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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
Acerca de
Cambia la vida... sigue el blog, parece un vicio, lo es... que no importa lo que pase, vuelvo a el... suena una vez más de movimiento zurdok amores perros 2
Sindicación
 
Joder… que difícil


Ya, es un hecho, he llegado a la conclusión de que soñar para el conjunto es un camello, la gente en realidad no se compromete, somos todos unos chulos por ahí desperdigados; al mejor estilo de las películas del oeste, esperamos pacientes sobre la cerca, para ver quien muere frente a nuestros ojos y poder así despresar el fiambre.

Me duele admitirlo, pero así es, el mundo hoy no me resulta placentero y aunque trato de mirar para otro lado, evitando el conflicto de querer cambiarlo, termino siempre en mil batallas locas y a veces, como ahora, las siento sin sentido…

He pasado la mañana escribiendo a las productoras de las películas que de modo non sacro hemos pasado por aquí y por allá, a ver si alguna nos da la gracia de poder mostrar lo que hicieron en un lugar público y sin interés comercial, por el gusto apenas de ser irreverentes, de hacernos ver, quijotada.

Escribo también las escaletas de dos videos uno para el evento de las políticas públicas y el otro para la plaza mayor, los veo como imágenes que hablan de sueños hechos ciertos, los quiero contando cada rasguño, cada fibra, y sin embargo me enredo en como contarlos para que sean económicos, entendibles y con contenido, me conforto pensando fielmente, que con los argumentos que hay sobre la mesa se va construyendo identidad…

Y me paso el día pantalonetuda y sin zapatos frente al bicho, creyendo que con eso voy a salvar el mundo, valiente Mesías…

…Prepara entretanto, la empleada desplazada y con hijo de marido muerto, un almuerzo de rechupete, simplona gracia la mía, que le ofrezco ropitas y pañales como paliativos a un problema que no me atañe y que tan poco conozco.

Me critican a veces quienes me conocen por esa manera simple de vivir la vida, pero la verdad, insisto, esta vida es un gran chiste unos ganan con el rojo y otros pierden con el negro, la ruleta sigue girando.

Me amargo con mi madre por vez ocho millones ochocientos por el uso del auto compartido, que mofa, que estafa, que triste modo de condenar a la hija lesbiana, borracha y drogadicta (todo medido, no nos escandalicemos), que triste modo de ser el mío que no me gusta andar en buseta y no tengo para comprar un carro con mi propio metálico.

Pasado el almuerzo me doy cuenta nuevamente del exceso de sal en las comidas y la falta de ejercicio… pero no importa, es medio día y me voy por mi motoso.
 
Después de la fiesta viene la resaca


Lo llamamos guayabo en estas tierras norteñas del sur del continente, es un asunto jodido ese de sentir guayabo o resaca que llaman en otras latitudes.

Pero pongámosle definiciones el guayabo, que puede ser físico: con sed, dolor de cabeza y vómitos varios; y también puede ser moral, con conflictos de interés, problemas mentales e hipótesis no comprobadas.

Es de ese tipo de guayabo del que hablo ahora en este escrito, porque me queda un poco después de éste fin de semana electoral.

Tengo guayabo por la fiesta que debe ser la democracia, y se me precipitó por el mal trago que vino a ser la primera vuelta presidencial de éste año. Se precipitó el guayabo porque no le creo al gobierno y pienso que si ganó en buena lid la contienda electorera, las cifras en las que se basa, me emborrachan, pues para considerar derrotado al partido amarillo me falta mucho trago, tengo visiones digo yo, porque las cifras no corresponden a la realidad, por más y que las miro en el espejo del baño antes de llamar a Hugo. Aquí hay gato encerrado o guayabo mal llevado…

62% es decir, más gente de la que votó por el señor presidente hace 4 años ahora lo apoya y le dice adelante… pero yo que voté antes por el y ahora no lo hice, veo que la cosa no tiene mucho sentido, incluso mis amigos que antes votaron para sacarlo en la primera la vez pasada, ahora se abstuvieron y si a esas cifras he de remitirme… el guayabo se convierte en terciario, me dieron un trago amargo.

Pero como no soy una chica polémica, creeré entonces en los procesos que se impongan, supondré que una fuerza superior nos protege y de paso nos envía aunque no lo sepamos ahora, un flotador que nos sustente, llevaré mi guayabo con agüitas de limón y me resignaré 4 años a ver como se mueve el mundo a mi alrededor.

Virgen santa que ya es sabido, luego de la rumba el guayabo asoma, y peor es el guayabo si la rumba no se ha disfrutado.
 
Correos Blogueros


Supe de la existencia de los blogs por leer una mañana despreocupada el periódico dominguero; ese día decía en una columna pequeñita del diario, que uno podía escribir lo que quisiera en un blog de internet… me pareció la chimba que yo, habida escribiente, pudiere decir lo que me placiese y que alguien en algún lado, lo leyera… pero no hice nada al respecto; es decir, pase la hoja y seguí leyendo el teléfono rosa…

Luego, tal vez una o dos semanas después, me contó mi hermana que su novio escribía un blog todos los días; leí pues el blog del macho y el del amigo el parce, y el de otra gente y me monté en el bus de los blogueros, muchos de ellos desaparecieron por el camino, y con ellos sus palabras cibernéticas, pero yo he seguido, contando y leyendo…

Me ha costado trabajo hacerlo diariamente, a veces por mi misma, a veces por ausencia prolongada, e incluso por increíble falta de acceso, pero siempre con el gusto de volver al ruedo, el gusto como el de hoy, de encontrarme muchos mails que hablan de lo que he escrito.

A veces me han tocado escuetos de viejos amigos, de conocidos apenas, que me han encontrado de chiripa, y me lo dicen con un tan bonito el blog, también de totales desconocidos que en un lugar lejano y bajo sus propias circunstancias me han leído y han escogido seguirlo haciendo y contarme que lo hacen y de que modo.

Entre esos, me encontré hoy un comentario escrito no se hace cuanto tiempo, al cual respondo en público aunque sea privado, porque tiene mucho que ver con lo que me pasó justo antes de leerlo…

“No podrás perderte para siempre en la distancia, no se esconderán tus letras entre otras tantas… saltarán a mis ojos, a mis dedos tus palabras y responderé las mías, como siempre, a tu regazo, te dejo, porque has escogido tu dejarme”.
 
Hablar de la Marcha


El año pasado salí por primera vez a un desfile de maricas, lo llamo así, porque así solían llamar a la marcha mis amigos homosexuales en nuestras reuniones privadas.

Yo, por supuesto, nunca había ido a una, no porque no creyera en la importancia de hacerlo, sino porque el camino nunca me llevaba a manifestarme como quien soy y quien no tengo vergüenza de ser; de manera pública y en mitad de la calle de la carrera…

Y vinieron los tiempos, y vinieron las nuevas amistades femeninas, activistas, demócratas, culturalmente preocupadas, o simples desocupadas, que me impulsaron a ver, de que se trataba lo de salir a una marcha.

Terminé entonces, en domingo, caminando un rato con ellas; terminé, pancarta en mano pasando la 19, terminé, terminada la fiesta, en foto sonriente con bandera, en la página de las lesbianas bogotanas; la pasé de lujo, no lo niego, caminé entre la gente, grité las consignas, viví un mundo diverso, un gran carnaval, una algarabía, me sentí plena.

También viví, en carne y hueso, lo que es ser una de las personas contando quienes somos y que derechos queremos en la vida, en mitad de una plaza pública; regresé a casa con gusto en el alma, y quise contarlo todo y mostrarlo en una pantalla; quise contar, como se hace una marcha…

Me metí en el cuento desde marzo, más o menos, y ahora, cuando veo que la marcha es sólo un piñón del engranaje, me gusto a mi misma y me gustan mis nuevas amistades, me gusta que el mundo se abra, que se expanda el horizonte…

Me gusta poder soñar un mundo mejor para todos, incluso y no sólo incluso, sino mucho más para aquellos quienes siendo, no son capaces de hacer sonar su voz para hacer de ella una campana.
 
Miércoles 9:18 a.m.

Han pasado como tres semanas desde que no escribo realmente en este blog; sí, la chica me dejó y a veces la veo o hablo con ella y es como si el mundo se quedara detenido un instante y siguiera siendo mi chiqui consentida, pero no, todo es quimera, vuelvo a la realidad.

El mundo siguió girando a su propio afán, después de la despedida restaurantera, hubo fiestas y mil reuniones de lo más apuradas y hasta visita al alcalde mayor de la ciudad.

Se posiciona el tema de ser lesbiana, gay, bisexual, transexual o lo que uno quiera ser, frente a la administración pública, porque somos libres y tenemos derecho a expresarnos libremente y sobre todo, votamos.

Hoy ya es jueves y de este escrito me había sacado una de esas múltiples reuniones urgentes, luego de la cual nos fuimos a la casa de la amiga de las letras repetidas y su novia la rubia de cabello corto a hacer visita y a comentar la vida y lo bonito del apartamento nuevo y compartido.

Pero vuelvo al tema de las reuniones políticas, todas ellas con el fin de sacar adelante el tema de ser y que nos vean serlo en la ciudad; el consenso es, que territorializando espacio se empieza a hablar de políticas públicas, de derechos vulnerados, de acciones frente a problemas puntuales.

Todas cosas que se aprenden a ver con el tiempo y con los ojos de nueva activista impulsada… bienvenido sea el mundo de los derechos y las leyes y los acuerdos concertados, bienvenidas las políticas públicas y las alianzas y los compromisos colectivos.

Bienvenido el gusto de hacer por otros lo que antes uno ni podía imaginarse.
 
Escribir en casa


Después de tantos sucesos tan movedizos, por fin estoy sentada en casa, tarde de lunes, tratando de contar para el blog lo que pasó éste fin de semana, fueron tantas cosas, que no se por donde cogerlas…

Voy a empezar por el viernes... miro el reloj como todas las mañanas: con bostezo de ¿qué día es hoy? recuerdo que es viernes; repaso entonces. cómo siempre, en la memoria somnolienta, que cosas tengo ¿qué hacer un viernes? Tremendo día.

Empezando con reunión en el IDCT, pasando por el gimnasio, una hora; cómo no, bajar kilitos... y salir corriendo a medio almorzar, bañarme y ponerme pispa para la tremenda rumba de aniversario.

Llegó la chica del carro pasadas las 3, casi las 4.y nos fuimos cual traficante de drogas a encontramos con el man de las luces en una callejuela del centro, nos hicimos visita la chica de los dientes y yo, al lado de un motel, muy bizarro; mientras llegaba el hombre en su Renault 4 super master rojo engallado, proveniente del sur, con toda la family a bordo, medio espichada y contenta de paseo fusagasuqueño.

Y llegamos al hueco, a bajar las cosas y a colgarlo todo y a esperar la rumba y lo que pasara... pasaron cosas, como no, que si pasaron, corno 300 niñas. pasaron y la pasaron de lujo: se bebieron sus cervezas, se bailaron, sus bailados y se comportaron todas ellas mejor que damas.

Hubo sus dramas, que si no los hubiese, no habría buenos cuentos, empecemos, por la nena que cantaba, que me regaño muchas veces porque no le subía al volumen del tiesto que el man del hueco tenía por amplificador y mezclador de sonidos, pero que vaina...

Se hizo lo que se pudo con los recursos que había... y se consiguieron frutos, y futuros para el sueno DeGenerado, porque a pesar de lo entre cortado del sonido, la pasamos bombi, y fue un drama, lo admito, pero cada vez que se le subía al audio, el tiesto brincaba y se quedaba callado, y paila, no teníamos ni ventilador, ni amplificador de repuesto...

Devolvió la más, mucha gente, y da pena y todo, pero ni modo tampoco, estaba lleno y físicamente, no había espacio, pa tanta gente, hubo de todo, se saludaron niñas, se admiro en silencio, Se admiro en piropo, se admiro gritando desde la tarima cervecera, y hasta se lloro un poquito de la alegría y de la tristeza, por quererlas tanto y que se terminen llendo.

Al final y de remate nos fuimos todas juntas treinta y tantas muy contentas al viejo bar de nombre egipcio a terminar el día... y el resto lo dejo al azul reproche de la mañana, que ya bostezo y voy por un sanduche de cena.
 
La chica me dejó el viernes


Hoy ya es martes y hasta ahora reacciono ante la triste noticia de que la chica decidió dejarme; finalmente y después de varias intentonas nos hemos dicho adiós con calma, que es una manera más definitiva de decirse adiós, que la de rabieta que pasa y es cobrada.

Lo hizo en un momento en que no me lo esperaba, pero si lo quería, o mas bien, lo venía venir y lo aceptaba con menos luto que la vez pasada…

Supongo que el asunto es que vivimos momentos diferentes, y ya es suficiente tratar de compaginarnos sin éxito.

Pero han sido unos tristes días de luto escondido, pienso en su espalda y en mi contacto con ella y la extraño, pienso en el cine y en las arrunchadas y la extraño, con el frío de la tarde y la melena recién alisada y las niñadas de siempre.

Ya el viernes mismo me fui con el parce a rumba y es chistoso volver a verla desde éste lado, hace tanto rato de amores y fiestas…

Se le quiere chica, se le quiere harto.

 
Ellas le dan la vuelta al bar…


Salir de rumba nunca me ha parecido un mega plan, lo he hecho y me he divertido y lo repito de vez en cuando y admito que en los últimos tiempos lo disfruto más, pero es por una razón sencilla, al fin empiezo a entender el juego.

Antes me costaba un trabajo soberano, yo no era capaz de dar vueltas por ahí sola, me parecía extraño, ahora me he acostumbrado y le he cogido cariño, tiene su gracia, hacerse sus rollings y tener estaciones y dejar que te vean y ver gente, tiene su gracia.

O quedarte por ahí parchada, y ver las rumbas de los demás, que mal que bien, siempre son lo mismo: un poco de gente tratando de levantarse a otro poco de gente, o tratando de hacerse los atractivos o tomándose tragos o sodandose la música mientras dejan el levante para otro día, o tantas cosas tan bacanas que pasan en las rumbas y uno alcanza a ver...

Entonces, ya hasta me dan ganas de salir un rato y tomarme un trago y bacano. Al fin entiendo como el gato del chiste y le cojo el ritmo a la vuelta y ya no me quiero salir del ruedo.

Que tiene gracia, lo de la vuelta y para y vuelve a andar, que ellas también están en la misma rueda de los 84 lakhs.

 
Cultura urbana en mi cuarto…


Ayer me vi una película gringa sobre un pintor gringo de lo más atribulado, se trata de Jack Pollock, un man que pintaba con manchas y hacía unos cuadros muy parecidos a su carácter medio loco y a su mujer que lo mantenía con los pies en la tierra.

Claro, lo entiendo, para pintar así hay que estar un poquito loco, y yo lo digo con conocimiento de causa, que no soy ningún Pollock, pero me gusta mi parecido a Shagal y mis pinturitas extendidas por las paredes del cuarto como presagio de mi misma y de cómo me quiero construir.

A veces y ya sabemos que soy adicta cuando lo digo así despreocupadamente, me la paso viendo la tele y el otro día me encontré un programa de gente que grafitea por Bogotá, y de gente que grafitea en otros países, y me sentí de lo más identificada en el ámbito de lo privado; porque otros pintan el universo sobre un muro, para que los vayan entendiendo y yo voy pintando mi pared de mierda con la intención de que quienes me conocen van y entiendan que soy para de la cultura urbana, que he venido y he visto y voy a vencer, como debe ser… y pare de contar, cultura urbana y más lejana que un callejón de jugadores broklinianos.

 
La diversidad sexual…


Ayer estuvimos, como casi todos los miércoles desde febrero, en una reunión de la mesa LGBT; se discutía en esta reunión la conformación de una alianza entre distintos sectores para el fortalecimiento de las relaciones de la comunidad con el estado, y pues muy bien iba todo, hasta que se quiso dar nombre a la alianza.

Algunos sectores consideraron que las letras que conforman la sigla de nuestra diversidad sexual y que tanto nos han representado durante los tantos años de lucha de activistas abnegados, no eran suficientemente diversas.

Letras más letras menos, la gente nueva, no se considera ni Lesbiana ni Guei ni Bisexual ni Trans con todos sus sufijos, ni nada de eso, sino una simbiosis de todas las anteriores, o ninguna de las anteriores, o mejor dicho, no he podido saber muy bien, con todo y que el niño de al lado ha tratado de explicármelo por escrito y con dibujitos.

Suena gracioso entonces que la mesa donde se conversan temas tan trascendentales para el sector social de ciudadanos y ciudadanas al que pertenecemos, no fuera capaz de ponerse de acuerdo.

Se logró finalmente, como debe ser en estos temas: por consenso; no salieron las letras y se incluyo lo diverso como un apéndice más del nombre de la alianza, funciona para mi el nuevo nombre, me suena plural.

Bien por los diversos digo yo, que se hagan escuchar en medios tan cerrados y sin embargo tan abiertos como la mesa, estoy segura de que en el futuro y desde los ojos diversos, crearán los jóvenes su propio toldo, digo desde ahora, me parece al peluche.

Viva pues la diversidad, sexual, cultural, política, religiosa y en general todas las diversidades, que no somos todos un molde ni debemos dejarnos amoldar.

Lo diverso existe y es y nos permea y nos aplaude y nos hace grandes a todos y también a cada uno.
 
La fiesta en casa de la amiga africana…


Ahora si, comento la fiesta en casa de la amiga africana, que ocurrió el lunes, pero ya sabemos que vengo atrasada de blogs, entonces no importa que hoy sea Jueves y lo comente hasta ahora.

Primero les cuento a quienes no la conocen que mi amiga africana es probablemente la persona en mi profesión, de mi edad y de mi curso que más admiro y de quien más me precio por ser amiga, desde el principio fue siempre muy concentrada, juiciosa y viajera; tanto que en su última aventura, sola se fue para el África y regresó triunfante a celebrar su cumpleaños en el apartamento que tiene en el barrio donde vivo, dos cuadras más arriba que el mío.

Fui entonces a verla por el cumple ya que no la había visto por la llegada, y fue muy divertido verla desde la silla de rodachines que le regaló su padre, allí sentada en su silla selvática, que trajo de otro viaje por allá en la Macarena, estaba con tres damas a las que nunca había visto y con las que de inmediato nos adentramos en temas de mujeres, sin pudor alguno.

Hacer visita con gallinas hétero siempre se me ha dado muy bien, sobre todo si son de mi edad o mayores, amén de las amigas de la chica con quienes no me identifico, pero converso cordialmente.

En fin… volviendo a la fiesta, llegaron luego su amigo computín y otros dos tíos de lo más simpáticos el uno, novio de la una y el otro sin identificación aparente más que la de su nombre (que para todos era referencia, menos para mi) con los que también comentamos los temas de la vida cotidiana, estos ya menos femeninos que los remedios para el cólico mestrual y las decisiones de si poner o no los cachos; así que, comentamos con ellos, los que tanto nos atañen a quienes tenemos más de 30, el trabajo, los computadores y las elecciones presidenciales.

Y luego de la bebeta de cerveza, vino y otros muerdagos… pasamos a conversar en simultaneas. También los temas de la vida que ahora nos resultan comunes; para ese momento ya habían llegado otras damas amigas de la africana a quienes tampoco conocía pero con las que mal que bien, también hubo conexión.

Eso es lo propio de las fiestas de sala, que termina uno enrolado con los que siente afines, me fui de última, con computín a mi lado, pues vivía él en la cuadra del medio, entre mi casa y la de la africana, nos despedimos cordiales en mitad del camino y llegue a la mía con sorpresa en la mano.

Como en cumple de niño chiquito y gracias al viaje, me regaló la amiga una cápula (o una pieza de tela de nombre parecido que más parecía mexicano que africano) que es un pareo de esas tierras tan lejanas.

Resultó el pareo, tener en su estampado el símbolo lésbico de Labrys, concluimos entonces la dama de la puerta y yo que era un regalo para mi predestinado y me sentí orgullosa de la amiga que tengo y de ser quien soy y no negarlo.

Felicitaciones entonces a la colega y besitos y abrazos cumpleañeros a ver si en estos días nos adelantamos en chisme y me cuenta por fin, como está la vida afrikanska (para no demeritar de mi sueco).

Por que de cumple no se pudo saber más que las vicisitudes del mac y sus ventajas sobre el vaio asesino.
 
Ataques malgeniados o ataques tristes


Soy una bravucona compulsiva, no hay duda, me enfurezco terriblemente con cosas que en realidad no son tan graves y con las que realmente lo son me quedo lela antes de reaccionar como se debe…

Me ha pasado ya dos veces en los últimos días esto segundo, en que me debería enfurecer porque mi novia se aleje de mi tan pronto como alguien conocido se le acerca, y lo haga con el argumento de que es su derecho decidir quien sepa que es o no lesbiana; pero no lo hago es decir, no me da ataque malgeniado y más bien me da el triste (aunque ella piense lo contrario).

Bien por ella digo yo, que se asoma desde el closet pero no se sale del todo, es su derecho y lo ejerce con propiedad y aunque me amarga el tema, no me emputa, que si así fuera, lo haría como un tanque de guerra en mitad de la playa en Normandía.

Es su latido hacer lo que le plazca y decirle o no decirle a la gente cual es su orientación sexual, o su desorientación sexual, y en ese entierro no tengo velas, y me perdonará ella o no me perdonara por lo que digo, y tendrá ella sí un ataque malgeniado, o será más bien un ataque triste, pero me nace y es mi derecho al menos comentar mi propio ataque triste.

Por mi lado, me tomaré la cosa como dice ella misma, en la buena, me duele y lo admito, y hasta lo restriego, que me toque hacerme la que nada que ver con ella, incluso en lugares de homosocialización, para que no se den cuanta quienes la conocen, de que le gustan las nenas, pero lo tomo en la buena y se lo respeto.

Porque mas que un ataque malgeniado, como el que me da porque mi mamá o mi hermana me hagan esperarlas en la quinta sin ningún reparo de la lluvia, me da un ataque triste y no puede dejar de darme y no va a dejar de darme, como no deja ella de alejarse cuando se encuentra con alguien y ambas nos conocimos como somos y no tenemos intención de cambiar.

Que vivan entonces las personas como ella y que vivan entonces las personas como yo y que si es de la vida que así sea, sigamos siendo y ya.
 
Escribir un blog, en el limbo…


Creo que mi adicción a estar conectada a Internet, se ha corroborado esta noche… (escrito el lunes a la 1:15 am)

verán hoy ya es miércoles y el lunes pasado llegue a casa muy tarde con la intención de colgar en el blog muchos comentarios que había recibido en el cumpleaños de mi amiga la africana, pero no la logre, y todo porque no estaba conectada, algo le sucedía a mi conexión de Internet y por más de que lo intentaba, no podía entrar a ninguna página, entonces traté de empezar a escribir este blog, como muchas otras veces lo había hecho, documento de Word copia y pega en la página, pero no se dio, se me quedó en el limbo, hasta hoy, en que espero a mi amiguita la del docu para trabajar.

A veces pasan esas cosas, que uno quiere hacer algo, pero se le queda en el limbo, me pasó este lunes con querer contar a quienes conocí y con quienes conversé y no ser capaz, literalmente, por el estrés que me causaba no poderme conectar a Internet.

Se me volvió una necesidad, como desayunar frente a la pantalla o llegar a cualquier hora a revisar el correo, o revisarlo varias veces en un día o pensar que si no está en Google no existe, como en las páginas amarillas decían de los embrujos y las cosas oscuras.

Se quedó pues el blog en el limbo y ahora se me salen varios de la cabeza como chorro de agua… sólo por el gusto de tener la seguridad de que las luces verdes parpadean y estoy en linea.
 
Entregadas


Siempre es un gusto cuando uno finalmente termina un proyecto; así que terminamos y ya entregamos el proyecto las degeneradas, para que nos den plata y dejemos de ser un colectivo imaginario y convertirnos al fin en uno real frente a la ley y quien quita nos alcance para comprar un videobeam, elemento indispensable para nuestra labor cinéfila con el que paradójicamente no contamos y por el cual hemos pasado toda clase de vicisitudes…

Ah tiempos aquellos en que desde antros miserables cumplíamos con nuestra labor cultural y colectiva, ah tristes recuerdos de lamentables sacadas del bar con nombre egipcio y del lugar con nombre de fruta, pero sin el indispensable aparatejo… espacios de los mejores en que hemos estado (amén de mi humilde residencia y del confort de mi hamaca) y extrañamos lo confortable y bien recibido de semejantes sitios… pero dejemos ahí la queja.

El tema del blog no va para ese lado, solo divago, entonces retomemos; entregamos el proyecto de la página web (por cierto: www.degenerese.be)
y saliendo del lugar de entrega lo celebramos en un antro, justo detrás del palacio en que el senado legisla sobre todo tipo de temas, ejemplo: la ley de parejas homosexuales, que tampoco es el tema… $ 900 la costeña nos inspiró a sentarnos entre ladrones y prostitutas a soñar y a comentar los mejores vientos que se avecinan para nuestro colectivo.

Quedamos en hacer el documental de ser lesbianas en Bogotá y bueno, se me fueron las cervezas y los $ 4.000 del taxi (coño, quiero un carro) y me fui para donde el amigo de nombre de letra a comer pizza gratuita por no ser California Style y por llegar a las 12 en vez de media hora después de pedida.

Entonces quedamos entregadas y a la espera, como a la espera está el tema de si hay guión para la mujer de la cárcel o sigo como una bola dando trastes con ese tema.

Besitos para las degeneradas desde éste lejano blog que casi se me queda en el tintero y bienvenidas sean fiesta y jolgorios varios para que lo de la diversidad no se nos quede en letra muerta… y seamos y crezcamos y hagamos lo que a bien tengamos por el futuro colectivo... en pocos puntos, para que sigamos entregadas... como estamos.
 
Los trancones del paro

A mi los paros no es que me hayan afectado mucho en la vida, es decir, nunca he sido la más productiva de las mujeres, he vivido una vida pausada y si hay paro, pues simplemente no salgo de casa y me dedico a canalear, o a escribir perogrulladas en el bicho… pero ayer me cogió el paro con todo, confirmado el propósito de hacerme productiva, no pude seguir quedándome en casa pasando canales y comiendo papitas.

Mi madre tan divina ella, llegó al aeropuerto en la mañana, lo que de paso me volvió a dejar sin carro; Así que nos fuimos, familia en pleno a recibirla, desayunamos muy tranquilos esperando la lavada del vehículo usufructuado durante su ausencia y todo en la buena, pero la reunión que tenía con el duro de la marcha tuve que aplazarla para las 9:30 porque buses no había por ninguna parte, y yo, tan proletaria en la mañana, no quería tomar taxi, que me llevara mi madre, que me llevara mi hermana, que se hiciera el cielo por mi y que el paro no me afectara.

Logré llegar a la reunión antecitos de las 11 porque inexplicablemente y aún cuando no había buses, busetas o colectivos de transporte público en servicio, el tráfico vehicular era un infierno y para colmo manejaba el sueco, de tal manera que mis nervios tocaron su estado de ebullición y me agarré a gritos con mi hermana en pleno cruce de la 72 con 24, no había por donde moverse, y ahí al fin se sentía realmente en paro la ciudad.

Dicen las noticias sin embargo y a pesar de tantos carros particulares sueltos por la calle, que la contaminación de la ciudad bajó en un 60% durante las 36 horas que duramos sin transporte público; lo que me lleva a concluir que parando se jodieron ellos mismos, pues demostraron, primero, que el Trasmilenio alcanza, aunque mal parado a proveer el servicio de transporte en la ciudad por la que me muevo y dos, que los buses, busetas y colectivos son uno de los factores preponderantes en el tema de la contaminación ambiental.

Pero saliéndonos de los temas sociales trascendentes y volviendo a la ruta de la vida, en la nochecita tenía otra de mis productivas reuniones con las chicas de generadas y claro, en medio de la lluvia y de mi actitud ya no tan proletaria (montar en camión mientras el ayudante grita, centro, centro… pues no, no va con mi personalidad, más bien burguesa en horas de la tarde) me decidí por el taxi, que en medio de la lluvia se tardó hora y media mas de lo habitual en dejarme en casa de la chica de las gafas…

Se hizo lo que se pudo, con todo y paro, que por cierto para mí fue el más productivo de mi historia; ahora, 30 mil pesos menos y más tarde (incluyendo todos los taxis de ayer) siento que el mundo no debe parar, que esta joda se tiene que seguir moviendo y que si bien tenemos problemas sociales casi insolubles, sería menester usar el sistema de los japoneses que se quejan un ratico y siguen su trabajo o volvernos radicales y verdaderamente unidos para demostrar con hechos que si le aportamos a lo social mas que a lo guerrero, todos ganamos.
 
278 personas detenidas


Para mi es un escándalo que la gente se muera asesinada, es un escándalo no porque no entienda que la vida tiene su ciclo y tenemos las respiraciones contadas, sino por lo que de doloroso y amargo tiene que le quiten la vida sin razón aparente a quien tranquilo la pasa por el mundo.

Le quietaron la vida entonces a la hermana de un ex presidente, inmediatamente se alebrestaron las fuerzas militares y de policía y en sus pesquisas detuvieron a 278 personas e incautaron un número muy superior a ese de armas blancas y de fuego así como sus municiones y estuches y cartuchos y carros robados…

Todo por andar con palos sobre el nido del conejo escapado, me pregunto entonces porque gracia, divina o humana no pueden hacer el mismo aspaviento por otras personas también muertas por manos asesinas, di tu en los billares de Santo Domingo en las comunas de Medellín o en las polvorientas calles de Puerto Leguizamo en Putumayo.

Somos pues una democracia de a peso, que se distingue por sus intereses de rosca, y me amargo por eso…

De los 278 cuantos en realidad tienen que ver con el asesinato de la mujer pereirana, a donde conducirá tanta violencia… patrañas, engaños, dulces desafíos que nos hacemos los humanos para volvernos cada vez, supuestamente más civilizados.
 
Reunión de Mangas en la casa Sierra



Visité a mi perra el fin de semana largo, estaba ella ya muy esbelta en la finca del parce, la visité con mi hermana la sueca, que tanto miedo le tiene a los canes.

Nos toco esconder ovejeros y encerrar brunos en la perrera pero al fin pudo mi hermana conocer la finca del parce, que mas parece una casa de ciudad en la mitad de un campo de lo más civilizado.

Hablamos de temas varios, se quedaron el de la digitalización del mundo y la falta de memorias durables para los historiadores del futuro, porque lo hacemos todo tan desechable que ya hasta la historia se les va a complicar a los que vienen detrás, virgen y gracias por que a mi, por lesbiana no me toque parte de esa culpa de dejar a los otros sin nada.

También hablamos del padre civilista y borracho, de la madre antes atea ahora la más creyente de las discípulas, mano en presa según los recuerdos de mi hermana. Bebiendo whiskey y fumando malboro según las fotos que conservo de prueba, para la historia de papel que no le guardo a nadie…

Me gusto conversar con ella y con el parce, me gustó ver al sueco despistado y con ganas de hablarse, eso me pasaba a mi al otro lado, pero ya no pasa, que hemos aprendido y ya estamos globalizadas…

Me gustó salir a abrazar a mi perra y que me quiera y que como siempre le tema tanto a los carros que se vaya a metros cuando me ve cerquita a uno.

Pasé la noche al lado de la chimenea y pasé el rato dándole abracitos a la hija canina que vuelve en la noche a dormir en la montaña… llegará el día en que vuelva a casa… por lo pronto, visitan las Manga la casa Sierra y se llena el ambiente de temas trascendentes mientras en las cercanías se asoma mi angelito peludo a decir guau guau.
 
El primero de mayo


Hace años que no salgo a la calle un primero de mayo, recuerdo los tiempos aquellos en que las centrales obreras gritaban sus consignas por la séptima y uno las escuchaba desde la tranquilidad de ésta residencia, pero eso ya no pasa, los gritos se están ahogando.

Las fuerzas sindicales han perdido fuerza, energía, se han dejado llevar por los tiempos y ahora, aunque se quejan nadie les escucha y pocos se asocian a ellas, problemas de patronos y de patear loncheras digo yo, problemas de sindicalistas untados, de mentiras y revueltas imaginarias.

En mi casa, gracias a Dios nunca a faltado nada ni hemos tenido que quejarnos por nada, pero hay otros, esos si bien jodidos que necesitan decirle a quienes los contratan que pilas, que no son carne de cañón o alimento de gusanos.

Me encantó entonces ver a los ilegales de los estados juntos diciendo al unísono y en silencio por las calles gringas aquí estamos y somos fuertes y necesitamos soluciones.

Yo me mantengo en mi camino de hacer lo que hago con honestidad, sin pasarle a nadie por encima, pues de cómo trates a quienes ves cuando vas pa rriba son esos los que te recibirán cuando vengas de pa bajo.

Que viva la igualdad, que viva, que viva que viva… sobre todo si nos igualamos por encima…
 
Las chachas de mi casa


Tengo que escribir sobre este tema, que aunque parezca de abuelitas creo que nos afecta a varias: las empleadas del servicio doméstico, que últimamente y en general en la vida cotidiana, me sacan canas verdes.

Empecemos por el principio, yo nunca me fijé en la importancia de la empleada hasta cuando empecé a vivir sola en mi apartamento del centro; siempre, en casa de mi madre habían ido unas señoras a limpiar de por días y cuando iban a casa había comida, ropa limpia y cambio de sábanas y toallas, no tenía que decir nada, simplemente sucedía, que revoloteaban por lado y lado todo el día y al final de la jornada todo estaba limpio y organizado en su puesto…

Pero la desgracia vino a mi cuando viviendo sola, la ropa empezó a acumularse y los platos del platero a desbordarse y nada de lo que parecía suceder por arte de magia martes y jueves en casa de mi madre, sucedía en la mía.

Le pedí entonces su ayuda a la señora que iba a casa de mi progenitora desde tiempos inmemorables, ella muy querida y muy saliéndose de sus costumbres de sólo trabajar cerca de su casa, vino a trabajar en la mia y oh feclidad todo parecía perfecto; el almuercito a su hora, la ropita limpia, los pisos encerados y barridas las escaleras.

Pero claro, no hay felicidad completa, empezaron a desaparecer misteriosamente las cucharitas del café, que yo iba remplazando sin quejarme pero preguntándome, ¿Dónde coños están? Después de esas vinieron las de sopa y luego uno a uno tenedores y cuchillos, esto sucedía impunemente mientras el arroz duraba menos y los garbanzos y las otras viandas de las que uno claro, no se queja, porque como le va a negar comida a alguien… iban dando paso a tarros vacíos y molestias varias… así que lo comenté con mi madre y ella muy fresca me dijo: - eso pasa.

Jartera si da, les digo, que uno quiera leche o azúcar y paila frascos vacíos en la despensa otrora repleta de abarrotes para todo el mes.

Me mamé de ella el día en que desapareció el primer tenedor de la segunda compra grande… no hay derecho, ya tenía completa la colección de los otros, digo yo, empecé entonces a recibir en casa a otra dama, que me recomendó una de mis compañeritas de apartamento, a esta chica joven y con hijos de colegio la que llamé “la dicha del hogar” porque era tanto más eficiente que la otra, pero tenía un defecto que es peor que el robo de cucharas y tenedores, no hacía sus labores con cariño, sólo era cuestión de que uno le dijera que pilas con estas medias para que las susodichas perecieran misteriosamente dentro del frasco del blanqueador, que dicho sea de paso no se para que sirve, además de dañar ropa, pero inexplicablemente resulta indispensable comprarlo en cada mercado, o la empleada se queja de que las cosas no quedan lo mismo.

Salí de ella cuando mi madre le pidió un favor y ella se lo negó aduciendo que no trabajaba para ella… coño a que estamos jugando, uno no puede ser desagradecido con la cuchara.

Ahora viene Rubiela, mas joven que las dos primeras, recién traída del campo, con muy buena voluntad, no se niega, pero cuando dicen en casa las tías que no sabe nada, es cierto, hay que explicarle como funciona la lavadora, como se cuelga la ropa, donde se ubican vasos, platos y ropas de cama, que se hace con la basura… todo, hay que hacer memoria (que yo ni tengo) de lo que se debe hacer en una casa y comentárselo paso a paso.

No digo que no aprenda rápido, pero a gracia esa de contar con dicha en la casa, yo con la que tengo me conformo por ahora, pero entiendo el tema del te en casa de mi tía la mayor: que hacer con la muchacha.