Coño, que me tomo mi tiempo…
Si, que me lo tomo para venir y escribir cosas en el Blog… que se supone era diario y cotidiano, entonces…recuento.
Después del discurso los permisos de la marcha, que fueron un camello, pasearme por Bogotá con mi carpeta cual oficinista y de oficina en oficina, cual lagarto, consiguiendo que el señor superintendente y el defensor encargado y el subdirector de plazas de idu firmaran cada uno, por su lado y a su tiempo, los permisos para las cosas…
Se cayeron los contratos y se vinieron encima las pólizas y se sudo la gota de piso en piso, y se lloró frente a la señora de administrativa, que niega el recurso y manda notificar y da 5 días hábiles para replicar y mejor dicho, el drama. Terminé saliendo viernes 9 pm de las oficinas del Avianca, pero en la buena la carpeta, todo en regla y yo caminando por la séptima con cara libertaria.
Se hizo el cine al parque dentro de teatrón, que no era lo que se quería, pero se logró el objetivo y salió bien y las sillas al peluche y al menos 500 personas viendo cortos… y en la plaza repartiendo volantes con activistas pagos y del distrito, regio el chiste.
Y el domingo la marcha y de primeras en la fila las chicas DeGeneradas, que valió la pena el esfuerzo y la vaina y viendo 700.000 personas que nos echaban ojo por la séptima, y nosotras caminando y arengando.
Ya de noche la rumba y ese si que es chisme, por que el fin de semana lo pasé con la Dama con la que no soy nada y sin embargo soy todo y ni me entiendo yo misma, persiguiendo a la chiqui frente a la otra, sin respeto ni nada… que pena, vergonzoso y vergonzante.
La dama como una reina, me acompañó a casa y me hizo las otras vueltas y mejor dicho, en casa del parce dando parte de victoria y con los ojitos claros cansados y tristes.
Del Bazar casi nada, un ratico y listo, pa` la casa a dormir el cansancio de la diversidad.
De ésta semana, lo doméstico, arreglar la plancha y comprar dos muebles, hacer visita con la Amiga africana y con su amigo computín revisar los cortos circuitos del bicho y tener la cámara dañada.
Ahora, viernes de nuevo, tarde de viento, sentada frente al bicho pasando videos y rogándole a Dios porque lo del sonido sea pasajero y no toque pagar arreglo.





