Que derechos quiero
Yo soy homosexual, me gustan las mujeres y quiero, en un futuro no muy lejano vivir con una de ellas, compartir mi vida como lo hubiera hecho con un hombre si fuera heterosexual, por eso, porque quiero igualdad, he empezado a pensar en mis derechos…
Uno que me parece fundamental es aquel de poder decidir si me quiero casar o no con esa mujer a la que ame, pero eso no sucede en Colombia, para la ley de mi país así viva toda la vida con una dama, ella y yo, no somos nada.
Y es irónico, por que un día, cuando conversaba con una amiga de mi hermana, en la cocina de su apartamento colectivo en Gotemburgo, le conté que en Colombia había derechos iguales para las parejas casadas y arrejuntadas si habían cohabitado más de dos años juntas.
Ella entonces salto divertida diciendo que ella ya estaba casada con mi hermana por que llevaban viviendo juntas más de 2 años, traté de explicarle infructuosamente que eso no era posible, porque a las parejas del mismo sexo, en Colombia no se las consideraba parejas.
Hoy, después de varios años de pasada esa conversación, la cosa sigue igual, pero distinta, el debate es público, el presidente ha respondido en una reunión electorera que no será en su gobierno que se de ese cuando, pero claro, por no perder voticos, da contentillo con el derecho a disfrutar del seguro social de la pareja, al menos...
Yo entonces quiero mis derechos, quiero poder decidir si quiero o no ejercerlos, si me quiero casar, si quiero heredarle a alguien o recibir pensión o hacer lo que me plazca, hasta adoptar hijos, que insulsamente, tampoco me dejan adoptar, y no es que quiera hacerlo, lo que quiero es que no me coarten, que me dejen ser, como a otros dejan en diversas latitudes.
Civilidades, eso es lo que quiero, un país que me de oportunidad de crecer como persona, como ciudadana, que no me tilde ni me marque ni me ofenda prohibiéndome cosas por mi condición.
Entonces pido a gritos mis derechos y me camino la séptima en lo que otros llaman un carnaval, para decirle a mis conciudadanos que estoy aquí, que soy visible y que no me dejo apabullar, quiero, quiero, quiero… quiero que me quieran como yo los quiero y que me respeten porque yo siempre lo he hecho con ellos.
Uno que me parece fundamental es aquel de poder decidir si me quiero casar o no con esa mujer a la que ame, pero eso no sucede en Colombia, para la ley de mi país así viva toda la vida con una dama, ella y yo, no somos nada.
Y es irónico, por que un día, cuando conversaba con una amiga de mi hermana, en la cocina de su apartamento colectivo en Gotemburgo, le conté que en Colombia había derechos iguales para las parejas casadas y arrejuntadas si habían cohabitado más de dos años juntas.
Ella entonces salto divertida diciendo que ella ya estaba casada con mi hermana por que llevaban viviendo juntas más de 2 años, traté de explicarle infructuosamente que eso no era posible, porque a las parejas del mismo sexo, en Colombia no se las consideraba parejas.
Hoy, después de varios años de pasada esa conversación, la cosa sigue igual, pero distinta, el debate es público, el presidente ha respondido en una reunión electorera que no será en su gobierno que se de ese cuando, pero claro, por no perder voticos, da contentillo con el derecho a disfrutar del seguro social de la pareja, al menos...
Yo entonces quiero mis derechos, quiero poder decidir si quiero o no ejercerlos, si me quiero casar, si quiero heredarle a alguien o recibir pensión o hacer lo que me plazca, hasta adoptar hijos, que insulsamente, tampoco me dejan adoptar, y no es que quiera hacerlo, lo que quiero es que no me coarten, que me dejen ser, como a otros dejan en diversas latitudes.
Civilidades, eso es lo que quiero, un país que me de oportunidad de crecer como persona, como ciudadana, que no me tilde ni me marque ni me ofenda prohibiéndome cosas por mi condición.
Entonces pido a gritos mis derechos y me camino la séptima en lo que otros llaman un carnaval, para decirle a mis conciudadanos que estoy aquí, que soy visible y que no me dejo apabullar, quiero, quiero, quiero… quiero que me quieran como yo los quiero y que me respeten porque yo siempre lo he hecho con ellos.
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Te entiendo, no te estoy dicendo q no deberia ser, te estoy diciendo q es una cuestion mas delicada q implica ademas de tus derechos, el bienestar de un nino. Te repito, te apoyo de corazon en tu lucha. Un beso
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Querido Hermano: como dice Martinez, si yo quisiera adopatar un hijo, no soy borracha ni adrofobica, sin embargo no puedo adoptarlo, ese es el punto, quiero tener derecho a... y en ese caso si es un problema de derechos.
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bueno hermanito del compadre, estoy algo de acuerdo con vos, comparto la idea que la adopcion es una vaina que conlleva un bienestar y mas si hablamos de chinches, pues claro, toca pensarlo; pero el punto es que si quiero adoptar, lo pueda hacer y de paso brindar un hogar pa quien verdaderamente lo necesita, sin importar mis gustos sexuales, pero bueno tu opinion es valida y respetable, un saludo y agradecimientos de mi parte por tu participacion
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detallito: lo de la adopcion se me hace q necesita mas analisis... Asi como no quisiera q le adopten a un nino a una pareja de borrachos en la q el hombre le pega a la mujer tampoco quisiera q se lo adopten a par de mujeres androfobicas q declaran su odio por todo el sexo masculino. Se me hace q el cuento de la adopcion es mas en funcion del bienestar de los ninos, y no lo veo tan ligado a la lucha por derechos civicos, como en la q te estas metiendo ahora.
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Te apoyo hermanita! igualdad de derechos pa todo el mundo!
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Me uno a Caro M. y la felicito por el buen apunte...
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Yo quiero levantarme con los mismos derechos con los que se acuestan mis padres....





