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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
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Cambia la vida... sigue el blog, parece un vicio, lo es... que no importa lo que pase, vuelvo a el... suena una vez más de movimiento zurdok amores perros 2
Sindicación
 
Termina la parranda

Son las 10:59 de la mañana según el relojito de la barra y ésta mañana vi amanecer la ciudad desde la sala de mi casa; después de recoger los vasos de anoche, sobre la mesa una ginger de vaso mojado por el hielo, me siento frente al bicho a contar el resto de la noche y la mañana de hoy.

La amiga hetero terminó rumbeada con el man bisexual que no le ha dicho a sus amigos los otros dos hetero que estaban con el, que se le moja la canoa; El gordo, jincho se quedó dormido en el sofá y el amigo llanero desparchado en la ventana se acordaba de su chica a la que le fue fiel por años para que ella le pusiera el cuerno; la musiquita al pelo, nos mantuvo el ambiente; así que pico a la nena en el balcón, pero por suerte o infortunio, no sé, les descubrí una tusa inmunda por la chica que se le fue y me acordé de la dama…

Entonces, sentada en la silla del progenitor, mirando al sudeste, vi los colorcitos del cielo llegar a azul reproche, ya entrado el bostezo con el mounstruo a la cama, despachados los desconocidos a las 8:00; ronquidos hasta las 9:00 di tu…

El parce al teléfono pidiendo reporte, me sacó del espasmo momentáneo que es tratar de dormir cuando estoy amanecida, balance positivo de la noche farrera, balance positivo del desenamore del parce, juguito de naranja.

Limpiar un poco para no sentirme en la inmunda y prender el bicho para contar las cosas; la chica de las gafas monta bicicleta, las otras rumberas… en sus casas o en las casas de sus novias supongo… no especulo.

Planes de ciclo rosa 2:30 y la dicha del hogar que viene en cualquier momento por la comida del ángel negro.

Saquemos al monstruo… amanece domingo.
 
Llevar a una desconocida a casa
Me decía mi amiga “la del boxeo” que qué hacía yo andando de parche con una gente desconocida; como si no supiera yo lo que es el parche… irse de farra porque sí y terminar caminando por las calles con esos super amigos y amigas acabados y acabadas de conocer, así he terminado en muchos lados… joder.

Y bueno, terminé hoy también, con el guy del fua y las chicas traviesas en el sitio que no era… pero que rico conocer, besada de mano y todo, regalitos.

En la tomada del taxi rumbo a casa, plab B, media de guaro y unas transgéneristas gritándome desde la esquina "L.G.T.B Bogotá sin indiferencia" sonrisa de mi parte, compromiso en el corazón.

Así somos, parranderos, de trago y viento corrido, tanto vuelo para decirle a la chica, tragos ya encima, y por culpa de la emisora del taxi, que Ay, ay, Ay, ay, ay… que oso, y más cuando llevó repitiéndome todo el tiempo, que paila esa nota y que aún cuando me encante y se lo haya dicho mil veces de ese modo y de todos, no es para mi y punto.

Entonces, ya en la sala, con los desconocidos, 3:37 am me encanta la nena recién conocida y su amiga la hetero más… veremos que pasa.
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Otro muerto


Hoy me encontré en la calle una valla inmensa que hablaba de no olvidar el crimen de un gran colombiano, su nombre era Luís Carlos Galán Sarmiento y fue probablemente el único candidato presidencial desde que me acuerdo de esos temas, por el que me hubiera gustado votar en serio. Es probable que de votar por el, tal vez me habría arrepentido por madrugar en domingo para sufragar, nunca lo sabremos, pero prefiero creer lo contrario.

No lo conocí personalmente, pero su historia y su manera de hacer política y de vivir recta y dignamente la vida pública siempre han sido una inspiración para mi, como persona; lo mataron el día en que venida de Arbeláez fui a teatro con mi amigo el parce hace ya muchos años.

Pero recuerdo claramente, como si hubiera sido ayer (tal vez por haberlo visto demasiadas veces) como le pegaron los tiros y se jodió la vaina, el país enloquecido por tanto muerto que vino antes y que vino después y que sigue viniendo por distintas causas o sin causas, que es más grave, sigue pensando que debe pagar algún culpable.

Siempre me han dicho que la violencia en Colombia, desde la muerte de Gaitán, líder popular que estremeció los corazones de liberales más viejos que yo; ha sido el magnicidio mayor, pero yo, en mi violencia moderna considero que el de Galán fue detonante de tanta escoria que hay por ahí de corbata.

Yo vengo de familia liberal y como dijera el abuelo de mi abuela en su lecho de muerte: Que viva el partido liberal y sáqueme el trapo rojo que me voy de feria… dicen que los muertos todos son buenos y más si son del otro bando. No se si lo creo, porque de algún modo, me despierta la conciencia, saber que eso es en la mala y yo prefiero no hacerlo mi promulgarlo ni amarrarme muñecos a la espalda.

Me salgo entonces del pote y considero ya cumplida la misión de la carta dolorosa que le mandamos al mundo y que no nos escucharon, cuando sin voto, nos reunimos los parces, en la torre c, a decirle al mundo que nos parecía la ñaca que mataran, al señor del ahora o nunca y bueno, visto a ojo de mala cubera, si se logró algo, que aún hoy, pasados tantos años siga yo creyendo que es posible lograr un mejor país para todos y todas.

Y que si no es ahora, será algún día.
 
Hablar en público


Hice mi debut de hablar en público en el colegio cuando de presentadora me pusieron mis compañeras para celebrar el día de los profesores, luego de eso tuve una nefasta aparición de la que creo he hablado en éste blog, en la que traté de recitar un poema del cual aún recuerdo unas líneas, pero que ese día, frente a todos, olvidé por completo.

Recientemente practiqué frente al espejo durante casi todo un día mi discurso del día del orgullo gay, y en general, me salió muy bien, aunque claro, no me falto la temblada de voz y la temblada de mano… gajes del oficio que mi madre palea diciendo que desde el día de la estrofa hasta hoy, he andado mucho trecho.

Le creo, hoy estuve de panelista en un seminario internacional de no violencia y resistencia civil; participé en el panel dedicado a las experiencias pacíficas y al lado del compañerito de la nacho me pare muy oronda y muy maja a contar nuestra experiencia como movimientos LGBT.

Hablamos de historia, de cifras, de maltratos y sucesos de los gays, las lesbianas, bisexuales y transgenerista de América latina, desde la conquista hasta nuestros días, hablamos desde la historia y nos fuimos viniendo hasta los movimientos de hoy, mientras, escandalizado por el video, el señor coordinador del panel, nos mandaba a cortar el chorro.

La cosa, salió más que decente, brillante; nos aplaudieron como no, y nos dijeron cosas bonitas, como es costumbre, para endulzarnos el oído; allá se quedó el nachudo respondiendo inquietudes mientras yo, otra vez muy oronda, demostré mi inconformidad ante la censura, dejando el panel y viniéndome a casa a escribir lo que escribo.

Hablar en público tiene sus gajes, saberse el tema, es esencial, mirar al público son miedo y hacérselo sentir es tal vez la base de toda la historia; y bueno, puede ser que de repente, parada frente a mucha gente vuelva y se me vaya la voz y me tiemblen las rodillas, pero no importa, porque cuando hablo, cuando me paro frente a la gente, me sale del corazón lo que digo y entonces, ya no me da pena decirlo.


 
Heriberto de la Calle


La primera vez que vi Zoociedad, me enamoré de sus presentadores, de su estilo desenfadado para criticar la vida nacional de Colombia y de sus múltiples secciones; detrás de ese espacio que pronto desapareció de la pantalla por la incidencia política de sus comentarios, había tres señores, que yo recuerde y que aún hoy, con todo y todo, son vigentes; los dos primeros el uno biólogo y el otro hijo de inmigrantes suizos siguen por ahí con diccionarios de la ch y colomnas en el tiempo; el uno en Colombia y el otro en los Estados Unidos, siguen ambos contando con humor las cosas del diario vivir.

El tercero, un señor muy particular, de dientes locos e ideas brillantes, fue asesinado hace 7 años porque con sus sueños buscaba un mejor país y hay gente a la que no le gusta eso, porque no es negocio.

Les pareció muy necio el lustra botas, y le mandaron a pegar sus tiros en una mañana de agosto en que yo me iba de viaje para el Putumayo.

Ahora, escribiéndolo me siento en otro mundo que sin embargo al leer el periódico o ver fragmentariamente las noticias, es el mismo, con capos que se entregan y sueños de paz medio así medio asá.

Ya quiero yo ver como les va a los capos en su cárcel privada de Córdoba, que con sus paisajes y sus cosas, me recuerdan una catedral antioqueña, pero claro, existe y se debe aplicar en estos casos, el beneficio de la duda.

Aunque dudo que el crimen se esclarezca, éste o el de Galán que era tan bonito y que nos sorprendió muerto en Soacha, con la pizza en la boca luego del caballito del diablo.

Decía un señor al que quise mucho que esos magnicidios aumentan la conciencia política, que la gente al final termina ganado y entendiendo que en la vida hay que hacerse de algún lado, me pregunto entonces ¿será el mío al frente como tengo vocación, o esperaré paciente a ver quien gana para hacerme al final y sin encanto del lado que ondeen las banderas?


 
El mercado del usado


Empiezo mi blog de hoy, vasito de agua sobre la mesa con el nombre que ha querido darle a la soltería mi amigo el parce, según él, amar es un complejo sistema de relaciones que no comprendo del todo pero comparto plenamente.

Llego entusada y vuelta sisco a buscar de nuevo en los viejos lugares los nuevos amores que me hagan retumbar el corazón, los pastos verdes llama mi hermana a esta incursión en el mundo de los fantasmas y esas cosas a veces pasan, que se enamore uno de varios fantasmas al mismo tiempo, pero la verdad, todo se reduce a volver el perro arrepentido al mercado del usado.

Sale una resabiada de las relaciones, si es que en realidad sale de ellas, porque en verdad creo que si uno ama a alguien, nunca se lo saca del corazón, bien lo decía mi madre en mi infancia cuando yo pedía besito extra para soñar con los angelitos - el amor se multiplica, no se divide.

Amo con los ojos pegados al espejo de la conciencia, amo a veces con miedo, a veces con llanto, llena de risas y de buenos momentos, de energías positivas y tiempos desgastados que mejor y como dice el señor de los bits dejar rezagados en el olvido.

Vuelvo entonces al mercado del usado, como vuelve el parce si no se reconcilia en estos días, vuelvo al ruedo como la novia del actor que prefiere darse un descanso y pensar en otros temas.

Vuelvo y me encanta el reto de iniciar de nuevo el juego, con mis tres vidas y los pulgares pegados al control del nintendo.


 
Uno viejo que sin embargo dejo aquí
Bueno, pues ordenando el nuevo bicho me encontré con éste blog que llega tarde, pero se escribió con cariñño en su tiempo, y como recordar es vivir aquí les va...

The L party I

Después de tantos sucesos tan movedizos, por fin estoy sentada en casa, tarde de lunes, tratando de contar para el blog lo que paso este fin de semana; y fueron tantas cosas, que no se por donde cogerlas…

Voy a empezar por el viernes… miro el reloj como todas las mañanas con bostezo de que día es hoy? y me acuerdo que es viernes… repaso entonces, como siempre, en la memoria somnolienta, que cosas tengo que hacer un viernes? Tremendo día, empezando con reunión en el idct, pasando por el gimnasio, una hora, como no, bajar kilos… y salir corriendo a medio almorzar y a bañarme y ponerme pispa para la tremenda rumba de aniversario.

Llegó la chica del carro pasadas las 3, casi las 4 y nos fuimos cual traficante de drogas a encontrarnos con el man de las luces en una callejuela del centro, nos hicimos visita la chica de los dientes y yo, al lado de un motel, muy bizarro, mientras llegaba el hombre en su Renault 4 super master rojo engallado, proveniente del sur, con toda la family a bordo, medio espichada y contenta de paseo fusagasugueño…

Y llegamos al hueco, a bajar las cosas y a colgarlo todo y a esperar la rumba y lo que pasara… pasaron cosas, como no, que si pasaron, como 300 niñas, pasaron y la pasaron de lujo: se bebieron sus cervezas, se bailaron, sus bailados y se comportaron todas ellas mejor que damas.

Hubo sus dramas, que si no los hubiese, no habría buenos cuentos, empecemos, por la nena que cantaba, que me regañó mil veces por no le subía al volumen del tiesto que el man del hueco tenia por amplificador y mezclador de sonidos, pero que vaina...

Se hizo lo que se pudo con los recursos que había… y se consiguieron frutos, y futuros para el sueño DeGenerado, porque a pesar de lo entre cortado del sonido, la pasamos bombi, y fue un drama, lo admito, pero cada vez que se le subía al audio, el tiesto brincaba y se quedaba callado, y paila, no teníamos ni ventilador, ni amplificador de repuesto…

Devolvió la más, mucha gente, y da pena y todo, pero ni modo eso estaba lleno y físicamente, no había espacio, hubo de todo, se saludo gente, se admiro en silencio, se admiro en piropo, se admiro gritando desde la tarima cervecera, y hasta se, lloro un poquito de la alegría y de la tristeza, por quererlas y que se vayan.

Al final y de remate nos fuimos todas juntas y contentas al viejo bar de nombre egipcio a terminar el día… y el resto lo dejo al azul reproche de la mañana, que ya bostezo y voy por un sanduche de cena.

 
Megaoulet


Fin de temporada que llaman, se fue mi hermana, se fue la mona y volvió la perra pierna peluda a casa, se siente regia la paz del hogar, se escucha perfecto al ángel amarillo tomarse su agua, comerse sus pepas, y a mi, sentada en el minibicho escribiendo sobre eso.

Empecé a fumar, empedernida, para ver si dejo otros vicios socialmente menos aceptables y me resuelvo por vivir la vida sin muletas; resolución de despedida, claro. Complejo… aún tiene su gracia relajarse con el pucho en la mano viendo pasar la ciudad.

Me siento hoy como en un megaoulet en que todo es grande; los muebles, la sala, el espejo nuevo y el sofá donde ahora el monstruo no se acuesta, me transporto entonces al mundo en que puedo comparar la vida con el carril de los jabones, donde hay desde el mas burdo detergente en polvo hasta la más fina de las sales de tina… y yo meto en el carro lo que me toca.

Quisiera saber ya, que me depara la nueva temporada, quiero saber ya con que artículos voy a llenar el carrito del mercado (el vehículo de 4 ruedas más usado del mundo según el discovery channel), quiero saber también con que me quedo y que se deshecha de estos meses tan intensos, como siempre ha sido intenso vivir con la hermana y hay que asimilar, como siempre, ha sido intenso vivir con la dama, como siempre, ha sido intenso…

Se extraña a la hermana, como se extraña a la sobri saltando o consintiendo oreja, se extraña por supuesto a la dama, con sus palabras tan bellas… mi polo a tierra, se extraña la familiaridad del hogar, será porque acaban de irse.

Se extraña al parce, que en estos últimos días anda de amores contrariados aunque hoy nos dimos adelantada de chisme con detalle y se extraña a la amiga africana para darnos los breakes, pero como todo, se goza uno al monstruo mirando de frente mientras yo escribo éstas palabras…

Semana intensa la que viene… fin de la transmisión.
 
El bicho ha muerto


Bendito sea el bicho, así como lo han sido todos los aparatos electrónicos que han pasado por mi vida desde el Dong King Kong de mi primo el de siempre, que aún conserva y todavía funciona… para mi envidia.

Empezó a presentar fallas técnicas varias el bicho, a las que no les prestaba mayores atenciones, desde fuentes hasta boards pasando por virus y manos asesinas, pero finalmente se puteó; ayer en la mañana, desperté como siempre a entrar directo al correo y nada, no prendía… el bicho, después de varias amenazas, había muerto.

Esta vez no hice pataleta ni cogí a pata el escritorio, como hice locamente el día de los parlantes ¿para qué? ya lo había visto prender y apagar sin razón otras veces, pero esta vez, parecía definitiva.

Sólo me amargué un rato y llame al parce de los bichos, el mío de siempre, (tiempos aquellos de andar por el mundo grabando al Maestro) y me paró bolas enseguida, esta vez el enfermo estaba grave.

De una nos fuimos a buscar repuestos, soluciones baratas para estos tiempos ralos, preguntamos, almacén por almacén, sin éxito. Ya no hay board para mi pobre bicho… se volvió a llevar el parce la cpu, como hace cuando la cosa es larga, y ando yo con el portátil que aunque nuevo, no se compara; escribiendo blog de despedida.

Acordándome del gameboy de la sueca en París, Mamacita; de las tardes de hamaca en los llanos jugando tetris, del tamaguchi de mi sobrina y del pequeño profesor regalo de mi papá a los 10 años.

Me acordé también del primer bicho que me regaló mi madre; fui a comprarlo con mi amigo deportivo en el Renault azul, en el 92, era un Compaq contura 3 25c de lo más bonito.

Tenía la pantalla a color y en él escribí los poemas y los cuentos europeos, jugué solitario en Inglaterra mientras cuidaba a Miranda y les hice fieros a los amigos españoles.

La niña de los ojos de Shakespeare toco sus primeras teclas en ese bicho y navegué por primera vez en la Internet cuando sólo había fase escrita y las letras eran verdes sobre fondo negro.

Pero bueno, basta de recuerdos, que los días apremian y hay que andarse rápido… nuevo sofá con forro anti perra, regreso mañana del monstruo a casa, se va mi hermana, se va la mona… sigue la vida.
 
Terminar relaciones


El día en que por la avenida suba iba manejando a árbol por hora el carro de mi papá y se me escurrieron las lágrimas hasta que llegué a mi casa, me di cuenta de que la australiana ya no más conmigo.

Yo la llamaba, le mandaba mensajes y le dejaba libritos de despedida en la portería de su trabajo mientras se me reventaba el corazón cuando en el msn su muñequito estaba en verde y no me saludaba.

Ella y yo no tuvimos nada, para ella siempre fue muy claro que yo era un refugio para las tardes desocupadas, para mi no lo era tanto, había una difusa línea entre no ser nada y que fuera ella mi amor para toda la vida, películas que me hago por enamorada; el caso es que habíamos estado juntas un par de meses pero la consideraba, en mi sueño, la mujer perfecta.

Con la casita leyvana y la jauría de perros en las caminatas de tarde rojiza, con los diseños de tantas cosas y los paseos por el centro mirando ella niños y yo mirándola a ella, conservo en el baúl de las fotos unas de ella muy sonriente con mi sobrina y de cuando en vez nos escribimos notas de te recuerdo y te quiero mucho.

Logré entonces superar el trance de amarla, mientras ya estaba con la rubia, y joder, que con la rubia he estado muy cerca de lo que es perfecto; desde las mas apasionadas sesiones de amor, hasta las más furibundas peleas, pasando por locuras temporales, por depresiones constantes, por risas y bondades de todos los tipos y de todas las circunstancias, bonanzas financieras y quiebras asombrosas, hemos pasado la dama y yo, juntas.

La he querido como se quiere a los intrañables de la casa, a la mama, a la hermana, a la sobrina que la ama y le dice que es familia, y al padre que sin saberla mi compañera, elogiaba sus motes de queso; para mi la mona ha sido todo, y sobre todo, polo a tierra, pero me falta con ella algo en la chispa, es como si al serlo todo, no fuera suficiente.

Por eso le he terminado muchas veces, la primera al mes de estar juntas y las siguientes de todos los modos y en muchos tiempos diferentes, desde rabietas de alquilar balcón hasta sesiones infinitas de logoterapia he intentado para dejar el tema con ella finiquitado; pero me lo dice todo y yo le digo más, entonces, volvemos, como la chicha y la limonada.

Otra vez, y por vez no se cuantas, le he dicho que botemos tierrita y no juguemos más, que aunque la quiera como la quiero, también quiero locamente y como dicen la sabias palabras de mi hermana la mayor, buscar pastos más verdes.

Yo quería, como hasta ahora siempre ha sido, que ella fuera la mujer de mi vida, pero creo que eso de los amores eternos dura lo que la eternidad de un beso, sólo un instante y nuestro instante va pasando de largo.

En una de nuestras terminadas estuve con la chica a quien apenas hace unos días he dejado por fin de parce; con la rubia todavía tela por cortar en el limbo maravilloso que me enseño la australiana… ella y yo, no somos nada, por lo cual y extrañamente, no tenemos nada que terminar, aunque yo, después del martes furibundo del blog anterior haya decidido dejarla y se lo he dicho.

Terminar relaciones me cuesta trabajo, sea porque amo demasiado a las mujeres con las que me involucro o porque al haber estado con ellas siempre algo se me queda en el corazón y por tristeza me empeño en prolongar lo inalargable; dicen las enseñanzas del gordo que para llegar a lo sagrado hay que conservar siempre y de por vida una sola pareja, que el sexo es sólo para procrear (problema serio en el tema lésbico que espero superar en la sublimación de un amor que no necesite de lo físico para trascender, eso si, dentro de muchos años, cuando no haya ganas).

Supongo que el tiempo, aquel verdugo de las dagas giratorias, un día diga si es ella verdaderamente el amor perfecto y de serlo, como dice aquel cuento que siempre repito volveré a ella, y si no vuelvo, nunca fui suya.

Entonces, besos a todas, a la australiana a la chica y sobre todo a la dama que me ha dado su vida y me conoce como para saber que éstas palabras no buscan herirla, sino amarla distinto…
 
Del Jueves al Martes


Jueves en la tarde, reunión con las DeGeneradas, y drama por quien grita y quien no grita y quien trata mal y quien trata bien, no se si es que tengo la voz muy alta o que al emocionarme la subo, pero el tema de que los nombres y las cédulas se trastocarán me amargó un poco, de pronto es que leo demasiado entre líneas, pero es posible que se trastocaran más porque una mano no quiere a alguien en un lugar que por error de dedo ( y que me caiga el cielo, prefiero).

Amargada estuve toda la semana (que ya pasó gracias a Dios y a los días de descanso y a la pepita rosada) pero como todo, también la amargura pasa, me vine a casa con la dama y el sueño degenerado se me quedó como que si, como que no, ya uno va cambiando, y va pensando si vale la pena soñar tanto…

Viernes de mierda, llorando por quien no debo y haciendo discos y cantando canciones, disculpas pido a la dama por tanto desmadre que no se merece… pero bueno, vino la tarde de cartas y la noche japonesa y la cantata de vallenatos y de aguas calientes, dormir pausado…

Sábado de Lword, muchas caras nuevas, dos capítulos nuevos, noche en casa del chelo y visita de amigas, al final, rumba de closet, novia borracha y lidiada diciendo que me ama y yo diciéndole lo mismo, que si, que la amo y que estoy loca por amarla del modo tan raro como la amo.

Domingo pasado por sueño, después de la rumba, paseo a la finca de la madre, mucho dormir después del suero del viernes, mucha gente sacándome de la depre, gracias familia por no dejarme escribir lo del corazón partio…

Lunes de ver maíz que crece y muñeca comiendo cáscaras de plátano y de papa, montañas divinas como siempre, colcha de retazos y lecturas del mundo al revés en la hamaca del corredor, la dama como una reina haciéndole las labores finqueras a la jefa del hogar; mi amiguito jugando fuchi y yo con el dando patadas… soy una bestia, hasta tomo chicha a escondidas.

Martes de regreso a casa y tarde completa donde la tia grande, se van los mayores de rumba sueca e india y yo, acostada en la hamaca del porche muriéndome de la tristeza infinita, sin razón, que mal trago, aunque rico el arroz de la tia y la papita y el juguito de piña.

Regreso a casa y baño reparador de conciencias, novia en crisis por lectura de blog y yo comiendo emparedado de queso no tengo palabras más para decir lo siento esa soy yo.

Así son mis días, como decía la chica en su comentario de lesbianas citadinas, me tocó la bolita en la mala y hay que esperar la otra vuelta, que ya empieza a girar la ruleta y seguro me toca el ya pasó.
 
Hablando de una chica


Han pasado ya varios meses y probablemente pasen los años y aún conserve en el corazón su espina, pero como un medio de quietármela del pensamiento (que desde el sábado no me la saco) quise hacer aquí un recuento de por que la quise y por que es mejor que deje de quererla, no quiero con esto pedirle que vuelva conmigo, porque se, como se a la espina clavada en el mango, que entre ella y yo, ya no hay nada…

Recuerdo claramente el día en que llegó al apartamento de la pequeña pocahontas, me encantó desde el mismo instante en que traspasó el umbral de la puerta, su figura se convirtió en luz y mis ojos solo quisieron sentir su resplandor.

La quiero porque es la primera mujer a la que he conquistado con pulso, siendo novia de otra, descaradamente le tomaba la mano y la consentía en películas y series lésbicas de TV, nos sentábamos en los sofás de los bares y yo todo el tiempo no hacia sino contemplarla, y decirle bonitas cosas, era tan bella como sigue siendo.

Hasta que un día pudo más el encanto que los escrúpulos y empezamos a estar juntas, era tan bonito amarla, era tan dulce su figura que en mi pared se enredo en varias partes, era tan suave su cabello, tan dulce su aroma, tan perfecta mi mano sobre cada una de sus curvas, tan especiales los momentos juntas…

Pero la dicha no dura por siempre y nos volvimos caricatura, la dicha dio paso a las recriminaciones, a los temores, a las dudas, a los buenos, les siguieron los malos tiempos y ya no era divertido estar juntas, entonces le dije chao.

Bobada, no me la podía, como hoy no puedo, quitar de la cabeza, volvimos entonces para seguir en las mismas, y vino ella y me dejó en un restaurante caro y malo y lo dijo para siempre y bien por ella.

El sábado nos vimos en casa de la chica de la moto, me revolcaba yo con una nena en una cama y llegó ella y se la rumbeó, luego me dijeron que ya ellas tenían su make up y que la que se había metido en medio era yo, pero me dolió en el alma que cerrara la puerta y me tocara sofá, me dolió porque yo ya la dejé ir y no entiendo porque ni siquiera podemos ser amigas…

Desde ayer le hice un disco con música que me gusta o que me la recuerda, para ver si al fin, con las lágrimas que acompañan este escrito, me la saco del corazón, espero que pase, como pasa la vida.

Como pasa que la dama sepa que se me va el alma y me deje, porque entiende que todo en la vida es y ella es más firme que la quimera de amar a otra que ya se fue.
 
¿Se acabó el socialismo?


A mi me llamaron Ilichtna gracias a Vladimir Ilich Ulianov mejor conocido como Lenin; siempre digo, cuando me preguntan, que me llamaron así por que mis papás estudiaron en la Nacho y entonces eran socialistas.

Siempre he pensado que mi nombre me da de algún modo la pauta de vida, de algún modo lo ha hecho; primero con las revoluciones escolares de los 80, cuando al lado de mis compañeritas y compañeritos del Colegio suburbano, hacíamos consejos estudiantiles y huelgas de pupitres por una mejor educación.

Entonces escuchaba a los cubanos, Silvio, Pablo, algunos argentinos, Sui géneris que tanto cantaba y me gozaba, en la casa grande del norte, Mercedes Sosa, Soledad Bravo, Facundo Cabral que todo lo decía con ese aire despreocupado y sin embargo iba haciendo mella.

Creía en Rusia, en China, en mi tocayo y en lo que ellos creían… que la propiedad privada nos hace seres egoístas y que haciendo las cosas en comunidad, como los pueblos indígenas de antaño, podíamos crecer todos en conjunto; aún lo creo, pero de un modo tal vez más bolivariano, con medios más como los de la comunidad europea, que si se une y comparte, con uniones que no tengan que ver con gringos y explotadores que los deja a ellos en el primero y a nosotros en el tercer mundo, que sin embargo es el mismo para todos.

Veo como se va apagando la ultima luz, el señor de la barba y el discurso largo, ya no da pie con bola y sin embargo se admira, desde el 60 en su Isla pequeñita del caribe trabajando por las necesidades básicas de un pueblo que ya lo quiere menos por que no le da blue jeans de marca famosa y les raciona el azúcar.

Digo yo, que pasará seguro que serán los cubanos enraizados en los Estados Juntos, los que volverán a hacer ferias por allá, aunque claro, los españoles les han cogido ventaja…

Entonces pienso, aquí muy sentada en medio del viento augusto, que son de cambio los que impulsan las cometas y aunque el socialismo pierda en Fidel a su último bastión, si es de quedarse en el corazón lo que el y otros parecidos han hecho por cambiar el mundo.

Yo lo quiero cambiar, como lo quería el tocayo, yo creo y por eso me juego aunque a veces me digan que quien se mete a redentor sale sacrificado, que si en conjunto creemos en nuestras posibilidades, en nuestra civilidad, en nuestro gusto por la paz y por las mejoras estructurales llegaremos más lejos, con mejores perspectivas para todos y todas.

Entonces, así se acabe el socialismo y nos volvamos todos salvajes, como el capitalismo, en el que por cierto siempre he vivido, algo habrá que nos regrese a la gente y a su mejor estado.
 
Bogotá y el transporte público


Últimamente he vuelto a andar en bus, y me ha hecho recordar porque me gustaban y porque no me gustaban los buses en Bogotá. No es que sea una gasolinera, como afirma mi madre, es que me molesta el tumulto que a veces se forma en los buses urbanos.

Empecé a andar en bus, buseta o similar cuando tenía 10 años, recuerdo claramente el primer día en la caracas cuando mi madre le dijo al conductor – avísele cuando llegue a la 63, iba a la casa de mi amigo el de los aviones, que resultó un avión, con el que no hablo; con el que sigo hablando es con su mejor amigo, que fue mi novio y con el cual ahora compartimos nuestro gusto por la gente de nuestro mismo género, como cambia la gente con los años, insisto.

Mi amiga la periodista tuvo a su hija, el miércoles de la semana pasada, así que me llamó a contarme y yo muy oronda me fui el martes para su casa en buseta, luego de tener una ardua conversación con mi madre a cerca del uso vehicular y de las ventajas de andar en bus y no molestarla tanto. Bueno, pues bien, muy a las 4 pm, me monté en la buseta que va al barrio de clase media estancada (como diría nuestro profe de sicosocial) se subieron, como es costumbre, todo tipo de vendedores, desde los que venden cuentos contados y canciones desafinadas hasta los que venden dulces, agujas, galletas, problemas familiares y lástimas varias y drogadictas… ¡como se mueve la economía en un bus!

Tuve un compañero también en la ponti que escribió alguna vez un artículo sobre los altares de buseta, que según he notado últimamente ya no son tan populares, aunque nunca falta el engallado que hasta control remoto le tiene a la pantalla líquida de DVD, también leer los letreritos de soy de santa fe, y si su hija llora es por un conductor señora, tienen su gracia.

Yo por mi lado, ya me conformo, ando por ahí en la primera silla, no miro a nadie y me bajo si es posible par cuadras antes, me dan claustrofobia las busetas y su olor gasolinera mezcla de chucha y gente escurrida, pero me encanta ver la ciudad desde su ventana, con gente parada en las aceras y locales nuevos y variados, claro, como a veces en las busetas anda uno a árbol por hora...

No niego que en las busetas piensa una en muchas cosas, desde acuerdos premaritales hasta temas activistas y sueños de balotto, pero que gracia sería tener otra vez a mi Renault 12 azul modelo 83, que perdía el exhosto, que se quedaba sin acelerador y quemaba las bujías, no me importa, lo quiero de regreso, vencedor de sus batallas contra la línea del tren y compañero de rumba y de paseos varios…

Se perdió frente a la casa de mi amiga hace tanto tiempo, por cierto, frente a la portería nueva de la amiga a la que visitaba en bus por su hija nueva; se perdió un día en que hacíamos el trabajo de sicosocial para demostrarle al cuate que su barrio no era de clase media estancada… hace años que no iba por ahí y menos en buseta… pero diría yo, que la economía también se ha movido por ese lado… de todos modos, paciencia y en el cuerpo resistencia, para la volvo falta camino, pero no importa, le vuelvo a coger el gusto al transporte urbano, sap, sap, saap (onomatopeya de bus frenando para dejar aquí el blog) chao.