Por la Dama de esa casa...
Quiero escribir mil palabras sobre una mujer que conocí hace años, pero se engatillan entre los dedos, entre las galaxias de los miles de recuerdos, es extraño como a veces las palabras se quedan cortas, como los sueños se convierten en realidades de golpe, como los Karmas, se van formando uno tras otro en una fila interminable de coincidencias.
Llamamos destino a lo que nos va pasando, y nos sentimos conformes, o tratamos de estar conformes cuando las lágrimas se nos escapan del pecho, pero la vida es eso, un eterno discurrir de sombras, de espejos, de pequeñas luces y otras gigantes.
A veces las vidas se apagan, en universos gigantes llenos de lucecillas quiméricas, pero es su apagar un prender eterno, un estar seguros, un confiar, un saberlo a El cierto.
Al amigo, un abrazo gigante de oso, un guiñar de ojo, un decir, desde otro lado, desde otro tiempo, estoy a tu lado ahora, aunque no me hayas visto.
A la familia toda, mi cariño de siempre resaltado y mi solidaridad de compañera de camino.
El Maestro los colme siempre de bendiciones…
Ilichtna
Llamamos destino a lo que nos va pasando, y nos sentimos conformes, o tratamos de estar conformes cuando las lágrimas se nos escapan del pecho, pero la vida es eso, un eterno discurrir de sombras, de espejos, de pequeñas luces y otras gigantes.
A veces las vidas se apagan, en universos gigantes llenos de lucecillas quiméricas, pero es su apagar un prender eterno, un estar seguros, un confiar, un saberlo a El cierto.
Al amigo, un abrazo gigante de oso, un guiñar de ojo, un decir, desde otro lado, desde otro tiempo, estoy a tu lado ahora, aunque no me hayas visto.
A la familia toda, mi cariño de siempre resaltado y mi solidaridad de compañera de camino.
El Maestro los colme siempre de bendiciones…
Ilichtna





