De jeta contra el planeta
Viernes 7:30, mega fiesta de mujeres, yo muy pispa y muy maja me dispongo a tomar la ducha de rigor antes de la fanfarria; pierna adentro, pierna adentro y a dejar correr el agua, perfecta combinación entre caliente y frío, tirando a bastante caliente; mojada toda, va el jabón por todos lados, las orejas por delante y por detrás, los codos, brazos, piernas, la barriguita, doble esfuerzo debajo de las axilas, no va y sea que me entre lo chuchienta...
Por supuesto la planta de los pies, para dar buenos pasos; levanto la pierna, giro y torpemente me voy de espalda, perdida de equilibrio por un segundo, al tempo de que trato de poner de nuevo el punto de apoyo hago movimiento de brazo compensador y en un suceder de cámara lenta, la tina no alcanza a sostenerme…
¿Cuánto espacio hay entre la pared y mi lugar de caída, pienso en un nano segundo? La vida en perspectiva, ¡me maté!… respiro profundo y toda mi humanidad yace sobre el tapete del baño, marica, me salvé, no estoy muerta, mi cabeza ni roza la pared, gracias a Dios soy de baja estatura… la noticia perturbadora en el espacio de la esquina, yo sonrío y me paro.
Episodio dos
Las pasiones se me revuelven en todos los puntos cardinales, pinceladas van y vienen en un oasis de imaginación y encanto pictórico; de la cama a la mesita de noche, vuelo como hada de cuento infantil; de la mesita de noche, a la silla que parece el andamio perfecto para indagar en lo que siento por varios temas de la vida, entre ellos el del artefacto que definitivamente necesita reparación.
Debo aclarar por supuesto que en el arte de pintar el cuarto me paré cientos de veces sobre todos los objetos, incluida la bicicleta estática, la cama del monstruo piernipeludo y la silla tipo director de cine pero jamás, ninguno dio muestras de resentir mi peso.
Pero justo cuando mi efervescencia daba la última pincelada a la recreación del reciente agravio de la sujeta, torciese el trocillo metálico de la estabilidad entre pata y pata, rasgose la lona, el pie resbala y me voy de culo contra el piso.
Joder, ni me di cuenta, sucedió en un segundo, miles de manchas de todos los colores decoraban mi maltrecha figura incluyéndola en el cuadro, patética y sigue cantando Tracy Chapman.
Revisión de los daños, me he clavado la pieza averiada en el pie, pero no es profundo ni grave y veo posibles moretones en brazo izquierdo, y junto a la rodilla.
Al levantarme me digo muy creyente que es la última vez que sufro por ellas, que mando la silla al shut y que como homenaje a este magno suceso de ruptura, utilizo cada gota caída sobre mi piel para decirlo todo a cerca de ellas en las siguientes pinceladas.
Episodio tres
Bogotá, 5:30 pm, viernes, supermercado de gasolinera, 138 con autopista… paquete de papas, halls de naranja, media de ron, medio de kool; vasitos con hielo y matrimonio a las afueras de la ciudad.
Pasan las escenas matrimoniales sin novedad en el frente, regresamos a casa 12:30, y me compenso con un último cigarro que se me resbala por las piernas; marica, te voy a quemar algo, para, para… me bajo, doy un paso atrás buscando la colilla, otro y sin previo aviso al fondo de la zanja (con z).
Joder, estoy condenada al fango, la camisa nueva vuelta mierda, espero no perder los zapatos, sale uno, salen dos, considerándolo poco probable me aferro a las matitas de pasto y aún contra todos mis pronósticos en tres pasos salgo; vencedora y vuelta mierda vuelvo al carro y prendo el otro.
Dos rasguños, en el dedo gordo el mas grave, el brazo y la espalda con daños mínimos según se siente, en comparación con el golpe los daños son mínimos, y mientras embarro todo el auto pienso que ya esta bueno, tengo que dejar de caerme.
Comentario:
Hace tiempo leo tu blog y me encantas gordita, si te tuviera cerca te daria un beso en el cachete... aunque sabes tienes mala suerte o tienes complejo de minera busca petrolio. Concentrate si tienes que agacharte que sea a oler las flores jiji