De nuevo el dictador
Apareció en la tele como lo hace semanalmente el presidente del vecino país, sus intervenciones siempre resultan polémicas, y esta no ha sido excepción, resulta que ha salido ahora con un nuevo embiste contra la libre expresión.
Dice palabras más palabras menos que si un extranjero habla mal de su gobierno o de su país, estando allí, y es descubierto, lo deportará, desempolvando para tal efecto una ley que data de los años cuarenta.
Se entiende el punto de que quienes son bien acogidos no deberían andar soltando pestes de quien gobierna un país extranjero en el que están en calidad de visitantes.
Pero hay un principio fundamental en las democracias y éste es el de la libre expresión, y el limitar este principio lleva de a pocos a coartar otras libertades, de movilidad, de libre desarrollo de la personalidad y un largo etcétera…
Empezó con un medio de comunicación que le hacía oposición, luego conlos extranjeros, de aquí a las torturas a nacionales, hay un paso… y se llama dictadura.





