Un castigador algo abatido...
Hoy ha sido un día extraño. Me levanté como todas las mañanas para ir al gimnasio, y cuando estaba en el aseo, (ring, ring) una llamada para una entrevista de trabajo. Las condiciones, inmejorables. Bueno, eso es un decir, claro que se pueden mejorar, pero viendo lo que me han ofrecido en las dos últimas... Vamos, que vi el final de mi túnel laboral (¡Por fin tendré los fines de semana libres!). Me fui al gimnasio y no podía parar de sonreir. Vamos que el que me viera haciendo abdominales con una sonrisa de oreja a oreja, no sé qué pensaría de mí...
En fin, que llegada la hora de partir, me dispongo a arreglarme. Mi camisa de entrevistas (una de las dos que me compré en las rebajas), estreno un pantalón que me compré el otro día, mi Emporio Armani Night, bien afeitado, mis zapatos de las rozaduras..., vamos, hecho un pincel.
Bueno, pues llego y una señora y una chavala apañaísima se ponen a entrevistarme. Y claro, yo todo natural, simpático. Vamos, siendo yo mismo. Y después, un test de personalidad. Y ya ahí, me he hecho la picha un lío.
Conteste con:
Totalmente en desacuerdo/Bastante en desacuerdo/Ligeramente en desacuerdo/Ni en desacuerdo ni en acuerdo/Ligeramente de acuerdo/Bastante de acuerdo/Totalmente de acuerdo
25. Soy un buen líder.
28. Nunca he criticado a nadie.
32. Me gusta que mis compañeros de trabajo sean cariñosos.
40. Jamás se me nota cuando estoy enfadado.
...
En fin, ¿cómo sabe uno lo que esperan que conteste? Pues nada, fui sincero, saqué mi mejor sonrisa y que sea lo que Dios quiera. Y ya me llamarán... Luego me he puesto un poco chof. Vamos, que lo que necesitaba era que me dijeran: El lunes empiezas. Pero vamos, que ahí seguiré, trabajando el fin de semana y hasta que el cuerpo o la mente aguante.
Y ya que uno estaba agobiado, pues ya se pone a pensar en que necesito un amor. Unos ojos como los del chaval de la foto que te miren cuando no estás muy allá y que te devuelvan la fuerza que todo castigador necesita. Pero vamos, hasta que venga alguno de verdad, nos tendremos que conformar con los digitales...

En fin, que llegada la hora de partir, me dispongo a arreglarme. Mi camisa de entrevistas (una de las dos que me compré en las rebajas), estreno un pantalón que me compré el otro día, mi Emporio Armani Night, bien afeitado, mis zapatos de las rozaduras..., vamos, hecho un pincel.
Bueno, pues llego y una señora y una chavala apañaísima se ponen a entrevistarme. Y claro, yo todo natural, simpático. Vamos, siendo yo mismo. Y después, un test de personalidad. Y ya ahí, me he hecho la picha un lío.
Conteste con:
Totalmente en desacuerdo/Bastante en desacuerdo/Ligeramente en desacuerdo/Ni en desacuerdo ni en acuerdo/Ligeramente de acuerdo/Bastante de acuerdo/Totalmente de acuerdo
25. Soy un buen líder.
28. Nunca he criticado a nadie.
32. Me gusta que mis compañeros de trabajo sean cariñosos.
40. Jamás se me nota cuando estoy enfadado.
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En fin, ¿cómo sabe uno lo que esperan que conteste? Pues nada, fui sincero, saqué mi mejor sonrisa y que sea lo que Dios quiera. Y ya me llamarán... Luego me he puesto un poco chof. Vamos, que lo que necesitaba era que me dijeran: El lunes empiezas. Pero vamos, que ahí seguiré, trabajando el fin de semana y hasta que el cuerpo o la mente aguante.
Y ya que uno estaba agobiado, pues ya se pone a pensar en que necesito un amor. Unos ojos como los del chaval de la foto que te miren cuando no estás muy allá y que te devuelvan la fuerza que todo castigador necesita. Pero vamos, hasta que venga alguno de verdad, nos tendremos que conformar con los digitales...





