Y nos fuimos...
Ya me habían propuesto empezar a publicar un blog, pero no le había visto el sentido a exponer mis cosas en público, sobre todo teniendo en cuenta que mis potenciales lectores serían protagonistas de lo que aquí se escriba (siempre con la reserva de sus nombres, por si acaso). pero bueno, finalmente me he decidido y empezaré por los eventos del fin de semana.
1. Viernes: Recuerdo aquellos gloriosos viernes del Bertrand Rusell en los que saliamos al "´Café de la Época" en la 15 frente a unilago a embriagarnos a punta de licores baratos con un buen grupo de compañeritos y unas cuantas compañeritas de octavo grado,cantabamos, bailabamos, y en general hacíamos lo que se hace en estos casos, trasbocar y caminar mucho porque no hay plata pa taxi, mientras los que eran novios se besaban, los que eran drogos se fumaban los porros y el resto echábamos humo de Montecarlo Azul calles arriba y abajo(como era de segura la ciudad en ese entonces), con los años, y más exactamente desde que me fuí para Kirpalamar las cosas se volvieron diferentes, los viernes de rumba así como la de Bogotá desaparecieron y se convirtieron en escapes de ventana y jugadas de domino, cartas, parqués y en general todo tipo de actividades de garito, una que otra incursión nocturna a la piscina de abajo y no más. Luego, en la universidad, salí poco en viernes, siempre estaba tan mamada que prefería quedarme en casa y salir el sábado. Además mis amiguitos entonces eran lo más de sanos del curso, ni fumaban los benditos, poca rumba y poca acción. En fin, hablando de la Universidad el man al que llevaba y traía todos los días se casó el sábado, y no me invitó a su matrimonio, fui a llevarle una tarjeta a su casa cuando de rumba salí con el parce mayor y otro grupo de secuaces... me acordé entonces de como eramos y llegue a la conclusión de que en realidad ser amigo es un reto para superar, siempre hay algo que se interpone en el camino a la perfección. No digo más de ese evento.
Sábado: En la mañana sacar a la perra y observar tontamente la ventana de enfrente, decirme mil veces que amo a mi novia y que no vale la pena tanta tontada, e irme a casa de la costeña a ver una movie y a beber ron, volví borracha a casa y me sentí como en los días viernes "café de la época" estar parchada se siente raro después de tanto tiempo, algo bueno, llamé a mi novia, comprobe en mi estado soluble que la quiero, por que los borrachos siempre dicen la verdad y yo llamé a decirle a ella todo lo bueno.
Domingo: Levantarse con guayabo; el remedio infalible: cocacola helada en vaso con hielo y lectura del periódico en la hamaca de la sala, visita de horas con la otra enguayabada y sacada de la perra; visita con los amiguitos del parque, todos muy de su casa, dato curioso, a lo perro no nos dejamos acercar competencia, y más con porro encima, me sentia como en película de james bond.
Salomónicamernte y para evitar un ataque de nervios, me fuí por la tarde con la paisa y la compañera del guayabo a rememorar historias escolares y a escuchar el concierto de Jazz en el parque, valió la pena, en la noche, la rubia de visita y yo saltando en la cama...
Así es que me gusta el fin de semana, dos promesas de lunes, no más drogas no más alcohol.
1. Viernes: Recuerdo aquellos gloriosos viernes del Bertrand Rusell en los que saliamos al "´Café de la Época" en la 15 frente a unilago a embriagarnos a punta de licores baratos con un buen grupo de compañeritos y unas cuantas compañeritas de octavo grado,cantabamos, bailabamos, y en general hacíamos lo que se hace en estos casos, trasbocar y caminar mucho porque no hay plata pa taxi, mientras los que eran novios se besaban, los que eran drogos se fumaban los porros y el resto echábamos humo de Montecarlo Azul calles arriba y abajo(como era de segura la ciudad en ese entonces), con los años, y más exactamente desde que me fuí para Kirpalamar las cosas se volvieron diferentes, los viernes de rumba así como la de Bogotá desaparecieron y se convirtieron en escapes de ventana y jugadas de domino, cartas, parqués y en general todo tipo de actividades de garito, una que otra incursión nocturna a la piscina de abajo y no más. Luego, en la universidad, salí poco en viernes, siempre estaba tan mamada que prefería quedarme en casa y salir el sábado. Además mis amiguitos entonces eran lo más de sanos del curso, ni fumaban los benditos, poca rumba y poca acción. En fin, hablando de la Universidad el man al que llevaba y traía todos los días se casó el sábado, y no me invitó a su matrimonio, fui a llevarle una tarjeta a su casa cuando de rumba salí con el parce mayor y otro grupo de secuaces... me acordé entonces de como eramos y llegue a la conclusión de que en realidad ser amigo es un reto para superar, siempre hay algo que se interpone en el camino a la perfección. No digo más de ese evento.
Sábado: En la mañana sacar a la perra y observar tontamente la ventana de enfrente, decirme mil veces que amo a mi novia y que no vale la pena tanta tontada, e irme a casa de la costeña a ver una movie y a beber ron, volví borracha a casa y me sentí como en los días viernes "café de la época" estar parchada se siente raro después de tanto tiempo, algo bueno, llamé a mi novia, comprobe en mi estado soluble que la quiero, por que los borrachos siempre dicen la verdad y yo llamé a decirle a ella todo lo bueno.
Domingo: Levantarse con guayabo; el remedio infalible: cocacola helada en vaso con hielo y lectura del periódico en la hamaca de la sala, visita de horas con la otra enguayabada y sacada de la perra; visita con los amiguitos del parque, todos muy de su casa, dato curioso, a lo perro no nos dejamos acercar competencia, y más con porro encima, me sentia como en película de james bond.
Salomónicamernte y para evitar un ataque de nervios, me fuí por la tarde con la paisa y la compañera del guayabo a rememorar historias escolares y a escuchar el concierto de Jazz en el parque, valió la pena, en la noche, la rubia de visita y yo saltando en la cama...
Así es que me gusta el fin de semana, dos promesas de lunes, no más drogas no más alcohol.
Comentario:
Comentario:
recuerdos compartimos demasiados por vivir en un mismo lugar tanto tiempo, que nos hizo personas honestas o como dicen por hay virtuosas!!!
espero que no desfallescas ( si es que se escribe asi) y sigas relatandonos muchas verdades vistas desde una optica diferente
espero que no desfallescas ( si es que se escribe asi) y sigas relatandonos muchas verdades vistas desde una optica diferente





