Configurar una red
Hemos querido desde que llegó mi hermana convertir en inalámbrica la conexión a Internet que tenemos en casa, pero todo parece una tarea eterna cuando se trata de modernidad, los europeos por supuesto, han traído sus portátiles, que hacen sentir a mi gran bicho un dinosaurio sentado en la sala, pero eso en realidad no es lo grave de la configuración.
Lo grave es que el pobre bicho, por supuesto no tiene una tarjeta para red inalámbrica, la suya es una tarjeta de antaño, con sus defectos y sus virtudes, entonces la compra del MODEM se quedó corta ante las nuevas necesidades del hogar, entre las que se cuentan poder estar conectados en el baño o en la cama o en mitad de la cocina… para mi, el puestito en la esquina con vista a los parlantes no me molesta, pero claro, a ellos los inspiran los arbolitos del frente y en realidad así debería estar yo ubicada, mirando al frente y no dando la espalda.
Pero bueno, volviendo a lo meramente de red, mañana viene el señor que sabe, porque el que vino hoy le dio y le dio por horas y no pudo, mientras yo impaciente espero que mi genio de los bichos vuelva de su viaje y logré el, que tanto sabe lo que los otros prometen y no cumplen, ¿tendrán que ver los técnicos de computador con los del agua? Ya nos enteraremos un día… por lo pronto, mis cables varios han servido y vuelvo yo al ciberespacio.





