El Ajiaco
Cuando estaba pequeña, mi mamá nos puso a mi hermana y a mi en clases de ballet, y de teatro, no digo que la haya pasado mal, ni nada, pero, yo era la niña más gorda del grupo, lo cual en realidad no era tan grave, lo realmente notorio de mi paso por las barras y los espejos, fue el color de mi trusa… ¡verde! y verde ¡sapo!, para ser dolorosamente exacta, pero bueno, con ese traje aprendí las posiciones de la primera a la última, en medio de niñas delgaditas vestidas de rosado di vueltas en tutú por todo el salón, soportando medio abochornada la sonrisita pelona de las rosadas.
Pasé muchas horas dando vueltas por el piso de madera, hasta que finalmente tuve la presentación deseada, mi papel era de campesina de la región andina, y representaba por supuesto al plato típico EL AJIACO, esa exquisita sopa de papa, mazorca y GUASCAS que es la delicia de mi tia la mayor, y de mi amigo Bambucha, que muy amablemente me lo preparó el otro día, separado para que al lado del parce, su ex y el alemán comiéramos todos en Tenjo.
Regio, el paisaje, la vista, el feliz despertar, el paseo todo, y claro la cuchara en el plato, las alcaparras y la cremita, todo divino, todo como debe ser…
Pero ya hoy se notan los kilos tan pasados, así que ejercicios varios y cerrar el pico.
Comentario:
Me imagino que te verias divina en la truza verde! yo confienso que mi mama me ponia una truza como naranja y me llevaba a clases de patinaje y como tambien era rellenita habian mofas de mi....
besos
besos