).
Redactora jefe: Tienes que cubrir un acto esta noche.
Yo: Ah!
Rj: Es en Mancha Real.
Yo: Ah! (pero un poco más amarillo).
Rj: ¿Tienes novia?
Yo: No :S
Rj: Y, ¿algo?
Yo: No tengo nada (¿pero qué quiere esta hacerme?)
Rj: Es que es una cosa del Día de los Enamorados...
Yo: Jejeje (risa nerviosa)
Rj: Por cierto, es a la una de la madrugada...
Yo: (No lloré por vergüenza...)
En fin, que me fui al acto de los cojones a la una de la madrugada a Mancha Real. Llegó al local, me presento al dueño, que era un mafioso de mucho cuidado, y tuve que esperar hasta las dos a que empezara la puta actuación de un grupo de boleros. Una pena. Al final, llegué a las tres y cuarto de la madrugada a mi casa.
Vamos un día completico...
Por la tarde, saqué mi reproductor de mp3 pa escuchar musiquilla. En un accidente se me cae y, ale, roto. Joder que sólo lo tenía desde hace dos meses.
Y ya cuando todo apuntaba a que iba a terminar temprano, me llama la redactora jefe y me dice que tengo que cubrir un acto por la noche. Yo pensé, ¿será de deportes? (Vamos, que soy redactor de deportes...).
Redactora jefe: Tienes que cubrir un acto esta noche.
Yo: Ah!
Rj: Es en Mancha Real.
Yo: Ah! (pero un poco más amarillo).
Rj: ¿Tienes novia?
Yo: No :S
Rj: Y, ¿algo?
Yo: No tengo nada (¿pero qué quiere esta hacerme?)
Rj: Es que es una cosa del Día de los Enamorados...
Yo: Jejeje (risa nerviosa)
Rj: Por cierto, es a la una de la madrugada...
Yo: (No lloré por vergüenza...)
En fin, que me fui al acto de los cojones a la una de la madrugada a Mancha Real. Llegó al local, me presento al dueño, que era un mafioso de mucho cuidado, y tuve que esperar hasta las dos a que empezara la puta actuación de un grupo de boleros. Una pena. Al final, llegué a las tres y cuarto de la madrugada a mi casa.
Vamos un día completico...
Suenan campanas de boda
Así es la vida. Unos van, otros vienen. Quizás este texto parezca 
extraño y, probablemente, lo sea. El ex marido de mi hermana se casa. No puedo decir que me alegre, pero tampoco que dé pena. Simplemente es una cosa que hace daño, como otras tantas que nos ha hecho en estos últimos cinco años. Lo que sí me queda claro es que es la persona menos inteligente del mundo. No hace ni dos semanas que firmó el divorcio y a finales de este mes se casa. Y lo que es más gracioso, no duda en ir afirmando por ahí que lo hace por soledad.
Hace cinco años que no le dirijo la palabra y jamás le perdonaré todo el sufrimiento que ha hecho pasar a mi familia durante este tiempo.
Qué vivan los novios...
extraño y, probablemente, lo sea. El ex marido de mi hermana se casa. No puedo decir que me alegre, pero tampoco que dé pena. Simplemente es una cosa que hace daño, como otras tantas que nos ha hecho en estos últimos cinco años. Lo que sí me queda claro es que es la persona menos inteligente del mundo. No hace ni dos semanas que firmó el divorcio y a finales de este mes se casa. Y lo que es más gracioso, no duda en ir afirmando por ahí que lo hace por soledad.
Hace cinco años que no le dirijo la palabra y jamás le perdonaré todo el sufrimiento que ha hecho pasar a mi familia durante este tiempo.
Qué vivan los novios...
Fauna de gimnasio
¿Quién no se ha apuntado al gimnasio alguna vez? Hace unos cuatro años (creo) yo decidí apuntarme, y contra todo pronóstico, no he dejado de ir en todo este tiempo. Entre Málaga y Linares he conocido tres gimnasios diferentes. Y en ellos, me he encontrado con todo tipo de fauna. Y no sólo la típica fauna que suele haber en todos los gimnasios, leáse la gordita que quiere bajar peso, el cachas que no deja de mirarse al espejo y anda con las piernas abiertas, el delgado que lucha por ganar peso (por ejemplo yo), la típica rubia vestida de putón con unas mallas superajustadas rosas, etc.
Pero cuando yo me refiero a fauna, quiero ir más allá. Primer sujeto. Un tío, unos 40 años, rapado, bastante alto y muy cuadrado, viste camisetas de tirantes muy pequeñas. Podréis pensar, es el típico chulo de gimnasio. Pues sí, es verdad, pero tiene algo más. El campeón llega al gimnasio vestido de calle, abre su taquilla, saca la camiseta de tirantes y un pantalón, se cambia, está media hora haciendo pesas y vuelve al vestuario. Se quita la ropa del gimnasio, la vuelve a meter en la taquilla, se viste de calle y se va. ¿Cuál es el paso que falta? Sí, correcto, el paso por la DUCHA. ¡Será cerdo! Y ahí no queda la cosa, porque, además, eso lo hace una semana y otra, y otra, con lo que la ropa no se la lleva a su casa para lavarla. En fin, que cualquier día de estos sale un cocodrilo de la taquilla.
Segundo sujeto. Otro tío, unos 40 años también, algo menos cachas que el anterior, una perilla horrible, una pinta de chulo impresionante, un tatuaje en el brazo que es lo más hortero que te puedes echar en cara y va de listo por el gimnasio (todo lo sabe...). Peculiaridad: también le cuesta pasar por la ducha. Pero este ya es el colmo, porque coge y se da por el cuerpo con toallitas de los niños pequeños. Vamos, otro cerdo...
Tercer sujeto. Hombre, unos 25 años, guapo (pero guapo, guapo), pelo larguillo, con mechas rubias (pero de las que quedan bien, discretas), moreno de piel, depilado totalmente, cuerpazo, en fin, un posible hombre de mi vida. El caso es que ya van dos veces que, por casualidad (que quede muy claro), hemos caído al lado para cambiarnos en el vestuario. Y bueno, es inevitable que el ojillo se te vaya... Eso sí, con respeto y sin erecciones (jajajajaja, esto es una coña marinera, a ver lo que va a pensar el personal...). Bueno, pues el caso es que en estas dos veces que hemos coincidido me he dado cuenta de una cosa. Y es que se ducha y se pone los vaqueros directamente, esto es, sin calzoncillos. Vamos esto tiene que ser de incómodo que no veas. Tiene que tener el miembro más raspado... Bueno, a ver si hay suerte, es gay, me lo ligo, y le digo que no va bien. A quien se le ocurre ir sin calzoncillos por la vida. Que te pilla un coche y, ¿qué haces?
En fin, a ver si descubro más fauna y os la sigo contando...
Pero cuando yo me refiero a fauna, quiero ir más allá. Primer sujeto. Un tío, unos 40 años, rapado, bastante alto y muy cuadrado, viste camisetas de tirantes muy pequeñas. Podréis pensar, es el típico chulo de gimnasio. Pues sí, es verdad, pero tiene algo más. El campeón llega al gimnasio vestido de calle, abre su taquilla, saca la camiseta de tirantes y un pantalón, se cambia, está media hora haciendo pesas y vuelve al vestuario. Se quita la ropa del gimnasio, la vuelve a meter en la taquilla, se viste de calle y se va. ¿Cuál es el paso que falta? Sí, correcto, el paso por la DUCHA. ¡Será cerdo! Y ahí no queda la cosa, porque, además, eso lo hace una semana y otra, y otra, con lo que la ropa no se la lleva a su casa para lavarla. En fin, que cualquier día de estos sale un cocodrilo de la taquilla.
Segundo sujeto. Otro tío, unos 40 años también, algo menos cachas que el anterior, una perilla horrible, una pinta de chulo impresionante, un tatuaje en el brazo que es lo más hortero que te puedes echar en cara y va de listo por el gimnasio (todo lo sabe...). Peculiaridad: también le cuesta pasar por la ducha. Pero este ya es el colmo, porque coge y se da por el cuerpo con toallitas de los niños pequeños. Vamos, otro cerdo...
Tercer sujeto. Hombre, unos 25 años, guapo (pero guapo, guapo), pelo larguillo, con mechas rubias (pero de las que quedan bien, discretas), moreno de piel, depilado totalmente, cuerpazo, en fin, un posible hombre de mi vida. El caso es que ya van dos veces que, por casualidad (que quede muy claro), hemos caído al lado para cambiarnos en el vestuario. Y bueno, es inevitable que el ojillo se te vaya... Eso sí, con respeto y sin erecciones (jajajajaja, esto es una coña marinera, a ver lo que va a pensar el personal...). Bueno, pues el caso es que en estas dos veces que hemos coincidido me he dado cuenta de una cosa. Y es que se ducha y se pone los vaqueros directamente, esto es, sin calzoncillos. Vamos esto tiene que ser de incómodo que no veas. Tiene que tener el miembro más raspado... Bueno, a ver si hay suerte, es gay, me lo ligo, y le digo que no va bien. A quien se le ocurre ir sin calzoncillos por la vida. Que te pilla un coche y, ¿qué haces?
En fin, a ver si descubro más fauna y os la sigo contando...
Aventura en Almería (Una entrevista de trabajo y diez pares de calcetines)
Una semana surrealista. Ese es el resumen de los últimos días que han pasado. Bueno, empiezo por el principio. Un servidor trabaja de fin de semana (viernes, sábado y domingo) y para aquellos que no me conocen, les aclaro la duda. No, ni trabajo en un pub, ni en la hostelería, ni soy puta. El caso es que estoy buscando como loco y la semana pasada me llamaron de Almería para una entrevista. El lunes me fui para allá y cuando llegué me recogió mi amigo Stranger. En fin, saltándome algunos detalles, hice la entrevista de trabajo. Llegué mas bonico que nada, con una camisa que me había comprado para la ocasión, mis zapatos nuevos, que me hicieron rozaduras (sí, la sangre llegó al río) y mi chaqueta de pana azul. Vamos, más guapo que un San Luis, que no es porque yo lo diga, pero de hombres guapos sé, y en mí reconozco uno... :-)
El caso es que llego, la oficina más bonica que nada, enfrente una cafetería chulísima, Moly Malone, vamos que me veía ya triunfando en tierras de la costa (que por cierto, llegué a la conclusión de que Almería es como Málaga, pero más para allá...). Bueno, entro en la oficina, ningún tío bueno a la vista, y me pasan a una terracita con cristalera que tenía unas vistas de todo el centro de Almería. Entra el dueño, que pa tener unos cuarenta años no estaba mal, entre su mujer, que es la directora y que era muy apañada, y un contable, que era un carcamal. En fin, que resumiendo, vinieron a decirme que he estudiado cuatro años de carrera para trabajar durante todo el día, sin horario fijo y cobrando 650 euros. La polla. Así que nada, me di media vuelta y de compras. Para quitarme la pena...
Después de mucho patear, llegamos a un centro comercial de Roquetas. Ciudad muy bonica, que tiene una plaza de toros como un ovni y que, al parecer, desaparece según las horas... En fin, en el centro comercial nos hinchamos de ver ropa. Hasta que llegamos a una tienda que tenía unos calcetines preciosisimos. Cinco pares, cinco euros. Son negros, con rayas de colores en la planta del pie. Vamos, que con esos hasta puedes chuscar con ellos puestos, porque te dan un estilo... Pues cinco pares de calcetines, y otros cinco que me compré al día siguiente, porque mi madre me insistió, y no necesito mucho que me insistan para comprar...
Aquí aparece mi amigo Stranger en una porno sala
que tenía una tienda del centro comercial. Lo del fondo son los probadores, pero si la viera el mismo Nacho Vidal no dudaría en cogerla como escenario para su próximo estreno...
Bueno, pues al dia siguiente nos quedamos por Roquetas viendo tiendas. Después de ver varias carísimas, llegamos a la gran tienda roquetera. No me pregunten el nombre, que no me acuerdo. Sólo pregúntenme por el dios polaco que la regentaba. ¡Madre mía que hombre! Unos treinta y cinco años, rubio, ojos azules, cuerpazo, simpático y con un acento que era para comérselo al chiquillo. En fin, Stranger, que no es gay y por lo tanto es más objetivo que yo en estas cosas, decía que tenía complejo de Peter Pan, porque vestía como si tuviera 25 años. Pero como yo le dije, un hombre así, puede tener complejo de lo que le dé la gana.
El caso es que me puse a ver ropa, hasta que encontré unos cinturones. La verdad, que bonitos bonitos, no son. Pero bueno, de primeras me gustó uno rojo, después el negro, pero no había de mi talla, el caso es que al final sacó uno azul que me quedaba bien, y me lo compré. El caso es que todo el mundo me dice que es feísimo, pero a mí me gusta, que le vamos a hacer. Aunque con el tiempo se verá si me lo compré porque realmente me gusta o por darle palique al rubio, quien sabe....
En fin, que fui a Almería con la esperanza de que fuera mi nuevo hogar y me volví a Linares con diez pares de calcetines, los dvds de scream 2, 3 y el ultimo escalón, toda la serie de V grabada en divx, un cinturón, la imagen de un dios polaco (porque Stranger dice que era polaco) y con millones de risas acumuladas, que también me hacía falta. Bueno, además, Stranger fue un magnífico anfitrión (no esperaba menos y gracias otra vez) y su madre haces unas doradas muy ricas. .
Besos y abrazos para todos...
El caso es que llego, la oficina más bonica que nada, enfrente una cafetería chulísima, Moly Malone, vamos que me veía ya triunfando en tierras de la costa (que por cierto, llegué a la conclusión de que Almería es como Málaga, pero más para allá...). Bueno, entro en la oficina, ningún tío bueno a la vista, y me pasan a una terracita con cristalera que tenía unas vistas de todo el centro de Almería. Entra el dueño, que pa tener unos cuarenta años no estaba mal, entre su mujer, que es la directora y que era muy apañada, y un contable, que era un carcamal. En fin, que resumiendo, vinieron a decirme que he estudiado cuatro años de carrera para trabajar durante todo el día, sin horario fijo y cobrando 650 euros. La polla. Así que nada, me di media vuelta y de compras. Para quitarme la pena...
Después de mucho patear, llegamos a un centro comercial de Roquetas. Ciudad muy bonica, que tiene una plaza de toros como un ovni y que, al parecer, desaparece según las horas... En fin, en el centro comercial nos hinchamos de ver ropa. Hasta que llegamos a una tienda que tenía unos calcetines preciosisimos. Cinco pares, cinco euros. Son negros, con rayas de colores en la planta del pie. Vamos, que con esos hasta puedes chuscar con ellos puestos, porque te dan un estilo... Pues cinco pares de calcetines, y otros cinco que me compré al día siguiente, porque mi madre me insistió, y no necesito mucho que me insistan para comprar...
Aquí aparece mi amigo Stranger en una porno sala
Bueno, pues al dia siguiente nos quedamos por Roquetas viendo tiendas. Después de ver varias carísimas, llegamos a la gran tienda roquetera. No me pregunten el nombre, que no me acuerdo. Sólo pregúntenme por el dios polaco que la regentaba. ¡Madre mía que hombre! Unos treinta y cinco años, rubio, ojos azules, cuerpazo, simpático y con un acento que era para comérselo al chiquillo. En fin, Stranger, que no es gay y por lo tanto es más objetivo que yo en estas cosas, decía que tenía complejo de Peter Pan, porque vestía como si tuviera 25 años. Pero como yo le dije, un hombre así, puede tener complejo de lo que le dé la gana.
El caso es que me puse a ver ropa, hasta que encontré unos cinturones. La verdad, que bonitos bonitos, no son. Pero bueno, de primeras me gustó uno rojo, después el negro, pero no había de mi talla, el caso es que al final sacó uno azul que me quedaba bien, y me lo compré. El caso es que todo el mundo me dice que es feísimo, pero a mí me gusta, que le vamos a hacer. Aunque con el tiempo se verá si me lo compré porque realmente me gusta o por darle palique al rubio, quien sabe....
En fin, que fui a Almería con la esperanza de que fuera mi nuevo hogar y me volví a Linares con diez pares de calcetines, los dvds de scream 2, 3 y el ultimo escalón, toda la serie de V grabada en divx, un cinturón, la imagen de un dios polaco (porque Stranger dice que era polaco) y con millones de risas acumuladas, que también me hacía falta. Bueno, además, Stranger fue un magnífico anfitrión (no esperaba menos y gracias otra vez) y su madre haces unas doradas muy ricas. .
Besos y abrazos para todos...