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El Chico de la Puerta

La mirada de hoy















El Chico de la Puerta
El fotograma

La tentación vive arriba
Billy Wilder, 1955
Apuntes al margen
El mito erótico de Marilyn Monroe alcanza su cénit en esta cinta. Los aires cargados y fétidos del metro consiguen alzar el velo blanco que todo el mundo deseaba arrancar a dentelladas. Aparte de esta escena, que tiene más de leyenda que de verdaderas emociones eróticas, nos encontramos ante una película especialmente dulce. Un "rodríguez" con su casa vacía en verano, una vecina explosiva y ciertas dosis de Rachmaninov forman una combinación digna de disfrutarse con un buen champán y, por supuesto, con una bolsa de patatas fritas.
Guías de viaje
El chico

Por qué este weblog
Porque desde la puerta se puede ver lo que está fuera... pero también lo que está dentro. "El Chico de la Puerta" es un mirador que se ocupa de la actualidad política y social, de la reflexión y las artes. Es otra mirada sobre los asuntos que a todos nos rodean. En definitiva, un pequeño teatro.
Quién es el Chico
David Martos nació en Madrid una tarde de enero de 1984. En la actualidad, cursa estudios de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. Trabaja en el departamento de Internet de la agencia de noticias Europa Press. En su tiempo libre, se dedica a la actuación teatral y la escritura dramática [cuenta ya con varios premios], la lectura, los viajes, el cine clásico y su principal pasión: discutir.
 
Llegó el final
...el final del principio. Después de seis meses, el weblog "El Chico de la Puerta" echa el cierre para dejar paso a una página web, que ofrece muchas más posibilidades. Si pincháis en el link de la nueva dirección, comprobaréis que hay algunas partes del sitio que aún no están disponibles, pero en breve lo estarán, y a pleno rendimiento.

Reitero mi agradecimiento a todos los que habéis leído este diario. Os invito a acompañarme a la siguiente puerta. Está aquí:


EL CHICO DE LA PUERTA


 
Ya tenemos página
Hola, "puerteros". Ya tenemos página web. Bueno, eso es un decir, porque el diseño se está ultimando. A lo que me refiero es a que ya os puedo dar una dirección, para que la vayáis apuntando y os acostumbréis a entrar [y a entrar mucho, ¿eh?].

A partir del día 1 de diciembre nos encontraremos en la nueva ubicación de
El Chico de la Puerta

Os recuerdo que cualquier sugerencia destinada a mejorar vuestra interactividad con la página será bien recibida. No, mucho más que eso, ¡será agradecida fervientemente! El formato página web no permite el sistema de comentarios, y eso no me gusta nada. En fin, estrujaos las neuronas...

Muchas gracias y hasta pronto.
 
¡¡NOS MUDAMOS!!
Este es un mensaje para todos los que habéis apoyado este proyecto. Para los que me habéis soportado, apuntado, sonreido e incluso odiado a lo largo de estos meses. El Chico de la Puerta cambia de casa, pero no se va muy lejos. A partir del día 1 de diciembre seguiré encontrándome con vosotros en ya.com, pero en el territorio [para mí aún ignoto] de las páginas personales. Eso me permitirá -y por extensión a vosotros- disfrutar de un foro más dinámico para pensar sobre lo que nos rodea. Aún estoy calibrando de qué manera fomentar la participación, porque nos quedamos sin los famosos comentarios, así que cualquier idea que contribuya a fomentar el feedback será bien recibida. Nada más... y nada menos. Dentro de unos días comunicaré la nueva dirección. Hasta entonces... ¡no disfrutéis demasiado de vuestra libertad!

Desde la puerta, y con todo afecto, un abrazo fuerte para todos.
 
Esto, amigo Federico, es una columna de opinión
Pero, ¿cómo se puede consentir el auténtico fundamentalismo contaminante que este señor lleva a cabo?En ocasiones hay que plantarse y decir "no"; o apagar la radio, que es lo más sensato. Federico Jiménez-Losantos ha rebasado todos los límites morales de la profesión periodística, y merece que su trabajo sea seguido tan sólo por la curia eclesiástica y por los fanáticos, como yo, de la experimentación comunicativa. Una cosa es opinar y otra informar, y eso hay que distinguirlo con claridad. ¡Y sus competidores lo hacen! Todos los oyentes sabemos cuándo opinan y cuándo informan Luis del Olmo, Iñaki Gabilondo, Carlos Herrera o Julio César Iglesias, dejando aparte la obvia subjetividad con la que cada medio trata las noticias "objetivas". Pero, ¿cómo se puede consentir el auténtico fundamentalismo contaminante que este señor lleva a cabo? Para él, la palabra pruebas no tiene ninguna validez. Josep Lluís Carod Rovira es, para él, Roviretxe desde que decidió que tener planteamientos políticos parecidos a los del lehendakari era un grado, y utiliza este apelativo a diestro y siniestro [no digamos la síntesis bondadosa ZP...]. Para el césar de la derecha reaccionaria [que no conservadora, no lo olvidemos], Rubalcaba tiene secretos inconfesables que ocultar a la sociedad española porque veta ciertas comparecencias en la Comisión del 11-M. ¡Ni siquiera se permite dudarlo! No, lo afirma, y de nuevo sin pruebas. "Merecemos un gobierno que no nos mienta" -vocea el abogado defensor en las ondas de Aznar. Esto nos lleva a pensar que ha pasado los últimos tres años encerrado en un confesionario. Para más INRI [qué católico, apostólico y romano que estoy], ha decidido que la lucha empresarial por la audiencia merece un hueco entre la actualidad, y ataca al periódico "Al"BC por dar la noticia de que su programa puso verde al Rey Juan Carlos tras abrazar el monarca a Ibarretxe. Una cosa antes de terminar: esto, amigo Federico, es una columna de opinión.
 
¿Veredicto?
El Gobierno no mintió nuncaEduardo Zaplana, portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, debería renunciar a su escaño debido a las numerosas mentiras que profirió anoche, en el programa de TVE 59 Segundos. Estas son algunas de ellas:

@ El Gobierno de Aznar no mintió entre el 11 y el 14 de marzo, sólo trasladó a la opinión pública lo que las fuerzas de seguridad le apuntaban.

FALSO: Se ha demostrado con posterioridad que el mismo jueves día 11, y con rotundidad el 12, altos cargos de la Policía Nacional aseguraron al Gobierno que la hipótesis de ETA como autora de la masacre no era plausible.

@ El Gobierno hizo lo que creía mejor para España al apoyar la intervención de Bush en Irak, y por tanto nunca mintió a los españoles acerca de las verdaderas razones de las Azores.

FALSO: Todos recordamos a José María Aznar dirigiéndose a los españoles, directamente a la cámara ["créanme, en Irak hay armas de destrucción masiva"]. No aparecieron ni cuando Bush las buscó bajo el atril.

@ ¡El Gobierno no mintió nunca!

FALSO: Lamentablemente, a don Eduardo Zaplana Hernández-Soro no le suenan expresiones como "hilillos de plastilina", "todos los cadáveres identificados", Baltar, Fabra, Gescartera, Toques, "huesos para el caldo", lino...

¿VEREDICTO?
 
El frío de los muros en noviembre
Frotándose los brazos, siguió paseando entre las hortensias










Cómo la Hermana Rosario conseguía aquellas flores a finales de otoño seguía pareciéndole un insondable misterio. El claustro parecía, aquel 15 de noviembre, un suspiro de primavera en medio del manto de frío y nubes que envolvía Madrid. Madrid. Apenas se oía desde allí el rumor del tráfico de las calles del centro. Sólo se podía percibir el rumor del agua, y ese sonido inconfundible que producen los pulmones al hincharse para recibir el humo del tabaco. Sabía María que no debía apagar el cigarrillo en el borde de la fuente de mármol, que se lo tenía dicho la Madre, pero era superior a sus fuerzas ver ennegrecerse el blanquísimo material con la sola presión de sus dedos sobre el filtro, así que volvió a hacerlo. Frotándose los brazos, siguió paseando entre las hortensias. Sólo dos meses más. Sólo sesenta días y podría abandonar aquellos muros impregnados de hojaldre, y de sal, y de sangre. Unas cuantas semanas y aquella pesadilla habría acabado, podría volver a su ático y a todo lo que había abandonado. A fin de cuentas, todo estaba saliendo a pedir de boca: el dinero había desaparecido convenientemente y no quedaba ni rastro de su paso por aquel portal, aquella tarde. Una sonrisa levemente maliciosa se dibujó en el rostro de María mientras se aproximaba a la entrada de la capilla. Introdujo su mano en el agua bendita y se persignó; no pudo resistir llevar un poco del líquido a su boca. Con paso firme pero lento avanzó en la oscuridad de incienso hasta la tercera fila de bancos y se arrodilló. Hundió la cabeza entre sus manos.
 
El problema iraquí de Zapatero
Cuando las aguas vuelvan a su cauce, que pronto volverán, se verá con claridad que España ha mantenido sus relaciones atlánticasAnoche mismo, en una cena con amigas, una de ellos sentenció: "Zapatero se ha quedado con el culo al aire". No sólo mi amiga opina así. Buena parte de la sociedad española -no sé si es la mayoría, no me preguntéis- percibe que la clara apuesta del presidente por Kerry en la campaña electoral y la retirada de tropas de Irak nada más tomar posesión revelan ahora precipitación e imprevisión del Gobierno. El pasado 2 de noviembre Bush revalidó su victoria en Estados Unidos, pero esto no tiene por qué suponer lo que algunos auguran. Al igual que ciertos comentaristas se apresuraron a señalar que una victoria demócrata no sería un camino de rosas para Europa, no es menos cierto afirmar que el triunfo republicano no tiene por qué dar paso a una legislatura igual que la anterior. Bush necesita una buena relación con Europa [se anuncia ya una gira por nuestro continente tras el 20 de enero de 2005], y en esa tournée estará, con toda seguridad, la España de Zapatero. Si el presidente norteamericano espera tanto antes de responder a la llamada de ZP es por bravuconería, por decir un sonoro "aquí estoy yo". Pero nada más. Cuando las aguas vuelvan a su cauce, que pronto volverán, se verá con claridad que España ha mantenido sus relaciones atlánticas, que ha mejorado las europeas y que, esto es lo más importante, Zapatero ha cumplido la promesa que realizó en campaña: retirar las tropas. Si la ONU decide que apoyemos la reconstrucción, adelante. Pero lo decidirá el Parlamento. Y eso, como medio y como fin, ya es un paso.
 
Amigos
Sus lagrimales estaban tan secos como la boca de Ramón, que había quedado entreabiertaEl corte fue más limpio de lo que todos habían esperado. Al fin y al cabo, el cuello no había sangrado demasiado y la alfombra no necesitaría más que un par de frotes. Marga tiritaba de frío, y si no de frío, de los nervios que le producía encontrarse en aquella situación; se daba cuenta, como si un velo se retirase poco a poco de delante de sus ojos, de que no conocía a aquellas tres personas desde hacía demasiado tiempo. Juan había aterrizado en sus vidas apenas dos meses antes, con el comienzo de curso; Raquel había sido la novia de Ramón hasta hoy, pero jamás habían sido confidentes, apenas conocidas; Mónica nunca fue nadie, pero siempre estuvo allí. Y allí estaban los cuatro, con las manos manchadas de sangre en aquella casa de campo. Y no había candelabros llenos de telarañas ni música siniestra, no era ni siquiera una noche de tormenta. Aunque sí era una velada de un frío cortante de noviembre, que subrayaba el delito hasta convertirlo en el único acto cálido, cálido por sanguíneo, de aquel viejo edificio. Marga no podía llorar. Sus lagrimales estaban tan secos como la boca de Ramón, que había quedado entreabierta. No podía dejar de mirarla mientras Juan arrastraba al corpulento chico hacia la puerta, dejando un rastro marrón y espeso; y el estómago se le dio la vuelta. Raquel y Mónica se le acercaron por detrás: la primera puso su mano en el hombro de Marga. "No te preocupes -le susurró-, debíamos hacerlo." "Sí, -continuó Mónica, el rostro ensombrecido-, al fin y al cabo, nosotros somos sus amigos."
 
El perdón de los pecados
Ataquemos el tema desde un punto de vista normativistaQue tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda. Es una máxima inteligente, ayuda a ser multifuncional y casi multiorgásmico, ya que acaba con el mito de la descoordinación de los miembros. Todos los magistrados que han revisado, en sucesivas ocasiones, la responsabilidad del ex Secretario de Estado de Interior Rafael Vera en el llamado Caso de los Fondos Reservados, no han llegado a averigüar si sus dos manos estaban al corriente, pero parece un hecho fehaciente que alguna de ellas se introdujo en el tarro de las galletas. Quienes critican [con gran justicia] a Aznar por entrevistarse con Bush antes que Zapatero y tildan su actitud de rabieta de niño escocido, deberían fijarse también en la prisa que se han dado numerosos miembros de la vieja guardia socialista en reclamar el indulto para uno de los suyos. Ataquemos el tema desde un punto de vista normativista: el posible indulto corre a cargo del Gobierno, que debe, como ha reiterado, estudiar cada caso concreto con el mismo interés que los demás. A partir de ahí, que se decida. Si se encuentran visos de inocencia en el ex alto cargo o de iniquidad en la sentencia, adelante y cara al viento, yo no me opondré. Ahora bien, ¿por qué de entrada manifiesto que no se debería indultar a Vera? Porque es un condenado en firme por el Poder Judicial español, porque es un ejemplo vivo, hasta que no se demuestre lo contrario, de lo que no se debe hacer. Dicen algunos que sus buenas obras superaron a sus travesuras: yo respondo que ahí tenemos a Arafat; premio Nobel o no, siempre será recordado por muchos como un terrorista. Dicen otros que claro, que hubo algún magistrado de los que condenaron a Vera que también se benefició de los fondos ilegales. Pues que se investigue, que se demuestre, entonces hablamos. ¡¡Por cierto!! A lo mejor quien pide que el indulto se introduzca por salva sea la parte debería desaparecer de la escena política. Ya va siendo hora de que los desequilibrios se corrijan.
 
¿Hacen con Arafat como con Franco?
No sabemos cuánto tiempo lleva muriéndose Arafat. Hemos perdido la cuenta... ¿diez, quince días?













La muerte de un líder tiene siempre algo de místico. Un cuerpo que se va y un alma que permanece, que se queda con el pueblo al que pertenece. Esto ocurre siempre, sea el interesado un dictador, un salvador nacional o el más ilustre barrendero del sindicato de barrenderos de cualquier pequeña población. Un líder manda con sólo mirar, con un ligero ademán, con su mera presencia; y su orden más terminante es su propia muerte. Su desaparición mueve montañas, regímenes y espíritus. No sabemos cuánto tiempo lleva muriéndose Arafat. Hemos perdido la cuenta... ¿diez, quince días? Sale y entra del coma como quien ingresa y desaparece del libro de la Historia. Los líderes palestinos luchan, lícitamente, por la sucesión; Sharon, como cualquier tirano, pugna por la destrucción de la memoria. Desde ultramar, suspiran con que no se altere la élite judía que cambia poderes. Intereses. Dicen que los médicos que atendían a Franco durante un frío mes de noviembre de 1975 prolongaron innecesariamente su agonía con el fin de que su familia se guardase las espaldas en varios sentidos. Parece no ser casual que finalmente falleciera en el aniversario de la muerte del mártir del régimen, José Antonio Primo de Rivera. ¿Cuándo desenchufarán a Arafat de la vida? ¿Cuando esté todo atado y bien atado?
 
¡Andrea, no abras los ojos!
No tienes por qué conocer a Zapatero, ni saber que comienzas tu vida en la era de un señor que se llama BushAndrea, no abras los ojos. No mires a tu alrededor. Utiliza, ahora que puedes, tus pequeñas y escamosas manitas para relacionarte con el mundo que te rodea: tu pequeña mantita rosa, el pecho de tu madre y el aire cargado de lejía de la planta 14 del hospital. Respira con fuerza sin mirar, ¡no lo hagas! Naces un 8 de noviembre, en un mundo que no tiene mucho que ofrecerte en comparación con lo que abandonas, con ese mundo cálido, oscuro y lechoso en el que te encuentras arropada en mamá te portes como te portes. Entiendo, pequeña Andrea, que debe traerte bastante sin cuidado que vienes al mundo en Madrid, la capital de un país llamado España. No tienes por qué conocer a Zapatero, ni saber que comienzas tu vida en la era de un señor que se llama Bush. Sólo debe importante el calostro, tu fuente de alimento, y responder con pequeños gestos [que los mayores, qué tontos, interpretan como ingenuas sonrisas] a las caricias que sientas en tus todavía algo amoratados mofletes. Tienes por delante el futuro, que seguramente te construirán; tienes detrás, empujando, a la fuerza de la Historia. Pero no te preocupes por ella. Te ayudaremos a encajarla y a no llorar demasiado al comprenderla. Ahora, Andrea, cierra los ojos. No los abras. Ya se encargará alguien de hacerlo.
 
Un futuro escondido entre las velas
Las convenciones, los guarismos, las edades, los añosCuando cumplimos años, todos entregamos un balance de gestión a nuestros sueños. Las vivencias positivas y las negativas se suben solas a la balanza y arrojan sus dividendos sin preguntar si nos importa cuál sea el resultado. Y generalmente nos importa; aunque luego nos engañemos con falsos pensamientos. Aunque luego digamos "en este año que empieza todo va a ser distinto". Como si a Dios le fuesen a subir repentinamente el sueldo y, de muy buen humor, fuera a empezar a comportarse mejor de lo que lo venía haciendo. Al comienzo de un nuevo ciclo todos nos hemos hecho promesas que no hemos cumplido: es más, las hacemos sabiendo positivamente que nunca las cumpliremos, pero disfrutamos entre ronroneos del calorcito interior que supone esa inicial fuerza de voluntad. Si es que vivimos de miserias... Las convenciones, los guarismos, las edades, los años. ¿Cómo pueden medirse la felicidad, el instinto maternal o la experiencia? Hoy no es mi cumpleaños, aún faltan varias semanas, pero si lo fuera, estoy seguro de ello, andaría por la vida de mucho mejor humor. Habría alcanzado una nueva meta: "después de todo, aquí seguimos". ¿No debería entristecerme? ¿No me encontraría ya un paso más cerca de la absoluta, incógnita y gran meta?
 
Dos vidas, dos caminos, dos preciosas Melindas
Dos historias paralelas, un buen rato, película corta pero efectiva.Un bistrot bajo la lluvia en la esquina de un suburbio neoyorquino, una amena conversación en torno a cuatro copas de vino. ¿Qué es la vida? ¿Una comedia? ¿Una tragedia? Dos dramaturgos confrontan sus pareceres acerca de la base de nuestra existencia. Una historia inventada y dos posibles desarrollos, ambos dignos del gran Woody Allen. La película Melinda y Melinda no es la mejor del clarinetista, pero salva los muebles con mucha dignidad. [Haríais muy bien en no hacerme el menor caso: no coincido con ningún crítico prestigioso; mi favorita es Misterioso asesinato en Manhattan] Como siempre, como en todas, ante los ojos aparecen situaciones que nos han ocurrido a todos; mejor dicho, situaciones que todos prevemos que nos ocurran. En el mundo en que vivimos, con la existencia sentimental planificada por el imaginario de Hollywood, Woody Allen actúa como profeta, con la simple crítica de que reduzca el universo a las élites emocionales de la Gran Manzana. Dos historias paralelas, un buen rato, película corta pero efectiva.

P.D.: Lo sé, anuncié que hablaría de "El Lobo", pero nadie en su sano juicio pretende conseguir una butaca el día del estreno de una película a cinco minutos del comienzo del pase. Nadie salvo alguien que no esté en ese sano juicio. Nadie salvo yo.
 
La gran herida de agua
(...) súmese una importante componente religiosa remanente de los orígenes puritanos de las Trece Colonias y se obtendrá (...)












El profesor Félix Vacas Fernández me ha dado la clave: Hobbes y Rousseau. Frente a los que ofrecen explicaciones simples del gran problema que supone la brecha ideológica entre Europa y Estados Unidos [habría que delimitar qué es Europa, pero en este caso somos nosotros los que simplificamos para no extendernos], Vacas aporta una idea de raíz. Consiste en tener en cuenta los principios filosóficos que alimentan el comportamiento político de ambas partes. Hobbes es "el hombre es un lobo para el hombre"; súmese una importante componente religiosa remanente de los orígenes puritanos de las Trece Colonias y se obtendrá una bonita línea que delimita a los países del Eje del Mal. Rousseau es "el hombre es bueno por naturaleza"; añádanse siglos de reivindicaciones sociales, un relativismo moral ciertamente necesario y su pizquita de laicismo para obtener el concepto de la prisión rehabilitadora, del cuidado al medio ambiente y de la negación de la fuerza [guerra] preventiva. Es mucho lo que nos une, pero también es mucho lo que nos separa. Hasta que no contemos con una verdadera política de Defensa europea y podamos sacar un pie del paraguas de seguridad que EEUU nos viene prestando desde la SGM, no podremos decirle a la cara al Bush de turno un rotundo "no". O "sí", quién sabe.

En la recámara...
- La homosexualidad bajo la lupa en Maricones
 
American Beauty
Todos deberíamos poder votar en las elecciones del primer martes después del primer lunes de noviembre














"Veo un gran día. Dios Bendiga a América". Es el discurso de la legitimación de una política, del respaldo a una labor de Gobierno de cuatro años. Si desde la comodidad europea nos convencíamos de que los americanos no podían ser así, de que ese presidente jamás debió haber llegado a la Casa Blanca, ayer los estadounidenses se encargaron de decir que son ellos quienes deciden. Y decidieron votar a George Walker Bush, el político que fue más allá que su padre, tanto en Iraq como en la reelección. El concepto de "guerra preventiva", la simplificación que establece una clara línea entre los ejes del Bien y del Mal, el neoconservadurismo fundamentalista y el patriotismo más acérrimo son las opciones que USA ha elegido. Ha dejado a un lado la apuesta por el multilateralismo y la recuperación del prestigio internacional para sonreir abiertamente ante la foto de las Azores. Todos deberíamos poder votar en las elecciones del primer martes después del primer lunes de noviembre, nos va demasiado en ello. Por delante quedan más de 1.400 días de sonrisas vacías, poses vaqueras y discursos maniqueos. Coincido con Bush: "God bless America", porque lo va a necesitar...
 
Cerezas en los ojos
Pero esto no basta...En este momento, todo el mundo aventura resultados sobre las elecciones en Estados Unidos. Sí, el Periodismo. Pues qué queréis que os diga... yo me curo en salud y mañana, dedos cruzados, hablaré del ganador sin el riesgo de quien habla por hablar. Mientras tanto, pongo la televisión. Y comparto con vosotros una reflexión. Hace sólo unos meses, mi dedo estaba acostumbrado a encender el aparato televisor y a pulsar rápidamente el botón de cambio de programa, porque lo que daban en La Primera no era interesante. Ahora no es así. Las Cerezas me invita a quedarme viendo el canal público: porque me interesa lo que se dice y me agrada cómo se dice. Julia Otero hacía buena televisión en Catalunya y hemos aprendido. Pero no sólo me quedo con los frutos del magazine estilo zen, también me gusta que en 59 Segundos opinen periodistas de la Cadena COPE [como Cristina López Schlichting] y que nadie se haga cruces por lo derechona que es la tele del Gobierno. Disfruto con Milá, con su corbata o su no corbata, con su manera de contar las cosas tan distinta a la de su predecesor. Pero esto no basta. No es suficiente que esta programación se sostenga forzando la máquina. A ver si, con suerte, esto nos acaba saliendo solo...
 
Al César, lo que es del mundo
Hoy vivimos en un imperio mil veces más homogéneo que el de la Antigua RomaSi el planeta Tierra pudiese contener la respiración, todos los volcanes estarían taponados por lava seca, todos los árboles se habrían retorcido para volver al suelo y todos los mares se filtrarían hacia el núcleo viscoso y caliente para no tener que presenciar la jornada de hoy. Los ciudadanos del mundo asistimos impasibles a la elección de nuestro presidente sin que se nos permita decir ni palabra. Tal injusticia se produce porque seguimos manteniendo, a fuerza de parecer pluralistas, la gran mentira de los estados-nación. ¡Paparruchas! Hoy vivimos en un imperio mil veces más homogéneo que el de la Antigua Roma. Deberíamos votar a nuestro presidente, a quien elige a quién invadimos, con quién nos aliamos, a quién incluímos en el "Eje del Mal". Quizá en este despreciable Primer Mundo vivimos demasiado bien, quién sabe... Cada uno en su pequeño país, ocupándose de elegir en las urnas a presidentes que acaban siendo poco menos que alcaldes. ¿George W. Bush? ¿John F. Kerry? No es lo mismo, no da igual, no tienen el mismo programa en política exterior, que es lo que nos compete. En política interior... ya se sabe: los estadounidenses elegirán entre su Aznar y su Gallardón, parte del mismo tronco, parte de la derecha. A eso, por los restos, nos tenemos que resignar.

En la recámara...
- María Antonia Trujillo es la Ministra de la Vivienda, la Ministra-losa
 
La muerte
Nunca me visites, yo no estaré allí










Como el pelo se le revolvía delante de los ojos, no podía ver bien la lápida. El viento frío azotaba el cementerio con la limpieza y la energía con que una madre azota el culo de su hijo. El abrigo morado también volaba, alocado, por entre las piernas de Julia, mientras que sus lágrimas apenas si podían rodar hacia su barbilla. "No debería estar aquí" -pensó. Sólo hacía unos meses que había muerto y ya había incumplido la promesa que había realizado junto a la cama de aquel mugriento hospital en los suburbios de Casablanca. "Nunca me visites, yo no estaré allí". Y el cerebro de Julia se empeñaba en creerlo así, en pensar que el cuerpo de su abuela era ya sólo una convención cultural reducida a polvo. Pero aquella fría losa de color blanquecino era lo único tangible que podía acercarla a ella, a lo que había sido, al poso que nunca le dejó. Cuando bajaba la colina, se dio cuenta de que aún llevaba en la mano el ramo de violetas que había comprado a una gitanilla en la puerta. En lugar de regresar, decidió colocarlas sobre una tumba vacía, su nombre aún sin esculpir, que esperaba hambrienta bajo un viejo sauce llorón.

Nota al pie
- Como todos sabemos lo espléndidos que son los chicos de ya.com, no hará falta que explique que el espacio gratuito de este weblog se acerca peligrosamente a su final. Dentro de poco estará a vuestra disposición un archivo con todos los contenidos del mes de junio, que descargaré de la red para poder seguir escribiendo.

En la recámara...
- Diario de Berlín (V) o El glamour de la guerra.