Cultura urbana en mi cuarto…
Ayer me vi una película gringa sobre un pintor gringo de lo más atribulado, se trata de Jack Pollock, un man que pintaba con manchas y hacía unos cuadros muy parecidos a su carácter medio loco y a su mujer que lo mantenía con los pies en la tierra.
Claro, lo entiendo, para pintar así hay que estar un poquito loco, y yo lo digo con conocimiento de causa, que no soy ningún Pollock, pero me gusta mi parecido a Shagal y mis pinturitas extendidas por las paredes del cuarto como presagio de mi misma y de cómo me quiero construir.
A veces y ya sabemos que soy adicta cuando lo digo así despreocupadamente, me la paso viendo la tele y el otro día me encontré un programa de gente que grafitea por Bogotá, y de gente que grafitea en otros países, y me sentí de lo más identificada en el ámbito de lo privado; porque otros pintan el universo sobre un muro, para que los vayan entendiendo y yo voy pintando mi pared de mierda con la intención de que quienes me conocen van y entiendan que soy para de la cultura urbana, que he venido y he visto y voy a vencer, como debe ser… y pare de contar, cultura urbana y más lejana que un callejón de jugadores broklinianos.





