El día de hallowen
Recuerdo el primer día que salí a pedir dulces en la calle, no se exactamente cuantos años tenía, pero estar entre el grupo de niños disfrazados de tantas cosas, es una de las experiencias más maravillosas de mi vida… sucedió en el barrio donde vivía mi tia la mayor, con mi primo de ¡¡¡12 años!!! Y mi hermana dinosof. No recuerdo de que estaba disfrazada, pero siempre recordaré esa aventura.
Recuerdo también la noche en que a los diez años me llevaron a pedir dulces con mis hermanos gemelos ellos en su cochecito doble y yo disfrazada de espantapájaros.
Recuerdo el disfraz de mujer india con sari y todo que me hizo mi hermana cuando vivía con su primer hombre por la 140, era tan bonito, me veía tan bien, me daban tantos dulces y era tan especial ser la del disfraz diferente…
Luego, recuerdo con especial cariño mi disfraz de vigilante con mi novio la sirvienta, nos veíamos regios… novio que con los años llamó a su hija por mi nombre.
Bueno, no todos mis halloween han sido de fiesta, recuerdo la noche en que llovía a cántaros y no podía salir a la rumba de mi amiga la que vive en costa rica.
Me quedé con mi prima la de la rodilla en la casa grande y el granizo golpeaba el vidrio del estar de la fuente… ya abrazadas las dos en la cama de la tía gorda se fue la luz y nos sentíamos ambas en una película de terror.
Y ahora se daña el teléfono… dije, y palabras ociosas, sucedió… cuando llegaron mis primas, mi madre y el resto de la familia, nos encontraron agazapadas en la tina con el rifle de diablos y la linterna al lado… asustador episodio, muy de la noche del terror, ahora me río.
Conservo la foto de la capa de muñequitos, la de la novia de drácula que tanto me divirtió con mi amigo el productor, me acuerdo de la pinta árabe, del robot tan incómodo, de rinrin renacuajo el siempre tan majo; los disfraces varios y caseros que me hizo mi abuela de niña, mi madre más tarde, los de hippie de la casa de la amiga con piscina, el alquilado de papá noel.
Un halloween hace 5 años me vine a vivir sola en las torres y en mi apartamento vacío veía pasar a las personas rumberas, los disfrazados y los ya borrachos volviendo a casa, una noche de fantasías…
Los escoceses, las porristas, cuando tenía un compañerito doctor que promovía la libertad sexual a tal grado que siempre pensé que por su culpa nos visitaría el asesino del hacha… no sucedió, toco madera.
Este halloween salí a la calle sin pretensiones, no tenía ánimo rumbero, pero se veían los adultos disfrazados por las calles, la algarabía, mi amigo bamboocha con su traje de pirata, su compañerita de apto amargada con los tacones y mi parce y yo, desparche total, caminando por las calles con el chico de los pies de seda…
Trique trique hallooween, quiero dulces para mi y si no me da… rompo un vidrio y salgo a mil.
Comentario:
prueba





