Una parte de mí que se quedó en Málaga
El lunes voy a Málaga. Tengo que recoger el título de la carrera, que todavía no lo tengo. Pero sobre todo voy a ver a los amigos que me dejé allí. Y de entre todos ellos, en especial a dos, que las considero casi como mis hermanas.
Se trata de Eli y de Chari. Con ellas viví muchos de mis mejores momentos en la Universidad. Coincidimos en la residencia. Una residencia llena de desperfectos, con un dueño horrible, parecido a Srehk, pero en malo. Pero nada de eso nos importaba. Eramos felices, mucho.
Jamás olvidaré cuando las ví por primera vez. Eran ese tipo de chicas lejanas, de las que jamás habría pensado que se dignarían a hablarme. Con Eli fue muy gracioso. Yo llegué a la residencia, con mis cajitas llenas de mil cosas. Y una de ellas era de las patatas fritas Casa Paco (muy famosas en Jaén). Su compañera de cuarto vio la caja y fue corriendo a decirle que había otro chico de la misma provincia que ella. Luego bajó, su compañera de cuarto intentó presentarnos y ella se limitó a hacerme un gruñido extraño y pasar de mí, completamente. Después me explicó el motivo, pero eso prefiero que lo cuente ella. Era una guapa chica rubia, con el pelo rizado y muy segura de sí misma. Con carisma, con madera profesional. Fuerte.
Jamás pensé que en cuestión de semanas íbamos a ser los mejores amigos del mundo. Que iba a compartir con ella miles de secretos.
Y ahora paso a Chari. Es completamente diferente a Eli. Recuerdo que yo estaba en la primera reunión de la residencia. Sentado en medio de la gente, tratando de hacer algún amigo lo más rápido posible. Y allí entró ella. Con su eterna gorra tapándole la mitad de la cara, con el pelo largo y con una fuerza que iba destrozando lo que había por donde pasaba. Era un torbellino. Se quitó la mochila, se sentó a cenar y no paró de hablar en toda la reunión.
Ambas eran las típicas chicas llenas de personalidad que jamás se habrían fijado en el piltrafilla que yo era.
Pero no fue así. Ambas se fijaron en mí. Y nos convertimos en los mejores amigos del mundo. Como los tres mosqueteros, como los tres jinetes de la apocalipsis (¿eran tres?), etc.
Luego nuestras vidas se distanciaron un poco: nuevos amigos, parejas, etc... Pero siempre fuimos tres. Siempre estuvimos unidos. Nos reímos juntos, lloramos juntos, nos emborrachamos juntos...
El día en que me fui de Málaga para no volver, lloré como nunca lo había hecho. Allí se quedaron dos partes imprescindibles de mi vida. Ahora las de cada uno de nosotros han dado muchas vueltas. El lunes ni yo seré el mismo, ni ellas tampoco. Pero sí habrá algo que no habrá cambiado nunca. Y es lo mucho que nos queremos.

No veo a nadie. Sólo tu risa puedo oir cerca de mí.
Después del tiempo, después del año que pasó, ya estás mejor.
Me haces sentir igual que ayer y tengo miedo de engañarme otra vez...
(Igual que ayer, Coti)
PD: He cambiado la plantilla del blog, supongo que ya os habreis dado cuenta. ¿Os gusta? El Líder y Stranger ya me dieron su aprobación. Es que la otra plantilla la tenia media red...
Se trata de Eli y de Chari. Con ellas viví muchos de mis mejores momentos en la Universidad. Coincidimos en la residencia. Una residencia llena de desperfectos, con un dueño horrible, parecido a Srehk, pero en malo. Pero nada de eso nos importaba. Eramos felices, mucho.
Jamás olvidaré cuando las ví por primera vez. Eran ese tipo de chicas lejanas, de las que jamás habría pensado que se dignarían a hablarme. Con Eli fue muy gracioso. Yo llegué a la residencia, con mis cajitas llenas de mil cosas. Y una de ellas era de las patatas fritas Casa Paco (muy famosas en Jaén). Su compañera de cuarto vio la caja y fue corriendo a decirle que había otro chico de la misma provincia que ella. Luego bajó, su compañera de cuarto intentó presentarnos y ella se limitó a hacerme un gruñido extraño y pasar de mí, completamente. Después me explicó el motivo, pero eso prefiero que lo cuente ella. Era una guapa chica rubia, con el pelo rizado y muy segura de sí misma. Con carisma, con madera profesional. Fuerte.
Jamás pensé que en cuestión de semanas íbamos a ser los mejores amigos del mundo. Que iba a compartir con ella miles de secretos.
Y ahora paso a Chari. Es completamente diferente a Eli. Recuerdo que yo estaba en la primera reunión de la residencia. Sentado en medio de la gente, tratando de hacer algún amigo lo más rápido posible. Y allí entró ella. Con su eterna gorra tapándole la mitad de la cara, con el pelo largo y con una fuerza que iba destrozando lo que había por donde pasaba. Era un torbellino. Se quitó la mochila, se sentó a cenar y no paró de hablar en toda la reunión.
Ambas eran las típicas chicas llenas de personalidad que jamás se habrían fijado en el piltrafilla que yo era.
Pero no fue así. Ambas se fijaron en mí. Y nos convertimos en los mejores amigos del mundo. Como los tres mosqueteros, como los tres jinetes de la apocalipsis (¿eran tres?), etc.
Luego nuestras vidas se distanciaron un poco: nuevos amigos, parejas, etc... Pero siempre fuimos tres. Siempre estuvimos unidos. Nos reímos juntos, lloramos juntos, nos emborrachamos juntos...
El día en que me fui de Málaga para no volver, lloré como nunca lo había hecho. Allí se quedaron dos partes imprescindibles de mi vida. Ahora las de cada uno de nosotros han dado muchas vueltas. El lunes ni yo seré el mismo, ni ellas tampoco. Pero sí habrá algo que no habrá cambiado nunca. Y es lo mucho que nos queremos.
No veo a nadie. Sólo tu risa puedo oir cerca de mí.
Después del tiempo, después del año que pasó, ya estás mejor.
Me haces sentir igual que ayer y tengo miedo de engañarme otra vez...
(Igual que ayer, Coti)
PD: He cambiado la plantilla del blog, supongo que ya os habreis dado cuenta. ¿Os gusta? El Líder y Stranger ya me dieron su aprobación. Es que la otra plantilla la tenia media red...
Romántico y latino
Después de dos horas de soporíferas clases de inglés, soportando al panoli de mi profesor y a un niñato insoportable (eso es tema para otro texto) allí que me dispuse yo a ir al Alcampo a comprar algunas cosillas que me hacían falta. Básicamente, espuma de afeitar y cuchillas para la maquinilla.
Era la tarde perfecta. Las ocho, un sol que empezaba a apagarse, pero que permitía que aún llevara mis gafas, y una temperatura idónea para cualquier cosa. Sobre todo para ir de cervezas, encontrar al amor de tu vida y, por supuesto, para ir conduciendo con la ventanilla bajada, sin prisas, disfrutando de la música y de las calles de la ciudad.
En fin, que el romanticismo inundaba mi cuerpo y mi mente mucho más de lo habitual. Eso que yo ya soy un romántico por naturaleza, aunque no dejen que lo ponga en práctica...
Dentro ya del centro comercial, me fui para la sección de DVD's. Después de mi viaje a Almería, en el que pude comprobar con Stranger las gangas que puedes encontrar en esta sección, procuro pasarme siempre. Diviso uno de los montones de DVD's rebajados, y allí estaba. Encima de todos los demás. Como si estuviera esperándome a mí. No, no era el hombre de mis sueños. Tampoco era la mujer que alguna vez pude llegar a soñar. No. Era la película. Mí película. La que ha marcado el rumbo de esta semana. La que se mereció un texto. Serendepity. ¡Y rebajada! Sólo seis euros.
Evidentemente, la cogí. Pero cual fue mi sorpresa, que también estaba allí otra de mis películas de cabecera, El Diario de Bridget Jones, y otra que aún no he visto, pero que me han recomendado, Love Actually. Ya lo sé. Son tres pastelones. Pero me encantan. Y es que no puedo evitarlo. Soy romántico y latino.
Después ya me fui a coger todo lo demás. Con mis tres pelis en la mano, procedí a comprar las maquinillas, la espuma y un encargo de mi madre: yogures blancos y un paquete de 32 rollos de papel higiénico. Y es que para mi madre es todo un sacrilegio que yo saque el coche del garage y que ella no pueda aprovechar el viaje de cualquier forma.
Cuenta total de la compra: 44 euros. Y sólo llevaba tres gilipolleces y mucho papel higiénico. En fin, ya ahorrare más en otro mes. Aunque el lunes me voy a Málaga y eso no va a contribuir mucho a que lo haga.
En fin, me había gastado un pastón. Pero la tarde lo merecía. Era una tarde romántica y me compré tres pelis de cabecera en mi vida. De esas que necesitas ver cuando estás de bajón para llorar a moco tendido. Eso sí, me faltan algunas más por conseguir. Sin duda, Grandes Esperanzas es mi película preferida, junto con Leyendas de Pasión y Tomates verdes fritos. Moulin Rouge, ya la tengo.
Me vestí de bufón sólo para intentar disfrazar con mis atuendos a las lágrimas que se me quedan dentro.
Me vestí de bufón sólo para llamar la atención con mis silencios, porque nadie me escuchó gritar por dentro...
(El bufón, La sonrisa de Julia)
Era la tarde perfecta. Las ocho, un sol que empezaba a apagarse, pero que permitía que aún llevara mis gafas, y una temperatura idónea para cualquier cosa. Sobre todo para ir de cervezas, encontrar al amor de tu vida y, por supuesto, para ir conduciendo con la ventanilla bajada, sin prisas, disfrutando de la música y de las calles de la ciudad.
En fin, que el romanticismo inundaba mi cuerpo y mi mente mucho más de lo habitual. Eso que yo ya soy un romántico por naturaleza, aunque no dejen que lo ponga en práctica...
Dentro ya del centro comercial, me fui para la sección de DVD's. Después de mi viaje a Almería, en el que pude comprobar con Stranger las gangas que puedes encontrar en esta sección, procuro pasarme siempre. Diviso uno de los montones de DVD's rebajados, y allí estaba. Encima de todos los demás. Como si estuviera esperándome a mí. No, no era el hombre de mis sueños. Tampoco era la mujer que alguna vez pude llegar a soñar. No. Era la película. Mí película. La que ha marcado el rumbo de esta semana. La que se mereció un texto. Serendepity. ¡Y rebajada! Sólo seis euros.
Después ya me fui a coger todo lo demás. Con mis tres pelis en la mano, procedí a comprar las maquinillas, la espuma y un encargo de mi madre: yogures blancos y un paquete de 32 rollos de papel higiénico. Y es que para mi madre es todo un sacrilegio que yo saque el coche del garage y que ella no pueda aprovechar el viaje de cualquier forma.
Cuenta total de la compra: 44 euros. Y sólo llevaba tres gilipolleces y mucho papel higiénico. En fin, ya ahorrare más en otro mes. Aunque el lunes me voy a Málaga y eso no va a contribuir mucho a que lo haga.
En fin, me había gastado un pastón. Pero la tarde lo merecía. Era una tarde romántica y me compré tres pelis de cabecera en mi vida. De esas que necesitas ver cuando estás de bajón para llorar a moco tendido. Eso sí, me faltan algunas más por conseguir. Sin duda, Grandes Esperanzas es mi película preferida, junto con Leyendas de Pasión y Tomates verdes fritos. Moulin Rouge, ya la tengo.
Me vestí de bufón sólo para intentar disfrazar con mis atuendos a las lágrimas que se me quedan dentro.
Me vestí de bufón sólo para llamar la atención con mis silencios, porque nadie me escuchó gritar por dentro...
(El bufón, La sonrisa de Julia)
Serendipity
Esta mañana cuando regresé del gimnasio entré en mi cuarto. Al lado de la pantalla del ordenador estaba un dvd que me dejó una compañera del trabajo. Una película. Serendipity.
Serendipity no deja de ser un pastelón, algo que me encanta porque no puedo evitar ser todo un romántico. Pero no es un pastelón cualquiera. Me hace pensar. Me hace plantearme muchas cosas en la vida.
En Serendipity, John Cusack y Kate Beckinsale (ella es guapísima) se conocen por casualidad. Están juntos durante pocas horas y dejan que su vida en común la marque totalmente el destino. Un destino que no deja cabos sueltos al azar, que lo tiene todo preparado y que teje las situaciones de las personas en un plan perfecto y totalmente engranado, y que te conduce a tu alma gemela.
Durante años no se ven, pero ambos se recuerdan constantemente, buscando una señal del destino que indique que deben estar juntos para siempre.
¿Será eso lo que ocurre de verdad? Por lo general pienso que las cosas no ocurren porque sí. Que todo se debe a algo. Que las personas se cruzan en nuestra vida por algún motivo y que tarde o temprano ese motivo sale a la luz.
La película me hizo mella en su momento y ha vuelto a hacerla hoy. Y más después de una llamada que he recibido esta tarde. Le mandé un sms a un chico que fue lo más parecido que he tenido a un novio. Sí, ese, el que tenía novia. Y él me llamó. Resulta que ya no tiene novia y el otro día fue a Málaga a conocer a nosequién. No he podido evitar que me afectara. Me he puesto triste y he maldecido al género masculino. ¿Es que no tengo alma gemela? Menos mal que Meriel estaba ahí conmigo para arrancarme una sonrisa...
En fin, no voy a contar nada de las vacaciones, porque Meriel ya lo ha hecho en su blog. Además ha colgado allí fotos en su álbum del viaje. Sólo quiero resaltar que el viaje y las vacaciones me han servido para aclarar muchos temas pendientes que tenía con amigos. Y eso ha estado bien.

Tenemos que hablar y compartir algún momento.
Tenemos que hablar y decidir que está pasando entre los dos.
¿De qué puedo hacer si mis ojos huyen de los tuyos sin querer...?
(Tenemos que hablar, Presuntos Implicados)
Serendipity no deja de ser un pastelón, algo que me encanta porque no puedo evitar ser todo un romántico. Pero no es un pastelón cualquiera. Me hace pensar. Me hace plantearme muchas cosas en la vida.
En Serendipity, John Cusack y Kate Beckinsale (ella es guapísima) se conocen por casualidad. Están juntos durante pocas horas y dejan que su vida en común la marque totalmente el destino. Un destino que no deja cabos sueltos al azar, que lo tiene todo preparado y que teje las situaciones de las personas en un plan perfecto y totalmente engranado, y que te conduce a tu alma gemela.
Durante años no se ven, pero ambos se recuerdan constantemente, buscando una señal del destino que indique que deben estar juntos para siempre.
¿Será eso lo que ocurre de verdad? Por lo general pienso que las cosas no ocurren porque sí. Que todo se debe a algo. Que las personas se cruzan en nuestra vida por algún motivo y que tarde o temprano ese motivo sale a la luz.
La película me hizo mella en su momento y ha vuelto a hacerla hoy. Y más después de una llamada que he recibido esta tarde. Le mandé un sms a un chico que fue lo más parecido que he tenido a un novio. Sí, ese, el que tenía novia. Y él me llamó. Resulta que ya no tiene novia y el otro día fue a Málaga a conocer a nosequién. No he podido evitar que me afectara. Me he puesto triste y he maldecido al género masculino. ¿Es que no tengo alma gemela? Menos mal que Meriel estaba ahí conmigo para arrancarme una sonrisa...
En fin, no voy a contar nada de las vacaciones, porque Meriel ya lo ha hecho en su blog. Además ha colgado allí fotos en su álbum del viaje. Sólo quiero resaltar que el viaje y las vacaciones me han servido para aclarar muchos temas pendientes que tenía con amigos. Y eso ha estado bien.
Tenemos que hablar y compartir algún momento.
Tenemos que hablar y decidir que está pasando entre los dos.
¿De qué puedo hacer si mis ojos huyen de los tuyos sin querer...?
(Tenemos que hablar, Presuntos Implicados)
Rumbo a Sevilla
Me gustaría hablar de muchas cositas de este fin de semana, pero la verdad es que no tengo demasiado tiempo. Cosas como una fiesta en la que estuve el viernes con mis compañeros de trabajo o la elección de Míster España. Pero la verdad es que aún no tengo la maleta hecha y me gustaría irme a dormir con ella ya preparada.
El caso es que mañana me voy a Sevilla. Allí me esperan Meriel y Arwen para pasar unos días de marchita. Aunque yo no soy muy semanasantero, trataré de aprovechar todo lo que pueda el viajecico y traerme todos los mejores momentos posibles.
La verdad es que no tengo mucho más que decir. Sólo que en unos días no creo que pueda escribir mucho, pero que volveré.
Un abrazo para todos y espero que lo paseis tan bien como espero hacerlo yo.
Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el Universo sobre mí. Quiero correr en libertad, quiero encontrar mi sitio...
(El mundo sobre mí, Amaral).
El caso es que mañana me voy a Sevilla. Allí me esperan Meriel y Arwen para pasar unos días de marchita. Aunque yo no soy muy semanasantero, trataré de aprovechar todo lo que pueda el viajecico y traerme todos los mejores momentos posibles.
La verdad es que no tengo mucho más que decir. Sólo que en unos días no creo que pueda escribir mucho, pero que volveré.
Un abrazo para todos y espero que lo paseis tan bien como espero hacerlo yo.
Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el Universo sobre mí. Quiero correr en libertad, quiero encontrar mi sitio...
(El mundo sobre mí, Amaral).
Yo tengo muchos amigos gays...
Atención gays de España, nuestra amistad se vende a muy buen precio. Desde que se han puesto de moda las programas de vida en directo, con trapos sucios incluidos, se ha puesto de moda también ir al espacio de corazón pertinente para acusar a Fulanito de homosexual, como si de una lacra se tratara.
Cuando sale de la casa, Fulanito se encuentra con una media de cincuenta amantes masculinos que han contado con todo lujo de detalles las prácticas amatorias más peculiares y todas las promesas de amor eterno. Y claro, Fulanito va a Salsa Rosa y Lidia Lozano, ni corta ni perezosa, le pone contra la espada y la pared para que cuente, de una vez por todas, que le gusta más un hombre que comer con los dedos.
Y Fulanito se pone cada vez más rojo, y más, y más, y las venas del cuello se hinchan, y grita en medio del plató: ¡Qué no, qué no soy maricón! Y ahí viene el segundo asalto. Pero muchacho, que si eres gay, no pasa nada, pero cuentalooooooooo. Y Funalito va y responde: Si yo no tengo nada en contra de los gays. Si lo fuera, lo diría, porque ser homosexual es lo más normal del mundo... Y ya, cuando todo parecía perdido, llega la gran frase: Si yo, yo tengo muchos gays...
Y ahí, a un servidor le hierve la sangre. Resulta que cada heterosexual que sale en la tele tiene a por lo menos cinco gays como amigos. ¡Me río yo de Janeiro! Bueno, como si tener a un amigo homosexual te convirtiera en la persona más tolerante del mundo...
Además, no sé yo qué tenemos los gays, que a muchos de los hombres heterosexuales les damos como grima. Cuando después de años de amistad, se enteran de que eres gay, les entran como sudores. Ay madre mía, tanto tiempo colega suyo y resulta que es maricón. ¿Eso se pegará? ¿Me habrá metido mano alguna vez? Seguro que se empalma cada vez que le dirijo la palabra... ¿Estará enamorado de mí? Y uno tiene que explicar, que por ser gay no se empalma con más facilidad y que no, no lo mira con deseo cuando va a la piscina con él. Luego la cosa cambia y pasa de ser vergonzoso a ser todo un orgullo, que te hace tolerante y uno de los hombres más modernos del momento.
Nada que ver con las mujeres. Ya lo decía Alessandro hace unas semanas en su blog y yo lo reafirmo.
Los gays y las mujeres suelen tener un feeling especial. Por lo general, los homosexuales encajan a la perfección con sus amigas, y ellas igual. Yo creo que para las chicas, un gay es como tu mejor amiga, pero mucho más gracioso. Se afeita, no tiene la regla, conoce a los hombres a la perfección (¡es uno de ellos!) y siempre puede servir para quitarte a un moscón de discoteca. Además, bailan, usan colonia a menudo y te los puedes llevar de compras sin que te den un ruido. Y encima tienen la ventaja de que jamás te van a quitar el novio...
Y no me quieres ni ver, y no lo puedo entender. Si alguna vez has llorado sé que no es por mi amor.
Anoche vi a Lucifer y al alba bailé con él. Ahora sé que a su lado va gente como yo...
(Lucifer, de OBK).
Un abrazo espcial para Líder, que ya está en casita con su familia, disfrutando de las vacaciones.
Cuando sale de la casa, Fulanito se encuentra con una media de cincuenta amantes masculinos que han contado con todo lujo de detalles las prácticas amatorias más peculiares y todas las promesas de amor eterno. Y claro, Fulanito va a Salsa Rosa y Lidia Lozano, ni corta ni perezosa, le pone contra la espada y la pared para que cuente, de una vez por todas, que le gusta más un hombre que comer con los dedos.
Y Fulanito se pone cada vez más rojo, y más, y más, y las venas del cuello se hinchan, y grita en medio del plató: ¡Qué no, qué no soy maricón! Y ahí viene el segundo asalto. Pero muchacho, que si eres gay, no pasa nada, pero cuentalooooooooo. Y Funalito va y responde: Si yo no tengo nada en contra de los gays. Si lo fuera, lo diría, porque ser homosexual es lo más normal del mundo... Y ya, cuando todo parecía perdido, llega la gran frase: Si yo, yo tengo muchos gays...
Y ahí, a un servidor le hierve la sangre. Resulta que cada heterosexual que sale en la tele tiene a por lo menos cinco gays como amigos. ¡Me río yo de Janeiro! Bueno, como si tener a un amigo homosexual te convirtiera en la persona más tolerante del mundo...
Además, no sé yo qué tenemos los gays, que a muchos de los hombres heterosexuales les damos como grima. Cuando después de años de amistad, se enteran de que eres gay, les entran como sudores. Ay madre mía, tanto tiempo colega suyo y resulta que es maricón. ¿Eso se pegará? ¿Me habrá metido mano alguna vez? Seguro que se empalma cada vez que le dirijo la palabra... ¿Estará enamorado de mí? Y uno tiene que explicar, que por ser gay no se empalma con más facilidad y que no, no lo mira con deseo cuando va a la piscina con él. Luego la cosa cambia y pasa de ser vergonzoso a ser todo un orgullo, que te hace tolerante y uno de los hombres más modernos del momento.
Nada que ver con las mujeres. Ya lo decía Alessandro hace unas semanas en su blog y yo lo reafirmo.
Y no me quieres ni ver, y no lo puedo entender. Si alguna vez has llorado sé que no es por mi amor.
Anoche vi a Lucifer y al alba bailé con él. Ahora sé que a su lado va gente como yo...
(Lucifer, de OBK).
Un abrazo espcial para Líder, que ya está en casita con su familia, disfrutando de las vacaciones.
Las vueltas que da la vida...
Hoy no pensaba escribir nada nuevo. Prefería que pusierais más cosas en las que creéis. Pero bueno, finalmente me he puesto a pensar en algo y quería reflejarlo aquí.
Esta tarde ha sido un poco extraña. Se ha cruzado en mi vida alguien que jamás pensaría que lo haría. Una de esas personas que parece que están por encima, que jamás se dignarían a hablarte, que siempre has contemplado desde tu pequeño universo. Y esta tarde, pasó por mi vida. No sé si de puntillas o con paso firme, eso ya se sabrá con el tiempo, pero la verdad es que me da igual.
Jamás creí que la vida daría tantas vueltas como para tener a esa persona frente a frente, tomándose un café conmigo y charlando de mil cosas. Eso me hace pensar mucho. Si hace cuatro o cinco años cuando la vi por primera vez me habrían contado que esta tarde la iba a conocer, me habría reído muchísimo.
Lo que sí he descubierto es que no hay gente superior. ¿Por qué yo creía que esa persona era mejor que yo? ¿Por qué creí que jamás podría hablar con ella? ¿Por qué pensaba que era especial e inalcanzable? ¿Por qué extraña razón nos dedicamos a colocar a ciertas personas en altares muy por encima nuestra? En realidad, ni era superior, ni mejor que yo, ni era especial, ni nada de nada. No tiene absolutamente nada que yo no tenga, a excepción de una cara bonita y unos preciosos ojos azules. En definitiva, nada.

¿Dónde está nuestro error sin solución? ¿Fuiste tú el culpable o lo fui yo? Ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme. Mil campanas suenan en mi corazón, que difícil es pedir perdón.
(Ni tú ni nadie, versión de Volovan).
Esta tarde ha sido un poco extraña. Se ha cruzado en mi vida alguien que jamás pensaría que lo haría. Una de esas personas que parece que están por encima, que jamás se dignarían a hablarte, que siempre has contemplado desde tu pequeño universo. Y esta tarde, pasó por mi vida. No sé si de puntillas o con paso firme, eso ya se sabrá con el tiempo, pero la verdad es que me da igual.
Jamás creí que la vida daría tantas vueltas como para tener a esa persona frente a frente, tomándose un café conmigo y charlando de mil cosas. Eso me hace pensar mucho. Si hace cuatro o cinco años cuando la vi por primera vez me habrían contado que esta tarde la iba a conocer, me habría reído muchísimo.
Lo que sí he descubierto es que no hay gente superior. ¿Por qué yo creía que esa persona era mejor que yo? ¿Por qué creí que jamás podría hablar con ella? ¿Por qué pensaba que era especial e inalcanzable? ¿Por qué extraña razón nos dedicamos a colocar a ciertas personas en altares muy por encima nuestra? En realidad, ni era superior, ni mejor que yo, ni era especial, ni nada de nada. No tiene absolutamente nada que yo no tenga, a excepción de una cara bonita y unos preciosos ojos azules. En definitiva, nada.
¿Dónde está nuestro error sin solución? ¿Fuiste tú el culpable o lo fui yo? Ni tú ni nadie, nadie, puede cambiarme. Mil campanas suenan en mi corazón, que difícil es pedir perdón.
(Ni tú ni nadie, versión de Volovan).
When you believe...
Llevo unos días que he tenido que formatear el ordenador y buscando entre mis viejos cd's han salido los tantos que tengo con música en MP3. Entre todas las canciones he encontrado una por casualidad, When you believe, de la banda sonora de El Príncipe de Egipto. Y escuchándola, me he cuestionado cuáles son las cosas en las que creo.
Y bien, pensando, pensando, me he dado cuenta de varias.
Creo en el amor. En un amor sincero, que no espera nada, pero que lo da todo. Un amor paternal, fraternal, pasional y sexual. Un amor comprensible, que te hace sonreir cada vez que respiras. Un amor libre.
Creo en la amistad. Después de tantas historias vividas, sigo creyendo en la amistad sincera, que no te falla, que es capaz de superar cualquier obstáculo, que se sacrifica, que siempre estará ahí. Una amistad sin egoísmo, llena de buenos momentos, de perdones y que te hace sentir lleno. Que dura a través de los tiempos.
Creo en la gente que lucha. En la gente que es capaz de desvivirse en una conversación, que defiende sus pensamientos hasta última instancia, que no coge siempre el camino más fácil, que se implica, que tiene sangre que le hierve por las venas.
Creo en la bondad de las personas. En que la gente no hace daño a conciencia, en que simplemente se toman decisiones equivocadas.
Creo en la justicia. En que aquel que hace el bien, tendrá su recompensa.
Creo en la libertad. Una libertad llena de respeto.
Creo en la verdad. Porque la verdad nos hará libres.
Creo en mí. Sé que soy capaz de todo. Me lo llevo demostrando desde hace veintitrés años.
En fin, no os aburro más. Supongo que sonará muy utópico. Quizás lo sea. Pero ya es demasiado imperfecta la vida, como para partir de creencias llenas de imperfecciones. Os animo a que completéis esta lista con vuestras creencias.
Un abrazo.

Y cuando siento que tus brazos, aprisionan mis espaldas, desaparecen las palabras, sólo se oyen mis suspiros. No sé evitarlo, sin remediarlo, tú me vuelves loco...
Y bien, pensando, pensando, me he dado cuenta de varias.
Creo en el amor. En un amor sincero, que no espera nada, pero que lo da todo. Un amor paternal, fraternal, pasional y sexual. Un amor comprensible, que te hace sonreir cada vez que respiras. Un amor libre.
Creo en la amistad. Después de tantas historias vividas, sigo creyendo en la amistad sincera, que no te falla, que es capaz de superar cualquier obstáculo, que se sacrifica, que siempre estará ahí. Una amistad sin egoísmo, llena de buenos momentos, de perdones y que te hace sentir lleno. Que dura a través de los tiempos.
Creo en la gente que lucha. En la gente que es capaz de desvivirse en una conversación, que defiende sus pensamientos hasta última instancia, que no coge siempre el camino más fácil, que se implica, que tiene sangre que le hierve por las venas.
Creo en la bondad de las personas. En que la gente no hace daño a conciencia, en que simplemente se toman decisiones equivocadas.
Creo en la justicia. En que aquel que hace el bien, tendrá su recompensa.
Creo en la libertad. Una libertad llena de respeto.
Creo en la verdad. Porque la verdad nos hará libres.
Creo en mí. Sé que soy capaz de todo. Me lo llevo demostrando desde hace veintitrés años.
En fin, no os aburro más. Supongo que sonará muy utópico. Quizás lo sea. Pero ya es demasiado imperfecta la vida, como para partir de creencias llenas de imperfecciones. Os animo a que completéis esta lista con vuestras creencias.
Un abrazo.
Y cuando siento que tus brazos, aprisionan mis espaldas, desaparecen las palabras, sólo se oyen mis suspiros. No sé evitarlo, sin remediarlo, tú me vuelves loco...
Que hablen de uno, aunque sea para bien
Mañana, vuelta a mi querido periódico. Me espera todo un día de intenso trabajo. Eso sí, una de las pocas amigas que tengo allí del equipo de entresemana me pondrá al día de todas las novedades acontencidas durante mi ausencia. Comer con ella, a la que llamaremos "la becaria", porque es becaria (ya sé que no es muy original...), es uno de los momentos por los que merece la pena seguir trabajando allí.
Es una buena chica, muy simpática y bastante guapa, a mi parecer. Es del tipo de mujer del que me habría enamorado si no fuera por lo que es... Es más, alguna vez el sentirme tan agusto con ella ha hecho que se tambaleen mis cimientos, pero muy poquito, ¿eh?. Vamos que sería gracioso que después de haberme liberado de mi prisión, fuera y me enamorara de una chica. A estas alturas del cuento... ¡A mí!
Bueno, que ese no era el caso, que a mí me gustan mucho los hombres, ¿qué le vamos a hacer? El tema es que todo el mundo en el periódico se cree que nos vamos a liar. Allí nadie sabe que yo soy gay y me he enterado que hasta tienen apuestas para ver cuando nos enrollamos.
Hasta cierto punto es normal, pero claro lo que yo no entiendo es que ahora se comente eso y que esas mismas personas hace unos meses fueran por ahí especulando si yo soy gay o no. Podrían aclararse, ¿no? Que piensen o que soy gay o que me voy a liar con la becaria, pero que se aclaren, porque ambas cosas son totalmente incompatibles.
La peña se aburre muchísimo y de algo tendrá que hablar. Eso sí, yo calladito y que piensen lo que quieran, que así creo más desconcierto. Que dicen, pues que digan. Yo ahí, fuerte, contra viento y marea, más chulo que un ocho y limitándome a callar. Es señal de que no paso desapercibido...
Es una buena chica, muy simpática y bastante guapa, a mi parecer. Es del tipo de mujer del que me habría enamorado si no fuera por lo que es... Es más, alguna vez el sentirme tan agusto con ella ha hecho que se tambaleen mis cimientos, pero muy poquito, ¿eh?. Vamos que sería gracioso que después de haberme liberado de mi prisión, fuera y me enamorara de una chica. A estas alturas del cuento... ¡A mí!
Bueno, que ese no era el caso, que a mí me gustan mucho los hombres, ¿qué le vamos a hacer? El tema es que todo el mundo en el periódico se cree que nos vamos a liar. Allí nadie sabe que yo soy gay y me he enterado que hasta tienen apuestas para ver cuando nos enrollamos.
Hasta cierto punto es normal, pero claro lo que yo no entiendo es que ahora se comente eso y que esas mismas personas hace unos meses fueran por ahí especulando si yo soy gay o no. Podrían aclararse, ¿no? Que piensen o que soy gay o que me voy a liar con la becaria, pero que se aclaren, porque ambas cosas son totalmente incompatibles.
La peña se aburre muchísimo y de algo tendrá que hablar. Eso sí, yo calladito y que piensen lo que quieran, que así creo más desconcierto. Que dicen, pues que digan. Yo ahí, fuerte, contra viento y marea, más chulo que un ocho y limitándome a callar. Es señal de que no paso desapercibido...
Mi tatuaje
Hoy pensaba hablaros de lo mucho que me ha crispado mi padre esta mañana cuando hemos ido a la revisión del coche, que resulta que después de llevar dándome la brasa con la revisión de las narices, pues no le tocaba todavía...
Pero bueno, he preferido hablaros de mi tatuaje. Supongo que alguna vez os habreis parado a pensar que leches es esa letra japonesa que aparece en mi blog. De hecho, alguien me lo preguntó en mis primeros textos... Pues esa letra es el tatuaje que tengo. Me lo hice en noviembre en la barriga, a la altura del ombligo, pero en el lado derecho. Significa "padres".
De primeras, quería tatuarme "libertad", pero no me gustaba el símbolo, así que me puse a buscar en un diccionario de japonés que bajé de internet. Finalmente me decidí por "padres" por varios motivos. El primero de ellos es que de ese significado no me voy a cansar jamás. Será una forma de llevarlos siempre conmigo. Ya no será un simple tatuaje, será siempre una forma de mí. Otro de los motivos es porque esa es una pequeña forma de agradecerles lo mucho que siempre me han apoyado.
Un día, de buenas a primeras, me di cuenta de que los padres son las únicas personas (salvo excepciones) que siempre van a estar ahí y que nunca me van a fallar. A mí, siempre mee han ayudado en todo y se han sacrficiado por darmelo todo en la vida. Como en el anuncio de Coca Cola, gracias a ellos no me convertí en el gilipollas que podría haber llegado a ser.
Además, hay que hacer una mención especial a cuando les conté que era gay. No fue fácil ni para ellos ni para mí, pero lo único que les importó era lo que yo hubiera podido sufrir antes, ahora y en el futuro.
Discuto mucho con ellos (tengo bastante mala "follá", pero es genético), pero son de lo más grande que tengo y un ejemplo a seguir en la vida.
I can't believe it, you're a dream come in true,
I can't believe it, I have fallen for you.
Y sé que eres tú, el que me hace suspirar,
Y sé que por ti, yo podría llorar...
... Yo nunca fui estrella que desear,
Ahora sí, tú me has dado vida...
... Y apago la luz para verte mejor,
Y saborear este sueño de amor...
Ahí van algunos fragmentos de la canción que estoy escuchando ahora mismo. Se llama Fallen y no sé quien la canta en su versión original, pero yo tengo la cantada por Chenoa y Nuria Fergó en OT. Intentaré trascribiros algunas frases de canciones que me gustan o que me han llegado al alma.
Saludos para todos.
PD: El tío lo he puesto porque es de lo poquito que he encontrado con tatuaje. Eso sí, el dibujito, más hortero que "ná", y del slip mejor no hablamos...
De primeras, quería tatuarme "libertad", pero no me gustaba el símbolo, así que me puse a buscar en un diccionario de japonés que bajé de internet. Finalmente me decidí por "padres" por varios motivos. El primero de ellos es que de ese significado no me voy a cansar jamás. Será una forma de llevarlos siempre conmigo. Ya no será un simple tatuaje, será siempre una forma de mí. Otro de los motivos es porque esa es una pequeña forma de agradecerles lo mucho que siempre me han apoyado.
Un día, de buenas a primeras, me di cuenta de que los padres son las únicas personas (salvo excepciones) que siempre van a estar ahí y que nunca me van a fallar. A mí, siempre mee han ayudado en todo y se han sacrficiado por darmelo todo en la vida. Como en el anuncio de Coca Cola, gracias a ellos no me convertí en el gilipollas que podría haber llegado a ser.
Además, hay que hacer una mención especial a cuando les conté que era gay. No fue fácil ni para ellos ni para mí, pero lo único que les importó era lo que yo hubiera podido sufrir antes, ahora y en el futuro.
Discuto mucho con ellos (tengo bastante mala "follá", pero es genético), pero son de lo más grande que tengo y un ejemplo a seguir en la vida.
I can't believe it, you're a dream come in true,
I can't believe it, I have fallen for you.
Y sé que eres tú, el que me hace suspirar,
Y sé que por ti, yo podría llorar...
... Yo nunca fui estrella que desear,
Ahora sí, tú me has dado vida...
... Y apago la luz para verte mejor,
Y saborear este sueño de amor...
Ahí van algunos fragmentos de la canción que estoy escuchando ahora mismo. Se llama Fallen y no sé quien la canta en su versión original, pero yo tengo la cantada por Chenoa y Nuria Fergó en OT. Intentaré trascribiros algunas frases de canciones que me gustan o que me han llegado al alma.
Saludos para todos.
PD: El tío lo he puesto porque es de lo poquito que he encontrado con tatuaje. Eso sí, el dibujito, más hortero que "ná", y del slip mejor no hablamos...
Como Carlos Sáinz en los mundiales...
Finalmente, no me han dado el trabajo. Se han decantado por la chica que tenía más experiencia en lo que buscaban, diseño. Es algo lógico, pero bueno, fastidia que ayer casi me dijeran que el puesto era mío. Eso sí, la decisión ha sido muy difícil de tomar, me tendrá en cuenta para otra ocasión y esperan verme pronto... Vamos, lo típico.
La verdad es que estoy un poco jodido, pero bueno, bien. Soy fuerte y no me voy a venir abajo por esto. Sobre todo me da rabia, porque tengo que seguir en la mierda de sitio en la que estoy ahora. Cada vez se me hace más cuesta arriba trabajar los fines de semana y aguantar la explotación a la que me (nos) someten.
Supongo que otra vez será. Me siento un poco como cuando a Carlos Sáinz se le rompe el coche a pocos metros de llegar a la meta o como cuando Chenoa se quedó fuera de los tres ganadores de Operación Triunfo por culpa de Bustamante. Vamos, que jode tener el caramelo tan cerca y no llegar a cogerlo.
Pero nada, que ahí seguiré, luchando hasta que encuentre algo mejor. Hasta que llegue el día en el que entre en el despacho de Voldemor (el director de mi actual trabajo) y le diga que ya no me ve más el pelo. Hasta entonces, resignación y paciencia.
Todo tiene un porqué en la vida, ¿no? Quizás me espere otra cosa mejor...
Un abrazo para todos y gracias por el apoyo demostrado.
La verdad es que estoy un poco jodido, pero bueno, bien. Soy fuerte y no me voy a venir abajo por esto. Sobre todo me da rabia, porque tengo que seguir en la mierda de sitio en la que estoy ahora. Cada vez se me hace más cuesta arriba trabajar los fines de semana y aguantar la explotación a la que me (nos) someten.
Supongo que otra vez será. Me siento un poco como cuando a Carlos Sáinz se le rompe el coche a pocos metros de llegar a la meta o como cuando Chenoa se quedó fuera de los tres ganadores de Operación Triunfo por culpa de Bustamante. Vamos, que jode tener el caramelo tan cerca y no llegar a cogerlo.
Pero nada, que ahí seguiré, luchando hasta que encuentre algo mejor. Hasta que llegue el día en el que entre en el despacho de Voldemor (el director de mi actual trabajo) y le diga que ya no me ve más el pelo. Hasta entonces, resignación y paciencia.
Todo tiene un porqué en la vida, ¿no? Quizás me espere otra cosa mejor...
Un abrazo para todos y gracias por el apoyo demostrado.
Manden sus sms con la palabra CASTIGADOR si quieren que el trabajo sea para él
Y llegó el gran día, el día E, el día de la entrevista. Y ahí que me levanté esta mañana dispuesto a comerme el mundo, a mis rivales y a la entrevistadora si hacía falta. Empecé por una buena ducha y un buen afeitado. Eso sí, parándome en todos los detalles. A punto estuvo de joderse una patilla, pero al final lo solucioné...
Mi camisa azul haciendo espigas, mis chinos, mis zapatos de rozaduras (que parece que ya no me hacen rozaduras), mi Emporio Armani Night y mi chaqueta azul de pana. En definitiva, el más guapo del mundo...
Dejados atrás todos los miedos, allí que me f ui con tiempo. La entrevista era a las 12.30, y a menos cinco ya tenía hasta aparcado el coche. Me dio tiempo a tomarme un café y a orinar (que me meaba desde que era chico...).
12.15, veo como llega mi amiga, que estaba citada a las 12.00. (Chavala, no tienes nada que hacer. ¿Quince minutos tarde? Estás nominada...).
12.25, entro en la empresa: Espérese aquí un momento, que hay otra chica dentro...
12.45, sale mi amiga: Hola, ¿cómo estás?... Escáner de arriba a abajo: Mal arreglada, mal peinada, piercing en la nariz, un moco en la nariz... (¿ein?) ¡Un moco en la nariz! ¡Mi amiga ha hecho la entrevista con un moco en la nariz! Querida, creo que el puesto no va a ser para ti...
12.46, entro yo a la entrevista. La entrevistadora, una chica joven, unos 28 años, con pinta de mala. Vamos, de ser más hija de puta... Yo sonriente, encantador. Me explica en qué consiste la empresa y el puesto de trabajo, y cuando llevábamos como media hora, me dice: Un segundo, que voy a por el director para que te conozca...
13.15, entra el director. Un hombre francés, de unos cuarenta años. De joven tuvo que ser bastante guapo. Unos bonitos ojos azules, pero no se preocupó nunca por su imagen... ¿Qué problema hay con este muchacho? Problema, problema, niguno. O muchos, según se mire....
Avanza la conversación con el jefe y, después de contarme todo lo que me había dicho la mala, me explica porqué se habían ido los tres individuos que habían ocupado el puesto con anterioridad. Y después de eso, la conversación clave. Entre ambos, había como una tensión sexual no resuelta. Eso o que se odian a muerte...
Director: ¿Cuántos candidatos tenemos?
Mala: Este y otra chica. La tercera (mi amiga) no me ha gustado.
D: ¿Tú que prefieres trabajar con hombres o con mujeres?
M: Yo me llevo mejor con los hombres...
D: Claro, ya me imagino...
M: Castigador, la duda que tengo es que la otra chica tiene más experiencia que tú en diseño...
Yo: Sí, es posible, pero yo aprendo muy rápido. Y con interés, más todavía...
....
En fin, que después de todo este debate delante mía, una conversación que creo que me beneficia bastante, quedaron en que mañana por la mañana me llamarán con el sí o con el no.
Evidentemente, si me dicen que no, será un poco de fracaso, porque después de haber llegado tan lejos. Pero bueno, al fin y al cabo me quedaré con lo positivo: de los muchísimos que echaron la oferta en el infojobs, la empresa de trabajo temporal hizo una selección, entre los que estaba yo. De las entrevistas de la ett, seleccionaron a siete, entre los que estaba yo. De esos siete, la empresa en cuestión seleccionó a tres, entre los que estaba yo. Y de esos tres, soy uno de los dos favoritos. No está mal, ¿no?
Así que, manden sus sms al número 7363736 con la palabra CASTIGADOR si quieren que el trabajo sea para mí.
Un abrazo para todos y muchas gracias a los que habéis dado ánimos, pero en especial a Líder, que me ha dedicado incluso un texto en su página.
Por cierto, ya se ha producido el primer abandono del equipo de fin de semana. Una de mis compañeras se va con otro chaval de entresemana para vivir la aventura empresarial. Mucha suerte y se os echará de menos...
Dejados atrás todos los miedos, allí que me f ui con tiempo. La entrevista era a las 12.30, y a menos cinco ya tenía hasta aparcado el coche. Me dio tiempo a tomarme un café y a orinar (que me meaba desde que era chico...).
12.15, veo como llega mi amiga, que estaba citada a las 12.00. (Chavala, no tienes nada que hacer. ¿Quince minutos tarde? Estás nominada...).
12.25, entro en la empresa: Espérese aquí un momento, que hay otra chica dentro...
12.45, sale mi amiga: Hola, ¿cómo estás?... Escáner de arriba a abajo: Mal arreglada, mal peinada, piercing en la nariz, un moco en la nariz... (¿ein?) ¡Un moco en la nariz! ¡Mi amiga ha hecho la entrevista con un moco en la nariz! Querida, creo que el puesto no va a ser para ti...
12.46, entro yo a la entrevista. La entrevistadora, una chica joven, unos 28 años, con pinta de mala. Vamos, de ser más hija de puta... Yo sonriente, encantador. Me explica en qué consiste la empresa y el puesto de trabajo, y cuando llevábamos como media hora, me dice: Un segundo, que voy a por el director para que te conozca...
13.15, entra el director. Un hombre francés, de unos cuarenta años. De joven tuvo que ser bastante guapo. Unos bonitos ojos azules, pero no se preocupó nunca por su imagen... ¿Qué problema hay con este muchacho? Problema, problema, niguno. O muchos, según se mire....
Avanza la conversación con el jefe y, después de contarme todo lo que me había dicho la mala, me explica porqué se habían ido los tres individuos que habían ocupado el puesto con anterioridad. Y después de eso, la conversación clave. Entre ambos, había como una tensión sexual no resuelta. Eso o que se odian a muerte...
Director: ¿Cuántos candidatos tenemos?
Mala: Este y otra chica. La tercera (mi amiga) no me ha gustado.
D: ¿Tú que prefieres trabajar con hombres o con mujeres?
M: Yo me llevo mejor con los hombres...
D: Claro, ya me imagino...
M: Castigador, la duda que tengo es que la otra chica tiene más experiencia que tú en diseño...
Yo: Sí, es posible, pero yo aprendo muy rápido. Y con interés, más todavía...
....
En fin, que después de todo este debate delante mía, una conversación que creo que me beneficia bastante, quedaron en que mañana por la mañana me llamarán con el sí o con el no.
Evidentemente, si me dicen que no, será un poco de fracaso, porque después de haber llegado tan lejos. Pero bueno, al fin y al cabo me quedaré con lo positivo: de los muchísimos que echaron la oferta en el infojobs, la empresa de trabajo temporal hizo una selección, entre los que estaba yo. De las entrevistas de la ett, seleccionaron a siete, entre los que estaba yo. De esos siete, la empresa en cuestión seleccionó a tres, entre los que estaba yo. Y de esos tres, soy uno de los dos favoritos. No está mal, ¿no?
Así que, manden sus sms al número 7363736 con la palabra CASTIGADOR si quieren que el trabajo sea para mí.
Un abrazo para todos y muchas gracias a los que habéis dado ánimos, pero en especial a Líder, que me ha dedicado incluso un texto en su página.
Por cierto, ya se ha producido el primer abandono del equipo de fin de semana. Una de mis compañeras se va con otro chaval de entresemana para vivir la aventura empresarial. Mucha suerte y se os echará de menos...
Otra rival que también quiere ganar
Bueno, pues si no tenía bastante con mis propias dudas y comeduras de tarro por la entrevista, ahora me entero de que también han llamado a una ex compañera de mi actual trabajo. Aunque hace como unos seis meses que no sé nada de ella, la considero bastante amiga y, bueno, me he agobiado cuando me he enterado de que también la han llamado.
No es que no me alegre por ella, que sí que me alegro. Pero estaba más feliz sin saber si sólo me habían llamado a mí, si eramos cinco o cincuenta. Ahora sé que tengo que "competir" con ella y me siento raro.
No sé si alguien me comprende, pero es como me siento. En fin, que la cosa no es ni más fácil ni más difícil, simplemente que no me gusta. Ya sé que es algo extraño. Pero bueno, me siento así.
Bueno, pues ya os contaré.
Besos y abrazos.
No es que no me alegre por ella, que sí que me alegro. Pero estaba más feliz sin saber si sólo me habían llamado a mí, si eramos cinco o cincuenta. Ahora sé que tengo que "competir" con ella y me siento raro.
No sé si alguien me comprende, pero es como me siento. En fin, que la cosa no es ni más fácil ni más difícil, simplemente que no me gusta. Ya sé que es algo extraño. Pero bueno, me siento así.
Bueno, pues ya os contaré.
Besos y abrazos.
Un día agotador y lo que me espera
Buenas a todos. Son las doce y cuarto y hace como una hora que llegué de trabajar. Estoy bastante cansado y, bueno, sé que me esperan dos días de intenso y agotador curro. Hay momentos en los que se me hace más cuesta arriba trabajar en fin de semana. Sobre todo después de comer, cuando veo a la gente de tapitas por ahí y yo tengo que meterme en la redacción, o me acuerdo de lo a gusto que estaría en mi casa con el braserito y tumbado en el sofá.
A pesar de ello, tengo que admitir que me siento a gusto con mis compañeros. Sé que no son mis amigos, pero si no fuera por ellos y por lo bien que nos llevamos, sería insoportable.
Todavía no he hecho la entrevista y no sé si me cogeran o no. Pero aunque tengo gana de que se acabe el trabajar los fines de semana, ya me empieza a dar pena el tener que irme y empezar de cero otra vez. Ya lo sé, es lo que quiero. Pero bueno, yo soy así. Le tomo cariño a la gente, a los sitios y a las cosas. Vamos que seguramente sería de esos que se enamoran de su secuestrador (¿el Síndrome de Estocolmo se llama?). Pues eso. Que soy una persona complicada.
En fin, me voy a ir a la camita, que se me está yendo la olla. Y vamos, que sigo queriendo que me cojan, sólo que creo que me da miedo empezar de cero una vez más.
Un abrazo y gracias por leerme y comentarme.
A pesar de ello, tengo que admitir que me siento a gusto con mis compañeros. Sé que no son mis amigos, pero si no fuera por ellos y por lo bien que nos llevamos, sería insoportable.
Todavía no he hecho la entrevista y no sé si me cogeran o no. Pero aunque tengo gana de que se acabe el trabajar los fines de semana, ya me empieza a dar pena el tener que irme y empezar de cero otra vez. Ya lo sé, es lo que quiero. Pero bueno, yo soy así. Le tomo cariño a la gente, a los sitios y a las cosas. Vamos que seguramente sería de esos que se enamoran de su secuestrador (¿el Síndrome de Estocolmo se llama?). Pues eso. Que soy una persona complicada.
En fin, me voy a ir a la camita, que se me está yendo la olla. Y vamos, que sigo queriendo que me cojan, sólo que creo que me da miedo empezar de cero una vez más.
Un abrazo y gracias por leerme y comentarme.
Ni un pelo de tonto...
Como os comenté en un post anterior, esta tarde tenía cita para cortarme el pelo. El caso es que cuando la pedí, me dijeron que mi peluquero estaba de baja, así que me ha pelado otra chica. Muy simpática, por cierto. Creo que por primera vez en mi vida, me han hecho lo que les he pedido. ¿Por qué los peluqueros te preguntan, si luego hacen lo que les da la gana a ellos?
Bueno, pues hoy nada. Como yo le he dicho (Córtame de arriba y de los lados, para peinarme hacia adelante y el flequillo, si eso se puede llamar flequillo, muy desfilado. Y me dejas greñas por detrás). Vamos que me ha dejado muy guapo, y no es porque yo lo diga...
Y para variar, salió el tema de conversación estrella.
-- Uy, que pelo más fino tienes (sí, lo tengo fino y muy negro)
-.-Sí, pero antes tenía más, jejejeje...
Sí, señores, se me cae el pelo. Así que, caballeros que me leéis, salgan corriendo hacia su progenitor y si a éste le llega la frente a la nuca, vayan raudos hacia el dermatólogo. Probablemente la alopecia se apoderará de ustedes. En fin, yo me estoy tomando unas pastillas y parece que la cosa se ha frenado un poco, aunque las entradas no hay quien me las quite ya... El tema es no agobiarse. Vamos que si Miguel Bosé es calvo, pero calvo y atractivo, ¿por qué los demás no podemos? Eso sí, hay que ser calvo, pero digno. Nada de peluquines ni de pinturas extrañas. Con la frente bien alta...
Bueno, pues hoy nada. Como yo le he dicho (Córtame de arriba y de los lados, para peinarme hacia adelante y el flequillo, si eso se puede llamar flequillo, muy desfilado. Y me dejas greñas por detrás). Vamos que me ha dejado muy guapo, y no es porque yo lo diga...
Y para variar, salió el tema de conversación estrella.
-- Uy, que pelo más fino tienes (sí, lo tengo fino y muy negro)
-.-Sí, pero antes tenía más, jejejeje...
El rival más débil (sólo puede quedar uno)
Y espero que el que quede sea yo. Veamos, ¿recordais la última entrevista de trabajo que tuve? Bueno, quien no se acuerde o no sepa de qué hablo, que se lea esto: Un castigador algo abatido..., y sabrá de que va el tema.
El caso es que esta mañana me han llamado de la empresa para hacerme una entrevista ellos mismos. La otra me la hizo una empresa de trabajo temporal. Me imagino que de todos los que hicimos la primera entrevista, habrán seleccionado a unos cuantos, entre ellos a mí (aunque la verdad es que espero que sea a mí nada más, pero lo creo poco probable).
Pues nada, que el lunes volveré a ponerme una de mis camisas de entrevistas, mis chinos azul marino con rayitas, mi chaqueta azul de pana (aunque se me hielen los hígados) y mi perfume Emporio Armani Night, que como no salgo casi nunca, pues lo uso para las entrevistas laborales. Volveré a sacar mi mejor sonrisa y, ¡a triunfar! Además, para ese día ya estaré más guapillo, porque mañana jueves voy a que me corten el pelo, que ya tenía la cita pedida, y así no me ven con las greñas estas que tengo.
Al parecer no hice tan mal el test de personalidad, ¿no? Bueno, cruzad los dedos, ponedle velas a quien podais y rezad porque sea el hombre que estaban buscando.
Os mantendré informados...
El caso es que esta mañana me han llamado de la empresa para hacerme una entrevista ellos mismos. La otra me la hizo una empresa de trabajo temporal. Me imagino que de todos los que hicimos la primera entrevista, habrán seleccionado a unos cuantos, entre ellos a mí (aunque la verdad es que espero que sea a mí nada más, pero lo creo poco probable).
Pues nada, que el lunes volveré a ponerme una de mis camisas de entrevistas, mis chinos azul marino con rayitas, mi chaqueta azul de pana (aunque se me hielen los hígados) y mi perfume Emporio Armani Night, que como no salgo casi nunca, pues lo uso para las entrevistas laborales. Volveré a sacar mi mejor sonrisa y, ¡a triunfar! Además, para ese día ya estaré más guapillo, porque mañana jueves voy a que me corten el pelo, que ya tenía la cita pedida, y así no me ven con las greñas estas que tengo.
Al parecer no hice tan mal el test de personalidad, ¿no? Bueno, cruzad los dedos, ponedle velas a quien podais y rezad porque sea el hombre que estaban buscando.
Os mantendré informados...
Cuanto más te agachas, más se te ve el culo
Anoche, después de la cena, en la que nos lo pasamos realmente bien, nos fuimos, como ya había dicho en un comentario, al Joker, un pub pequeñito donde te puedes sentar y donde hemos tenido las mejores conversaciones de nuestra vida. Pues allí que nos fuimos Meriel, la Angloparlante (que sigue sin tener blog) y yo a bebernos una copilla.
El caso es que desembocamos en el tema laboral. Y al princio, nos centramos en el mío. Yo estaba agobiaete. Me explico. Yo sólo curro viernes, sábados y domingos, pero mi jefe más directo me dijo que en Semana Santa, como el Viernes Santo no se curra, pues que fuera el jueves y así él y otro compañero podían irse de vacaciones.
De primeras me quedé pillado, pero pensándolo días después me di cuenta de que me estaban haciendo una jugada del quince. ¿Por qué tengo yo que cambiar mi descanso para que ellos puedan coger más vacaciones? ¿Es que no es suficiente que haya trabajado el Día de Navidad, Año Nuevo y todos los sábados y domingos desde el pasado mes de abril? Y ya para colmo, vino a mi mente cuando pedí el día libre para la comunión de mi sobrino (que era mi sobrino, sangre de mi sangre, el hijo de mi hermana) y no me lo dieron entero. Es decir, me dejaron la mañana libre y a las cinco, sin más faltar tenía que estar allí.
Bueno, que tengo la oportunidad de irme de viaje en Semana Santa y tener que trabajar el jueves me lo jodía. Así que cogí y después estar cagado de miedo, llamé a mi jefe, le dije que no podía, y empezó a venderme la moto. Que si todos los años se ha hecho así. Que si fulanito no puso pegas.
Que nos fastidias las vacaciones... Y, ¿es que yo no tengo derecho a unas vacaciones en condiciones? ¿No tienen suficiente con ganar un pastón y tener su mes y medio de vacaciones al año?
Al final cedió porque no le di más opción. Pero yo me agobié. Lo que está claro es que cuanto mejor te portas, más tratan de aprovecharse de ti. O lo que es lo mismo, cuanto más te agachas, más se te ve el culo...
Por cierto, me da mucha alegría haber superado ya las quinientas visitas y, sobre todo, saber que leeis y que me dejeis comentarios. Muchas gracias y no dejeis de hacerlo ;-)
Un abrazo para todos.
El caso es que desembocamos en el tema laboral. Y al princio, nos centramos en el mío. Yo estaba agobiaete. Me explico. Yo sólo curro viernes, sábados y domingos, pero mi jefe más directo me dijo que en Semana Santa, como el Viernes Santo no se curra, pues que fuera el jueves y así él y otro compañero podían irse de vacaciones.
De primeras me quedé pillado, pero pensándolo días después me di cuenta de que me estaban haciendo una jugada del quince. ¿Por qué tengo yo que cambiar mi descanso para que ellos puedan coger más vacaciones? ¿Es que no es suficiente que haya trabajado el Día de Navidad, Año Nuevo y todos los sábados y domingos desde el pasado mes de abril? Y ya para colmo, vino a mi mente cuando pedí el día libre para la comunión de mi sobrino (que era mi sobrino, sangre de mi sangre, el hijo de mi hermana) y no me lo dieron entero. Es decir, me dejaron la mañana libre y a las cinco, sin más faltar tenía que estar allí.
Bueno, que tengo la oportunidad de irme de viaje en Semana Santa y tener que trabajar el jueves me lo jodía. Así que cogí y después estar cagado de miedo, llamé a mi jefe, le dije que no podía, y empezó a venderme la moto. Que si todos los años se ha hecho así. Que si fulanito no puso pegas.
Al final cedió porque no le di más opción. Pero yo me agobié. Lo que está claro es que cuanto mejor te portas, más tratan de aprovecharse de ti. O lo que es lo mismo, cuanto más te agachas, más se te ve el culo...
Por cierto, me da mucha alegría haber superado ya las quinientas visitas y, sobre todo, saber que leeis y que me dejeis comentarios. Muchas gracias y no dejeis de hacerlo ;-)
Un abrazo para todos.