Por la chica de ésta casa…
Nuevamente el limbo toca las puertas de éste blog, bueno, tal vez no el limbo, sino las decisiones de la vida, que todo lo cambian de un minuto al siguiente…
El jueves por la tarde tenía una novia furiosa porque regalé un libro que ella me regaló, hoy, no tengo novia porque quiso el destino que el viernes en la noche no nos dejaran entrar a un bar que aborrecía.
Mientras estaba ella, en mi casa, la última noche, transcribió una encuesta de 100 preguntas que no respondí porque me dio mamera, a esas horas y en ese día.
Lo contesté ayer, domingo, sin rabia ni nada, por que la quiero hoy distinto que como la quería el jueves, así que ayer, como a las 6 pm, me senté y llené la encuesta, hoy Lunes a las 3 am pienso en ella y transcribo las preguntas que respondí a éste blog con algunas preguntas extra, que espero ella lea, y además escribo, que decidí dejarla, porque siento que nuestros caminos ya no se están tocando, pero puede ser, espero, que se encuentren nuevamente, y que las decisiones futuras nos lleven a un mejor lugar, por lo pronto un letrerito que pide perdón y tiene en su interior una flor.
Un beso princesa, te quedas engarzada en las imágenes de la pared…
Comentario:
Te amo montones... pero si dices que así es mejor, es porque tienes razón...
PDT: Y bueno eso de que me ganes... ehhhh!!!! no mentiras, ya aprendiste bastante y el alumno superó al maestro, no?
PDT: Y bueno eso de que me ganes... ehhhh!!!! no mentiras, ya aprendiste bastante y el alumno superó al maestro, no?
Comentario:
Y volví a llorar porque te quiero... pero ambas sabemos que es lo mejor. Gracias por lo que dices, se que es cierto.
Extrañaré el ajedrez también, igual que las otras cosas que describes, pero un día, así como tu puedes venir a mi puerta, espero poder llamarte para que vayamos a Andante a tomar capuchino y a que te gane jugando.
Puedo decir que TE AMO sin miedo, que te mando un beso y que mi mano siempre tocará tu espalda cuando lo sientas necesario.
Extrañaré el ajedrez también, igual que las otras cosas que describes, pero un día, así como tu puedes venir a mi puerta, espero poder llamarte para que vayamos a Andante a tomar capuchino y a que te gane jugando.
Puedo decir que TE AMO sin miedo, que te mando un beso y que mi mano siempre tocará tu espalda cuando lo sientas necesario.
Comentario:
Y claro, esta semana que pasó, apenas si la asimilo… el jueves aún estaba enojada por algo que a mi parecer es perfectamente normal… es una regla de oro de las abuelas “No regalas lo que te regalan” y mucho menos, si quien te lo regala es alguien a quien amas o alguien que te ama… (y esa es una regla más, de la generación actual en general, y una regla mía, totalmente perteneciente a mi egoísmo…) y sigo enojada y aún me molesta… tan simple como eso, pero pues ya la idea no es darle más vueltas al asunto, sino sanar las heridas, y punto…
El viernes no fue un buen día definitivamente, y si el resultado de ello es que hayas decidido que terminábamos, pues lo acepto… porque no se puede hacer nada cuando alguno en la relación ha tomado una decisión. A lo mejor es cierto, ya tenemos que tomar rumbos distintos, y buscar nuevos horizontes… claro… aclaro… no estaba en mis planes inmediatos, ni de corto plazo, pero supongo que de tanto que lo repetiste se hizo realidad pero en sentido contrario… finalmente fuiste tú quien terminaste… y así lo acepto, aunque me duela…
Eres la relación más extraña que he tenido en mi vida, jamás le había terminado a alguien porque me gustara alguien más, contigo esto pasó… y contrario a lo que se pensaba y a mi constante divagar, y a mi no creencia en el amor eterno, y a mi predisposición al compromiso, lo tuyo y lo mío funcionó… con peleas de Degeneres-E a bordo, con expulsiones de clanes, y con un cariño, luego convertido en amor, que fue creciendo poco a poco… y duró… de repente no fue la gran cantidad de tiempo que esperábamos, pero duró… y puedo decir que aprendí montones de cosas de ti, y que soy feliz con lo que construimos, porque aunque tú insistas en que no fue así… siempre fue bastante lo que se construyó…
Te doy las gracias por lo que trajiste a mi vida, por amaneceres al lado de huevos vegetarianos con maíz y queso, por enseñarme que los vegetales tienen su encanto, por desayunos en la Santa María, por reírnos justo en ese momento, por la rosa que decidiste dejar en un bote; arguyendo que yo era una “interesada”, por perdonarme mis errores, por quererme cantaletuda y todo, por ayudarme a crecer como persona en este tiempo… por mostrarme tu mundo y dejarme ser parte de él, por pintarme en tus paredes, por dejarme rascar tu almohada y además entender perfectamente lo que significaba para mí… Gracias por volar a mi lado todo el tiempo, por soñar conmigo y por mí, por ser mi apoyo incondicional en momentos difíciles, por mensajes de texto antes de dormir, por las invitaciones a comer que disfrutábamos como niñas chiquitas, por las cenas que preparabas, por comer papitas fritas, por darme de las tuyas…
Te doy gracias por quererme como me quisiste y como me quieres… y por cada detalle que omito en este mail, que me demostraba día a día que me querías…
Yo por mi lado… te digo, así no lo creyeras de a mucho, que te quise montones, que te voy a recordar con cariño siempre, que no te prometo no alejarme aunque sea tan doloroso para mi como para ti… que cuando sea el tiempo igual, llegaré como esa tarde de sábado, y golpearé en la puerta donde sé que te encontraré… Te quiero montones, y aún te llevo en mi corazón…
Y por supuesto, estas palabras las escribo con amor y nostalgia, pero nunca con rabia... Te deseo lo mejor, que tus planes 2006 salgan a cabalidad o como es costumbre, superen tus expectativas... Cuentas conmigo en todo lo que necesites, planes de negocios y esas cosas con las que a veces te enredas, pero que desde mi punto de vista haces con alta cordura...
Te voy a recordar siempre Ilichtna Manga!!!!!!!! y siempre será con amor, nunca con rabio y mucho menos con odio, no se podría odiar a una persona como tú... y mucho menos después de todo lo que vivímos.
El viernes no fue un buen día definitivamente, y si el resultado de ello es que hayas decidido que terminábamos, pues lo acepto… porque no se puede hacer nada cuando alguno en la relación ha tomado una decisión. A lo mejor es cierto, ya tenemos que tomar rumbos distintos, y buscar nuevos horizontes… claro… aclaro… no estaba en mis planes inmediatos, ni de corto plazo, pero supongo que de tanto que lo repetiste se hizo realidad pero en sentido contrario… finalmente fuiste tú quien terminaste… y así lo acepto, aunque me duela…
Eres la relación más extraña que he tenido en mi vida, jamás le había terminado a alguien porque me gustara alguien más, contigo esto pasó… y contrario a lo que se pensaba y a mi constante divagar, y a mi no creencia en el amor eterno, y a mi predisposición al compromiso, lo tuyo y lo mío funcionó… con peleas de Degeneres-E a bordo, con expulsiones de clanes, y con un cariño, luego convertido en amor, que fue creciendo poco a poco… y duró… de repente no fue la gran cantidad de tiempo que esperábamos, pero duró… y puedo decir que aprendí montones de cosas de ti, y que soy feliz con lo que construimos, porque aunque tú insistas en que no fue así… siempre fue bastante lo que se construyó…
Te doy las gracias por lo que trajiste a mi vida, por amaneceres al lado de huevos vegetarianos con maíz y queso, por enseñarme que los vegetales tienen su encanto, por desayunos en la Santa María, por reírnos justo en ese momento, por la rosa que decidiste dejar en un bote; arguyendo que yo era una “interesada”, por perdonarme mis errores, por quererme cantaletuda y todo, por ayudarme a crecer como persona en este tiempo… por mostrarme tu mundo y dejarme ser parte de él, por pintarme en tus paredes, por dejarme rascar tu almohada y además entender perfectamente lo que significaba para mí… Gracias por volar a mi lado todo el tiempo, por soñar conmigo y por mí, por ser mi apoyo incondicional en momentos difíciles, por mensajes de texto antes de dormir, por las invitaciones a comer que disfrutábamos como niñas chiquitas, por las cenas que preparabas, por comer papitas fritas, por darme de las tuyas…
Te doy gracias por quererme como me quisiste y como me quieres… y por cada detalle que omito en este mail, que me demostraba día a día que me querías…
Yo por mi lado… te digo, así no lo creyeras de a mucho, que te quise montones, que te voy a recordar con cariño siempre, que no te prometo no alejarme aunque sea tan doloroso para mi como para ti… que cuando sea el tiempo igual, llegaré como esa tarde de sábado, y golpearé en la puerta donde sé que te encontraré… Te quiero montones, y aún te llevo en mi corazón…
Y por supuesto, estas palabras las escribo con amor y nostalgia, pero nunca con rabia... Te deseo lo mejor, que tus planes 2006 salgan a cabalidad o como es costumbre, superen tus expectativas... Cuentas conmigo en todo lo que necesites, planes de negocios y esas cosas con las que a veces te enredas, pero que desde mi punto de vista haces con alta cordura...
Te voy a recordar siempre Ilichtna Manga!!!!!!!! y siempre será con amor, nunca con rabio y mucho menos con odio, no se podría odiar a una persona como tú... y mucho menos después de todo lo que vivímos.





