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El Chico de la Puerta

La mirada de hoy















El Chico de la Puerta
El fotograma

La tentación vive arriba
Billy Wilder, 1955
Apuntes al margen
El mito erótico de Marilyn Monroe alcanza su cénit en esta cinta. Los aires cargados y fétidos del metro consiguen alzar el velo blanco que todo el mundo deseaba arrancar a dentelladas. Aparte de esta escena, que tiene más de leyenda que de verdaderas emociones eróticas, nos encontramos ante una película especialmente dulce. Un "rodríguez" con su casa vacía en verano, una vecina explosiva y ciertas dosis de Rachmaninov forman una combinación digna de disfrutarse con un buen champán y, por supuesto, con una bolsa de patatas fritas.
Guías de viaje
El chico

Por qué este weblog
Porque desde la puerta se puede ver lo que está fuera... pero también lo que está dentro. "El Chico de la Puerta" es un mirador que se ocupa de la actualidad política y social, de la reflexión y las artes. Es otra mirada sobre los asuntos que a todos nos rodean. En definitiva, un pequeño teatro.
Quién es el Chico
David Martos nació en Madrid una tarde de enero de 1984. En la actualidad, cursa estudios de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. Trabaja en el departamento de Internet de la agencia de noticias Europa Press. En su tiempo libre, se dedica a la actuación teatral y la escritura dramática [cuenta ya con varios premios], la lectura, los viajes, el cine clásico y su principal pasión: discutir.
 
Todos somos bosquimanos
Sólo distracción de lo esencial.Adornarse el cuerpo es como pellizcarse en un dedo para intentar olvidar la herida que se tiene en el otro. Sólo distracción de lo esencial. No me cuesta imaginar las razones por las cuales cualquier persona puede desear hacerse un piercing, un tatuaje, pintarse los labios, usar gomina o, simplemente ponerse un poco de colonia tras las orejas. Simplemente reflexiono acerca de lo ritual de estas acciones. En primer lugar, la costumbre humana de colgarse trozos de madera en las orejas viene de antiguo. Incluso nos sorprende, en nuestro admirado siglo XXI, ver en televisión la manera de vivir de algunas tribus indígenas que atraviesan cualquier parte de su cuerpo con alargados y afilados palos, que agrandan sus labios inferiores con platillos ovalados. ¿Cuál es la diferencia con nosotros? Que nuestros adornos proceden de una bolsa de plástico en la que puede leerse [impreso en cuatro idiomas]: "material hipoalergénico". Así, al menos, no morimos de una infección nada más ser implantado el artilugio. En segundo lugar, podemos reflexionar acerca de lo sexi del asunto. ¡Cómo es posible que nos resulte sexi [nótese que me incluyo en una primera persona del plural tan educada como descubridora de intenciones] un pendientito en una u otra parte del cuerpo! Y es que nos erotiza... nos pone a mil que nos besen con un pincho en la boca, descubrir un trocito de metal en la ceja que se acerca a nosotros; cuando no en partes no tan frecuentemente expuestas... Raros animales los humanos, que precisamos de materias ajenas a nuestro cuerpo para atraer a nuestros semejantes. En el fondo somos todos bosquimanos.
 
Comentario:
yo no me pongo pendientes ni jarta de vino, y colonia... en muy contadas ocasiones.
yo soy así, y a quien no le guste...
 
Comentario:
bueno ya veo que te tengo que enseñar mi piercing para que lo entiendas mejor chico de la puerta....lol
 
Comentario:
He puesto "enlazes" en lugar de "enlaces". Lo mío se está convirtiendo en algo crónico...
 
Comentario:
Agua, lo importante no es el dinero que los adornos muevan, sino las piezas que desplazan en el interior de nuestra cabeza.

Sergi, por supuesto que no me importa que me enlazes. Al contrario.

Quinno, hay gente que hace fácil el hecho de vivir aquí. A pesar de pendientes, colonias, etc, etc.

Iced, no le doy vueltas. Le doy una vuelta, y a otra cosa. Jeje.

Cati, nosotros también te echaremos de menos. Disfruta del verano como si fuese el último y anhela el invierno, porque si no llega, no podrás volver a desear el verano. Un abrazo.
 
Comentario:
La gente necesita cambiar por fuera y asi piensa que se produce el cambio tambien en el interior, es mas facil cambiar lo exterior que el interior. Espero que paseis un buen verano. Volvere a la vuelta. Os echare de menos
 
Comentario:
na... los complementos se utilizan para potenciar los propios rasgos naturales, o por costumbres sociales. tpc hay q darle muchas mas vueltas.
 
Comentario:
Pese a las amenazas del chico de la puerta de no volver a mi blog, yo sigo por aquí (jejeje). Yo nunca me haría un piercing... lo siento, esque intento ser sexy con lo que me regaló la madre naturaleza... (aunque a la hora de regalar, más que madre parecía madrastra...) pero no negaré que algunos me gusta verlos...

maquillaje, pendientes, colonias, ropa, coches... a mayor inseguridad, mayor uso de condimentos pseudoaseguradores... pero qué le vamos a hacer... no es fácil vivir aqui...
 
Comentario:
Por cierto, he enlazado tu diario en mis alas. Espero que no te importe.

Auf Wiedersehen!
 
Comentario:
El mito del buen salvaje es un camelo. Por ejemplo, si los aborígenes australianos o los maoríes en Nueva Zelanda se fundieron tanto con la naturaleza, fue porque antes la esquilmaron. De los errores aprendieron. Pero al corazón del hombre le han movido, más o menos, siempre las mismas cosas.

Ahora bien, para camelo, eso que llaman "civilización". Tan salvaje el que va al poblado de al lado con un machete para coleccionar cabezas y ganar prestigio en su tribu, como el tipo que ordena un bombardeo desde un despacho. Bueno, no, el segundo es peor.

Pd: en el ombligo o un puntito hindú en la nariz pase, pero los "piercing" en general me dan grima. Una vez probé una lengua anillada, y fue un desastre.
 
Comentario:
Con la diferencia de que lo que entre los bosquimanos es ya natural, entre nosotros está "diseñado" para ser una más de las fuentes de "riqueza" y mueve millones y millones, al gusto de quienes lo idean, que creo que se deben de matar de la risa, además de llenarse el bolsillo.
No