<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[El principio del resto de mi vida]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Reflexiones de un hombre que un día decidió tener el control de su propio destino]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[Mudanza]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Mudanza]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Mudanza]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_130.htm"><![CDATA[Me mudo. Mi nueva dirección del blog será, a partir de ahora, <a target="_blank" href="http://www.diariolatigazo.com">www.diariolatigazo.com</a>. No séra ni un nuevo Castigador, ni un Castigador renovado... Seré el mismo de siempre. Os invito, formalmente, a que me acompañeis en mi nueva casa.<br/><br/>Allí tendré más espacio para mis cosas. Sin embargo, este seguirá siendo mi un lugar importante para mí. Hay muchos de mis pensamientos aquí. Llamad a la puerta de mi nueva casa y os abriré encantado.<br/><br/>Un abrazo.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[CK]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[CK]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[CK]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_129.htm"><![CDATA[Ni rastro de mi chaqueta robada en el gimnasio... Está claro que ni barrio pijo, ni leches... ¡Hay gentuza en todas partes! Seguramente mi cazadora vivirá ahora en un armario acompañada de prendas con nombre propio (Armani, Channel, Hugo Boss...). Y el muy gilipollas tuvo que encapricharse de la mía...<br/><br/>Si es que al final todo es igual en todos sitios: los mismos cachas buenorros con sólo dos neuronas, una para subir la pesa y otra para bajarla... Eso sí, uno no puede evitar salivar un poquito más de la cuenta.<br/><br/><a href="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=713023"><img src="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=713023" align="left" hspace="4" border="0"></a> Lo que me hace mucha gracia es lo que se ve en los vestuarios. Ves calzoncillos de Calvin Klein de esta temporada, de la pasada, de la 02/03 y de la colección nueva que van a sacar el año que viene. Y digo yo... Ya me voy a gastar yo 30 euros en unos calzoncillos para irme a lucirlos al gimnasio... Lo lógico sería reservarlos un poco, ¿no? Para las ocasiones, que se dice...<br/><br/>Pero bueno, como uno es amante de la ropa interior masculina, pues nada, que se los pongan y así me alegro el ojillo.<br/><br/>Otra cosa que está muy, pero que muy bien, son los monitores. Los tienes blancos, negros, altos, bajos, rubios, morenos, jóvenes, viejos... Y todos, pero todos, todos, están buenisísimos. Eso sí, las chicas ya son otra cosa... Hay una que cada vez que te habla te dice "cariño".<i> ¡Hola cariño!, ¡Gracias cariño!, ¡No le pongas tanto peso cariño!, ¡Cariño, hazme un guiño!</i> La palabra que la define es "vomitiva"...<br/><br/>Y entre toda la fauna, yo, partiéndome el espinazo con las pesitas para ver si de una vez por todas engordo un poquito... Que ya va siendo hora, ¡joder!]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Zapatos nuevos]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Zapatos nuevos]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Zapatos nuevos]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_128.htm"><![CDATA[El sábado por la noche estrené un par de zapatos. Jamás se me volverá a ocurrir llevar zapatos nuevos cuando vaya a bailar. No tardó mucho en salirme la primera rozadura. Llevaba calcetines de ejecutivo y podía ver la sangre a través de ellos.<br/><br/>Eso sí, supieron bailar muy bien. Ahí estuvieron, nuevos, pero al pie del cañón. Lo malo llegó cuando mi grupo internacional de amigas se fue del pub (de ambiente) en el que estábamos...<br/><br/>Mis zapatos querían quedarse y seguir bailando. Pero yo sabía que no, que lo mejor era irme... Sé interpretar las señales y éstas decían que no pintaba nada en el grupo en el que me quedé.<br/><br/>Tardaron bastante rato en darse cuenta de que sobraban, de que nadie les hablaba y de que, quien lo hacía, era casi forzado. Tardaron bastante en darse cuenta, pero, cuando lo hicieron, mis zapatos supieron salir corriendo de allí.<br/><br/>Eran nuevos... Y tampoco sabían llegar hasta Cibeles para coger el autobús. Anduve más de una hora por las calles del centro de Madrid, hasta que por fin me orienté...<br/><br/>Me habría gustado contar que el final de la noche fue muy divertido, pero lo cierto es que lo pasé bastante mal. Sobre todo, por la decepción que ello supuso...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Desentendido]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Desentendido]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Desentendido]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_127.htm"><![CDATA[<a href="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=707580"><img src="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=707580" align="left" hspace="4" border="0"></a> Creo que he perdido la capacidad de entender a los tíos. No sé en qué punto me quedé dormido, pero ya no me entero de la película. No sé quien es el bueno, ni el malo... No sé si quizás el malo soy yo. Recuedo unos tiempos en los que con mi capacidad de observación era capaz de desentrañar todos los detalles. Lo que sí sé es que ya no me funciona... O eso creo...<br/><br/>Hasta tal punto llega mi desconcierto, que me he planteado volverme al armario, colgar los hábitos y salir de él siendo todo un hetero de los que son machotes de verdad. De esos que se pegan golpes en el gimnasio, hablan de las tetas de las tías, escupen al suelo y eructan cuando toman cerveza... De esos de pelo en pecho, que se dice...<br/><br/>Descartada esa opción (que uno no sabe ni hacer gapos ni eructar de forma voluntaria), sólo me queda la posibilidad de la resignación. Digo yo que algún hombre debe de haber por el mundo con un nivel de madurez similar al mío, ¿no? Que tampoco pido tanto...<br/><br/>Y lo que más me fastidia es que cuanto menos entiendo a los hombres, más me gustan. Supongo que esa es la clave en las relaciones humanas, porque resulta que yo entiendo a la perfección a las mujeres y no me gustan nada... (sexualmente hablando).]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Lo que quedaba por ver...]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Lo que quedaba por ver...]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Lo que quedaba por ver...]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_126.htm"><![CDATA[<a href="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=704912"><img src="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=704912" border="0"></a><br/><br/>No podía ser Jesús Vázquez, no...<br/><br/>Ni tampoco el último Míster España...<br/><br/>No vi por ninguna parte a ninguno de los triunfitos...<br/><br/>El que tenía que estar en mi gimnasio es el pianista de Cine de Barrio... Sobran los comentarios...<br/><br/>PD: El de la foto es Jesús Vázquez, no el pianista...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Sex in Serrano 41]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Sex in Serrano 41]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Sex in Serrano 41]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_125.htm"><![CDATA[<a href="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=701997"><img src="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=701997" align="left" hspace="4" border="0"></a> Es curioso como da igual de donde procedas, cual sea tu acento o que educación hayas recibido... Anoche salí de fiesta con algunas de mis compañeras del master (<a target="_blank" href="http://www.palabrerio.com">Panamá</a>, <a target="_blank" href="http://www.monenespana.blogspot.com/">México</a>, <a target="_blank" href="http://carmenjulianaenmadrid.blogspot.com/">Colombia</a>, <a target="_blank" href="http://www.lapaulysevaaespana.blogspot.com/">Chile</a> y Venezuela). Fuimos a la discoteca Serrano 41. Cuatro chicas y un servidor. Típica y tópica imagen (menos por el grado de interculturalidad) formada por mujeres y un gay, que confirma, una vez más, la estrecha relación que existe entre ambos géneros.<br/><br/>Entre baile y baile, surgió, como no, el tema "hombres". ¿De qué otra cosa se podría haber hablado? Las que tienen novio lejos contaban lo mucho que los echan de menos... Las que no lo tienen narraban sus experiencias pasadas, a la vez que se echaba el ojillo al ganado presente en la sala (mucho chico mono, pero ninguno solo, como diría Mecano...).<br/><br/>Y El Castigador volvió a sorprenderse con las lágrimas saltadas cuando explicaba cómo le había contado a sus padres que era homosexual.<br/><br/>Fue una noche, cuanto menos, divertida, al más puro estilo Sex in the city, Sexo en Nueva York, que decimos los españoles...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[De frente]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[De frente]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[De frente]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_124.htm"><![CDATA[<a href="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=698720"><img src="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=698720" border="0"></a><br/><br/>Tras hacer una profunda encuesta entre mi entorno más cercano, decidí raparme. Eso sí, al tres, que tampoco era necesario un fuerte impacto al verme en el espejo. Y la verdad, me gusta bastante como me queda.<br/><br/>La alopecia deja cada vez más huella en mí y, bueno, no soy de los que se esconden. Así que mucho mejor afrontar el problema de frente y dejarse de peinados extraños que lo único que consiguen es tener un aspecto casi ridículo.<br/><br/>La nota negativa... Hoy me robaron en el gimnasio una de mis cazadoras preferidas. Era negra, con hebillas en el cuello... Me encantaba... Espero que el listo que se la ha llevado no se la ponga ningún día, porque como me lo cruce...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Entre las sábanas]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Entre las sábanas]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Entre las sábanas]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_123.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elcastigador/http://blogs.ya.com/elcastigador/files/RyanLeBar009.jpg" alt="" border="0" width="327" height="218"/><br/><br/>No me gustan las sábanas de franela. Prefiero, sin duda, las tradicionales. Esas en las que te metes a toda prisa porque el frío, durante algo menos de un segundo, llega a ser insoportable. Los pies se quedan helados, hasta que unos minutos después el cuerpo dibuja una zona de calor infranqueable. Ese frío me da la vida. Le doy mil vueltas a la almohada buscando el frescor en la cara...<br/><br/>Entre las sábanas se esconden miles de placeres, más allá de los simplemente sexuales. El olor a limpio de las telas recién lavadas, rozando con la piel suave que acaba de salir de la ducha y el pelo mojado...<br/><br/>Durante unos momentos, se tiene la sensación de estar casi en el paraíso. Y es en ese punto, en los minutos antes de dormir, cuando uno hace recuento de su vida.<br/><br/>Anoche, pensé en mi blog. En lo que he escrito últimamente. <i>Ey, Castigador, parece que vives amargado, que buscas desesperadamente la compañía de un tío...</i> Ya, ya sé que lo parece... Eso es lo malo de escribir de sentimientos en momentos puntuales. Por mucho que se intente, no se puede reflejar el estado de ánimo que se tiene a lo largo de las veinticuatro horas del día. Pero aseguro que mi vida es mucho más plena que todo eso...<br/><br/>Y sonreí justo antes de dormir.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Integración multicultural]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Integración multicultural]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Integración multicultural]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_122.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elcastigador/http://blogs.ya.com/elcastigador/files/kenta012.jpg" alt="" border="0" width="178" height="240"/><br/><br/>Sin duda, lo mejor del máster es la posibilidad que ofrece de conocer gente. Anoche, mi salón se convirtió por unos momentos en sede del botellón internacional. Representantes de Panamá, Colombia, Chile, México, Holanda, y diferentes puntos de España, como Salamanca, Almería, Huelva, Sevilla y Linares, se dieron cita en mi piso con el único objetivo de pasarlo bien.<br/><br/>En esos momentos, uno se da cuenta de lo poco que sabe de todo en general y de la vida en particular...<br/><br/>PD: Las fotos volverán a verse en unos días...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Apuntes de clase]]></title><link rel="El principio del resto de mi vida" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elcastigador/atom.xml" title="El principio del resto de mi vida"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Apuntes de clase]]></summary><author><name><![CDATA[El Castigador]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Apuntes de clase]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elcastigador/c_121.htm"><![CDATA[<a href="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=691363"><img src="http://www.pix8.net/pro/pic.php?u=13652pZgnb&i=691363" border="0"></a><br/><br/>Con el tío este, todo muy bien. Sólo amigos, ni indirectas, ni tiradas de tejos, ni nada. Pero cuando se va o nos juntamos con más gente, me siento muy solo.<br/><br/><i>¿Él es siempre igual o cambia cuando hay otra gente?</i><br/><br/>No es que cambie, pero ya no es igual. Solos, es como si hubiera una complicidad. Aunque no somos una pareja, se parece bastante (ir de compras, comer juntos...). Pero cuando se va, me siento muy solo. Me doy cuenta del grado de soledad que tengo. Mi soledad se hace patente...]]></content></entry></feed>
