De la semanita ésta
Ah, la semana santa, mayor o de pasión, como prefieran llamarla, a mi me ha dado cacao esta semana, llegó mi hermana el martes, porque el vuelo del lunes que vio desde uno de los ventanales del Charles de Gaulle partir hacia Colombia; la dejó disfrutar de una noche en París con los gastos pagos, ventaja que le da Air france a los que conservan su pasaporte europeo en regla o tienen vigente la visa de nombre impronunciable.
Ya miércoles trato de trabajar sin éxito aparente o al menos palpable; aquí entre nos ya el porno me sabe a cacho, no me seduce tanto y sin embargo le hago, debo seguir, completar, terminar lo empezado, que tedio.
En la mañana se olvidaron mi madre y mi hermana las llaves entre el carro, por lo cual me fui a llevárselos y regrese 4:30 a terminar las masturbaciones y a seguir con la última peli… al fin.
Bueno, suena mal eso, pero todavía faltan 9 masturbaciones, que habrá que dejar finiquitadas pronto, pero bueno, no me quejo, hice algo que siempre había querido y mientras lo hice y lo hago, aprendí y aprendo varias cosas.
La dama se demora en volver y recuerdo entonces su compañía en una semana santa pasada, muchos años de una relación rara pero comprometida, entonces aunque no parezca, me siento un poco soltera y me doy miedo, soy una infiel de pacotilla, porque todo el tiempo quiero, pero algo me lo impide…
Se jodieron los planes de finca porque el vikingo llega el viernes y mañana muy juiciosa me dedicaré al brochure de la compañerita de peli y al mío propio al que tanto cuerpo le he sacado.
Ah las pasiones de las personas que me hacen sufrir tanto, como la mujercita que me la canta cuando la visito en convalecencia, dice ella que hablé de ella… que loca, si su existencia me tiene totalmente sin cuidado, pero así somos los mortales, nos creemos imprescindibles y es falso; lo digo siempre y lo repito ahora, lo que hagan las personas con su vida privada, es asunto de ellas, antes no hablé de cachos y ahora no hice especulaciones de ninguna clase, que se joda, me mama tanta grosería no merecida.
Repiten en la tele un capítulo de OC que ya vi, pero como ando intrigada con una niña que deja comentarios en el blog, aquí sin aspavientos le dejo uno semana santero…
Continuo entonces con la cocina picante y ya veré que me depara la película 12 de la serie pornográfica.
Mitad de semana, el parce en Santander, las tórtolas, también en Santander y la que me hace sufrir más que todas perdida del mapa, ah vida, a muerte, a despertar con tortícolis y lavado de café.