Amigos
El corte fue más limpio de lo que todos habían esperado. Al fin y al cabo, el cuello no había sangrado demasiado y la alfombra no necesitaría más que un par de frotes. Marga tiritaba de frío, y si no de frío, de los nervios que le producía encontrarse en aquella situación; se daba cuenta, como si un velo se retirase poco a poco de delante de sus ojos, de que no conocía a aquellas tres personas desde hacía demasiado tiempo. Juan había aterrizado en sus vidas apenas dos meses antes, con el comienzo de curso; Raquel había sido la novia de Ramón hasta hoy, pero jamás habían sido confidentes, apenas conocidas; Mónica nunca fue nadie, pero siempre estuvo allí. Y allí estaban los cuatro, con las manos manchadas de sangre en aquella casa de campo. Y no había candelabros llenos de telarañas ni música siniestra, no era ni siquiera una noche de tormenta. Aunque sí era una velada de un frío cortante de noviembre, que subrayaba el delito hasta convertirlo en el único acto cálido, cálido por sanguíneo, de aquel viejo edificio. Marga no podía llorar. Sus lagrimales estaban tan secos como la boca de Ramón, que había quedado entreabierta. No podía dejar de mirarla mientras Juan arrastraba al corpulento chico hacia la puerta, dejando un rastro marrón y espeso; y el estómago se le dio la vuelta. Raquel y Mónica se le acercaron por detrás: la primera puso su mano en el hombro de Marga. "No te preocupes -le susurró-, debíamos hacerlo." "Sí, -continuó Mónica, el rostro ensombrecido-, al fin y al cabo, nosotros somos sus amigos."Comentario:
Agua: ¡Claro! Quien tiene un amigo, ya se sabe...
Comentario:
Esto es por aquello de : "quien bien te quiere....." Desde luego los amigos deben de ser capaces de todo.
Comentario:
Invitado o Iced: Muchas gracias a los dos...
Comentario:
vaya por dios, era yo el anonimo...
Comentario:
juas, con amigos asi... chico, me encanta cuando cuelgas alguno de tus relatos cortos.





