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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
Acerca de
Soy Ilichtna Manga, estoy en éste mundo desde el 10 de Marzo de 1973, gracias a la labor del Doctor no se quiensito Navas quien le hizo cesarea a mi mamá en la clínica palermo de Bogotá COLOMBIA ese día. Soy, Vegetariana, Lesbiana, Gorda y muy divertida. Y como los comentarios no están funcionando, los y las convido a que me escriban a ilichm@hotmail.com
Sindicación
 
sobre las niñas del leonardo da vinci
La Patria (Manizales) Mayo 06 de 2008
Página 5-A.

Por Pablo Arango
La gente bien de Manizales

La ilustre dama, seguramente con una vida intachable, acolitada por el
Alcalde de Manizales, redujo a estas facinerosas a la categoría que les
corresponde: ya no son más estudiantes, ni muchachas, ni ciudadanas de
Manizales. Son lesbianas, y no más.

Con mucha sabiduría y un fino sentido moral, la rectora del colegio Leonardo
Da Vinci de Manizales, expulsó a dos degeneradas estudiantes que, debido a
su depravación, no le tienen horror al placer ni al amor. La ilustre dama,
seguramente con una vida intachable, sobre todo con una historia sexual a
prueba de casanovas de cualquier condición, acolitada por el Alcalde de
Manizales, redujo a estas facinerosas a la categoría que les corresponde: ya
no son más estudiantes, ni muchachas, ni ciudadanas de Manizales. Son
lesbianas, y no más. Y logró algo todavía más notable: redujo su colegio a
la circunstancia de un prostíbulo: sólo importa el sexo. Ahora el resto de
muchachas, las virtuosas, las que siguen el ejemplo de doña Magola, ya no
son más estudiantes ni muchachas; son heterosexuales. Acaso alguna se
prostituya más tarde, -¡Dios no lo quiera!- o se practique un aborto -¡que
el diablo nos coja confesados!- , pero serán heterosexuales como Dios manda.
Y todo gracias a doña Magola.

El Alcalde de Manizales, hombre probo, padre de familia irreprochable,
esposo monógamo y fiel como el que más, heterosexual por encima de cualquier
duda, uribista para más señas, apoya a la rectora. Pero, desde luego, no
porque las lesbianas sean lesbianas, sino porque son indisciplinadas. Ni más
faltaba. Ni don Juan Manuel ni doña Magola van a tolerar la indisciplina.
Ellos, en particular él, pueden tolerar y hasta adorar a gente que se ha
sacado fotos en campañas electorales con amigos de asesinos allá abajo en el
hermoso valle del río Magdalena, por los lados de La Dorada; pero no se van
a aguantar a unas indisciplinadas, y menos si son lesbianas. Porque hay que
ver hasta dónde hemos llegado. ¡Lesbianas! Las lesbianas son degeneradas,
son peligrosas aunque no le hagan un daño aparente a nadie. Porque los daños
más graves son los que se le hacen al alma, sobre todo al alma de gente bien
como doña Magola y don Juan Manuel.

La pobre rectora declaró en televisión que se sentía atropellada. Y tiene
razón. Como diría Jorge Iván Gómez Osorio, nuestro diputado estrella de la
U, «hay que rodear» a doña Magola, para que esa gavilla de travestis,
lesbianas y degenerados de toda clase no la siga atropellando por haber
cumplido su deber. Y «hay que rodear» -como diría sonriente Jorge Iván- a
nuestro alcalde, para hacerle ver al país que aquí sí somos bien unidos, y
que no toleramos el pecado y el libertinaje, sino solamente las masacres,
los magnicidios y, en general, los crímenes más bien grandecitos. El
alcalde, quien ha tratado de guardar un prudente silencio, pero ante la
gravedad de la falta se ha visto obligado a mover la lengua, dejó caer en
una entrevista la hermosa y olvidada expresión: «quienes hemos sido educados
en valores...». Quienes han sido educados en valores, como don Juan Manuel,
Jorge Iván, la gente de la U, la gente bien de Manizales, los políticos en
general, no olvidan particularmente aquellos valores que constituyen los
pilares de nuestra sociedad: CVY, 10%, 15%. ¡Ah!, la gente bien de
Manizales.

Estoy tan convencido del empeño de don Juan Manuel y doña Magola en educar a
nuestra descarriada juventud, que podría apostar lo que fuera a que
cualquiera de los dos estaría dispuesto a participar de una de las sesiones
de lesbianismo de dos adolescentes, con el fin de asesorarlas para impedir
que le hagan daños mayores a nuestra sociedad. Es más, es tan conmovedor ese
gesto hipotético, que estoy seguro de que la gente bien de Manizales estaría
dispuesta a hacer el mismo sacrificio. Porque la gente bien se preocupa por
los demás, incluso más que por sí mismos; porque las vigas que tienen en los
ojos no les impiden ayudar a remover las pajas de los del prójimo. Porque,
como lo dijo Bertrand Russell, «la gente bien es la gente de mente sucia».
No