Aventura en Almería (Una entrevista de trabajo y diez pares de calcetines)
Una semana surrealista. Ese es el resumen de los últimos días que han pasado. Bueno, empiezo por el principio. Un servidor trabaja de fin de semana (viernes, sábado y domingo) y para aquellos que no me conocen, les aclaro la duda. No, ni trabajo en un pub, ni en la hostelería, ni soy puta. El caso es que estoy buscando como loco y la semana pasada me llamaron de Almería para una entrevista. El lunes me fui para allá y cuando llegué me recogió mi amigo Stranger. En fin, saltándome algunos detalles, hice la entrevista de trabajo. Llegué mas bonico que nada, con una camisa que me había comprado para la ocasión, mis zapatos nuevos, que me hicieron rozaduras (sí, la sangre llegó al río) y mi chaqueta de pana azul. Vamos, más guapo que un San Luis, que no es porque yo lo diga, pero de hombres guapos sé, y en mí reconozco uno... :-)
El caso es que llego, la oficina más bonica que nada, enfrente una cafetería chulísima, Moly Malone, vamos que me veía ya triunfando en tierras de la costa (que por cierto, llegué a la conclusión de que Almería es como Málaga, pero más para allá...). Bueno, entro en la oficina, ningún tío bueno a la vista, y me pasan a una terracita con cristalera que tenía unas vistas de todo el centro de Almería. Entra el dueño, que pa tener unos cuarenta años no estaba mal, entre su mujer, que es la directora y que era muy apañada, y un contable, que era un carcamal. En fin, que resumiendo, vinieron a decirme que he estudiado cuatro años de carrera para trabajar durante todo el día, sin horario fijo y cobrando 650 euros. La polla. Así que nada, me di media vuelta y de compras. Para quitarme la pena...
Después de mucho patear, llegamos a un centro comercial de Roquetas. Ciudad muy bonica, que tiene una plaza de toros como un ovni y que, al parecer, desaparece según las horas... En fin, en el centro comercial nos hinchamos de ver ropa. Hasta que llegamos a una tienda que tenía unos calcetines preciosisimos. Cinco pares, cinco euros. Son negros, con rayas de colores en la planta del pie. Vamos, que con esos hasta puedes chuscar con ellos puestos, porque te dan un estilo... Pues cinco pares de calcetines, y otros cinco que me compré al día siguiente, porque mi madre me insistió, y no necesito mucho que me insistan para comprar...
Aquí aparece mi amigo Stranger en una porno sala
que tenía una tienda del centro comercial. Lo del fondo son los probadores, pero si la viera el mismo Nacho Vidal no dudaría en cogerla como escenario para su próximo estreno...
Bueno, pues al dia siguiente nos quedamos por Roquetas viendo tiendas. Después de ver varias carísimas, llegamos a la gran tienda roquetera. No me pregunten el nombre, que no me acuerdo. Sólo pregúntenme por el dios polaco que la regentaba. ¡Madre mía que hombre! Unos treinta y cinco años, rubio, ojos azules, cuerpazo, simpático y con un acento que era para comérselo al chiquillo. En fin, Stranger, que no es gay y por lo tanto es más objetivo que yo en estas cosas, decía que tenía complejo de Peter Pan, porque vestía como si tuviera 25 años. Pero como yo le dije, un hombre así, puede tener complejo de lo que le dé la gana.
El caso es que me puse a ver ropa, hasta que encontré unos cinturones. La verdad, que bonitos bonitos, no son. Pero bueno, de primeras me gustó uno rojo, después el negro, pero no había de mi talla, el caso es que al final sacó uno azul que me quedaba bien, y me lo compré. El caso es que todo el mundo me dice que es feísimo, pero a mí me gusta, que le vamos a hacer. Aunque con el tiempo se verá si me lo compré porque realmente me gusta o por darle palique al rubio, quien sabe....
En fin, que fui a Almería con la esperanza de que fuera mi nuevo hogar y me volví a Linares con diez pares de calcetines, los dvds de scream 2, 3 y el ultimo escalón, toda la serie de V grabada en divx, un cinturón, la imagen de un dios polaco (porque Stranger dice que era polaco) y con millones de risas acumuladas, que también me hacía falta. Bueno, además, Stranger fue un magnífico anfitrión (no esperaba menos y gracias otra vez) y su madre haces unas doradas muy ricas. .
Besos y abrazos para todos...
El caso es que llego, la oficina más bonica que nada, enfrente una cafetería chulísima, Moly Malone, vamos que me veía ya triunfando en tierras de la costa (que por cierto, llegué a la conclusión de que Almería es como Málaga, pero más para allá...). Bueno, entro en la oficina, ningún tío bueno a la vista, y me pasan a una terracita con cristalera que tenía unas vistas de todo el centro de Almería. Entra el dueño, que pa tener unos cuarenta años no estaba mal, entre su mujer, que es la directora y que era muy apañada, y un contable, que era un carcamal. En fin, que resumiendo, vinieron a decirme que he estudiado cuatro años de carrera para trabajar durante todo el día, sin horario fijo y cobrando 650 euros. La polla. Así que nada, me di media vuelta y de compras. Para quitarme la pena...
Después de mucho patear, llegamos a un centro comercial de Roquetas. Ciudad muy bonica, que tiene una plaza de toros como un ovni y que, al parecer, desaparece según las horas... En fin, en el centro comercial nos hinchamos de ver ropa. Hasta que llegamos a una tienda que tenía unos calcetines preciosisimos. Cinco pares, cinco euros. Son negros, con rayas de colores en la planta del pie. Vamos, que con esos hasta puedes chuscar con ellos puestos, porque te dan un estilo... Pues cinco pares de calcetines, y otros cinco que me compré al día siguiente, porque mi madre me insistió, y no necesito mucho que me insistan para comprar...
Aquí aparece mi amigo Stranger en una porno sala
Bueno, pues al dia siguiente nos quedamos por Roquetas viendo tiendas. Después de ver varias carísimas, llegamos a la gran tienda roquetera. No me pregunten el nombre, que no me acuerdo. Sólo pregúntenme por el dios polaco que la regentaba. ¡Madre mía que hombre! Unos treinta y cinco años, rubio, ojos azules, cuerpazo, simpático y con un acento que era para comérselo al chiquillo. En fin, Stranger, que no es gay y por lo tanto es más objetivo que yo en estas cosas, decía que tenía complejo de Peter Pan, porque vestía como si tuviera 25 años. Pero como yo le dije, un hombre así, puede tener complejo de lo que le dé la gana.
El caso es que me puse a ver ropa, hasta que encontré unos cinturones. La verdad, que bonitos bonitos, no son. Pero bueno, de primeras me gustó uno rojo, después el negro, pero no había de mi talla, el caso es que al final sacó uno azul que me quedaba bien, y me lo compré. El caso es que todo el mundo me dice que es feísimo, pero a mí me gusta, que le vamos a hacer. Aunque con el tiempo se verá si me lo compré porque realmente me gusta o por darle palique al rubio, quien sabe....
En fin, que fui a Almería con la esperanza de que fuera mi nuevo hogar y me volví a Linares con diez pares de calcetines, los dvds de scream 2, 3 y el ultimo escalón, toda la serie de V grabada en divx, un cinturón, la imagen de un dios polaco (porque Stranger dice que era polaco) y con millones de risas acumuladas, que también me hacía falta. Bueno, además, Stranger fue un magnífico anfitrión (no esperaba menos y gracias otra vez) y su madre haces unas doradas muy ricas. .
Besos y abrazos para todos...
Comentario:
Ves? t lo digo yo Castigador. que todo esto no es más que una señal para que vuelvas a Málaga, jejjejeje, aky te está esperando el puesto d trabajo d tu vida y muxo cachondeo, yujuuuuuuuu, anda, dejate ya de pasearte por andalucía y vuelve pa cá que se t echa muxo d menos ofuu. (oye, si vuelves a ese sitio yo tb quiero calcetines a 5 euros)
Comentario:
Pos ya sabes que por la costa estamos así que cuando necesites más calcetines coges tu trenecico y para Almería de compras, me he reido un huevo leyendo, ciao.





