Pero la fuerza del destino nos hizo repetir...
Va a ser que Serendipity me ha llegado hondo, sí. Encima, hoy me he comprado otra película en DVD. Sí, otra de esas películas de cabecera de mi vida que mencionaba el otro día. Se trata de Grandes Esperanzas. No sé si la conocereis. Está protagonizada por una guapísima Gwyneth Paltrow, un potentísimo Ethan Hawke y dos grandes del cine, Anne Bancroft y Robert de Niro.
Esa película me trae grandes recuerdos. La vi hace ya como cinco o seis años en el cine. Trata sobre el amor, los corazones rotos y la manipulación de los sentimientos de los demás. Todo ello acompañado de mi color favorito, el verde.
Una vez más, el destino entra a formar parte de la vida de los personajes, al igual que en Serendipity, pero de forma muy distinta. Y hablando de destino, os voy a contar lo que más me ha acercado el destino a una persona.
Hace dos nocheviejas coindí en el cotillón con un chaval. Carlos se llama. Yo sabía que era gay, porque ya había coincidido años antes con un chaval que había sido su novio. El caso es que me gustó y me gusta mucho el tal Carlos. Pero no fui capaz de decirle nada. Bueno, algo le dije, pero creo que no pasó de mi nombre y poco más. Además, Carlos estaba con una amiga (rubia y gordita) y casi más me hablo ella que él.
Yo tenía la esperanza de volver a verlo pronto. Pero no fue así. Pasaron algunos meses y no sabía nada de él. Un fin de semana, estuve en Granada, y en medio de la lluvia, cuando iba con un amigo a comprar hielos, ahí apareció Carlos por la calle. Nos cruzamos y sólo fui capaz de decir hola. Se giró, nos volvimos a mirar y seguimos nuestros caminos.
Ya no volví a verlo en muchos meses.
Para la pasada nochevieja, una parte de mi grupo de amigos nos equivocamos al comprar las entradas de cotillón. Para intentar venderlas, me metí en un chat de la ciudad a ver si encontraba alguien. Y sólo me habló una chica que agregué a mi msn. Cual fue mi sorpresa, que después de mucho hablar, resultó que era la amiga gordita y rubia de Carlos. Ironías del destino.
Conseguimos que nos devolvieran las entradas (eso es otra historia) y volvimos a coincidir en el cotillón. Un año después de haberlo conocido volví a encontrarlo en el mismo sitio. Pero esta vez fui capaz de hablar con él. Eso sí, con el tremendo empujón de todos mis amigos. Me dijo que tenía novio, yo ya lo sabía. Pero yo sólo quería un café. Tomar un café con él y poder hablar una tarde.
Todavía lo estoy esperando. No sé si alguna vez lo tomaremos y en cierto modo me da igual. Pero sí me queda la tranquilidad de saber que al menos lo intenté. Quizás alguna vez el destino actúe y nos vuelva a reunir en algún sitio, en algún momento, en algún plano sentimental.

Nos vimos tres o cuatro veces por toda la ciudad.
Una noche en el bar de Lolo, me decidí a atacar...
(La fuerza del destino, Mecano)
Voy a añadir, además, una frase de Grandes Esperanzas que me encanta:
Todo lo especial que hay en mí, eres tú.
Esa película me trae grandes recuerdos. La vi hace ya como cinco o seis años en el cine. Trata sobre el amor, los corazones rotos y la manipulación de los sentimientos de los demás. Todo ello acompañado de mi color favorito, el verde.
Una vez más, el destino entra a formar parte de la vida de los personajes, al igual que en Serendipity, pero de forma muy distinta. Y hablando de destino, os voy a contar lo que más me ha acercado el destino a una persona.
Hace dos nocheviejas coindí en el cotillón con un chaval. Carlos se llama. Yo sabía que era gay, porque ya había coincidido años antes con un chaval que había sido su novio. El caso es que me gustó y me gusta mucho el tal Carlos. Pero no fui capaz de decirle nada. Bueno, algo le dije, pero creo que no pasó de mi nombre y poco más. Además, Carlos estaba con una amiga (rubia y gordita) y casi más me hablo ella que él.
Yo tenía la esperanza de volver a verlo pronto. Pero no fue así. Pasaron algunos meses y no sabía nada de él. Un fin de semana, estuve en Granada, y en medio de la lluvia, cuando iba con un amigo a comprar hielos, ahí apareció Carlos por la calle. Nos cruzamos y sólo fui capaz de decir hola. Se giró, nos volvimos a mirar y seguimos nuestros caminos.
Ya no volví a verlo en muchos meses.
Para la pasada nochevieja, una parte de mi grupo de amigos nos equivocamos al comprar las entradas de cotillón. Para intentar venderlas, me metí en un chat de la ciudad a ver si encontraba alguien. Y sólo me habló una chica que agregué a mi msn. Cual fue mi sorpresa, que después de mucho hablar, resultó que era la amiga gordita y rubia de Carlos. Ironías del destino.
Conseguimos que nos devolvieran las entradas (eso es otra historia) y volvimos a coincidir en el cotillón. Un año después de haberlo conocido volví a encontrarlo en el mismo sitio. Pero esta vez fui capaz de hablar con él. Eso sí, con el tremendo empujón de todos mis amigos. Me dijo que tenía novio, yo ya lo sabía. Pero yo sólo quería un café. Tomar un café con él y poder hablar una tarde.
Todavía lo estoy esperando. No sé si alguna vez lo tomaremos y en cierto modo me da igual. Pero sí me queda la tranquilidad de saber que al menos lo intenté. Quizás alguna vez el destino actúe y nos vuelva a reunir en algún sitio, en algún momento, en algún plano sentimental.
Nos vimos tres o cuatro veces por toda la ciudad.
Una noche en el bar de Lolo, me decidí a atacar...
(La fuerza del destino, Mecano)
Voy a añadir, además, una frase de Grandes Esperanzas que me encanta:
Todo lo especial que hay en mí, eres tú.
Comentario:
eso es lo que tienes q hacer, jejeee, ainss, mi castigador que rompecorazones está hecho... en fin, que si tiene que pasar... pasará algo ya veras, y si no...pues es un buen recuerdo para contar.
Nota: aggggggggggggggghhh agggggggggghhh aggggggggggggggghhhh, por alguna razón extraña no puedo actualizar, snif snif snif...
jooooooooo
lloro, snif snif
Nota: aggggggggggggggghhh agggggggggghhh aggggggggggggggghhhh, por alguna razón extraña no puedo actualizar, snif snif snif...
jooooooooo
lloro, snif snif
Comentario:
Tio Punish, que cosas nos cuentas, si es que eres un peazo de romanticón eh? jejeje... yo creo que debes de mandar a todos los hombres a la mierda, no servimos para nada. Hazme caso. Ni siquiera yo, que no soy tan apañado como tú piensas. De verdad. :P
Un fuerte abrazo tiu! cuidate eh? y deja de ver pelis de esas, que te van a "machacar" el corazón. Ponte una buena peli porno :P jajaja que burro soy :P al menos espero haberte hecho sonreir ;) venga tiu, cuidate mucho eh? ya nos vemos.
Talue!
Un fuerte abrazo tiu! cuidate eh? y deja de ver pelis de esas, que te van a "machacar" el corazón. Ponte una buena peli porno :P jajaja que burro soy :P al menos espero haberte hecho sonreir ;) venga tiu, cuidate mucho eh? ya nos vemos.
Talue!
Comentario:
La película es curiosa, cuando menos. Pero qué historias, muchacho...
Una pregunta personal... usted tiene messenger??? Estaría bien poder charlar contigo por ahí, me apetece. Ya me dirás.
Una pregunta personal... usted tiene messenger??? Estaría bien poder charlar contigo por ahí, me apetece. Ya me dirás.
Comentario:
Preciosa la frase de la película que pones al final. Me recuerda a un poema de Angel González. No te lo copio aquí porque me alargaría y, a lo mejor, lo conoces. Si no es así, dímelo y te lo planto ya mismo en tu blog, en el mío o en el correo. A la carta ;-)
Comentario:
Uy, recuerdo que fui y le dije -oye, tú eres Carlos? -Sí, por que? - Pues ven pa ca que te voy a presentar a un amigo...
Si es q yo tb tg más cara q espalda, que diría el chiquillo, vaya loca esta...
Jejejejeje.
Q cosas tiene el destino, lo mismo un día de estos nos escribes el post del café...
Un besito
Si es q yo tb tg más cara q espalda, que diría el chiquillo, vaya loca esta...
Jejejejeje.
Q cosas tiene el destino, lo mismo un día de estos nos escribes el post del café...
Un besito





