logotipo

img_google
Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
Acerca de
Cambia la vida... sigue el blog, parece un vicio, lo es... que no importa lo que pase, vuelvo a el... suena una vez más de movimiento zurdok amores perros 2
Sindicación
 
31 de diciembre


11:39 a.m. sol total y la dama acaba de irse, hoy hay que ver a la familia y yo con la mía tan dispersa: mi madre en Turmequé, su natal tierra, mi hermana en Egipto con su hija y su familia diversa, incluidos amigos supercampeones de cabellos dorados, se les quiere a ambos y el padre de la sobri que también se le quiere, claro, mis otros hermanos con su madre en algún lado y yo, sentada en el bicho haciendo evaluación del año.

Empecé en Egipto con la familia diversa, luego regresé a casa y fui a la Guajira, donde Wayús hermosas me mostraron la vida de las Piaches, premio para la prima que vive en Italia… Pico por eso.

Luego la India, y claro, Simran, darle vueltitas al parque y simran, hacer silencio y al mismo tiempo visita, volver al simran para variar, todas cosas buenas y grandes amigos paisas, costeñas… de todos lados!

Me llegó el cumple y la novedad de los grupos de msn; de repente descubrir que en Bogotá hay cientos de mujeres que aman mujeres y que quieren reunirse y actuar, y hacer cultura, conocer entonces a varias damas, la gran amiga de nombre y apellido iguales, y la del video documental.

Venezuela y las ganas de casarme con la rubia y ella por allá lejos y el tiempo aquel de celibato que fue tan rudo, y meditar un rato y cantar bayanes...

Degeneres-e que le pongo nombre porque lo quiero tanto y la sala llena y las pelis lésbicas y los miércoles de terraza y la hamaca y el primer día.

En Julio de Tour y la rubia vuelve y no se casa y yo por ahí andando medio de vueltas.

Empieza el blog y me doy cuenta que es buena idea y la vecina en frente y yo trotando, la vida, andando.

Luego, revolcón total, la vecina se marcha y entra la novia de la amiga que no lo es tanto y paila, me echan de Degeneres-e por eso, y yo aquí estoy y aquí me quedo me gusta la dama y no me enredo.

Siguen creciendo las escenas de alcoba y el morral esta listo para salir de paseo con el amigo parce a su finca de Tenjo a comer lasaña y a darle la vuelta a la manzana.

Besitos a todos, y un año de esos.

Ps: me lleno de lentejas los bolsillos y me pongo los cucos amarillos.
 
Fiestas decembrinas


Y la pasamos regio el amigo parce y yo, en su finca, los dos solitos conversando, tomando ron y preparando mi típica cena navideña, papa, maíz y champiñones con ensalada y pan francés, postre, cheesecake de limón.

Esa cena, tradición navideña, la que estrenamos mi hermana, la sueca periodista, el amigo argentino y su ahora exnovia pelinegra y divertida, también el mexicano y los gringos y las amigas suecas de cuyos nombres no me acuerdo bien en un salón de la casa sueca en la cité université en París.

Han pasado 11 años desde que le dimos el año nuevo a todo el mundo en Notre Dame y nos fuimos de bares a la Bastilla; como son las navidades y las fiestas decembrinas, siempre en lugares tan diversos, el año pasado en Egipto con una pirámide por árbol y con muchos regalos para mi sobri y los hijos del marido de mi hermana.

También las he pasado en casa, solitaria, frente al árbol tomando cóctel de mi mamá, combinación de hibiscos y jengibre.

Amo ésta época, la alegría de la gente y lo que de recuerdos e ilusiones trae.

Para mi hermano y mis hermanas, para mis amigos y amigas que a veces leen, para los desconocidos que me encontraron por ahí en la red y a veces se dan una pasada, para mi madre que nunca ha leído el blog y para la dama que es fiel opinadora, para cada uno abrazo, pico y bueno, el próximo seguro va a ser mejor.





 
Feliz Navidad...
Me voy a la finca del Parce mayor.
 
Leyendo el tiempo
Mi amigo el parce me dio ayer el gusto de leer por sugerencia suya, una columna de opinión aparecida en el diario el Tiempo, habla el columnista sobre los abusos que las corrientes políticas han tenido para con quienes somos homosexuales.

Cuenta, groso modo, como derechas e izquierdas nos han dejado sin libertades, como han juntado sus prevenciones y nos han denigrado, torturado y segregado, ¿qué de nosotros les asusta tanto? me pregunto. Tal vez que seamos más inteligentes, sensitivos y creativos.

Es verdad, no entiendo porque les amarga tanto que hayamos decidido amar sin tapujos a personas de nuestro mismo género…

Luego de la lectura, me preguntaron, en otro contexto, si algún día me había sentido discriminada y si, me han discriminado, y hasta me he discriminado yo misma, pero lo supero pensando que como todo, el punto es que a veces tememos a lo desconocido y una vez visto de cerca no asusta tanto el monstruo.

Pero claro, he salido bastante bien librada, hablo desde la subjetividad de hacer comparación con otras gentes y otros pueblos. Mi familia, mis amigos, mi círculo de vida me ha respetado en la decisión de ser lesbiana, en general.

Como dice un amigo del parce: mientras los hombres no lleguen en tutú a las reuniones familiares… y yo le agrego, mientras no me chupetee con la moacha en la mitad del almuerzo de cumpleaños de mi tia, pasa la vaina.

Pobres aquellos que deben ocultarse, mentir o hasta huir, eso no debe ser muy bonito, no se lo merecen ellos ni se lo merece nadie.

Nos llamaba débiles el tocayo Lennin, sin darse cuenta que en el mundo ha habido, como en todo, repito, maricones ilustres, entre los que se encuentran todo tipo de profesionales capaces y distinguidos que en un brochazo desmienten a quienes nos critican.

El amor, creo yo, debe ser ejercido con vehemencia, y bueno, que en nuestro lecho no han estado, entonces, besos a quienes se esfuerzan cada día por hacer de nuestra comunidad una mas respetada.

En cuanto a Elton y a su novio… en hora buena desde éste pequeño país suramericano.
 
La depresión no alcanzó.


Ayer estuve a punto de nombrar un blog como el día infeliz, pasé todo el tiempo en la mala, pensando que la chica no había venido el domingo y no tenía intenciones de venir ayer y la chispa de la relación, no sabíamos porque, se sentía a punto de extinción.

Lo comente con el parce, le dije que no es que no quisiera verla, pero no tenía ganas de pasar por buses rellenos y maricadas de esas, sobre todo en un día sin sol como el de ayer. El me dijo muy claro que ya estaban empezando los dolorosos, que nuestro enamoramiento estaba llegando al final de su existencia, lo de las cosquillas en la barriga y las ganas eternas de verla y los mensajes y todo lo rico de quererla se había acabado.

Según él empezaría ayer mismo la lucha por poder, y bueno, lo entendí, pero creo que aunque el tema si es de esa índole, la carga se va balanceando por el camino, y si yo ganó una hoy, ella lo hará mañana y viceversa.

Finalmente cedió ella en la primera partida, vino y timbró como a las 7 pm, la quise mucho por ser tan noble, tan bella, tan llena de energía después de un día de arduo trabajo, entonces le preparé la cena y hablamos de los gordos que le están surgiendo en la espalda por mis recetas combinadas con sedentarismo y de lo mucho que nos queremos y de la falta que nos hacemos y claro, de lo que había pasado.

Salimos bien libradas de mi tristeza, que ella confundió con furia y bueno, hoy ya es otro día, en que la veré sonreirme y la querré aún más que siempre…
 
Esto para mi es un parto.


Levantarme el lunes para mi es un parto, ya otro día había hablado de eso, de las llamadas y las citas y los compromisos, pero es que en Diciembre me arrecia la fobia de lunes; me entra un ataque de Sábado en la tarde o de Domingo temprano, donde no hay que hacer nada; solo estar ahí, vegetando, que a veces, lo admito, no me aguanto.

Claro, no siempre es así, a veces he estado en un colectivo rumbo a Arbeláez diciendo a pulmón herido que si soy una morsa es por gorda y no por bigotuda, y otras tantas he estado haciendo oraciones y cerrando los ojos de cara a Dios; pero por regla general, es verdad, me rasco la barriga en sábado y domingo, lo admito.

Y claro viene el lunes con sus remordimientos y sus cambios de conciencia y hoy, por supuesto, no es la excepción, vengo a resarcir una falta que me tuvo pensativa todo el fin de semana.

En medio del tango tan bien bailado por dos nenas muy bellas y de los besitos y abrazos de mi chica, me vino a la cabeza la idea de que no hay que ser cerrada, y bueno, al pan, pan y al vino, vino.

Puedo contar ahora entre los mejores amigos de la vida, a dos niñas, ambas amigas de carambola, la una publicista, muy querida que me ha echado en cara varias veces que esta muy en la mala no haberla metido en la colada de mis amigos los de verdad y a la cual, en pos de un futuro promisorio a ese respecto alineo en la senda de la amistad de largo plazo por su incondicionalidad y su espíritu guerrero, Malú, aquí estás y aquí te quedas..

La otra, comunicadora, quiere hacer conmigo el documental que yo quiero hacer con ella, entonces claro, nos juntamos hambre y ganas de comer, pero más allá de eso, es una amiga pa las que sean, por lo que la incluyo en el top ten de amigas en la buena.

Y bueno, ya como es Lunes y es Diciembre y los pajaritos cantan y la vida es bella, dejo aquí a ver si al fin termino el video del colegio de la prima.

Feliz día a todas y todos.
 
El Chavo


Bueno, cambiemos de tema; hace un par de días vengo pensando en el chavo, el mancito ese que vive en la vecindad y es amigo de la chilindrina, vengo pensando en él, porque vi una entrevista que le hizo Maradona, donde se veía a este señor de ochenta y pico hablando de su vida y diciendo humildemente lo que se sabía, que un fenómeno como el que protagonizó durante años es irrepetible.

Es verdad, el chavo no se olvida y ahora, con ojos adultos me parece, que lo que me dejó vale mucho más que las palabras que ahora trate de escribir, ese señor Gómez Bolaños es el Chaplin Latinoamericano, un fenómeno transnacional, un señor ante el cual, los humoristas del mundo tienen que quitarse el sombrero.

Claro, la vida siempre hace que uno termine usando la información que procesa, y a los días de verlo con Maradona, me encontré al chavo en una sucursal de fila, con televisor agarrado a la pared y personas afanadas diciendo “le toca a usted” con cara de pocos amigos.

En esta sucursal todo era diferente, sin excepción teníamos la vista puesta en la pantalla y risotadas venían e iban, le calculo al capítulo unos 15 años mínimo, y sin embargo allí estábamos señoras, viejitos, muchachitos de moto, adolescentes y hasta niñito terremoto pegados a Ñoño y a la bruja del 71 y sin ganas de insultar a nadie.

Me gusta el chavo, me parece re en la buena que sea noble, torpe y despreocupado; me encantan barril, gorrito y torta de jamón. Recuerdo sábados de mañana con chapatín, chapulín, chavo y chómpiras… y sí, es en la buena eso, y eso, eso, eso.
 
Un mes contigo.


Nunca había contado un aniversario de meses, pero llevo uno contigo, cuando arrunchadas te dije novia en un lapsos lingues y aunque habíamos dicho que no nos íbamos a dar epítetos te pareció bien que te lo dijera y bueno, llevamos un mes de novias.

En este mes me has vencido varias veces en ajedrez y en otros juegos varios de los 100 que compramos, nos gusta eso de jugar, o bueno, a mi me gusta jugar y a ti ganar, entonces en eso nos llevamos al peluche.

También nos hemos prometido varias veces no seguir gastando en taxis, pero es imposible, porque estar a tu lado es como un oasis del que no quiero desprenderme; y hablando de oasis ya hemos hecho planes de visitar Egipto, Austria y otros varios lugares del planeta.

Así que bueno, eso te digo hoy, que te quiero mucho y me ha encantado el mes y quiero que sean varios más, hasta que dejemos de contarlos…

Te espero entonces esta tarde, con mi billetera vacía y mis ganas de calentar tus pies y de pasarte la almohada para que hagas ruiditos.
 
Yo nunca…


Yo nunca toqué una espalda como la de ella, yo nunca antes desee igual, con la misma intensidad, con el mismo arrojo, yo nunca antes quise estar todo el tiempo con alguien como con ella, nunca jamás… cosas así había dicho.

Pero me gusta, la veo como un amanecer, como un resplandor, como un sol o una luna o 5 estrellas pintadas en el techo; anoche, muy en contra de nuestro principio del trasmilleno para evitar la fatiga de bolsillo se quedó otro rato y fue como vivir con ella un solo sueño.

La quiero así, con sus decisiones y sus zapatos nuevos.

Y si alguien me dice que se me acabo el tema de blog, le respondo desde ya, que por ahora, es ella mi único tema.
 
Piensa bien y acertarás…


Luego de sentirme pésimamente por haber medio enloquecido de la furia con mi ex compañerita de apartamento, creo que es hora de empezar a practicar aquello de “no pienses mal de nadie porque no conoces sus razones” fin último de la imparcialidad, legado de mi canosa madre: no juzgues Ilichtna, no critiques, piensa bien y acertarás...

Me siento en el bicho a hacerme la que trabajo mientras hago visita con mis amiguitos de msn y escribo el blog del día, que por supuesto, se trata de ella.

Así que sí, se fue la estudiante de comunicación, niña rara esa, santandereana, vivimos juntas creo yo que unos 3 años, compartimos el bicho un poco de tiempo y me amargué bastante con sus niñadas.

Pero la entiendo, está creciendo en el mundo… le deseo entonces suerte con el arquitecto, con el pelipeludo o con el que le depare el futuro, espero que su pluma libere maravillas y me haga sentir orgullosa de haberle dado techo y haberle hecho algún que otro cometario.

Por supuesto espero y muy en serio que extrañe los ladridos del monstruo y que aprenda el respeto por el ser, independientemente de cual sea éste.

Pasando a otros temas, (para no aguar ojo) comento que me encanta el lugar de los juegos, que la chica es una bella, que prenderé velitas en su nombre hoy y que espero que la vida nos haga felices a todas siempre.
 
Buenos días por la mañana


Régimen telefónico severo, tan pronto me despierto la llamo o ella me llama y luego cuando llega a la oficina y yo empiezo a trabajar en casa y a la hora del almuerzo y en los intermedios para contar pequeños detalles de la vida y en la tarde para tomar decisiones, y en la noche para dar las buenas noches.

Claro, puesto en el papel suena exagerado, pero es así como nos extrañamos menos, sobre todo, me causa gracia porque siempre había dicho que eso no me iba a pasar a mi, y dale que te pego, me enamoré de la nena.

Luego, hablo con mi madre, que por cierto el domingo, se graduó por vez 100, esa señora verdaderamente tiene más carreras que un taxi, parece un medico del cartucho… toda llena de cartones, claro, estará hablando la admiración, porque sea tan estudiosa.

La admiración porque siempre quiera hacer lo mejor de cada actividad de su vida, yo he sido un poco más laxa con la mia, me la he tomado con calma, pero todo me ha salido bastante en la buena, como diría la dama.

Con mi madre converso sólo por la mañana y si algo se necesita a alguna otra hora, pero es una machera darle siempre los buenos días, como de niña me besaba en la noche y me arropaba.

Tambien hablo con el parce mayor, con él nos contamos los sucesos, que pasó en el fin de semana y nos damos consejos de la vida contándonos antes de sacar las extremidades de la cobija cada pormenor, por eso, aunque me estresa la empresa de teléfonos de Bogotá, tengo que darle las gracias por los buenos días de por la mañana.
 
Sábado por la tarde


Mi vida era perfecta antes, cuando mi madre me sacaba a la calle los sábados, iba yo con ella a los bosques de montaña y con muchos otros niños seguía la ruta de la manguera para saber cual era el problema de que no llegara líquido a la casa, y me embarraba cual degenerada y en laguito artificial creaba lanchas de llanta con mis amigos el gordo y platero.

A veces, cuando tiempo había nos subíamos a la virgen y a la primera piedra de elefante y entonces le daba besos a los niños y a las niñas (para descubrirme) y era todo una fiesta que terminaba en tarde de helado en “crema y lujuria” segundo piso Unicentro.

Tiempos aquellos en que me mamó esa gracia natural y prefería irme con las del colegio a ver vespertinas y a saludar niñitos del colegio del frente poniéndome colorada por cualquier pendejada.

Pizza de Jeno´s y maquinitas de uniplay, que falta de oficio tomar chocolisto y ver series gringas en la cama de algún papá.

Sábados trabajados también he tenido, en que el ambiente es parco y a la vez tenso y a la vez cansado y a la vez real. Y de rumba otros con cervezas en pueblitos desconocidos de geografía colombiana, guayabos varios alegrías todas.

Hoy es sábado de descanso, pijama hasta las 3 pm y salida vespertina a cine de mujeres, novia de cumpleaños y familia atravesada, como mi sábado pasado cumpleaños 70.

Me gusta esta sensación de gracia, no hay puente.
 
La visita


Allí estaba yo, pasando canales mientras renegaba de la velocidad de mi computador, pues hay ciertas tareas que me parece que le toman demasiado tiempo, como renderear un video o convertir sus archivos a un punto algo menos complejo.

Ya me había resignado a no verla, me había hecho todo el paro de que salía para su casa y que no nos veríamos, uno porque estaba exhausta y dos, para bajarle intensidad a la vaina que desde el 14 decidimos llamar noviazgo.

Caí redondita en su plan por que habíamos hablado unas 20 veces al celu y a la office y la última vez me había dicho que estaba entre un bus en un trancón el macho.

Pero en la buena, allí estaba ella también, en el dintel de la puerta de mi habitación con su sonrisa enamoradora y su carita de encanto, era mi chica, me caía de sorpresa cuando me sentía sobre cargada de trabajo.

Me gusta esa mujer que ahora es mi novia, me gustan sus movimientos, su cara y el fino detalle de venir de visita y hacerlo de sorpresa, todo le salió al peluche, no la anunció el vigilante de la entrada y mi perra se subió a su lado sin siquiera dedicarle un ladrido.

Se estuvo apenas un ratico, pero no importa, porque su presencia lo ilumina todo y es suficiente, para dejar de tener hambre, sed o cansancio.

Hoy la llevé a almorzar a un lugar que no resultó maravilloso, pero claro, no todas nos salen al rompe, entonces me prometo preparar lasaña en domingo y hacerle una gran fiesta, porque es divina y la quiero mucho.