La visita de Sábaka
Vino ayer Sábaka de visita, me la trajo la dicha porque cuando les llevé el bulto para alimentarla no estaba en casa; nos saludamos como siempre, ella me lameteó toda, nos tiramos al piso y con sus ojitos bellos me llenó de su amor, (y yo que estaba estrenando saco) nos revolcamos como siempre; como cuando ella era una niña y yo la podía llevar al parque sin sanciones sociales.
Mi perra rottweiler, hija de Gabriela… y es gracioso, que la vida de las vueltas que da y me haya enseñado tanto y ella me lo haya recordado con su visita… mi ángel negro, mi tesoro.
Yo amo a los alemanes, me caen muy bien, me enamoré de uno tontamente cuando tenía 10 años… le escribí un poema, en Suecia, muchos años después… jeje; eso si, tengo una cierta prevención con algunos apartes de la historia de su país de origen, pero y siendo sincera, en realidad me apasionan esos apartes, me dan cierto morbo, o algo, no sé… como dice mi madre, seguro en alguna vida pasada vivía en ese país, en ese tiempo nefasto… no sé.
Nunca he estado en Berlín, en su contraste de viejo y moderno, en su muro caído, en su imagen de ahora… postmoderna, vanguardista; Pero me acuerdo del tiempo en que derribaron el muro, cuando yo estaba en el colegio, nerda como era, leyendo periódico, viendo noticieros, enrolada en el libro de hitler de la biblioteca; ah recinto sagrado donde había tantos tesoros de entretenimiento, de sabiduría… (un saludo a la chicholina).
En fin… resulta que cuando derribaron el muro, muchos rotwailer se quedaron sin trabajo y los iban a sacrificar, su función ya no era útil a la sociedad; así que las organizaciones protectoras de animales, pusieron el grito en el cielo y lograron salvar la vida de algunos animales, no todos.
A mi esa historia en ese tiempo, me pareció muy mal, ¿como era posible que los fueran a matar?, pero claro, agresivos, ¿como no?… y bueno, eso se quedó dormido, hasta que vine a vivir sola y por fin pude tener un perro en casa…
Sábaka nació de 4ta, en la casa de mi tía la mayor, mi madre estuvo en el parto, tengo su foto con toda la camada, y otra de ella en casa de mi amigo el de la colina, cuando teníamos el “club de la comida” que tanta envidia causó…
Creció comiendo libros, billetes y billeteras, inspiró al lado de su hermana Sat un stand up comedy presentado en el café… ah mi perra, que vino a visitarme anoche, la quiero tanto.
Me hace pensar tanto su visita… me hace pensar tanto un día como ayer, un día como hoy…