Jueves de tarde
En el colegio de niñas donde estudié muy en mis años mozos antes del internado, decían que los jueves eran el día de las lesbianitas descalzas y entonces en caballitos de dos en dos le subían la falda a la que pasara por el corrillo o le espichaban las teticas nacientes.
Como es la vida, será que han pasado muchos jueves por la mia, porque salí lesbiana; hoy en tarde de jueves, mientras espero la hora de ir a ver en audición a los grupos que se presentarán en la marcha por el reconocimiento de la ciudadanía plena de las personas LGBT me siento un poco mal de tanta burla, de lo que dije y del modo como perseguí a mi compañerita muy discriminada ella (nadie se vestía en su presencia y siempre había comentarios a cerca de su sexualidad, luego con los años se casó y supe yo que tuvo muchos hijos, bien por ella, espero que me recuerde con cariño).
La lesbiana soy yo, y me siento orgullosa de ello, los papas de mi amiga L me ven en la tele y me escuchan en la radio, voy al congreso y grito en las marchas, ya me quité la bandita de colores y me estoy dejando crecer el pelo, porque ya no necesito llevarlo corto.
Y bueno, es jueves, es de tarde y es día de lesbianas.