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El Chico de la Puerta

La mirada de hoy















El Chico de la Puerta
El fotograma

La tentación vive arriba
Billy Wilder, 1955
Apuntes al margen
El mito erótico de Marilyn Monroe alcanza su cénit en esta cinta. Los aires cargados y fétidos del metro consiguen alzar el velo blanco que todo el mundo deseaba arrancar a dentelladas. Aparte de esta escena, que tiene más de leyenda que de verdaderas emociones eróticas, nos encontramos ante una película especialmente dulce. Un "rodríguez" con su casa vacía en verano, una vecina explosiva y ciertas dosis de Rachmaninov forman una combinación digna de disfrutarse con un buen champán y, por supuesto, con una bolsa de patatas fritas.
Guías de viaje
El chico

Por qué este weblog
Porque desde la puerta se puede ver lo que está fuera... pero también lo que está dentro. "El Chico de la Puerta" es un mirador que se ocupa de la actualidad política y social, de la reflexión y las artes. Es otra mirada sobre los asuntos que a todos nos rodean. En definitiva, un pequeño teatro.
Quién es el Chico
David Martos nació en Madrid una tarde de enero de 1984. En la actualidad, cursa estudios de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. Trabaja en el departamento de Internet de la agencia de noticias Europa Press. En su tiempo libre, se dedica a la actuación teatral y la escritura dramática [cuenta ya con varios premios], la lectura, los viajes, el cine clásico y su principal pasión: discutir.
 
Recuerdos por el desagüe
(...) cuando miro la foto veo a dos mujeres (...)Han pasado 138 días desde el 11 de marzo. Vamos a mirar a nuestro alrededor. No voy a decir que se nos haya olvidado la masacre, no, eso sería demasiado decir. Pero me atreveré con otra cosa: los humanos tenemos una capacidad innata [quizá relacionada con la autodefensa de nuestra psique] para deslizar los hechos luctuosos a un segundo plano mental, como quien baraja los naipes y prefiere colocar los ases en la parte superior del mazo. La mente se encarga de limpiar la sangre, los bazos y los sesos esparcidos entre las vías del tren. Los cambia por unos mucho más higiénicos pañuelos blancos llenos de lágrimas, gritos desgarrados en alguna calle y propósitos de los terroristas. Quien dice que los terroristas no tienen razones para matar se equivocan de todo punto: una cosa es que no debamos compartir sus perspectivas, que no merezcan la atención de las personas rectas, pero otra bien distinta es que actúen inconscientemente. Falso. Quienes dicen que buscar las razones de los terroristas favorece la expansión del miedo se equivoca. Lo que realmente difunde el terror es la manera perversa que algunos tienen de reaccionar contra sus actuaciones, y ocultar sus figuras siniestras en la prensa, volviéndolas más oscuras y enigmáticas. Hay que sacar los trapos sucios a la luz, señalarlos con el dedo; en ningún caso silenciarlos ni mitificarlos, eso no. En la imagen que acompaña a este artículo aparece Sofía de Grecia junto a una víctima del 11-M durante el homenaje que hoy se ofrecía en el Palacio de El Pardo. Alguien me comentaba esta tarde que le daba asco ver a la reina llorando por alguien que no tiene nada que ver con ella. Más allá de mis ideas monárquicas o republicanas, cuando miro la foto veo a dos mujeres, dos grupos de células que, por un momento, se encuentran terriblemente cercanos.
 
Comentario:
Para mí no hay ninguna justificación, jamás, para matar. Se pueden encontrar muchas razones para justificar un asesinato. Esto es muy facil: podemos matar en nombre de la libertad, en nombre de la justicia, en nombre de mi padre y de mi madre. Este discurso, que venga de un terrorrista o del estado en poder, es el mismo. Se le llama despotismo.

Los que pusieron las bombas en los trenes eran despotas. No hay ninguna justificación valable a tanta muerte gratuita, a tanto sufrimiento. No solamente aqui, en Madrid. En toda la tierra, miles de personas mueren gratuitamente y porqué somos personas politicamente correctas queremos encontrar una razón. Pero no hay razón alguna para matar.

Podemos perdernos en conjecturas, hablar de la injusticia en la que viven ciertos pueblos lo que justificaría matanzas y asesinatos. Así hicieron los Nazis.Ellos tenian sus razones que pensaban valables. Y no eran valables. Simplemente fueron unos despotas locos, unos bandidos como son bandidos mafiosos los que matan en nombre de dios, o de lo que sea. Nada, absolutamente nada justifica la muerte de mi hermano o hermana el ser humano.

Creo que fué Albert Camus,que nació en Algeria, quien dijo que entre, por un lado, la lucha por la libertad de su pais con sus muertes inocentes y por otro lado su madre, él elegía a su madre. Ninguna bomba en Algeria, según él, justificaba la muerte de su madre.

 
Comentario:
Pienso que los terroristas tiene tanto poder porque luchan por aquello en lo que creen. No está bien como lo hacen, pero lo hacen por algo, defienden unos ideales que nos gusten o no ellos los creen. Su fuerza reside en su enorme creencia por lo que hacen. Si todos pusieramos el alma en aquello que nos interesa seriamos tremendamente mas fuerte. Nuestra desunion es nuestra mayor debilidad.
 
Comentario:
"El tiempo no lo cura todo, pero desplaza lo incurable del centro de atención".

(No recuerdo ahora quién lo dijo).

Hay días en los que me pregunto, en los que casi me interrogo con una lámpara enfocando el careto, si debajo de mi consciencia tolerante, que es lo que creo ser, no hay un racista, extremista, radical, psicópata y totalitario. Hasta donde yo me conozco, no soy ninguna de esas cosas, pero me parece que los humanos somos como la química y la física... al final todo depende de la combinación de elementos en la probeta (educación o su ausencia o su perversión, medio, experiencias, etc.) y de las variaciones en presión y calor.

Por eso, aunque todos nazcamos iguales, a mí no me entran en la cabeza un político que organiza guerras desde su despacho o un niño de papá que pone bombas para sentirse patriota e importante. No es que justifique al palestino que venga la muerte de su família, pero puestos a darme asco, los dos primeros me lo dan un poco más.

Aún así, hay algo que escapa de física y química, y nos hace humanos. Que hay personas que a pesar de estar bajo tremenda presión, y en el punto de ebullición, aún así, eligen no hacer daño al prójimo. Gente capaz de amar, de ayudar, de construir, en el epicentro de una guerra. no todos los serbios, musulmanes y croatas se hicieron francotiradores en los años noventa, ¿verdad?

Me he hecho un lío, pero creo que se me entiende.

pd: ¿Conoces la Haus der Kulturen der Welt? Allí fui a un concierto memorable y mestizo.

Tschüss!
 
Comentario:
Más allá de Internet, cuando miro la pantalla de mi ordenador, veo a dos personas, dos grupos de células que, por un momento, se encuentran terriblemente cercanos...
 
Comentario:
Gracias, Iced y Agua. Cuando comemos y vemos las noticias, apartamos la vista. Agua, ¿por qué te sorprendo?
 
Comentario:
Si, no hay que tapar nada. No se puede tampoco seguir viviendo con la crueldad del primer dolor, hay que saber desplazarlo a un lugar donde nos permita seguir adelante. Pero desde luego nos deben de doler todos y cada uno, sólo así se podrá parar algún día, por encima de los grandes intereses comerciales. Igual de tremendas aquellas fotos de la sargentito americana de 45 kilos arrastrando por el suelo con una correa de perro a aquel orgulloso hombre árabe, igual no, peor, porque se supone, eso nos dicen todos, que de "ésta parte" está la civilización. ¡Qué el sentido de la justicia nos ayude!

Gracias por todo. Me sorprendes.
 
Comentario:
Tienes mucha razon cuando dices eso de:

"Quien dice que los terroristas no tienen razones para matar se equivocan de todo punto: una cosa es que no debamos compartir sus perspectivas, que no merezcan la atención de las personas rectas, pero otra bien distinta es que actúen inconscientemente"

Taparse los ojos ante la injusta realidad del mundo, no sirve de nada.
No