Besos con derechos
Con tremendo cuento llegó alguien el otro día a la mesa LGBT de Bogotá; resulta que un par de cuates estaban muy tranquilos dándose muestras de afecto en un centro comercial que queda en la calle 72 entre la séptima y la caracas cuando les cayeron los de la seguridad privada, los sacaron de mala manera y los empujaron al CAI.
Como eso no se puede hacer, porque la ley nos protege, porque todos somos iguales, como dice el artículo 13, de la constitución que nos hace ciudadanos colombianos y esa igualdad incluye el derecho libre y personal de besarnos en las calles, de tomarnos de las manos y mostrarnos afectivos en cualquier lado, así sea en lugares públicos...
Vamos que la privacidad también la ventilan los heterosexuales y a ellos no les señalan.
Decidimos besarnos; lo vamos a hacer el viernes, en el mismo lugar que los discriminó a ellos, por aquello de las acciones afirmativas, muestras pacíficas de ciudadanía.
La idea es vernos en el centro LGBT de la 66 con 9na; hacia las 5 pm.
Las y los espero, sean homo, hetero o flexibles si definición.
:)
Día mundial sin carne
Mi mamá se hizo vegetariana cuando yo tenía 3 años; por ese entonces las cosas eran complejas al interior de la familia por culpa de la dieta, pues mi mamá opinaba que todos en casa debíamos ser vegetarianos si ella lo era y mi abuelita pensaba que los niños, como no, debían comer aunque fuera un huevito y me escondía en su cuartito de costura a comer huevos revueltos con cebolla y tomate o me zampaba a cocotazos unos desagradables huesos cubiertos de carne para que los royera cual rata… desagradable solo recordarlo.
Voluntariamente me comí la primera carne asada en casa de una de mis tías, la más alcahueta de ellas, enterré el cuchillo con sevicia y vi la sangre aún a medio coagular y me metí el trozo y mastiqué, mastiqué y mastiqué… me la comí con gusto, no lo niego; tendría 8 años y al terminar dije: - el día que mi madre muera, comeré carne, que rica.
Me cambió el parecer a los 15, cuando por culpa de un resultado futbolero dejé el sendero de los Maestros y para conmemorarlo comí en una semana todo lo que jamás había probado (me falta el ceviche) desde hamburguesas hasta pollos broster.
No sentí que me hubiera perdido de mucho y preferí, por aquello de la logística, seguir siendo vegetariana aunque o creyera en el abuelito de barba… en el que igual seguí creyendo.
Con los años han mejorado los productos para personas vegetarianas y aunque en muchos paseos me mantengo en la misma dieta de arroz, queso, papa/ plátano/ yuca y ensalada de tomate y cebolla con o sin limón, hay más lugares donde al menos un plato es vegetariano.
Claro, he limitado los locales que frecuento y en estos lo que puedo comer, pero la verdad esa posibilidad de pocas posibilidades me agrada, ser la distinta de la mesa, y encontrar, las más de las veces, gente dispuesta a colaborar en la creación de nuevos platos para mi uso exclusivo.
Y bueno, a que viene esto, resulta que hoy se celebra un día sin carne, por los miles de animales sacrificados, en una de las industrias más contaminantes del planeta, y yo recuerdo mi quesito de soya sofrito y mi pasta de verduras y me relamo contenta por el regreso de lo orgánico y el aceite de olivas.
Amén de las papitas fritas, que merecen capítulo aparte.
Buenos vientos
Había una vez un pueblo en oriente, donde una serpiente de cascabel azoraba a la población pues todo el tiempo estaba mordiendo y envenenando a la gente; un día, un señor muy sabio y muy bueno se encontró con la serpiente y como tenía el don de hablar con los animales, le preguntó por que tenía esa actitud tan necia.
La serpiente le respondió que ella atacaba a las personas antes de que la atacaran a ella, que no le gustaba ser odiada por todos y por eso les atacaba; el hombre sabio, que era tan bueno, converso con ella y le dijo palabras más palabras menos, que la violencia no es buena.
Que si uno actúa buena y amorosamente con las personas, las cosas fluyen mucho mejor y que si no quería que la odiaran lo mejor que podía hacer era dejar de andar atacando a todo el mundo.
Tiempo después el hombre sabio volvió a encontrar a la culebra, quien maltrecha se agazapaba tras una roca; le pregunto entonces cual era la razón de su lastimera condición; a lo que la serpiente respondió que cualquier mal estado en el que se encontrara era su culpa; pues debido a que le había hecho caso, la gente del pueblo se sobrepasaba con su bondad y ahora la trataban como a un objeto cualquiera, la usaban de cuerda, la pateaban y los chicos la correteaban con piedras y palos.
El hombre sabio la miró entonces muy serio y le dijo; es verdad, te dije que no atacaras a las personas, pero nunca te dije que no sonaras el cascabel, pues la mejor defensa es la que muestra la potencialidad del ataque, pero lo contiene.
Ayer estuve en un taller donde 30 policías eran formados en derechos humanos, en total se capacitará a unos 400 de toda la ciudad, sensibilizando en sus corazones el tema aquel de que todos somos iguales, el que su defensa debe ser de la constitución y las leyes, no de la moral y la afectividad.
Muchos no entienden aquello de que la homosexualidad es una condición natural del ser humano, como es natural también y más públicamente la heterosexualidad.
Y bueno, me pareció bien, porque aún cuando se mantienen algunos prejuicios y estigmas, también habrá en sus corazones alguna enseñanza, algún cambio.
Así se construye hoy, desde los pequeños espacios, el futuro, algo que depende de todos y es para el buen andar de la vida.
Quien lo vive es quien lo goza

¿Que pasó con el cumple?... esto pasó, creo que se gozó, lo suficiente para que sea un año bombi.
El dia de las damas, las chicas y las amigas, las familiares y todas las demás...

Quise poner una rosa roja como las que le daba a mi madre, a mis tías y a mi abuela en mayo, una amarilla como la que le regalé a la niña en sexto, por qu eel amarillo era tambien amor; de no se que color indefinido, como las que quedaron en la caneca de la séptima... como las que me dió la dama ese día.
Pero bueno, escogí pantera, solo por el nombre, o bueno, no solo por eso... por su recuerdo recien salida de la lavadora.
entonces pues, a todas las damas, chicas, amigas, familiares y demases que nos visitan por aquí...
feliz dia hoy y todos los otros días.
I
:)
Los aniversarios de Gabo
Yo no se cual fue el primer libro que leí de el, pero han sido muchos, supongo que tampoco recuerdo con toda claridad el proseguir de cada uno; pero si recuerdo algunos con especial agrado.
Ojos de perro azul era bien raro, cuando era joven he indocumentado, el de la cortina de hierro, los cuentos peregrinos, la noticia del secuestro, el de las putas tristes; nunca fui capaz de leer el otoño del patriarca; pero el amor en los tiempos del cólera lo he leído muchas veces y el de el espanto en Cartagena, perdonara el Don novel pero no me gustó nada.
Vi una película una vez que hizo con sus amigos costeños, se trataba de un pueblo donde se habían robado una de las bolas del único billar, un mierdero costeño.
Mi abuelita me regañó a los 10 años por quedarme despierta tarde para ver como le entregaban el premio y me volvió a regañar de nuevo en la mañana porque lo estaban repitiendo… y créanme, si hubiera sabido eso, me lo hubiera visto al otro día, que a mi lo de la trasnochada… solo en rumba.
Me contaron una vez que le gustaba el sancocho, pero no sabía prepararlo y que le gustaba Cartagena por que la gente era muy decente.
He leído en la revista las semblanzas que hacen de el varios escritores vivos y algunos amigos íntimos, he visto sus fotos y cuadros en la misma publicación y he recordado el asombro que me causó a los 12 años, que en la enciclopedia wachu wachu de mi casa estuviera su nombre siendo el un man vivo y colombiano.
Orgullo patriótico el del liki liki y mejor el cuento de que destruyó media habitación del hotel más famoso de Estocolmo en la celebrada.
Conservo con orgullo su firma dedicada en el libro de mi sala.
Felices aniversarios, aunque sospecho que ni se entera… como la torta en luvina.
Buenos días a usted y a su audiencia…
Amaneció la mañana temprano, el sol pegó directo sobre el piso de madera y desperté tranquila, sin preocupaciones, sonriente; fue bueno eso, porque al rato, cuando estaba en lo de la roña, me llamó un señor, de la radio, a preguntarme por skinheads y repercusiones entre la población LGBT de la ciudad.
Yo le hablé del respeto que siento por todas las personas que deciden agruparse y creer en algo fervientemente; las barras deportivas, sean éstas hulligans o saltarines; las hordas religiosas de cualesquiera religiones, los ecologístas, caminantes y pilotos kamikazy; astrónomos, enamorados, emboladores o nazis de cabeza rapada, a todos los respeto por andar en conjunto y creer en cosas.
Pero a la par con mi respeto por la costumbre de agruparse, defiendo la coexistencia pacífica de las personas, por lo cual estoy en contra de todo uso de violencia, sea ésta de las características que sea.
Así que skinheads o guardias de la cruz del sagrado sepulcro, resisto pacíficamente sus ataques, ya que la violencia no conduce a nada bueno.
Me dijo el periodista que el alcalde había declarado a chapinero zona gay, le dije yo que no era cierto, que aún cuando se había caracterizado a chapinero como una localidad amigable con las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgeneristas, toda la ciudad debía ser compartida por todos sus ciudadanos sin discriminación alguna.
Me habló de cifras específicas de las cuales por supuesto no supe dar razón, para mi el tema de los números es esquivo, recordarlos me cuesta un poco, ya sabemos lo de la mala memoria, como con las tablas de multiplicar…
(Supongo que si me hubieran dejado salir a recreo les habría tomado más cariño, a los números, paréntesis de recuerdo, tercero de primaria LTdC.)
En todo caso le hablé del observatorio de crímenes de odio, que se instauró y opera con la sabia mano de la organización aquella sosteniendo su peso…
Bueno, así más o menos se fueron 10 minutos, luego de los cuales nos despedimos periodista y yo.
Al dar vuelta cae rayo sobre perra tendida en la cama; justo en ese momento me le lanzo encima y le hago guachafita; pongo las noticias y pienso si vale la pena seguir con la dieta de papaya, recomendación de mi madre… le consiento la barriga al monstruo y me levanto.
Hoy es Buenos días de Jueves. (ayyyy los jueves eran de lesbianas).





