Reunión de Mangas en la casa Sierra
Visité a mi perra el fin de semana largo, estaba ella ya muy esbelta en la finca del parce, la visité con mi hermana la sueca, que tanto miedo le tiene a los canes.
Nos toco esconder ovejeros y encerrar brunos en la perrera pero al fin pudo mi hermana conocer la finca del parce, que mas parece una casa de ciudad en la mitad de un campo de lo más civilizado.
Hablamos de temas varios, se quedaron el de la digitalización del mundo y la falta de memorias durables para los historiadores del futuro, porque lo hacemos todo tan desechable que ya hasta la historia se les va a complicar a los que vienen detrás, virgen y gracias por que a mi, por lesbiana no me toque parte de esa culpa de dejar a los otros sin nada.
También hablamos del padre civilista y borracho, de la madre antes atea ahora la más creyente de las discípulas, mano en presa según los recuerdos de mi hermana. Bebiendo whiskey y fumando malboro según las fotos que conservo de prueba, para la historia de papel que no le guardo a nadie…
Me gusto conversar con ella y con el parce, me gustó ver al sueco despistado y con ganas de hablarse, eso me pasaba a mi al otro lado, pero ya no pasa, que hemos aprendido y ya estamos globalizadas…
Me gustó salir a abrazar a mi perra y que me quiera y que como siempre le tema tanto a los carros que se vaya a metros cuando me ve cerquita a uno.
Pasé la noche al lado de la chimenea y pasé el rato dándole abracitos a la hija canina que vuelve en la noche a dormir en la montaña… llegará el día en que vuelva a casa… por lo pronto, visitan las Manga la casa Sierra y se llena el ambiente de temas trascendentes mientras en las cercanías se asoma mi angelito peludo a decir guau guau.