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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
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Cambia la vida... sigue el blog, parece un vicio, lo es... que no importa lo que pase, vuelvo a el... suena una vez más de movimiento zurdok amores perros 2
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Despegando...



Tomé la decisión de vivir sola, en un viaje a la India, ya el gordo se había ido y nosotras, huérfanas, nos habíamos ido en busca de su recuerdo…

En ese viaje me sentí muy bien, crecí como persona, y hasta siento que maduré, algunos supondrán que no, pero no importa. Lo cierto es que nunca he sido una gran meditadora y Dios y mis amigos saben lo laxa que he sido con las normas sagradas, pero en ese viaje recibí un gran regalo.

Volví a casa de mi madre y a la semana era libre en mi apartamento de las torres, donde aún vivo y donde mi vida ha cambiado al ritmo de los muebles de la sala, o incluso más rápido.


Jesús!!! por aquí ha pasado mucha gente: un arquitecto bibliotecario, una filósofa letrada que hoy enseña a niños preescolares, una diseñadora que se casó con un gran tipo con el que vive en el edifico verde, un cineasta de gafas que tomaba fotos y tenía cuarto oscuro, dos niñas locas y bareteras que, maldita sea, nunca pagaron la cuenta del teléfono. Un doctor que tampoco pagó, y por el cual nació la leyenda del asesino del hacha. Una señora caleña que me dejó gran herencia, un señor que se latigaba y a la semana de haber llegado desapareció misterioso, como vino. También una mujer borracha de la que todos me han oído historia y dos comunicadores sociales; uno en la argentina y la otra en la javeriana; una bióloga loca, una chelista, un politólogo, un actor que se acaba de ir a casa para estudiar comunicación y un peluquero al que seguramente saludaré mañana en el aeropuerto…

Cosas que pasan en la vida o muchas vidas que se viven en una sola, no se que sea, pero siempre siento trascendental el hecho de ir en viaje sagrado, como lo llamaba El Gordo cuando recibía en entrevista privada.

Supongo que me gusta visitar al Maestro porque de algún modo en su presencia me nacen los sueños, conformo las ideas y puedo de verdad meditar.

En este viaje tengo un sentimiento especial, uno de esos vientos revolucionarios que a veces azotan el mango.

Ya veremos… por lo pronto a quienes leen hasta pronto, nos vemos luego.


No