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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
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Cambia la vida... sigue el blog, parece un vicio, lo es... que no importa lo que pase, vuelvo a el... suena una vez más de movimiento zurdok amores perros 2
Sindicación
 
Los periodistas

Yo quería ser periodista, lo he comentado en éste blog, quería ser de esos que viven su vida a través de lo que escriben, que se la juegan por ideales y que confrontan y cuentan lo que la vida les va mostrando.

Yo quería que me mataran en el ejercicio, que me amenazaran, que respetaran mis comentarios porque los hacía a conciencia, que me tuvieran miedo aquellos que no vivían en honestidad.

Quería un mundo lleno de noticias, y mejor si dichas por mi y a mi estilo, por eso le dije al Gordo que me guiara y el sólo me dijo que dijera la verdad siempre, que me sentara frente a algún bicho y hablara de las cosas con cuidado, que no usara el nombre de las personas, porque un periodista puede hacer la vida de alguien o destruirla.

Los periodista están llenos de bombas, decía, y esas bombas eran nuestras plumas y nuestros lápices; eso quise y a eso me he dedicado sin ser periodista, a decir la verdad sin hablar de las personas por su nombre.

Pero me he encontrado tales dolores leyendo a otros en estos días, que quise comentarlo.

Esta primero el artículo de la periodista X que en el periódico bombardeado del señor honesto decía lo que ella quería decir y no usaba el testimonio de mi amiga, que trataba de llevarla a un punto en que se respete mas y mejor la decisión de algunas mujeres de ser lesbianas, la periodista en cambio sólo quería hablar de modas y de morbos y bueno se le respeta la opinión pero parece flojo lo que dice, mal intencionado, lleno de fétidas bombas lacrimógenas.

El segundo es el articulo de un señor muy concienzudo que contaba como le mandan flores para su entierro y como lo meten en listas negras por contar a este país tan lleno de dolores varios, me quito el sombrero ante el que pudo ser colega y desde éste pequeño ciberespacio, le conmino ha seguir como va, por el buen ejercicio, que si la vida lo permite y si está en su destino se saldrá de las barracas y empezara a brillarle el sol en lo alto.

Mis respetos por los buenos periodistas me quito el sombrero, por el que denuncia neoparas y por el que cuenta de hijos mitad de ellos y mitad nuestros, por el que se murió abaleado y era mi vecino; por los del montón que llenan páginas por llenarlas, y por todos hago un ruego para que sean cada día mejores y se esfuercen más en su ejercicio del cuarto poder; y a los malos y necios, les envío mis fervientes deseos de que se empiecen a estudiar por dentro para que cambien, o le den su puesto a quienes si lo merecen.

y ya, aquí lo dejo.
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