El principio del resto de mi vida
Reflexiones de un hombre que un día decidió tener el control de su propio destino
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Y que lo tengas que ver por la tele
Si no es suficiente que tu pareja te deje por otr@ y que estés en tu casa hecho una puta mierda, resulta que pones la tele y te restriegan una y otra vez lo feliz que es tu ex con su nuevo amor.

Algo así debe de pensar Chenoa... Y direis, "menudo panoli que se nos pone a hablar ahora de la Chenoa..." Vale, es verdad, como que he perdido todo el estilo... Pero es que cuando el otro día vi a Bisbal por la tele diciendo lo bien que está con su nueva novia, pues no pude evitar ponerme en la situación de Laurita (esto es innncreible...).

Si es que eso se llama provocación y lo demás son tonterias. Si ahora a Chenoa le da por comer y comer bombones hasta que no haya minifalda que pueda cubrir esas posaderas, ¿qué va a ser del panorama musical español? Es que yo imagino que estoy sentadito en el sofá, limándome unos cuernos que parece ser que me han puesto y veo a mi ex diciendo en un programa que está de puta madre con la guarra/mamón por la/el que me ha dejado, y os aseguro que le falta Miami para correr... Eso sí, no tardo ni un Bulería Bulería en rastrear el globo terráqueo, encontrar a Josh Wald (en la foto de hoy, vestidito, ay como me gusta), liarme con él y restregárselo al susodicho ex... ¡A mí!

PD: Este fin de semana he descubierto un gran disco, Somos nubes blancas, de Elefantes. Está genial.
 
Al borde de mis vacaciones
Este es mi último fin de semana de trabajo hasta julio y es que me tocan las vacaciones el mes que viene. Y bueno, las cosas no van a cambiar mucho. Seguiré yendo al gimnasio, tengo los exámenes de inglés, pero, sobre todo, ¡tendré cuatro fines de semana libres!

Ya tengo planes para dos de ellos. El primero, me voy a pasarlo a Madrid con mis amigos y, el último, me iré a Málaga para pasar San Juan. ¡Y ale, a disfrutar con las hogueras!

El tema es que como iba a ser el último viernes que iba a trabajar con mi becaria de mi alma, después de comer nos hemos ido de compras. Y señores, he pecado...

Ya sé que tengo que ahorrar, que en octubre cambio de vida y necesito las pelas. Pero es que uno coge la ropa, se va al probador, se la prueba, se da cuenta de que su cuerpo ha mejorado notablemente y, claro, con lo bien que te queda, ¡¿cómo vas a devolverla a la estantería?!

Así que me he comprado unos vaqueros (20 euros en Berska) y un polo verde muy bonico y que me queda de escándalo (16 euros en Zara). Ya sé que no está bien que lo diga yo, pero lo digo. Que lo que me gasto todos los meses en el gimnasio (32 euros) y lo mucho que me esfuerzo subiendo y bajando pesitas ya tenía que surtir efecto por algún lado. ¡Qué llevo unos tres años en el gimnasio y engordo un kilo cada seis meses!

Además, hoy iba "afeitaico" y más bonico que un San Luis. Así que he sacado la mastercard (pobre infeliz...) y "pa la buchaca". Y mañana creo que voy a volver a Pull & Bear a por una camiseta que me ha gustado también. Porque yo lo valgo...

PD: Hoy la foto vuelve a ser de Josh Wald (ay, como me gusta), pero con los ojitos al descubierto, para que lo conozcais, jejeje. Tengo más, así que ya las ireis viendo...
 
My English teacher es un memo
A mi profesor de inglés le falta un hervor. Es memo perdido. Yo creo que si a los treinta y pocos que tiene no ha espabilado, su madre lo puede dar totalmente por perdido. Que se rían de él los niñatos de dieciséis años es normal. Pero que nos riamos los adultos que estamos en la clase, tiene narices...

Es un poco más alto que yo, calculo que medirá en torno a 1,80 metros. Y es totalmente amorfo. Tiene una barriga comparable a la de una embarazada de ocho meses y donde debería estar lo que se conoce vulgarmente como “culo”, no hay absolutamente nada. A esa preciosa imagen hay que añadir que un día se dejó la bragueta abierta y menos mal que no le vimos nada (menos mal, menos mal, que pesadillas...).

Y bueno, además, todos creemos que es gay, con su pluma y todo. (Anotación: Yo la pluma la respeto, pero no me pone nada de nada...) Yo toda la vida rezando por que me tocara un profesor gay, guapetón, con voz interesante, que me sedujera y me llevara a su casa, y me susurrara... (Que te estás yendo del tema, que tienes visita, que la gente va a pensar que estás salido perdido...). Bueno, pues yo soñando con todo eso y me toca un tío más feo que un pie y con menos intelecto que un grillo.

Como hoy ha sido el último día en el que va a compartir con nosotros sus mediocres conocimientos sobre la lengua inglesa, se nos ha acercado en un descanso a los cuatro más mayores de la clase (tres chicas y yo) y nos ha dicho de irnos el próximo miércoles de tapas para despedirnos. Nos hemos quedado con una cara de poker... Al final, le hemos dicho que sí y, con la suerte que tengo, seguro que me tira los tejos. ¡Ay madre, que susto me da! Así que tengo una semana para buscarme un novio como el de la foto (Josh Wald creo que se llama) y llevármelo a la "cita". Por cierto, ¿alguien me puede decir donde cojones se meten los hombres como el de la imagen? En Linares, desde luego, no se crían...
 
Verás como a alguien se le acaba escapando...
Huyo. No quiero dirigir ni media palabra con alguien que haya visto La venganza de los Sith. No es que sea muy fan de Star Wars, pero la curiosidad me corroe. Casi no me acuerdo de las tres primeras películas que se hicieron, pero el Episodio I y el II los tengo bastante recientes. Y claro, ahora mismo, el secreto mejor guardado es cómo llega Anakin a convertirse en Dark Vader Parece mentira que este muchacho tan guapo se convierte en ese pedazo de bicho. Por cierto, que morbazon quitar ese casco y toda esa ropa negra y encontrarte a este chavalillo, ¿no?

Y las bocas no paran de abrirse a mi alrededor, una y otra y otra vez... ¡Cómo mola película! ¡Se atan todos los cabos! Te tiras toda la película esperando a que pasen cosas, como que los gemelos... ¡QUÉ NO LA HE VISTO TODAVÍA! ¿Te quieres callar ya? ¡Jaaaaaaar...!

Como es la gente... Ya me pasó con Los Otros. Pero eso creo que me lo hicieron a posta. Estaba de prácticas en una televisión local. Una mañana estaba presente en una conversación entre la presentadora del telediario (una zorra asquerosa, engreída, prepotente... ¡ah! y sin carrera...) y otra redactora.

Presentadora: Redactora, ¿has visto Los Otros?

Redactora: Sí, me encantó.

El Castigador: Yo no la he visto todavía...

Presentadora: Ay, yo adivine toda la trama a mitad de la película. Le dije a mi marido: "Marido, ¿qué te apuestas a que están todos muertos?"

El Castigador: ¡¡¡Qué no la he visto joder!!!

Presentadora: Oh, perdona, creo que te la he destripado...

¡Será hija de Putin...!

Bueno, aunque algo así hice yo viendo el Sexto Sentido. Pero que conste que fue viendo la película. Simplemente, yo fui más listo que la amiga que estaba conmigo y, cuando quedaba media hora para acabar, le solté: "Ostia, que creo que Bruce Willis está muerto..." Fue una putada, sí, pero estábamos en igualdad de condiciones, lo podría haber acertado ella.

PD: Aquí os pongo la cadena esta que corre como la pólvora por blogs de aquí y de allá.

Tamaño de archivos de música en el ordenata: 234 megas (es que suelo ir grabandola en cd's para que no se me pierda)

Último disco (o CD) comprado: Sin Bandera, costaba un euro. El anterior, el de Juanes.

5 canciones que escuches a menudo o que signifiquen mucho para tí o para tu vida:
-more than words, de Extreme
-puede ser, del canto del loco con la de la oreja de van gogh
-cualquiera de mecano
-amor prohibido, de gloria estefan
-mientes tan bien, de sin bandera

5 víctimas para que sigan la rueda:
Arwen
Diego Beriot
Stranger
Skype
Femme Fatale
 
Sin duda, lo mejor del fútbol es... (¿alguien lo adivina?)
No, no es el balón. Tampoco es la portería. ¿Los entrenadores? Que va... Sin duda alguna, pero que ninguna, ninguna, lo mejor del fútbol son los futbolistas. ¿Qué pensábais, que os iba a hablar de deporte? Pues claro que no...

Anoche, viendo Las Cerezas, descubrí más aún a Luis Figo. Que era guapo, ya lo sabía yo, pero que lo era tanto... De eso, no me había dado cuenta. Y lo que más me sorprendió es que el muchacho es capaz de articular frases coherentes, con su sujeto, su predicado, todos sus complementos, en un español entendible y con coherencia, ¡qué lujo para la Otero!

Como ya sabéis, y el que no lo sepa se lo cuento, soy periodista deportivo. ¿Un periodista deportivo gay? ¿Eso cómo se come? Pues comiendo, con la boca abriendo. El fútbol me repatea los hígados y, el resto de deportes, ni fu ni fa. Llegué a esto por casualidad, vamos que cuando yo estudiaba en la facultad me imaginaba más presentando el Gran Hermano que haciendo crónicas futbolísticas. Y aquí me veis... (Y, por cierto, no lo hago nada mal...).

El caso es que muy habitualmente tengo que lidiar con los futbolistas. Y vale, el 99,9 por ciento de ellos están buenísimos, pero abren la boca y dan ganas de llenarsela con algo para que no hablen nada de nada de nada... Es que ya ni me molesto en cambiar las preguntas, ¿para qué? Si preguntes lo que preguntes te responden lo mismo.

El Castigador: Muy buenas, soy El Castigador, de Diario Latigazo. Te llamaba para que me dieras tus impresiones de cara al partido del domingo.

Jugador de turno: Vale.

EC: Bueno, pues eso, ¿cómo afrontas el choque?

JT: Con muchas ganas y mucha ilusión, porque es un partido importante y los tres puntos nos hacen mucha falta.

EC: Supongo que la derrota del pasado domingo está ya olvidada, ¿no?

JT: Sí. (silencio). Ahora nos centramos en el partido del domingo. Tenemos muchas ganas y mucha ilusión, porque es un encuentro importante y los tres puntos nos hacen mucha falta.

EC: ¿Lo consideras un rival especialmente difícil?

JT: Sí. (silencio). Pero eso no nos importa, porque tenemos muchas ganas y mucha ilusión, porque es un encuentro importante y los tres puntos nos hacen mucha falta.

EC: ¿Qué ambiente hay en el vestuario después de los últimos problemas con el entrenador?

JT: Pues eso tratamos de dejarlo a un lado. Preferimos centrarnos en el partido, porque tenemos muchas ganas y mucha ilusión, porque es un encuentro importante y los tres puntos nos hacen mucha falta.

EC: ¿Has follado alguna vez con un periodista? Si quieres, quedamos, echamos un polvo y me explicas lo del fuera de juego, que es que no acabo de pillarlo...

JT: Claro que sí, si es que tenemos muchas ganas y mucha ilusión, porque es un encuentro importante y los tres puntos nos hacen mucha falta.

EC: Venga, hijo, muchas gracias por atenderme...

¿Alguien es capaz de adivinar el titular? Se aceptan propuestas...

Retomando la pregunta inicial. Lo mejor del fútbol no son los futbolistas. Lo mejor del fútbol son los cuerpazos de los futbolistas. ¡Ay madre, que me pongo malito...!
 
Conversaciones del machus ibericus de gimnasio
No puedo. Es superior a mí. Estás tan tranquilo en las duchas del gimnasio, relajándote después de una sesión de fitness, y sucede.

Descripción de los ejemplares: dos machus ibericus de gimnasio, de unos cuarenta años de edad. Llevan como veinte haciendo pesas, pero los años no pasan en balde. Durante bastante tiempo debieron de hincharse a proteínas y lo que un día fueron músculos, ahora son sólo carne caída. Además, esas mismas proteínas han ido martilleando una a una las neuronas que habitaban en sus cerebros y que ahora se limitan a controlar dos cosas: el pene y el fútbol.

Una vez hecha la descripción, continúo con la historia.

Pues ahí estoy yo, en la ducha, con mi esponja y mi gel, con la mente en blanco, disfrutando del agua y desentumeciendo el cuerpo, cuando, sin avisar, dos machus ibericus, ocupan las dos cabinas colindantes a la mía. Y ahí empieza la pesadilla.

Punto 1: La conversación (a voces) entre ambos se produce en un tono como si estuvieran a miles de kilómetros de distancia. No gritan, no, berrean. Y las risas ya, te atronan.

Punto 2: La charla se limita a fútbol (en su mayor parte), coches, tetas, las mallas hiperajustadas de la rubia de bote que se ha apuntado nueva y a hacer gracietas del tipo ¡Si quieres te froto la espalda, que sé que te gusta, so mariconazo! (Evidentemente se lo dicen entre ellos, porque me lo sueltan a mí, y de la mirada que les echo, los fundo).

Punto 3: Todas las palabras utilizadas no superan las tres sílabas y los términos más repetidos son macho, tío, de puta madre, cerveza, Real Madrid y Barça (y/o similares).

Y yo allí en medio, tratando de evadirme.
Macho, que golazo metió el Eto’o el otro día.
(Esto pasará pronto, Castigador, es una pesadilla, tu céntrate en relajarte...).
No veas si es feo el cabrón. Tiene que tener la polla como el rabo de un mono...
(No puedes entender esto, tú, si estuvieras con gays o con chicas en este mismo momento, estarías hablando de tíos...).
Menudos melones que tiene la del aeróbic. Dan ganas de meter la cabeza en el canalillo...
(Es normal... No seas así de intransigente...).
¡Se me está poniendo hasta fondona! Jajajajaja
(Piensa que son Brad Pitt y Tom Cruise y que están hablando de lo bueno que estás tu...).
Lo mismo que mi mujer, que se ha puesto de gorda que no hay por donde cogerla...

Y ese es justo el punto en el que empiezo a vomitar en las duchas...
 
¿Y si viniera un hada madrina...?
Hablando con mi Rubia el otro día de lo complicado que es esto de la homosexualidad y de lo fácil que hay que hacer que sea, me hizo, de repente, la siguiente pregunta: Si viniera un hada madrina y te dijera que te concede cualquier deseo, ¿no le pedirías dejar de ser gay?

Mi respuesta fue inmediata: No. Y un día después de esa conversación, sigo pensando lo mismo. No cambiaría mi condición sexual por nada del mundo. Quizás muchos no lo entiendan. Pero yo sé bien por qué es y he encontrado el motivo después de darle algunas vueltas al tema.

Hace un año y medio, aproximadamente, nadie sabía que yo era gay. Y es más, me daba terror que alguien pudiera enterarse. Mi estómago era un continuo hervidero de nervios cada vez que alguien hacia algún comentario relacionado con los homosexuales en general.

Pero en este tiempo, han cambiado muchas cosas. He afrontado muchas veces el "trance" de tener que contarle a alguien que quiero que soy gay. Y aún me sigue costando. Pero he llegado hasta aquí por mí mismo. Es verdad que no he estado solo. Todos los amigos a los que se lo he contado y mi familia me han acompañado en un camino que no ha sido fácil. Tampoco ha sido difícil. Pero ha sido mi camino.

Lo he andado yo. Yo he ido quitando las piedras que me hacían tropezar y yo he disfrutado también del paisaje. Aún no he llegado a ninguna parte, me queda mucho por andar. Pero seguiré haciéndolo. Andando, con fuerza, con toda la dignidad del mundo.

Por eso, hoy por hoy, no lo cambio. No es que me gusten los tíos, es que me encantan. Esto me ha tocado vivir y voy a vivirlo, pero de verdad. ¿Alguien me acompaña?

Rubia, espero que con mis palabras hayas recibido la explicación que quizás no supe darte sobre por qué no cambiaría esto. Y espero también que muy pronto puedas decirme lo mismo y sentir esta normalidad. Yo no me siento más gay que periodista, ni más periodista que hombre, ni más hombre que andaluz, ni más andaluz que español. Yo soy gay, periodista, hombre, andaluz, español... Así soy yo. Y así es como quiero ser.
 
Como el fantasma de las navidades futuras
Y después de dos horas y media al volante de mi C3, llegué a mi facultad. Quedé allí con Esa Rubia, y mientras la esperaba, me senté en el banco de uno de los pasillos.

No pude evitar sentir nostalgia. Allí estaba yo. Sentado. Observando a los jóvenes que pasaban cerca de mí. Cientos de estudiantes caminaban hacia las aulas o se paraban a charlar con sus compañeros. Miré hacia un lado. Miré hacia otro. Y aquel pasillo, que hace escasamente dos años ocupaba con mis amigos, estaba vacío para mí. Nadie conocido por la derecha. Nadie conocido por la izquierda...

Me sentí como el fantasma de las navidades futuras. Como si, de repente, alguien me hubiera trasladado en el tiempo. Aquellos jóvenes eran como los que convivían conmigo. Pero no eran mis amigos. Ni siquiera me sonaban sus caras. Y yo allí, observando.

Quien conoce una facultad de ciencias de la comunicación sabe de lo que hablo. En ellas, conviven las diferencias sociales en un estado de equilibrio casi idílico. Los pijos, los alternativos, los indis, los empollones, etc., se mezclan sin desentonar ninguno de ellos y con el respeto como bandera.

Y entre todo eso, allí estaba yo. Mirando desde un grado superior. Desde el grado de un ex estudiante de Periodismo, convertido ya en periodista, al que prácticamente le han quitado por completo aquellas ilusiones que hervían en la facultad. Quizás eso se llame experiencia.

Por un momento, sentí ganas de gritarles: ¡Aprovechad esto mientras dure, que lo que os espera fuera no es ningún camino de rosas! Pero no lo hice. Simplemente, me levanté, salí a la puerta del edificio y me quedé allí esperando a que llegara Esa Rubia. Qué derecho tengo yo a destrozar los sueños de nadie...
 
¡Por el poder de Grayskull...!
Decidido lo tengo. En octubre, me voy a Madrid para hacer un máster. Yo es que de pequeño era superfan de He-Man (He-Man, He-Man, tachán tachán, tachán tachán) y los Másters del Universo y me hace una ilusión que te cagas eso de levantar la espada y gritar: ¡¡¡Por el poder de Grayskull, yo tengo el poder!!! Por cierto, que bueno estaba...

La verdad es que estoy acongojado... Supongo que siempre pasa cuando se toman decisiones así. Sobre todo cuando este mes me han subido el sueldo (subida general para todos los trabajadores con un año y medio de retraso) y hace que me sienta tentado a estar como hasta ahora. Pero, ¿tú eres tonto? Que estás amargado, que se están quedando con tu juventud... Menos mal que mi yo interior me recuerda siempre la verdad...

El caso es que el lunes empieza el plazo de preinscripción y necesito un certificado de notas. Me cago en... Alguien de la facultad se podía haber dignado a decir que alguna vez necesitaría este papelucho para algo... Y allá que me voy mañana, de viaje fugaz a la Málaga de mis amores.

Además, va a ser mi primer viaje medianamente largo con el coche. Lo que supone drama familiar. Hijo mío, espérate a tener más experiencia con el coche... Pero mamá, si ya llevo un año... Bueno, espérate a cuando estés en Madrid. Mamá, que en Madrid es peor. ¡¡¡Si es que en esta casa estamos condenados a vivir amargados!!! Pero vamos a ver. ¡Qué no me voy a la guerra! ¿Podemos dejar de dramatizar un poco?

Mi madre estaba dispuesta a venir conmigo, pero le dije que Meriel se venía y ya estaba tranquila. Pero resulta que Meriel ha recibido una visita (su prima la de rojo) y no está para mucho viaje. Y justo cuando Meriel me lo ha dicho por el messenger, entra mi madre en el cuarto y me pregunta: ¿Seguro que va Meriel contigo? Pues mamá, no lo sabe... ¿Ves? Si lo sabía yo. Me ha dado un pálpito de que te ibas solo...

En fin, que hasta que mañana vuelva a mi casa por la noche me queda un día que no veas. Y con mi madre con el móvil pegado al culo todo el día.
 
El pie del deseo
La música era un asco. Estábamos de reggeatton hasta los ojos. Por eso, Meriel, Femme Fatale, Skype y yo optamos por sentarnos en el sofá del pub.

Meriel subió su pierna sobre las mías y allí me encontré con él. Pequeño y sonrosado. Con una sandalia de tacón. Ya conocía la tendencia sexual en la que los pies se convierten en algo fundamental, pero a mí nunca me habían llamado la atención.

Yo tenía una pajita en la mano. De esas beber, que nadie sea mal pensado. Empecé a hacerle cosquillas con ella, despacio, rozando las partes más sensibles, recorriendo todos los rincones...

En fin, sólo fue un pie. ¿Pero puede un pie tener alta carga de erotismo? Va a ser que sí... Y no sólo por Meriel o por mí, que nos conocemos muy bien y que no hay tensión sexual entre nosotros..., pero sí por el personal que pudo presenciar la escena. A más de uno, a más de dos y a más de tres vi mirar con deseo el pie de Meriel, acompañado de su risa y del roce de la pajita. Y de mis manos, que también estában ahí.

Quizás no haya que subestimar el poder de partes del cuerpo tan eróticamente abandonadas como el pie, la mano o la nariz, por poner un ejemplo. Puede que el deseo esté escondido en más zonas de las que uno se pueda imaginar...
 
Y era buenísima persona...
Mi padre: Ay que ver, el vecino lo buena persona que era...

Mi tía: Como todos los hombres...

Mi padre: Que no, en serio, que era más bueno que el pan.

Mi tía: Para ti todo el mundo es bueno.

Mi padre: Que no, que este era bueno de verdad. Lo que pasa es que luego mató a uno de un martillazo en la cabeza. Pero era una excelente persona, de verdad.

Mi tía: Pero que valor tienes, si es que no se puede hablar contigo...

Mi padre: Mujer, era bueno hasta que dejó de serlo...

Si es que mi padre tiene unas cosas. Como dice mi madre, vaya una vejez que vamos a echar...
 
Dawu, Dawa y un nuevo mito (¿erótico?)
¡Uy, qué poca pinta de castigador te veo! Tienes que dar más caña... Más o menos esas fueron las primeras palabras que me dirigió Dawu anoche cuando, en su ruta del Quijote, acabó en Linares. ¿Linares y el Quijote? No le deis vueltas, no hay relación alguna entre ambos... Pero ese es otro tema.

Finalmente Meriel, Skype y yo quedamos con Dawu, Dawa (su hermana, todo un encanto), una amiga de ambos, un amigo de Dawu (que más bien hablaba poco) y un grupo de chicas. Y de marcha que nos fuimos. Por fin encontramos un pub que no cerrara a las 12 y allí que nos plantamos.

Y después de varias copillas, vino el bailoteo. ¡Ale, a dar vueltas con la salsa! Bueno, a dar vueltas Meriel, Dawa, la amiga de Dawa y yo, porque el resto se movía más bien poco. Sí señores y señoras, Dawu, ese mito del blog, ese soltero en Madrid, ¡no baila! Pero hombre... El caso es que después de calentar el taburete durante bastante parte de la noche, se animó. Mira, que de perdidos al río..., debió pensar, ¡y a la pista!

Y allí que nos pusimos Dawa, la amiga y yo a intentar que el chiquillo coordinara los pies, las manos y el ritmo musical. No sé si lo conseguimos (que opinen los presentes), pero interés le puso y por algo se empieza, ¿no?

El caso es que me lo pasé "mu requetebien". Dawu me pareció un tío genial y, encima, ¡está buenísimo! Y yo que me había dejado la varita de convertir a heteros en gays en mi casa... Si es que me tengo que comprar una portátil...

Y debe de ser genético, porque Dawa no se queda corta... Muy guapetona que es, simpática, graciosa... Me divertí muchísimo con ellos y a ver si nos hacen otra visita pronto. Y si no, la próxima juerga, en Madrid...

Por cierto, muy mal por los pubs de Linares... ¿Qué hacen cerrando tan pronto...? ¡Castigo para ellos!
 
Y va a resultar que estoy bueno y todo...
Me siento pletórico. Después de mucho tiempo, he podido salir de marchita hasta tarde sin tener que preocuparme por tener que trabajar al día siguiente. Bueno, eso pasó sólo el domingo por la noche, porque el viernes y el sábado me tuve que ir a dormir prontito.

Qué haría yo sin estos momentos. Me he reído muchísimo, me lo pasado genial, me emborraché (un poquillo solo) y estuve con mis amigos. A algunos hacía tiempo que no veía. A otros veo a menudo. Pero me encantó estar con todos ellos. Por alguna extraña razón, por muchas veces que nos mosqueemos entre nosotros, al final siempre acabamos siendo una piña. Hay algún vínculo que nos une.

Además, Netesfera se vino el sábado con nosotros. Yo no pude estar mucho rato, pero espero que en otra ocasión pueda aprovechar más su presencia. Y luego nos encontramos con Dawu. Bueno, yo aún no lo he visto, porque se fue antes de que yo llegara, pero sí que conocí a su hermana. Esta noche creo que vamos a quedar, así que ya lo conoceré.

Y luego las cruces... ¿Y en las cruces qué había? Pues muchos niños guapos... Y yo con las hormonas revolucionadas... Y encima con un alto grado de alcohol en sangre... Y sobre todo, con mucho pavo encima y riéndonos de todo.


Por cierto, conocimos a un camarero, que no veas. Adrián se llama el muchacho. Arwen, Skype, Lhalloly y yo estábamos un poco como las moscas a la luz. Intentamos mediar para ver si lo integrabámos en el grupo, pero al final no pudo ser. Eso sí, nos invitó a un montón de chupitos (unos con fuego, que no veas) y así acabamos como acabamos...

Y ya para terminar, me encontré en el pub donde trabaja Adrián a una chica que estuvo conmigo en el instituto y que llevaba tiempo sin ver. ¡No me conoció de primeras! Me dijo que si me había apuntado al gimnasio, que estaba muy bien, que se me notaba mucho... Vamos, ¡qué estoy más bueno que el pan de higo! En fin, que no quepo en mí de gozo. Siempre viene bien que te digan cosas así, ¿no? Y si viene de una tía que no pretende comerte la oreja para llevarte a la cama como hacen los tíos, pues mejor que mejor... Vamos, que al parecer ya me queda menos para estar como el de la foto :P

Resumiendo, ha sido un puente inolvidable con mis grandes amigos. No hay nada como eso...

Por cierto, felicidades mami. Un besito.