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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
Acerca de
Soy Ilichtna Manga, estoy en éste mundo desde el 10 de Marzo de 1973, gracias a la labor del Doctor no se quiensito Navas quien le hizo cesarea a mi mamá en la clínica palermo de Bogotá COLOMBIA ese día. Soy, Vegetariana, Lesbiana, Gorda y muy divertida. Y como los comentarios no están funcionando, los y las convido a que me escriban a ilichm@hotmail.com
Sindicación
 
Las visitas

Me encantan las visitas, tomar chocolate y pandeyuca en la tardecita, mientras se actualizan chismes, o una botellita de vino tinto más tarde con una buena pasta, preferiblemente corta… (Puede ser un plato para dormir a alguien a tu lado por ejemplo).

Es raro que me gusten, porque cuando era niña, me regañaban en la casa de la esposa de mi tio el necio, por hacer visita con los grandes, no me gustaba ir allá por eso, la empleada, atrevida ¡carajo!, me llamaba aparte, en lo mejor del debate y me decía muy solemne “los niños se callan cuando los adultos hablan” y me mandaba al patio a jugar con la pelota de letras, lo que me hacía perder la mitad del cuento, y yo me dejaba, ¡majadera!.

Las cosas han cambiado mucho desde entonces, he aprendido el arte de conversar en público, sin dejarme apabullar por otros, pero lastimosamente sólo ocurre en pequeños grupos, con gente cercana, tal vez es la tara de los días en que la mente se bloqueaba y quedaba en blanco cuando tenía que recitarle al colegio en pleno “De los andes gloriosos en las cumbres salvajes, que el crepúsculo enciende con fulgores de grana, un cóndor solitario contempla el gran paisaje del padre sol que deja la tierra colombiana…” Pero eso no tiene nada que ver con visitas… más bien con atardeceres.

Así que volviendo al tema, ésta casa vive llena de gente, y eso hace más amenas las visitas; ayer, se lleno de niñas, todas muy pispas viendo la película argentina, después haciendo visita, medio congelándonos en el balcón, porque con la pintura nueva, no quiero que nadie fume adentro, y ésta noche, vienen los pupilos de mi madre a despedir a la filóloga, que se va el domingo a vivir a Francia, mucha visita, mucho cuento.

Ahora, punto aparte, me pareció muy tierno y muy bien puesto el comentario de mi amigo el jazzista, que me escribió ayer contando que lee estas letras en sus ratos de ocio, aún cuando prefiere las visitas en vivo y en directo; yo nunca he hecho visita de sala con el amigo jazzista, pero le guardo mucho cariño desde que me empleó en la emisora de la universidad, mi primer trabajo pago en la vida; me sorprendió gratamente su nota, y me hizo pensar.

La verdad es que escribir se me ha vuelto tema de visita, y eso me encanta, que la gente pregunte por la camiseta y se pare en la ventana a verla hondear, como la veo yo todas las mañanas, que me den palabras de aliento por la despedida de la rubia, que se enteren de la pintura y del viaje a Egipto, me encanta.

Lo disfruto porque quiero a la gente, a los amigos de siempre, y a los desconocidos uruguayos, argentinos, franceses e ingléses que entran a leer el blog, amigos como el jazzista, con los que no hablo nunca, pero me entero que leen; me reconfortan, y me dan más ganas de seguir contando.

Siempre he pensado, melodramáticamente, que en otro lugar del universo hay alguien sintiendo lo mismo que yo siento y un día nos encontraremos y seremos felices por que si… así que desde ya quiero mantenerle adelantada.

Por lo pronto, besitos a los conocidos y a los desconocidos… pórtense todos muy bien; pues por hoy, aquí dejamos.
No