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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
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Cambia la vida... sigue el blog, parece un vicio, lo es... que no importa lo que pase, vuelvo a el... suena una vez más de movimiento zurdok amores perros 2
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Los trancones del paro

A mi los paros no es que me hayan afectado mucho en la vida, es decir, nunca he sido la más productiva de las mujeres, he vivido una vida pausada y si hay paro, pues simplemente no salgo de casa y me dedico a canalear, o a escribir perogrulladas en el bicho… pero ayer me cogió el paro con todo, confirmado el propósito de hacerme productiva, no pude seguir quedándome en casa pasando canales y comiendo papitas.

Mi madre tan divina ella, llegó al aeropuerto en la mañana, lo que de paso me volvió a dejar sin carro; Así que nos fuimos, familia en pleno a recibirla, desayunamos muy tranquilos esperando la lavada del vehículo usufructuado durante su ausencia y todo en la buena, pero la reunión que tenía con el duro de la marcha tuve que aplazarla para las 9:30 porque buses no había por ninguna parte, y yo, tan proletaria en la mañana, no quería tomar taxi, que me llevara mi madre, que me llevara mi hermana, que se hiciera el cielo por mi y que el paro no me afectara.

Logré llegar a la reunión antecitos de las 11 porque inexplicablemente y aún cuando no había buses, busetas o colectivos de transporte público en servicio, el tráfico vehicular era un infierno y para colmo manejaba el sueco, de tal manera que mis nervios tocaron su estado de ebullición y me agarré a gritos con mi hermana en pleno cruce de la 72 con 24, no había por donde moverse, y ahí al fin se sentía realmente en paro la ciudad.

Dicen las noticias sin embargo y a pesar de tantos carros particulares sueltos por la calle, que la contaminación de la ciudad bajó en un 60% durante las 36 horas que duramos sin transporte público; lo que me lleva a concluir que parando se jodieron ellos mismos, pues demostraron, primero, que el Trasmilenio alcanza, aunque mal parado a proveer el servicio de transporte en la ciudad por la que me muevo y dos, que los buses, busetas y colectivos son uno de los factores preponderantes en el tema de la contaminación ambiental.

Pero saliéndonos de los temas sociales trascendentes y volviendo a la ruta de la vida, en la nochecita tenía otra de mis productivas reuniones con las chicas de generadas y claro, en medio de la lluvia y de mi actitud ya no tan proletaria (montar en camión mientras el ayudante grita, centro, centro… pues no, no va con mi personalidad, más bien burguesa en horas de la tarde) me decidí por el taxi, que en medio de la lluvia se tardó hora y media mas de lo habitual en dejarme en casa de la chica de las gafas…

Se hizo lo que se pudo, con todo y paro, que por cierto para mí fue el más productivo de mi historia; ahora, 30 mil pesos menos y más tarde (incluyendo todos los taxis de ayer) siento que el mundo no debe parar, que esta joda se tiene que seguir moviendo y que si bien tenemos problemas sociales casi insolubles, sería menester usar el sistema de los japoneses que se quejan un ratico y siguen su trabajo o volvernos radicales y verdaderamente unidos para demostrar con hechos que si le aportamos a lo social mas que a lo guerrero, todos ganamos.
No