El parque
He visitado un sin número de parques en mi vida, pero el que más recuerdo y con el que mejor me amaño es el Parque de la Independencia, construido hace poco menos de 100 años, para celebrar el centenario de la Independencia colombiana, es uno de los parques más bonitos de la ciudad, o por lo menos del centro.
El Parque de la Independencia, se ve desde mi balcón, queda sobre la calle 26 entre las carreras 5ta y 7ma y combina perfectamente lo natural de sus árboles, plantas y caminitos de tierra, con el imponente paisaje de los edificios más altos.
Lo recuerdo de niña con su carrusel de caballos y carrozas en tamaño natural, ahora un remedo inútil y en deterioro; lo recuerdo también en los 80s cuando era fortín de jíbaros y malandrines varios, cuando jugaba rugby con mis amiguitos de barrio en la explanada frente al kiosco de la luz, que de niña era biblioteca.
Hoy sus pepitas de eucalipto acompañan mis caminatas con perra y entre patada y patada me han desgastado los zapatos, pero no importa, porque las lecturas que disfruto en sus laderas y las conversaciones con mis vecinos han hecho de mi vida una más feliz.
Eso es calidad, tener derecho a caminar, a disfrutar de un lindo paisaje en el centro, es bueno preocuparse por el parque, sentir tristeza y ocuparme de las ramas caídas en ventisca monumental (recuérdese la camiseta), o sentarme junto a la piscina a disfrutar de conciertos, poesías y películas de patos.
Amo mi parque, amo a mi perra en el parque y siento una profunda curiosidad por los señores que miran parejas entrada la noche, lo disfruto plenamente en las tardes cuando el sol le da visos rojos al cielo y parece que lo que veo fuera un monumento construido sólo para mi.
Quisiera un día, tal vez, tomarme un café en su kiosco restaurado, primera construcción moderna de principios de siglo, supongo que será cuando mi pelo blanco contraste con lo fuerte de los cuerpos deportivos, que también visitan el parque de mañana, como yo, a veces.
Comentario:
Sigo amando el parque ya ahora mas porque tu lo amas tanto como yo.
Comentario:
Y hoy después de tantos meses, quiero más a ese parque y siempre hará que el corazón se me ponga como chiquito, y sienta que algo me ata a ese lugar... como desayunos de parque con perra gorrera a bordo y caminatas al bus para hacerlas más largas y vernos 5 mins más...
Comentario:
el parque, casualmente, con un carrusel, sus caminos que nunca llevan a ningun lado, los letreros que no dirigen a donde debe ser, es este un parque que fija varias vida en el barrio. en la ciudad no hay tal aire de deporte y pueblo, dentro de altos edificios e inumerables visitantes, sujetos de paso que no entienden el amor por el lugar que mezcla olores, colores y mundos.
Comentario:
Y que viva el parque... y si... tienes razón... EN TODO