Saltitos
Ayer hice algo que yo nunca hago, me fui, en la tarde de sábado, para una reunión de Mujeres al Borde, fue interesante, escuchar a otras señoras contar cuales eran sus métodos de conquista, ver en escena a cantantes desafinadas y a guitarristas muy expertas ellas y a otras más contando historias de viajes imposibles y amores fallidos, fue bonito, verlas todas y contarlas, me gustó eso…
Luego me fui de billarista, con la novia, que fue un avance, porque le duelen los ojitos, y bueno, ahí le voy dando, ya medio entiendo lo de para donde pegarle, pero el asunto de la posición de los deditos se me complica, y la fuerza, y la medida… mejor dicho, sigo siendo una “nerda”, pero me encantan los billares, un día de éstos, cuando sea grande, me voy a comprar una mesa de billar… ya lo he pensado, desarmo la sala y pongo la mesa en el centro, que es el único lado donde me cabría… en fin, falta pelo pa la moña… y volviendo a lo de ayer en el billar, todavía no me queda claro lo del asunto del taco, me inclino por pensar que larguito y más bien pesado, pero lo de los números todavía nada, un 9, un 13…
A la comida del árabe llegamos 4, regios falafel y plato vegetariano, y luego, seguimos la conversa en casa, parejitas alegres bailando en la sala… el ratito romántico, promesas, sueños, besitos de sala…
Desayuno en la santa maria, periódico en el parque, promesas de trabajo forzado, asomarme al balcón, almuerzo comunitario...





