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El Chico de la Puerta

La mirada de hoy















El Chico de la Puerta
El fotograma

La tentación vive arriba
Billy Wilder, 1955
Apuntes al margen
El mito erótico de Marilyn Monroe alcanza su cénit en esta cinta. Los aires cargados y fétidos del metro consiguen alzar el velo blanco que todo el mundo deseaba arrancar a dentelladas. Aparte de esta escena, que tiene más de leyenda que de verdaderas emociones eróticas, nos encontramos ante una película especialmente dulce. Un "rodríguez" con su casa vacía en verano, una vecina explosiva y ciertas dosis de Rachmaninov forman una combinación digna de disfrutarse con un buen champán y, por supuesto, con una bolsa de patatas fritas.
Guías de viaje
El chico

Por qué este weblog
Porque desde la puerta se puede ver lo que está fuera... pero también lo que está dentro. "El Chico de la Puerta" es un mirador que se ocupa de la actualidad política y social, de la reflexión y las artes. Es otra mirada sobre los asuntos que a todos nos rodean. En definitiva, un pequeño teatro.
Quién es el Chico
David Martos nació en Madrid una tarde de enero de 1984. En la actualidad, cursa estudios de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. Trabaja en el departamento de Internet de la agencia de noticias Europa Press. En su tiempo libre, se dedica a la actuación teatral y la escritura dramática [cuenta ya con varios premios], la lectura, los viajes, el cine clásico y su principal pasión: discutir.
 
Juan soñaba con el mar
Comenzó a oirse el característico tamborileo que anuncia que la tierra tiene sed (...)Juan soñaba con el mar y despertó. Las olas se habían vuelto más bravas de lo soportable y, al abrir los ojos, volvió a encontrarse en la cálida terraza del chalé de sus abuelos. Cerró los ojos de nuevo y aspiró profundamente. Ya no podía reconocer el olor acre y seco que dejó olvidado antes de su viaje al mar. Ahora olía distinto: a mojado, a tierra, a renovación y a estertores del verano. Un vientecillo fresco movía los abetos y confirmaba sus sospechas. Se avecinaba una tormenta por el oeste. Sólo tuvo que ladear la cabeza hacia la derecha y alzar de nuevo un poco las pestañas para apreciar los gigantescos nubarrones negros que avanzaban imponentes desde el horizonte. Se le erizaron los pelos de las piernas y se las frotó, intentando volver a entrar en calor. Como si tuvieran un retraso de un par de minutos, sus manos comenzaron a despertar, y reconocieron entre ellas al grueso libro que andaban hojeando. Juan se sentía tremendamente seguro con un libro entre sus manos. Lo estrechó más firmemente. Cada vez que leía un libro, su historia comenzaba a formar parte su vida, de esa semana o de ese mes. Y las desventuras del protagonista pasaban a ser suyas, entre selvas y montañas, huracanes y tifones, o tormentas como la que pronto viviría. Una bandada de pájaros volvía, asustada, a su nido. Los árboles ya se tumbaban, el viento del oeste los vencía. Comenzó a oirse el característico tamborileo que anuncia que la tierra tiene sed, que el ambiente está demasiado cargado. Juan se acurrucó y esperó al agua; ese líquido que, como otras veces, acabaría empapando su cara. Era casi de noche y Juan escondió el libro bajo la silla, por si acaso. El primer relámpago. Silencio.
 
Comentario:
me encanta volver a leer tus relatos, aunk como siempre, se me hacen cortos.
un petonàs
 
Comentario:
Perfecta!
Si te soy sincera he empezado a leer el post porque el nombre de Juan estaba en él, pero.... una historia d p.m. me ha "relajado", por un momento creía ser Juan, y estar esperando esa tormenta, a mi también me encantan las tormentas.

Un saludo
 
Comentario:
Ojalá todas las culpas sean como las de mi albatros preferido...
 
Comentario:
Me gusta.

El primer relámpago. Silencio... como un grueso cristal, hecho añicos al segundo por el puño tremendo de un trueno.

(Lo siento, es que me encantan las tormentas).

Es todo un placer que por "mi culpa", os vayáis conociendo otros. Que de ala en ala vayáis volando, como Camarón.

Abrazos.
 
Comentario:
Buenos días,

He tenido una visita anónima y... me ha señalado los "ojos de..."
Como me he quedado con la duda y he pensado en lo que te dije ayer, pues...
Nada, más besos
 
Comentario:
Besos dulces para Claudia y mad desde los brazos del verano...
 
Comentario:
Estás ultimamente muy inspirado;)
Q envidia:P
Besos
 
Comentario:
Buenas,

Me pase por aquí ayer, desde las alas de Sergi... pero era muy tarde...
Ahora, que tengo un rato, aprovecho para decirte que me gusta cómo escribes... Me recuerda a algo que me escribieron hace tiempo: "ojos de mar brava", y más cosas...
Gracias por devolverme ese recuerdo...
Besos con sal
No